jueves, 19 de octubre de 2017

ELLA MANTUVO SU PROMESA

Yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida. (1 Sam. 1: 11).

Elcana, un levita del monte de Efraín, era hombre rico y de mucha influencia, que amaba y temía al Señor. Su esposa, Ana, era una mujer de piedad fervorosa. De carácter amable y modesto, se distinguía por una seriedad profunda y una fe muy grande.

A esta piadosa pareja le había sido negada la bendición tan vehementemente deseada por todo hebreo. Su hogar no conocía la alegría de las voces infantiles; y el deseo de perpetuar su nombre había llevado al marido a contraer un segundo matrimonio, como hicieron muchos otros. Pero este paso, inspirado por la falta de fe en Dios, no significó felicidad. Se agregaron hijos e hijas a la casa; pero se había mancillado el gozo y la belleza de la institución sagrada de Dios, y se había quebrantado la paz de la familia. Penina, la nueva esposa, era celosa e intolerante, y se conducía con mucho orgullo e insolencia. Para Ana, toda esperanza parecía estar destruida, y la vida le parecía una carga pesada; no obstante, soportaba la prueba con mansedumbre y sin queja alguna. . .

Confió a Dios la carga que ella no podía compartir con ningún amigo terrenal. Fervorosamente pidió que él le quitase su oprobio, y que le otorgase el precioso regalo de un hijo para criarlo y educarlo para él. Hizo un solemne voto, a saber, que si le concedía lo que pedía, dedicaría su hijo a Dios desde su nacimiento. . .

Le fue otorgado a Ana lo que había pedido; recibió el regalo por el cual había suplicado con tanto fervor. Cuando miró al niño lo llamó Samuel, "demandado de Dios" (Patriarcas y Profetas, págs. 614-616).

Tan pronto como el niño tuvo suficiente edad para ser separado de su madre, cumplió ella su voto. Amaba a su pequeñuelo con toda la devoción de que es capaz un corazón de madre; día tras día, mientras observaba su crecimiento, y escuchaba su parloteo infantil, aumentaba cada vez más su afecto hacia él; era su único hijo, el don especial del Cielo; pero lo había recibido como un tesoro consagrado a Dios, y no quería privar al Dador de lo que le pertenecía. La fe fortaleció el corazón de la madre, y no cedió a las exigencias del afecto natural (SDA Bible Commentary, tomo 2, pág. 1008).

E. G. White

lunes, 16 de octubre de 2017

¡ELIGE LA VERDAD!

La palabra veraz es para siempre, la lengua mentirosa sólo para un momento. Prov. 12:19 (Straubinger).

La señora, una dueña de casa, entró en la carnicería y pidió un pollo de 2 kilos. El carnicero sacó el último pollo que le quedaba, y dijo:

-Este es el último pollo que me queda, pero lamentablemente solo pesa un kilo novecientos. Pienso que cien gramos no hacen mucha diferencia, verdad?

-¡Qué pena! -respondió la dueña de casa. Quiero preparar una receta especial y el pollo tiene que pesar exactamente 2 kilos, tendré que ira otra carnicería.

-¡No, no! --la interrumpió el carnicero. Ahora me acordé que tengo un pollo más en la otra heladera, espere solo un minuto.

Llevó el pollo para adentro y volvió con el mismo pollo. Lo colocó en la balanza y con viveza, dijo:

-Aquí está, exactamente 2 kilos.

-Muchas gracias -dijo la señora. ¡Estoy tan agradecida que decidí llevar los dos pollos!

La mentira no llega muy lejos. Da la impresión que resuelve el problema, pero como una "curita" colocada sobre una herida purulenta, más temprano o más tarde, la verdad se revela como un huracán que arrasa todo lo que la mentira construyó.

Hay mentiras que inventamos para los otros, y hay mentiras que fabricamos para nosotros mismos. Ambas son hermanas siamesas. Acabamos creyendo en nuestras propias mentiras. Somos víctimas de nuestras palabras. Nadie nos clava el puñal por las espaldas. Somos nosotros mismos los que lo clavamos en nuestro propio pecho.

La boca habla lo que el corazón vive. La palabra expresa lo que la mente siente. Si la mentira es como la tela de araña que va envolviendo a la pobre víctima hasta sofocarla, entonces la mente y el corazón del mentiroso son una tela de confusión donde la penumbra reina. El mentiroso no sabe si es de día o de noche, si va o no va bien, si vive o si muere.

Cuando el ser humano abre el corazón a Jesús, el Salvador ilumina los rincones más oscuros del alma. Llega entonces la transparencia y la vida renace, el corazón brilla y los ojos se incendian con la luz de la autenticidad.

No huyas de Jesús. Huir de él es huir de la verdad y perderse en la oscuridad s en las tinieblas de la mentira. Haz de este día un día de reencuentro con Jesús, con la verdad y con la justicia. Comienza a iluminar tu casa, tu colegio, tu trabajo o por dondequiera que vayas hoy, porque: "La palabra veraz es para siempre, la lengua mentirosa sólo para un momento".

Pr. Alejandro Bullón

martes, 10 de octubre de 2017

CORRECCIÓN E INSTRUCCIÓN

Bienaventurado el hombre a quien tú, JAH, corriges, y en tu ley lo instruyes. Sal 94:12.

¿Tú quieres ser feliz? La felicidad abarca todas las áreas de la vida. No es tan solo un estado del espíritu. Es una experiencia real. Tú puedes ser feliz siempre. Cada minuto, cada día, cada año, a pesar de las circunstancias v a despecho de las dificultades. La felicidad no está determinada por factores externos, sean positivos o negativos.

El salmista explica en el versículo de hoy, que la felicidad está subordinada a la reprensión y relacionada con la enseñanza. Nadie aprende sin reprensión. Sin aprendizaje no hay felicidad. La felicidad no es algo que se alcanza en un segundo. Es un largo camino de aprendizaje que incluye el descubrimiento, renuncia v, muchas veces, el sacrificio.

Es una pena que, desde la entrada del pecado, el mejor instrumento de instrucción parece ser el dolor. El niño aprende que el fuego quema cuando siente el dolor, el muchacho aprende que correr desenfrenadamente es peligroso cuando se cae y se golpea la cabeza.

Un día ese muchachito crece y cuando sería factible pensar que aprendió la lección, descubre que dentro de sí existe una naturaleza que, a pesar de conocer el camino de la felicidad, se resiste a andar por él.

Dios usa la reprensión para abrir los ojos de la criatura rebelde, y traerla de nuevo al camino. Hay personas que solo dejan que Jesús las encuentre cuando, exhaustos, no tienen otra alternativa.

¿Cuál es el propósito de la reprensión? El salmista responde en el versículo 13: "Para hacerle descansar en los días de aflicción". Esto me recuerda las veces que tuve que decirle "No" a mis hijos, para librarlos del dolor y de las frustraciones.

¿Estás pasando hoy por un momento difícil? Antes de lamentarte o creer que Dios te abandonó, por qué no haces un balance de tu vida? ¿Por qué no tratas de descubrir la causa? Si algo no está saliendo conforme a tus planes, ¿por qué no pensar que Dios está preparando otros planes mayores y mejores que los tuyos?

Deposita tu confianza en Dios, aunque tengas todos los motivos del mundo para "desconfiar", porque, "Bienaventurado el hombre a quien tú, JAH, corriges, y en tu ley lo instruyes".

Pr. Alejandro Bullón

sábado, 7 de octubre de 2017

ÁRBOL DE VIDA


La esperanza que se demora es tormento del corazón; pero árbol de vida es el deseo cumplido. Prov. 13:12.

Noel Borja podría haber sido millonario si hubiera leído y practicado el consejo bíblico de hoy. Tenía 33 días para presentarse ante las autoridades y reclamar los 116 millones de dólares que su desaparecido abuelo le dejó como único heredero.

Pero, lamentablemente, la casa donde vivía estaba vacía. Lo buscaron por todos lados, pero nadie sabía cuál era su nueva dirección, y la carta donde se le comunicaba las noticias quedó perdida entre una montaña de correspondencia no atendida. La fecha límite expiró y Noel nunca apareció.

Habría sido tan sencillo avisar su nueva dirección. Quizás hasta pensó en hacerlo. Seguramente dijo: "Mañana lo haré". Ese mañana nunca llegó ni él nunca aprovechó aquella fabulosa cantidad de dinero. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Este es, en resumen, el consejo de Salomón. El mañana puede que no llegue nunca. Hoy es el día. La oportunidad es ahora.

Todo lo que se posterga trae tristeza al corazón. Una decisión, un trabajo, una respuesta. Se han inventado muchas disculpas para justificar esa actitud. Puede ser que las personas crean en los argumentos que inventan, pero la vida no. La realidad es dura, tarde o temprano se cobra el precio del deber postergado.

Hoy es un día para evaluar de nuevo nuestra actitud ante los deberes v promesas, porque "árbol de vida es el deseo cumplido". No hay mejor ejemplo de abundancia que un árbol lleno de frutos. La exuberancia de su aspecto habla de prosperidad y plenitud. Hay alegría, gozo y realización. El futuro parece promisorio, el presente ofrece seguridad y el pasado, satisfacción.

El árbol lleno de frutos nos habla del tiempo exacto de la siembra, del cultivo y de la cosecha, de la estación apropiada, de la lluvia y del sol. Lo que tenía que hacerse, se hizo en el momento adecuado, nada fue dejado para después. Si la lluvia no cae en el momento que se la necesita, por ejemplo, los resultados en la maduración del fruto serán trágicos.

Hoy es el día, no mañana. Di hoy: "'Te quiero". Pide perdón ahora, abre los brazos a la reconciliación en este instante. No postergues, porque "la esperanza que se demora es tormento del corazón; pero árbol de vida es el deseo cumplido".

Pr. Alejandro Bullón

miércoles, 4 de octubre de 2017

¡SE DISCRETO!

Como zarcillo de oro en hocico de un cerdo es la mujer hermosa y apartadas de razón. Prov. 11:22.

El proverbio de hoy no se refiere exclusivamente a la mujer. El tema del texto es la falta de discreción en el ser humano. La palabra original traducida por ‘apartada de razón’ o que ‘no tiene discreción’, es tá’am, que significa “sabor”. El hombre o la mujer sin discreción es como la sopa sin sabor, nadie quiere la receta y si alguien la acepta es solo por necesidad. Nadie la soporta.

La figura que Salomón usa es pintoresca. Cierra los ojos e imagina una cerda tratando de ser bonita, con una joya de oro en el hocico. Continúa siendo una puerca. Su problema no es la falta o la existencia de este o de aquel adorno. Su problema es ser cerda.

Cuando era pequeño le oía decir a mi padre: “quien nació para ser puerco, siempre será puerco”. Esta es una verdad natural. La ciencia no inventó ni descubrió ninguna manera de hacer que el puerco deje de ser puerco. Pero en el reino de Dios hay algo que la ciencia no puede explicar: los milagros.

La Biblia habla del milagro de la conversión como la realidad más contundente de las realidades. Si hay algo que el puerco no puede tener es discreción, sentido común y buen criterio, virtudes que hacen a una persona atractiva, pero la Biblia afirma que cualquier ser humano que se acerca a Jesús y lo busca diariamente, recibe de él sabiduría.

Conocí gente con una personalidad horrible. Nadie los aceptaba, no tenían amigos y, aunque prósperos financieramente, se sentían vacíos y solitarios. Un día, esas personas se encontraron con Jesús. Lo aceptaron como su Salvador y sucedió algo que nadie puede explicar. Parecía una metamorfosis, un proceso de transformación increíble.

El apóstol San Juan fue uno de ellos. Cuando llegó a Jesús era conocido como “el hijo del trueno”, como le decían a su padre, pero al convivir con el Maestro se transformó en el discípulo del amor.

¿Te sientes feliz con tu manera de ser? ¿Crees que hay algo que debes cambiar? Acude a Jesús, permanece con él, búscalo todos los días y te sorprenderá con la transformación que sucederá en tu vida. Sin Jesús, somos “como zarcillo de oro en hocico de un cerdo, [como] la mujer hermosa y apartada de razón”.



Pr. Alejandro Bullón

domingo, 1 de octubre de 2017

EXAMINA TUS SENDAS

Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos. Prov. 4:26.

Si aquella tarde no me hubiera parado para pensar, habría continuado el viaje por el camino equivocado y cuando lo descubriera, tal vez sería tarde.

Reflexionar, pensar, meditar, examinar y considerar son acciones necesarias en el camino de la vida. Vivimos en un mundo de muchos caminos. Alguien cambió las señales de la carretera. Creyendo que estamos en la dirección correcta, podemos estar acercándonos a la muerte.

Cuán bueno es Dios que nos dio el tiempo dividido en días, semanas, meses y años. Es como si dijera: "Estas son paradas para que pienses". Tú te das cuenta que la noche está inevitablemente llegando. El sol se esconde y aparecen las sombras como una invitación natural al descanso. ¿Qué haces antes de dormir? ¿Qué acostumbras a hacer? ¿Qué pensamientos ocupan tu mente?

"Examina la senda de tus pies", es el consejo divino. ¿Qué salió bien y qué salió mal? ¿Qué pude mejorar? ¿Qué pudiste haber dejado de lado? ¿Necesitaste hacer un desvío de! plan original? ¡Cuántas veces el piloto tiene que cambiar su plan de vuelo, porque surge una tempestad amenazadora a su frente! Esta vida está llena de tempestades y peligros. La maravilla del cerebro humano es que puede "reprogramarse" a fin de enfrentar las tormentas de la vida.

Examina, piensa, medita. Examinar permite avanzar con seguridad. No hay empresa, familia o individuo que tenga la posibilidad de llegar seguro al puerto deseado sin evaluar los procedimientos.

¿Cuál es el rumbo de tu vida hasta aquí? ¿Estás conduciendo a tu familia de la manera que planificaste antes del casamiento? Nunca es tarde para comenzar de nuevo cuando tú te das cuenta que tomaste el camino equivocado.

Hoy es un nuevo día. Hay sol, hay vida. Hay personas que están corriendo tras sus sueños, ¿no es verdad? Donde tú vives, ¿está oscuro por causa de las nubes? No importa, de todos modos, mira para afuera. Abre la ventana de tu vida. No te encierres. Abre tu corazón a Jesús, porque a pesar de la tormenta, el sol continúa brillando por encima de las nubes.

Ese dolor que te perturba, va a pasar. Ese problema que te preocupa, tiene solución. Porque Jesús está en e! control de tu vida, ¿o no lo está? Para estar seguro: "Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos".

Pr. Alejandro Bullón

sábado, 30 de septiembre de 2017

TÚ ERES DIOS

Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios. Sal. 90:2.

Tú naciste para vivir. El plan original de Dios era que el ser humano viviese eternamente. Su inmortalidad dependería de su relación con la fuente de la vida, que es Dios.

Lamentablemente, Adán y Eva cortaron esa relación. Comieron del fruto del que Dios había dicho: "Del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comieres, ciertamente morirás".* El resultado fue la muerte. "La paga del pecado es muerte".**

Hubiera sido menos doloroso si después del pecado la criatura muriese instantáneamente. El sufrimiento hubiera sido evitado. Pero la muerte es un proceso lento que, en el caso de Adán llevó 930 años para llegar al fin.

Aquellos años fueron de muerte lenta. El dolor, el sufrimiento y la angustia fueron el resultado de su desobediencia. El engaño, la mentira y la traición pasaron a formar parte de su experiencia. Te imaginas a Adán y a Eva contemplando el cuerpo muerto de su hijo Abel? Nada de eso hubiera sucedido si la primera pareja hubiera seguido el consejo divino.

Las experiencias duras de una vida de dolor, le enseñaron a los primeros seres humanos que la obediencia a los consejos divinos es garantía de tina vida feliz. A pesar de eso, nadie tiene la inmortalidad. Solo Dios existe desde el "siglo v hasta el siglo", es decir, de "eternidad a eternidad". "Los días de nuestra edad son setenta años; v si aun en los más robustos son ochenta años; con todo, su fortaleza es molestia v trabajo, porque pronto pasan, y volamos", declara el autor del salmo de hoy en el versículo 10.

No tengas miedo de la muerte. Encárala como encaras los desafíos de la vida. Estamos en este mundo para aprender a administrar la vida. Si tú no sabes administrar 70 u 80 años, ¿cómo vas a administrar la eternidad?

Tu Dios es eterno y ha prometido retornar en la persona de su Hijo para buscarte. En aquel día, llegará al fin la experiencia amarga de la muerte. Tú resucitarás y vivirás eternamente.

Por eso, deja brillar la esperanza en tu corazón hoy. Nada está perdido. Nada está acabado. Aunque desde la perspectiva humana la muerte puede parecer victoriosa, será finalmente derrotada, porque: Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios".

*Gen. 2:1, **Rom. 6:23.

Pr. Alejandro Bullón