miércoles, 31 de diciembre de 2008

NO PERMITAMOS QUE NADA NOS DESVÍE

Pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está adelante, prosigo a la meta. Fil. 3: 13, 14.

No permitamos que nada nos desvíe de la senda de la abnegación. De los que en la antigüedad se dedicaban a las justas deportivas leemos: "Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible" (1 Cor. 9: 25). Al emprender la gran lucha, pensemos en lo que perderemos si fracasamos. Perderemos la vida eterna adquirida para nosotros mediante la sangre del Hijo de Dios. ¿Abandonaremos, pues, la tarea de la eterna vigilancia? Si hacemos todo lo posible para resistir el mal y superar los obstáculos, lograremos la victoria. El vigor será la recompensa del esfuerzo hecho para alcanzar el premio de nuestra elevada vocación en Cristo.

Se nos presentarán atracciones mundanales para desviar nuestra atención del Señor Jesús; pero al poner a un lado todo el peso del pecado que nos asedia, seguiremos avanzando para mostrar al mundo, a los ángeles y a los hombres que la esperanza de ver el rostro de Dios justifica todos los esfuerzos y sacrificios. . .

"Yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está adelante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús" (Fil. 3: 13, 14).

"Una cosa hago". Pablo no permitía que nada lo apartara del gran propósito de su vida. . . En medio de las numerosas actividades de la vida nunca perdió de vista su gran propósito: Proseguir rumbo a la meta, al premio de su supremo llamamiento. . .

Permitamos que los grandes propósitos que indujeron a Pablo a proseguir rumbo a la meta frente a los problemas y dificultades, los induzcan a ustedes también a consagrarse plenamente al servicio de Dios. Todo lo que les llegue a la mano para hacer, háganlo según sus fuerzas. Alegren la tarea con himnos de alabanza. Si quieren tener un registro limpio en los libros del cielo, nunca se quejen ni protesten. Sea ésta la oración cotidiana de cada uno de ustedes: "Señor: Ayúdame a hacer todo lo mejor posible. Enséñame a hacer mejor mi tarea. Dame energía y alegría. Ayúdame a introducir en mi servicio el ministerio amante del Salvador" (Carta 1, del 31 de diciembre de 1903, dirigida a "Mis queridos hermanos y hermanas").

E. G. White

lunes, 29 de diciembre de 2008

LA UNIVERSIDAD DE DIOS

Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos. (1 Cor. 3: 19).

En sus esfuerzos por prepararse para ser colaboradores de Dios, frecuentemente los hombres se colocan en situaciones que los inhabilitan para ser moldeados y plasmados como el Señor quisiera. De esta forma, como sucedió con Moisés, no se les encuentra la semejanza divina. Al someterse a la disciplina de Dios, Moisés se convirtió en un vaso santificado a través del cual pudo trabajar el Señor. No vaciló en cambiar su camino por el camino del Señor, aunque llevara por senderos extraños, aún no trillados. . .

No fueron las enseñanzas de las escuelas de Egipto las que capacitaron a Moisés para triunfar sobre sus enemigos, sino una fe permanente, una fe firme, una fe que no fallaba frente a las más angustiosas circunstancias. . . Moisés actuaba como viendo al invisible.

Dios no busca hombres de educación perfecta. . . El Señor quiere hombres que aprecien el privilegio de ser obreros suyos, que lo honren con una obediencia absoluta a sus requerimientos sin tener en cuenta teorías previamente inculcadas.

Muchos que buscan eficiencia para la elevada obra de Dios perfeccionando su educación en las escuelas de los hombres, encontrarán que han fallado en aprender las lecciones más importantes que el Señor quiere enseñarles. Al descuidar someterse a los llamados del Espíritu Santo, al no vivir en obediencia a todos los requerimientos de Dios, su eficiencia espiritual se ha debilitado... Al ausentarse de la escuela de Cristo, han olvidado el sonido de la voz del Maestro, y él no puede dirigir su rumbo. Los hombres pueden adquirir todo el conocimiento que un maestro humano imparta; pero Dios requiere de ellos una sabiduría aún mayor. Como Moisés, deben aprender mansedumbre, humildad de corazón, y desconfianza de sí mismos.

Nuestro propio Salvador, soportando la prueba por la humanidad, reconoció que por sí solo no podía hacer nada. Debemos también aprender que no hay fuerza en la humanidad sola.

El hombre llega a ser eficiente solamente cuando es hecho participante de la naturaleza divina (Fundamentals of Christian Education, págs. 345-347).

E. G. White

domingo, 28 de diciembre de 2008

DIOS CUIDARÁ DE TI

No me deseches en el tiempo de la vejez; cuando mi fuerza se acabare, no me desampares. Sal. 71:9.

Rechazo y desamparo. Palabras terribles. Sentimientos que estremecen las entrañas de cualquier mortal. Dos realidades de un mundo de pecado. Todo lo que comienza llega al fin. El tiempo es irreversible. Implacable. Las agujas del reloj del tiempo no paran. Cuando un día te miras en el espejo descubres que la belleza de la juventud se fue y la fuerza de la mocedad huyó.

La mayoría de los países latinos se preocupan poco por las personas de edad. Ser viejo en algunos lugares es sinónimo de agresión. Los ancianos acaban siendo rechazados y desamparados. En el versículo de hoy, el salmista no esta preocupado por el rechazo y el desamparo humano. No por el desamparo de los hombres. Después de todo, dice muchas veces en los salmos que no temería lo que el hombre le pudiera hacer. Su preocupación es con Dios. Eso es lo que realmente cuenta.

La vida con Cristo es bella y gratificante en todas sus etapas. Ser niño tiene sus ventajas y desventajas. El niño puede dormir y saltar todo el día sin preocuparse, pero no puede ir a donde quiere. La juventud llega trayendo sus cosas buenas y malas. El joven toma sus propias decisiones, tiene fuerza, energía, puede escalar el pico más alto o bucear en las aguas cristalinas del mar en busca de corales, pero no tiene la experiencia que solo la vida da, y muchas veces paga un precio muy alto por eso.

Un día llega la vejez. Jubilado, tú ves que tus responsabilidades están cumplidas y que tus hijos son grandes y prósperos, pero sientes el peso de los años, la visión se apaga, la audición disminuye, y las fuerzas menguan.

Esta es una realidad de la cual nadie escapa. Tú necesitas sabiduría para administrar la vejez y disfrutar de las cosas buenas que la vida te reserva. Lo que importa es lo que David pide en el versículo 12 del salmo de hoy: “Oh Dios, no te alejes de mi”.

Una vida sin Dios es una vida vacía, hueca y sin sentido. Una vejez sin él es como una tarde gris. Anuncia la llegada de las tinieblas, la soledad y el desamparo. Vale la pena vivir cada minuto de la existencia en comunión con el Dios que da vida.

Hoy, no importa cuál sea la etapa de la vida en la que tu estas, di en tu corazón: “No me deseches en el tiempo de la vejez; cuando mi fuerza se acabare, no me desampares”.

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 26 de diciembre de 2008

¿QUIEN ESCAPA?

El testigo falso no quedara sin castigo, y el que habla mentira no escapara. Prov. 19:5.

Dos pensamientos se destacan en el texto de hoy. El primero es: toda acción humana tiene una reacción. El falso testigo recibe el castigo. El Segundo es: el mentiroso no va muy lejos. Más tarde o más temprano, es descubierto y expuesto a la vergüenza.

Ambas actitudes, la del testigo falso y la de la mentira, tienen raíces egoístas. El testigo falso vende su conciencia por dinero o algún otro tipo de ventaja. Una señora que fue atropellada por un auto, declaró en el lecho de muerte que el testimonio que había dado hacía años en un tribunal, testimonio que había destruido la vida de una persona, había sido comprador y quería ahora pedir perdón a la víctima. El gerente de una gran empresa llegó a la cima de la misma usando mentiras. Entre ellas estaba el hecho de que nunca había acabado el curso de administración de empresas. Su titulo era falso.

En el caso de la mujer, el resultado de vender su conciencia tuvo como consecuencia la desesperación y la angustia hasta su muerte. En el Segundo caso, el resultado final fue la vergüenza a la que fue expuesto cuando se descubrió la mentira.

Si los motives de ambos eran egoístas, si ambos buscaban beneficios, ¿por qué tuvieron un final triste?

El versículo de hoy responde esa pregunta. Todo tiene un precio. Todo acto tiene una consecuencia. En el momento puede parecer una ventaja, pero el tiempo es un juez implacable. La pintura superficial se cayó y de repente tú te encuentras con la realidad grotesca.

La verdad es dolorosa. Pero no huyas de ella. Huir de la verdad es huir de la realidad y caer en un pozo sin fondo. En esa caída vertiginosa tú pierdes la noción de las cosas. Confusión, angustia, tormento diario. Tú quedas incapacitado para ver y disfrutar de las pequeñas satisfacciones que la vida te presenta. El dolor de ser o no ser asfixia. Tu personalidad queda distorsionada y tu identidad se desfigura. ¿Quien eres tú? ¿Aquel que las personas creen que eres o aquel que tú verdaderamente sabes que eres? ¿Como puedes tener paz? ¿Como puedes ser feliz si solo hay confusión dentro de ti?

En Jesús los Dolores acaban. Ante el nadie necesita aparentar. Él es la verdad y la vida. Teniendo a Jesús en tu Corazón, tus pies caminaran en la verdad y tus labios no proferirán mentiras. Piensa en eso, porque “el testigo falso no quedará sin castigo, y el que habla mentira no escapará”.

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 19 de diciembre de 2008

EL ÁNGEL DEL SEÑOR

El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende. Sal. 34:7.

Era una noche oscura. Más oscura todavía en la cueva de Adulam donde David estaba escondido temblando de miedo, perseguido por Saúl. El salmista huía al sur, y llegó a la tierra de los filisteos, donde fue capturado. Llevado ante Aquis, rey de Gat, fingió estar loco. “Se fingió loco entre ellos dice el relato, y escribía en las portadas de las puertas, y dejaba correr la saliva por su barba.*

Aquis tuvo compasión y lo mando soltar. David entonces anduvo errante por el desierto hasta llegar a la cueva de Adulam, donde se escondió durante varios meses y donde escribió el Salmo 34. En el presente el camino para librarse del miedo que invade la vida cuando llegan dificultades aparentemente insolubles.

El salmista trata hoy de hacerte ver a ti, con los ojos de la fe, lo que tus ojos físicos no pueden ver. Dicen él: “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende”. Tú nunca estás solo cuando la tormenta llega.

Debían de ser las cuatro de la mañana cuando llegamos al rió aquella madrugada fría del mes de septiembre. Estábamos viajando rumbo a Cruzero, el punto más alto del altiplano peruano. Cruzero es una ciudad bucólica, enclavada en las montañas a cuatro mil metros sobre el nivel del mar.

Uno de nuestros equipos había partido para allá la noche anterior para preparar los detalles de nuestra llegada, pero al llegar al rió, aquella mañana encontramos la camioneta del equipo atascada, siendo casi arrastrada por la correntada. Dos mujeres empujaban el vehículo, descalzas, con los pies dentro del agua fría, con temperatura bajo cero. Todos los esfuerzos parecían inútiles, cuando de repente vimos aparecer un jeep. El chofer sacó una cuerda de acero, ató la camioneta, la arrastro al otro lado, guardó luego el cable y desapareció misteriosamente. ¿Quien llamó a aquel hombre en los prados solitarios del altiplano? ¿De dónde vino para ayudarnos?

Vi lágrimas en los ojos de mis compañeros. Vi la emoción escrita en sus rostros. Nadie decía nada, pero todos sabíamos que era el cumplimiento de la promesa divina: “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende”.
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1 Sam. 21:13

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 18 de diciembre de 2008

CUANDO SEAS TENTADO, FIJA TUS OJOS EN CRISTO

"Y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres" (1 Rey. 19: 4).

Jesús fue afligido en todas nuestras aflicciones. El Capitán de nuestra salvación fue hecho perfecto por medio del sufrimiento. En esta vida seremos probados para ver si somos capaces o no de soportar la prueba de Dios. Cuando vengan las tentaciones de Satanás, seremos probados. ¿Seremos derrotados por el poder seductor de Satanás o venceremos como lo hizo Jesús? ¿Habremos atesorado en nuestra mente los tesoros de las verdades del cielo, que nos capacitarán para enfrentar al adversario de las almas con un "Escrito está", como hizo Jesús y no con un discurso personal? Satanás sabe mejor que muchos profesos cristianos lo que está escrito, porque es un estudiante diligente de la Biblia, pero él obra para pervertir la verdad y llevar a los hombres por el sendero de la desobediencia. Los induce a descuidar la investigación de la Palabra de Dios...

Es un gran error indicarle a Dios lo que se debe hacer. Elias no sabía lo que estaba haciendo cuando le dijo al Señor que ya había vivido lo suficiente y deseaba morir. El Señor no tomó en cuenta su palabra, pues aún tenía algo que hacer antes de ser enaltecido y traspuesto al cielo. ¿Hemos olvidado que Jesús, la majestad del cielo, sufrió siendo tentado? Jesús no permitió que el enemigo lo arrastrara al fango de la incredulidad, ni lo forzara a entrar en el cieno del desaliento y la desesperación...

Dios odia el pecado. La obra de Satanás consiste en atraer hacia las obras de maldad. Satanás ha desplegado gran destreza y poder de seducción con el fin de fascinar la mente para que escoja el pecado antes que la justicia. La influencia que ejerce una persona sobre otra ha llegado a ser muy peligrosa. Satanás guía, controla la mente y presiona la influencia de una mente sobre otra para ponerla a su servicio. Pero el Señor Jesús por medio de su Espíritu Santo, cambia el orden de las cosas; toma los pecados y la culpa de la raza humana sobre sí, atrae a las personas, las santifica y transforma al agente humano en su instrumento y compromete sus facultades para que realice una labor completamente opuesta a la que Satanás sugiere...

"Resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros". Cuán preciosa es para el alma tentada esta promesa. Si quienes padecen prueba y tentación mantienen sus ojos en Jesús y se acercan a Dios, hablando de su bondad y de su perdón, Jesús se acercará a ellos y aquellas penas que creían casi insufribles se disiparán...

Nos esperan tiempos tormentosos, pero no debemos preocuparnos. La ansiedad revela incredulidad, pero Cristo nos dice: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar" (Carta 43, 1892).

E. G. White

miércoles, 17 de diciembre de 2008

LOS PELIGROS DEL CRÉDITO

Con ansiedad será afligido el que sale por fiador de un extraño; más el que aborrece las fianzas vivirá seguro. Prov. 11:15.

En este versículo la palabra “extraño” se puede traducir también por “otro”, alguien que tú no conoces o conoces poco. No es prudente ser fiador de un desconocido, aunque muchas veces, tú solo conoces verdaderamente a una persona cuando le das dinero o poder.

Hay algo fascinante, misterioso y deslumbrante con el dinero. Ciega, confunde y corrompe a mucha gente. Las amistades se deshacen, las familias se destruyen y las relaciones se rompen porque alguien fue garante de una persona que decía ser amigo de confianza.

El texto de hoy no tiene que ver simplemente con el acto de ser el garante de otro. El tema de fondo es el mal uso del crédito. No hay base bíblica para afirmar que el uso del crédito sea malo, pero hay abundantes consejos sobre el uso sabio del dinero. Cuando tú pides dinero prestado, te colocas en una situación de dependencia que no es sana.

La cultura de nuestros días es una cultura consumista. La propaganda tiene como propósito vender lo que tú nunca pensaste en comprar. Hay algo perverso en la publicidad, algo que crea en ti necesidades que no existen. La persona se siente infeliz y miserable por no poder comprar lo que ve en la televisión o en el diario, y termina gastando el dinero que no tiene.

La tarjeta de crédito o el cheque se transforman con suma facilidad en un pasaporte de autodestrucción. Las deudas van formando una bola de nieve que aumenta y aumenta de dimensión a medida que el tiempo pasa.

El consejo de hoy es: No pienses que la mejor ayuda que tú puedes ofrecerle a una persona que se está ahogando en el mar de las deudas, es prestarle dinero o salir como garante a su favor.

Lo mejor en esas circunstancias es parar y repensar el sistema de vida y las prioridades. Ver en qué estás gastando tu dinero. Después, confiar en Dios, clamar, ser fiel a él en la administración de los recursos financieros y creer que Dios puede colocar en orden tu escala de valores y tus prioridades, para salir de la situación en la cual te encuentras, porque: “Con ansiedad será afligido el que sale por fiador de un extraño; mas el que aborrece las fianzas vivirá seguro”.

Pr. Alejandro Bullón

lunes, 15 de diciembre de 2008

LA TORMENTA PASARA

Levántate, oh Dios, aboga tu causa; acuérdate de como el insensato te injuria cada día. Sal. 74:22.

El salmo de hoy nos enseña como orar cuando la aflicción toca a la puerta del corazón y da la impresión de que Dios está siendo ciego ante los acontecimientos. Hay gente que no toma a Dios en cuenta. Se burla de la fe de los que buscan al Señor. A veces, es un profesor universitario ridiculizándote en el aula, o el jefe incrédulo riéndose de tus principios, o el patrón sin escrúpulos queriendo que tú concuerdes con algo que va contra tu conciencia.

Este es otro de los salmos escritos por Asaf. Por el contexto, entendemos que Asaf vivió en un momento de la historia de Israel en que el ejército enemigo había destruido el Santuario. ¿Cual es el mensaje de este salmo para ti hoy, ante los enemigos que persiguen tu cuerpo, pero tratan de llegar también al santuario de tu ser, que es tu conciencia?

El blanco final de los ataques del enemigo, no eres tú. El verdadero sufrimiento que los hijos de Dios experimentan, no es físico. El enemigo de Dios quiere distorsionar el carácter de Dios, hacer que tú creas que Dios no se interesa por tus problemas, que es injusto al permitir que sucedan tragedias en tu vida.

La mayoría de los seres humanos no se da cuenta de este propósito maligno del enemigo, pero el salmo de hoy demuestra que Asaf lo entendió muy bien. Por eso, clama: “Levántate, oh Dios, aboga tu causa”.

Cada vez que el dolor llega a tu vida, está en juicio la soberanía de Dios. Su amor, su misericordia y su carácter justo, son juzgados. Esta es la explicación existencial para el sufrimiento de los inocentes.

Todos los días hay millones de seres angelicales observando la reacción del ser humano ante el dolor. ¿Que harás? ¿Maldecirás a Dios, como desea el enemigo, o te esconderás en los brazos de Jesús hasta que la tormenta pase?

El momento doloroso que tú estás viviendo ahora tiene explicación a la luz del conflicto universal entre Cristo y Satanás, pero la promesa divina es segura. Dios no se olvidó de ti y mas pronto de lo que te imaginas, el enemigo tendrá que tragar todo el dolor y la tristeza que te causó.

Con esta certeza, enfrenta las dificultades y clama como Asaf: “Levántate, oh Dios, aboga tu causa; acuérdate de como el insensato te injuria cada día”.

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 14 de diciembre de 2008

UN HOGAR QUE DIOS PUEDA BENDECIR

Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio. (Gén. 18: 19).

Un hombre es a la vista de Dios lo que es en su familia. La vida de Abrahán, el amigo de Dios, estuvo señalada por el estricto cumplimiento de la palabra de Jehová. Cultivaba la religión del hogar. El temor de Dios llenaba su casa. El era el sacerdote de su hogar. Consideraba su familia como un depósito sagrado. Su casa constaba de más de mil miembros, y los dirigía a todos, padres e hijos, hacia el Soberano divino. No sufría opresión paterna por un lado ni desobediencia filial por el otro. Mediante la influencia combinada del amor y la justicia, gobernó su casa en el temor de Dios y el Señor dio testimonio de su lealtad (Carta 144, 1902).

El "mandará. . . a su casa". No habría descuido pecaminoso en poner freno a las malas propensiones de sus hijos, ni favoritismo indulgente, necio y débil o renuncia a la convicción del deber a causa de un afecto mal entendido. Abrahán no sólo daría la instrucción apropiada, sino que mantendrá la autoridad de las leyes justas y correctas.

Cuán pocos hay en nuestros días que siguen este ejemplo. De parte de demasiados padres hay un sentimentalismo ciego y egoísta, que se manifiesta dejando a los hijos con sus juicios deformados y pasiones indisciplinadas, bajo el dominio de su propia voluntad. Esta es la peor crueldad que se le puede hacer a la juventud y un gran mal para el mundo. La indulgencia de los padres causa desorden en las familias y en la sociedad. Reafirma en la juventud el deseo de seguir las inclinaciones, en vez de someterse a los requerimientos divinos (Manuscrito 22, 1904).

Padres e hijos por igual pertenecen a Dios y deben someterse a su gobierno. Abrahán gobernó su casa mediante el afecto y la autoridad combinadas. La palabra de Dios nos ha dado reglas para que nos sirvan de guía. Estas reglas forman la norma de la que no debemos desviarnos para seguir su camino. La voluntad del Señor debe ser suprema. La pregunta que debemos hacer no es: ¿Qué han hecho otros? ¿Qué pensarán mis familiares? o, ¿Qué dirán si sigo este camino? sino, ¿Qué ha dicho Dios? Ni padres ni hijos pueden verdaderamente prosperar en camino alguno que no sea el camino del Señor (Testimonies, tomo 5, pág. 548).

E.G. White

jueves, 11 de diciembre de 2008

¿CON QUIÉN CAMINAS?

"¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?" (Amós 3:3).

Incluso quienes se afanan por predominar sobre el enemigo desarrollan una predisposición de obrar mal. El mal prevalece sobre el bien porque ellos no confían por completo en Cristo. No habitan en él y no dependen de Dios, por lo cual revelan un carácter inconsistente. Pero nadie está obligado a trabar vínculos con este grupo. Las tentaciones de la vida se presentan por doquier y aquellos que se quejan porque los miembros de las iglesias son fríos, orgullosos, arrogantes y no reflejan adecuadamente el carácter cristiano, no debieran asociarse con quienes manifiestan estas flaquezas. Hay muchos que son afectuosos, abnegados, sacrificados y que estarían dispuestos a dar sus vidas por la salvación de las almas. Nadie debiera alzarse como acusador de los hermanos, antes bien déjese que la cizaña crezca junto con el trigo, pues así dijo el Señor que habría de ser. Pero, porque la cosecha no sea toda de trigo, no debiéramos ser cizaña.

Los que rechazan la vida y el carácter de Jesús, y se niegan a ser como él, se declaran en abierta controversia con Dios. "El que no es conmigo, contra mí es -dijo Jesús-; el que conmigo no recoge, desparrama". Los que aman a Dios no escogerán como amigos a los enemigos del Señor. "¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová?" Los verdaderos cristianos no eligen asociarse con los incrédulos.

Si el Señor les concede una posición especial en el mundo, al igual que José y Daniel, él los librará de contaminación. Debemos distinguir entre el bien y el mal. Necesitamos toda la ayuda e instrucción que procede de una fe verdadera. Debemos escuchar la enseñanza de las doctrinas de la Biblia, que están libres de las sofisterías y de las trampas del gran engañador. Debiéramos hacer todo lo posible por vivir en una atmósfera de pureza religiosa para poner madera sólida en la edificación de nuestros caracteres.

Por medio de la relación con quienes no tienen fe en Dios, las ideas erróneas se insinúan en forma imperceptible en las mentes y los corazones por uno que se especializa en el engaño. Y esto será la ruina de muchos. ¿Escogerás relacionarte con los incrédulos e infieles que violan abiertamente la ley de Dios? ¿Te separarás por tu propia elección de quienes aman a Dios? ¿Te alejarás lo más posible de la luz? Esta es la senda del engaño. Nunca estarás donde encuentres un exceso de luz, pero pobres los que escojan las tinieblas antes que la luz (Manuscrito 49, 1893).

E. G. White.

domingo, 7 de diciembre de 2008

GRANDEZA EN LA HUMILLACIÓN

Aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz. La ira de Jehová soportaré, porque pequé contra él, hasta que juzgue mi causa y haga mi justicia. (Miq. 7: 8, 9).

La conciencia le estaba diciendo verdades amargas y humillantes a David. Mientras que sus súbditos fieles se preguntaban el porqué de este repentino cambio de fortuna, éste no era un misterio para el rey. A menudo había tenido presentimientos de una hora como ésta. Se había sorprendido de que Dios hubiera soportado durante tanto tiempo sus pecados y hubiera dilatado la retribución que merecía. Y ahora en su precipitada y triste huida, con los pies descalzos, y habiendo trocado su manto real por saco y ceniza, y mientras los lamentos de los que le seguían despertaban los ecos de las colinas, pensó en su amada capital, en el sitio que había sido escenario de su pecado, y al recordar las bondades y la paciencia de Dios, no quedó del todo sin esperanza. . .

Más de un obrador de iniquidad ha excusado su propio pecado señalando la caída de David; pero ¡cuán pocos son los que manifiestan la penitencia y la humildad de David! ¡Cuán pocos soportarían la reprensión y la retribución con la paciencia y la fortaleza que él manifestó! El había confesado su pecado, y durante muchos años había procurado cumplir su deber como fiel siervo de Dios; había trabajado por la edificación de su reino, y éste había alcanzado bajo su gobierno una fortaleza y una prosperidad nunca logradas antes. Había reunido enormes cantidades de material para la construcción de la casa de Dios; y ahora, ¿iba a ser barrido todo el trabajo de su vida? ¿Debían los resultados de muchos años de labor consagrada, la obra del genio, de la devoción y del buen gobierno, pasar a las manos de su hijo traidor y temerario, que no consideraba el honor de Dios ni la prosperidad de Israel? ¡Cuán natural hubiera parecido que David murmurase contra Dios en esta gran aflicción!

Pero él vio en su propio pecado la causa de su dificultad. . . Y el Señor no abandonó a David. Este capítulo de su experiencia cuando, sufriendo los insultos más crueles y los agravios más severos, se muestra humilde, desinteresado, generoso y sumiso, es uno de los más nobles de toda su historia. Jamás fue el gobernante de Israel más verdaderamente grande a los ojos del Cielo que en esta hora de más profunda humillación exterior (Patriarcas y Profetas, págs. 797, 798).

E. G. White

lunes, 1 de diciembre de 2008

LA AUTORIDAD DIVINA

Ciertamente la ira del hombre te alabará; tú reprimirás el resto de las iras. Sal. 76:10.

Ningún juicio tiene un final feliz mientras el culpable no reconozca la culpa. Lamentablemente, cada día se multiplican los culpables que alegan inocencia, aun ante el veredicto del juez y la montan de pruebas.

El versículo de hoy tiene una proyección profética extraordinaria. Habla del fin del conflicto universal entre Cristo y Satanás.

Allá en los cielos, en un distante pasado, se levanto un ángel de luz tratando de súper y quitar el gobierno de las manos del Creador, los acuso de ser injustos y egoísta, y reclamo para si la adoración y la obediencia.

Sedujo con astucia a una tercera parte de los ángeles. Entonces hubo una batalla y Lucifer y sus huestes enemigas salieron derrotadas. Esta Guerra no fue con armas físicas. Fue una lucha de ideas. El campo a ser conquistador era el corazón de las criaturas.

Aquella Guerra se traslado a esta tierra, y los argumentos del enemigo continúan siendo los mismos del principio: Dios es injusto y no merece ser adorado ni obedecido.

De un lado, a través del engaño, la seducción y la mentira, el enemigo trata de atraer a la mayor cantidad posible de seguidores. Del otro, con la verdad de su Palabra. Jesús llama a aquellos que están dispuestos a obedecer sus consejos. De modo que el mundo esta hoy dividido en dos grandes grupos. No existen, como mucha gente cree, muchas iglesias, filosofías y maneras de encarar la vida, porque no existen muchos señores.

Solo hay dos comandantes, dos caminos y dos grupos. El Señor Jesucristo, en cierta ocasión dijo; “ El que no es conmigo, contra mi es; y el que conmigo no recoge, desparrama’. “ Esto es dramático. Soy o no soy. No hay un tercer territorio.

Finalmente, cuando Jesús vuelva por segunda vez, mucha gente entenderá que estaba equivocada. Eso revelara a las personas. Quedara demostrado que la Biblia tenia razón. Y aun sabiendo que su futuro próximo es la muerte, esas personas se arrodillaran delante de Jesús y reconocerán la autoridad de Dios y su soberanía.

Esta escena es la que describe el salmista en el versículo de hoy. “Ciertamente la ira del hombre te alabará”, dice Asaf.

Si mas temprano o mas tarde, la humanidad entera va a tener que reconocer la soberanía divina, no es prudente entregar ahora el corazón a Jesús?.

Hazlo antes de salir para los deberes diarios, y no olvides que hasta la ira humana tendrá que alabar un día a la persona de Jesús.

Pr. Alejandro Bullón

miércoles, 26 de noviembre de 2008

SED DEL ALMA

Como el siervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Sal. 42:1.

En ciudades como Nueva York o Paris, el agua no es mas simplemente agua, es una bebida de lujo. Con mas de 700 marcas para escoger, la “eau de bouteille” [agua embotellada] puede costar hasta el escandaloso precio de 15 dólares en un restaurante sofisticado, como el Alain Ducase de Nueva York.

En los últimos años, la venta del agua envasada en el mundo ha aumentado muchísimo. Y la industria de aquello que los americanos están llamando “la esencia de la vida”, llega hoy a 7 mil millones de dólares anuales, solo en los Estados Unidos. Todo porque de repente la humanidad parece haber redescubierto los beneficios del agua para la salud.

Está comprobado que las personas beben poca agua. Se calcula que la mayoría de los habitantes del planeta viven crónicamente deshidratados. Cada día, un adulto pierde alrededor de un litro de líquido, y si ese líquido no se repone será prejudicial para su organismo.

El texto de hoy presenta la figura del ciervo, suspirando por las corrientes de las aguas. En las tierras desérticas era común ver las manadas de ciervos, moviéndose de un lugar a otro, buscando un pozo de agua. A veces, el ciervo solitario y perseguido por sus depredadores, quedaba exhausto y lastimado de tanto correr. Entonces buscaba como su último refugio un pozo de agua. El animal descendía la colina y nadaba en medio del agua, tratando de ocultarse de sus enemigos. El agua no era para el ciervo algo opcional, era asunto de vida o muerte.

Pero el salmo de hoy no habla solo del agua, esta hablando de Dios, que es el único ser capaza de suplir la sed del alma. “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo”, dice David en el versículo 2.

“Sed del Dios vivo”. Nuestros días están llenos de dioses muertos. Inventamos pequeños dioses, manejables, dirigibles, solo para tratar de engañar la sed del alma. Los llamados: “energía”, “luz”, “fuerza interior”, “aura”. Jugamos haciendo de cuenta que creemos en Dios, pero el Corazón continua sediento.

Como un desierto sin vida, esperando una gota de agua, una palabra de amor, un gesto de ternura, una actitud de cariño.

¡Ah! si el ser globalizado de hoy abandonase un poco sus “grandiosas” conexiones y parase, en su loca carrera, descubriría el secreto de la vida victoriosa del salmista, y también diría: “Como es ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía”.

Pr. Alejandro Bullón

lunes, 24 de noviembre de 2008

COLECCIONA PEQUEÑAS VICTORIAS

El que labra su tierra se saciara de pan; mas el q sigue a los vagabundos es falto de entendimiento. Prov. 12:11.

Setenta y cuatro de los 915 versículos que tiene el libro de Proverbios, tratan de un modo u otro, acerca de la importancia de tomar la vida en serio y construir sueños sobre fundamentos seguros.

Hay gente derrotada porque “sigue a los vagabundos”. En el original la palabra reqen significa “cosas vacías, vanas o fantasiosas”. La ilustración perfecta seria una cosa bien adornada y atractiva por fuera, pero vacía por dentro; como las pompas de jabón tras las cuales los niños corren entusiasmados, pero que solo traen frustración, porque explotan justo cuando las alcanzan. Existen, pero no existen. No tienen consistencia. Nada las sustenta, fuera de la imaginación.

En el proverbio de hoy, Salomón parece decir: “¡Despiértate! Pon los pies sobre la tierra. Labra la tierra, traspira tu camisa. No te quedes ahí sentado en la butaca de la vida, alentando fervorosamente para que todo acont4ezca. Entra y participa”.

Dios va a bendecir lo que tú crees que mereces y por lo cual estés dispuesto a luchar. Pero, recuerda que David derrotó al gigante Goliat usando una honda. La mayoría de las guerras de Israel, fueron ganadas porque Dios iba delante del ejército, pero el pueblo necesitaba salir al campo de batalla.

Confía en Dios no significa permanecer de brazos cruzados, esperando que el éxito caiga del cielo. El verdadero éxito no es un gran acontecimiento, ni una única y gran Victoria. El éxito que Dios ofrece esta hecho de pequeñas victorias diarias.

Correr detrás de fantasías, esperar un “golpe de suerte”, o una “herencia” es falta de sentido, locura, ingenuidad. Las personas que piensan así forman la larga fila de los derrotados.

Haz de este día un día de pequeñas victorias. En el trabajo. En el hogar, en la vida personal, en fin, labra tu tierra, arregla el grifo que gotea, cambia la lámpara quemada, arregla la relación destruida. Acumula pequeñas victorias. No te quedes sonando solamente con grandes conquistas, porque: “El que labra su tierra se saciara de pan; mas el que sigue a los vagabundos es falto de entendimiento”.

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 20 de noviembre de 2008

¿BUSCAREMOS LA SEGURIDAD CUANDO SEA DEMASIADO TARDE?

"El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas" (Gén. 7:11).

Los antediluvianos fueron amonestados, pero el registro [bíblico] indica que no "entendieron" hasta que el Diluvio vino y se los llevó a todos... Vieron cuando Noé, su esposa, sus hijos y sus esposas entraron al arca y la puerta se cerró tras ellos. Sólo ocho personas entraron para refugiarse de la tormenta y durante una semana esperaron la llegada de las lluvias... Cada día el sol salió y se ocultó en medio de un cielo despejado, y cada día tuvo Noé la tentación de dudar. Pero el Señor había dicho que el Diluvio vendría y Noé confió en su palabra.

Al fin de los siete días comenzaron a formarse las nubes. Esto era algo nuevo para la gente que nunca las había visto... Las nubes se tornaron más y más densas y pronto la lluvia comenzó a caer. Todavía la gente trató de pensar que esto no era nada alarmante. Pero muy pronto parecía que las ventanas de los cielos se hubieran abierto pues la lluvia caía a raudales. Por un tiempo el suelo absorbió la lluvia; pero pronto comenzó a subir el agua, y cada día el nivel estaba más alto. Por la mañana, cuando la gente veía que la lluvia seguía cayendo, se miraba con desesperación, y cada noche repetía: "¡Aún llueve!" Así fue cada mañana y cada noche.

Durante cuarenta días y cuarenta noches cayó la lluvia. El agua penetró en las casas y llevó a la gente hasta los templos que habían erigido para ofrecer sus cultos idólatras. Pero los templos fueron arrasados. La corteza del planeta se rompió y el agua acumulada en el vientre de la tierra irrumpió en la superficie. Enormes rocas fueron arrojadas por el aire.

Por doquiera se veían personas huyendo, en busca de un refugio. Había llegado el momento cuando de buena gana hubieran entrado en el arca. Llenas de angustia clamaban: "¡Oh, un lugar de refugio!" Hubo quienes le gritaron a Noé y le pidieron que los admitiera en el arca. Pero sus voces se perdieron arrastradas por la furia de la tempestad. Algunos lograron aferrarse al arca pero fueron arrastrados por las olas. Dios había puesto allí a quienes creyeron en su palabra y ningún otro podía entrar.

Los padres con sus hijos buscaban las elevadas copas de los árboles que aún estaban en pie, pero tan pronto alcanzaban este refugio los vientos los lanzaban en medio de las turbulentas y agitadas aguas...

¿Dónde estaba ahora el arca y aquellas personas que fueron objeto de las burlas y las mofas? Protegida por el poder de Dios, la inmensa arca flotaba en medio de las aguas, y Noé y su familia estaban seguros en su interior (Signs of the Times, 10 de abril de 1901).

E. G. White.

martes, 18 de noviembre de 2008

CARACTERES MUY PARECIDOS

Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. (Luc. 12: 15).

La maldición que no se le permitió a Balaam pronunciar contra el pueblo de Dios, él al fin consiguió atraerla sobre dicho pueblo arrastrándolo al pecado (El Conflicto de los Siglos, pág. 584).

Balaam presenció el éxito de su plan diabólico. Vio como caía la maldición de Dios sobre su pueblo y cómo millares eran víctimas de sus juicios; pero la justicia divina que castigó el pecado de Israel no dejó escapar a los tentadores. En la guerra de Israel contra los madianitas, Balaam fue muerto. . .

La suerte de Balaam se asemejó a la de Judas, y los caracteres de ambos son muy parecidos. Trataron de reunir el servicio de Dios y el de Mamón, y fracasaron completamente. Balaam reconocía al verdadero Dios y profesaba servirle; Judas creía en Cristo como el Mesías y se unió a sus discípulos. Pero Balaam esperaba usar el servicio de Jehová como escalera para alcanzar riquezas y honores mundanos; al fracasar en esto, tropezó, cayó y se perdió. Judas esperaba que su unión con Cristo le asegurase riquezas y elevación en aquel reino terrestre que, según creía, el Mesías estaba por establecer. El fracaso de sus esperanzas le empujó a la apostasía y a la perdición. Tanto Balaam como Judas recibieron mucha iluminación espiritual y ambos gozaron de grandes prerrogativas; pero un solo pecado que ellos abrigaban en su corazón, envenenó todo su carácter y causó su destrucción. . .

Un solo pecado que se conserve irá depravando el carácter, y sujetará al mal deseo todas sus facultades más nobles. La eliminación de una sola salvaguardia de la conciencia, la gratificación de un solo hábito pernicioso, una sola negligencia con respecto a los altos requerimientos del deber, quebrantan las defensas del alma y abren el camino a Satanás para que entre y nos extravíe. El único procedimiento seguro consiste en elevar diariamente con corazón sincero la oración que ofrecía David: "Sustenta mis pasos en tus caminos, porque mis pies no resbalen" (Sal. 17: 5) (Patriarcas y Profetas, págs. 481, 482).

E. G. White

lunes, 17 de noviembre de 2008

DIOS INCOMPARABLE

Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses; ni obras que igualen tus obras. Sal. 86.8

Tu actitud ante las dificultades de la vida, depende de la dimensión de tu Dios. Si tu Dios es pequeño, fabricado, imaginado, cualquier problema será una barrera imposible de traspasar. El ser humano es contradictorio. Le gustan los pequeños dioses apenas para calmar la conciencia. Dioses en forma de “llaveros”, “amuletos”, “energía”, “luz”, “aura”. La criatura muchas veces dice: “Dios esta en todo”. Y lo repite todos los días hasta que acaba creyéndolo.

Es cómodo creer en un dios que no nos señala el camino. Que se limita a acompañarnos y esta “al servicio de la criatura. La tragedia es que ante las circunstancias difíciles de la vida, tú descubres que todos esos dioses creados, son apenas paliativos. No hacen nada. No resuelven nada. No tienen poder. No sirven para nada

Esta realidad fue lo que llevó a David a hacer la oración registrada en el Salmo 86. En este salmo, el poeta expresa suplica y, al mismo tiempo, confianza. Vive un momento terrible. “Estoy afligido y menesteroso”, dice en el primer versículo. Se limita a llorar. Las lágrimas parecen inundar el corazón y la angustia sofocarlo

En esas circunstancias, David no creo pequeños dioses. En las noches claras y estrelladas, mientras cuidaba su rebanó en el campo, contemplaba la grandeza del Dios creador. Su Dios estaba por encima de cualquier otro dios. Era incomparable y eterno. Por eso en esta oración, suplica y al mismo tiempo confía

¿Cuál es el drama por el cual estas pasando en este momento? ¿Cuál es la tragedia que parece destruir la vida de alguien que tu amas? ¿Te sientes indefenso, incapaz de hacer algo para ayudar, y por eso te limitas a sufrir?

Antes de hincar el camino de este día, aparta unos minutos para meditar en las grandes obras que Dios hizo ya en tu propia historia. ¿Acaso Dios no te libro otras veces? Si lo hizo antes, ¿Por qué no lo hará ahora también? Entonces, con el corazón lleno de confianza, repite:

“Oh, Señor, ninguno hay como tu entre los dioses; ni obras que igualen tus obras”.

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 9 de noviembre de 2008

USA EL PODER CON SABIDURÍA

Oráculo hay en los labios del rey; en juicio no prevaricará su boca. Prov. 16:10.

El proverbio de hoy tiene que ver con el uso del poder. El poder, como la energía eléctrica, sirve para el bien o para el mal. Sabiamente orientada, la energía eléctrica puede salvar vidas. Mal usada, ya mató a muchas personas. El poder en las manos de una persona dependiente de Dios, puede hacer a las personas más felices. En las manos de un insensato, puede ser instrumento de tiranía y destrucción.

"Oráculo hay en los labios del rey". La versión portuguesa de Almeida traduce: "En los labios del rey se encuentran decisiones autorizadas". ¡Es incuestionable! El rey tiene poder, sus decisiones son autorizadas. Tiene poder también el gerente, el padre, el director, el jefe, e! profesor, etc. Algunos más, otros menos. La pregunta es ¿cómo estoy usando el poder que me fue confiado? ¿Uso dos pesas y dos medidas? ¿Soy justo, humano, sensible y comprensivo? ¿O simplemente lo uso para demostrar que "aquí, el que manda soy yo"?

La segunda parte del versículo declara "en juicio no prevaricará su boca".

Es interesante el verbo juzgar. Significa determinar, dar sentencia. Cuando dos niños disputan el mismo juguete, el padre define cómo queda la situación. Cuando en un partido de fútbol los dos equipos discuten si fue o no fue falta, es el árbitro el que determina.

La advertencia de Salomón para quien ejerce el poder es "al juzgar, no prevarique", literalmente "no traicione la justicia".

Sé un hombre justo. Dondequiera que tú ejerzas el poder, úsalo con sabiduría y establece valores. Los valores son los que sirven de fundamento para mantener relaciones saludables. Vive esos valores. Las personas están atentas para ver si tú estás realmente comprometido con los valores que esperas que los otros sigan.

Toda persona que ejerce el poder es como e! modelo de una obra de arte.

Las personas no siguen los valores que tú estableces, ni la visión de futuro que tú escribiste en la declaración de misión de la empresa, o que tienes bajo el vidrio en tu mesa de trabajo. Las personas te siguen a ti. Por tanto, ámalas, compréndelas y ayúdalas a crecer. Ese es el uso correcto del poder.

Un día, cuando lleguemos al último capítulo de nuestra historia, lo queramos o no, tendremos que rendir cuentas a Dios de la manera cómo usamos el poder. En ese día, quiero decir: "Señor, fui tan solo un instrumento en tus manos, gracias porque a través de mi insuficiencia tu poder fue suficiente para hacer felices a las personas". No olvides que "oráculo hay en los labios del rey; en juicio no prevaricará su boca".

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 7 de noviembre de 2008

¡HAZME JUSTICIA, OH DIOS!

Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa; líbrame de gente impía y del hombre engañoso e inicuo. Sal 43:1.

El otro día una mujer perdió la tenencia del hijo porque el marido tenía mucho dinero y contrató los mejores abogados. La señora se rebeló y decidió hacer un trabajo de "macumba" contra el marido. En eso estaba, cuando conoció el evangelio y aceptó a Jesús.

Para aquella mujer y para tantas otras personas que sufren injusticias, la oración del salmista debe tener mucho sentido. El fraude y la injusticia andan tomados de las manos. El fraudulento usa la mentira, el disfraz, el engaño y la astucia como armas. Compra conciencias y cree que tiene el control de las vidas.

Cuando tú eres víctima de alguna injusticia puedes llegar hasta el fondo del pozo. Así era como se sentía David. Él dice en el versículos 2: "¿Por qué me has desechado? ¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo?".

Rechazo y opresión. No hay nada más doloroso que sentirse rechazado.

Nada más humillante que estar oprimido. La víctima de la injusticia pierde la auto estima y cae en la depresión.

¿A dónde van los hijos de Dios ante las adversidades? ¿Qué haces tú cuando crees que la vida no está siendo justa contigo? ¿Qué piensas cuando tocas a las puertas de las oportunidades y descubres que todas se cierran? En esas circunstancias, ¿a dónde vas?

El salmista sabía dónde ir. Implora a Dios por justicia. "Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa", clama él. Hacer justicia, del verbo hebreo shapat, tiene un sentido jurídico. Shapat expresa la actividad de una persona que actúa como intermediaria entre dos partes que están en conflicto.

En la vida espiritual también existe un conflicto permanente. No es justo lo que el enemigo hace con los hijos de Dios en esta tierra. No es justa la manera cómo destruye familias, hace pedazos los sueños, y acaba con las personas.

La muerte de Cristo en la cruz del Calvario fue la respuesta divina al clamor humano. Nunca hubo ni nunca habrá un acto vindicatorio mayor que el sacrificio de Jesús en la cruz.

Por eso hoy, no te sientas disminuido ante las injusticias de la vida. Levanta la cabeza, y mira el horizonte de oportunidades que Dios presenta ante ti, y clama: "Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa; líbrame de gente impía y del hombre engañoso e inicuo".

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 6 de noviembre de 2008

ESTUDIEMOS DANIEL Y APOCALIPSIS EN CONJUNTO

"He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es para esos días" (Dan. 10:14).

Daniel se identificó con los pecados de Israel y los confesó como propios. "Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo". Sin embargo, Gabriel, el mensajero celestial, tres veces lo llamó y lo consideró como varón muy querido...

¡Cuán estrechamente relacionado se encuentra el universo del cielo con este mundo caído! Estas comunicaciones que fueron dadas a Daniel debieran llenar nuestras almas de temor, de humildad y sepultar nuestro orgullo en el polvo...

¡Hay un vínculo maravilloso que se percibe entre el universo celestial y este mundo caído! Las cosas que fueron reveladas a Daniel más tarde se complementaron por la revelación hecha a Juan en la isla de Patmos. Estos dos libros debieran ser leídos en forma cuidadosa. En dos ocasiones Daniel inquirió, ¿cuánto ha de transcurrir hasta el tiempo del fin? "Y yo oí, mas no entendí. Y dije: Señor mío, ¿cuál será el fin de estas cosas? El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados, los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán... Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días".

Era el León de la tribu de Judá quien abrió el libro y le dio a Juan la revelación de lo que habría de suceder en estos últimos días. Daniel permaneció en su lugar para dar su testimonio, que fue sellado hasta el tiempo del fin, cuando el mensaje del primer ángel debía ser proclamado a nuestro mundo. Estos asuntos son de importancia infinita en estos últimos días... Al libro de Daniel se le quita el sello en el Apocalipsis de Juan y nos lleva adelante hasta las escenas finales de la historia de esta tierra.

El caso de Daniel nos revela el hecho que el Señor siempre está listo para atender nuestras oraciones hechas con contrición de alma y, cuando busquemos al Señor de todo corazón, él contestará nuestras peticiones. Aquí se revela dónde obtuvo Daniel su habilidad y entendimiento y si tan sólo pedimos la sabiduría de Dios, podremos ser bendecidos con creciente habilidad y con poder del cielo. Si acudimos a Dios como somos, y oramos con fe como lo hizo Daniel, veremos la salvación de Dios. Necesitamos orar como nunca hemos orado antes (Carta 59, 1896).

E. G. White

lunes, 3 de noviembre de 2008

LA SABIDURÍA CREADORA

Jehová con sabiduría fundó la tierra, afirmó los cielos con inteligencia. Prov. 3:19.

No vale de nada querer entender la vida y sus complicados meandros. Cuanto más la ciencia aumenta v hace nuevos descubrimientos, más confundida queda la criatura. La ciencia acaba de descubrir que si tú pudieses contar las células de tu cuerpo, verías que la mayor parte de ellas son microbios.

Pululan por todo el cuerpo, en los ojos, en la boca, en la nariz, en los oídos y en el cabello. El periodista del Washington Post, Joel Achemback, los describe como "criaturas microscópicas que al ser amplificadas, se asemejan a espantosos monstruos de una película de terror". Esos microorganismos abundan especialmente en los intestinos, donde se los encuentra por millones.

¿Cómo es posible vivir así? Pero, vivirnos y somos considerados por la misma ciencia como criaturas sanas. Esto demuestra que jamás seremos capaces de entender los misterios de los cielos y de la tierra.

El otro día, una escritora holandesa que conocí en el aeropuerto de Atlanta, al saber que era un escritor evangélico, me hizo una pregunta: "; tic base de información tiene usted, además de la Biblia, para afirmar que Dios existe?" Mi respuesta fue: -¿Qué base tendría yo para afirmar que no existe'"

Dios no necesita demostrar que existe. Podemos verlo a ti-,u é, de toda su obra de creación complicada y, misteriosa, como ese asunto de los microbios en nuestro cuerpo. que necesita probar que por detrás de toda esta maravilla no existe un Dios Creador, es aquel que no cree en Dios'.

Aceptar que "Jehová con sabiduría fundó la tierra— es imprescindible para una vida sana, saludable y equilibrada. Tener a Dios produce seguridad, porque la criatura por sí misma se siente instintivamente confusa, perdida y sin sentido. Se parece a un barco sin control en alta mar. Es incapaz de comprenderse a sí misma v deambula buscando un sentido para la existencia.

Antes de iniciar hoy tus actividades diarias, vuelve los ojos hacia ese Dios Creador. Si millones de microbios no son tapices de destruir tu cuerpo. ¿Crees que el virus del pecado podrá destruir tu alma? No olvides que " Jehová con sabiduría fundo la tierra afirmo los cielos con inteligencia.

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 2 de noviembre de 2008

SATANÁS PREPARA TENTACIONES PODEROSAS

"El... hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso" (Ecle. 6: 2).

La lección que se desprende de la vida de Salomón tiene un sentido moral especial para la vida de quienes están en la edad madura, aquellos que ya descienden la montaña hacia el sol poniente. Vemos y sabemos del caso de jóvenes que vacilan entre lo correcto y lo erróneo, que son indecisos entre los principios bien establecidos y la casi abrumadora corriente de mal que está llevando sus pies hacia la ruina. Pero no esperamos ver inestabilidad e infidelidad en los de edad madura; cuando esperamos que el carácter esté establecido y los principios firmemente arraigados. Aunque hay muchos casos, son la excepción y no la regla, como fue el caso de Salomón... Cuando su fortaleza debió ser firme, se lo halló el más débil de los hombres...

Debemos preguntarnos a cada paso, "¿Es este el camino del Señor?" Mientras dure la vida es preciso resguardar los afectos y las pasiones con un propósito firme. Hay corrupción interna; hay tentaciones externas; y siempre que deba avanzar la obra de Dios, Satanás hará planes para disponer las circunstancias de modo que la tentación sobrevenga con poder aplastante sobre el alma. Mientras dure la vida es preciso resguardar los afectos y las pasiones con un propósito firme...

Muchos han cerrado sus ojos al peligro y avanzaron en su propio camino, infatuados, engañados por Satanás hasta que cayeron bajo las garras de la tentación. Entonces, se entregaron a la desesperación. Esta es la historia de Salomón. Pero, aun para él hubo auxilio. Se arrepintió genuinamente de su vida de pecado y encontró la ayuda necesaria. Nadie debiera aventurarse como él en la senda del pecado, guiado por la fatua esperanza de que podrá recuperarse. Sólo a riesgo de una pérdida infinita puede alguien buscar solaz en el pecado. No obstante, nadie que haya caído debiera entregarse a la desesperación...

El abuso de los nobles talentos que se evidencian en el caso de Salomón debiera ser una advertencia para todos. Sólo la bondad implica verdadera grandeza. Cada uno ha de legar una herencia para bien o para mal. En la cumbre del sector sur del Monte de los Olivos estaba el monumento a la apostasía de Salomón... Josías, el joven reformador, en su celo religioso destruyó esas imágenes de Astarot, Quemos y Moloc; pero los fragmentos rotos y las masas de ruinas quedaron frente al monte Moriah donde estaba el templo de Dios. Cuando los forasteros preguntaban a las generaciones posteriores: "¿Qué significan estas ruinas delante del templo del Señor?", se les contestaba: "Allí está el monte del Delito de Salomón, donde edificó altares para el culto a los ídolos a fin de agradar a sus esposas paganas" (Carta 8b, 1891).

E. G. White

martes, 28 de octubre de 2008

TODO ES PASAJERO

Porque cuando muera no llevará nada, ni descenderá tras él su gloria. Sal. 49:17.

El día en que escribo esta meditación, estoy en Poza Rica, México. Acabo de enterarme de la muerte del príncipe Rainiero, de Mónaco. Mónaco es un pequeño país con apenas dos kilómetros cuadrados de territorio. El príncipe Rainiero consiguió, a lo largo de sus 56 años de gobierno, transformar ese pedazo de tierra en un país elegante, frecuentado por las mayores personalidades del mundo. Hoy, Mónaco es una de las grandes capitales mundiales del juego y uno de los paraísos fiscales que atrae grandes fortunas. Evidentemente, el príncipe era uno de los hombres más ricos del planeta.

Pero el texto de hoy afirma que "cuando se muera no llevará nada, ni descenderá tras él su gloria". En esta vida, tú puedes acumular riquezas, pero en la hora de tu muerte eso no te servirá de nada.

La sabiduría es aprender a depositar la confianza y, la expectativa en los valores eternos. Lamentablemente, vivimos en un mundo pragmático donde se cree solamente en las cosas que se pueden tocar. Esta filosofía materialista de la vida provoca dolor, porque todo lo que tú haces, inclusive tu propia vida, escapa de ti como arena entre los dedos.

No hay nada de malo en la riqueza, la fama, el poder o la cultura. Todo tiene su lugar en la experiencia humana, pero para tener sentido de permanencia, todo eso tiene que construirse sobre bases duraderas, que el tiempo no es capaz de acabar. Esas bases no son materiales. No sirve de nada querer verlas, ni tocarlas. Es necesario aceptarlas por la fe.

¿Estás sintiéndote triste, insatisfecho y vacío hoy? ¿Estás tratando de descubrir la causa v no lo consigues, porque, aparentemente, no hay ningún motivo para sentirse así? ¿Te está yendo bien en tu vida profesional, familiar, social y financiera y, sin embargo, acabas de pasar la noche con la sensación de que hay algo que no anda bien?

Aparta tus ojos de aquello que es transitorio y visible. Busca a Jesús y los valores eternos. Antes de salir esta mañana, comienza con cosas simples, como decir "te amo" a las personas queridas que están a tu alrededor. La muerte puede llevar algún día a esas personas y nada quitará de ti los recuerdos de los momentos felices que vivieron juntos, "porque cuando se muera no llevará nada, ni descenderá tras él su gloria".

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 26 de octubre de 2008

HONRA AL SEÑOR

Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos. Prov. 3:9.

La prosperidad financiera no es solo el resultado de la habilidad humana para los negocios. Bíblicamente, es un don divino.

Honrar al Señor con los bienes, es reconocer que Dios es el dueño d todo y que la criatura es apenas la administradora de aquello que recibió de Creador. Este hecho es presentado por Salomón como el secreto de una vida próspera.

El texto de hoy, que aparece en el capítulo 3, tiene como tema central la sabiduría que Dios ofrece gratuitamente a los que la buscan. Vivir con sabiduría es reconocer que Dios es el Creador y el ser humano, la criatura. Este r conocimiento no es tan solo teórico e intelectual, es práctico y experimentar; Salir de la teoría v entrar en la realidad de la vida práctica es honrar "a Jehová con tus bienes". El resultado de eso es la prosperidad financiera.

Pero ¿no hay gente que es millonaria y que no reconoce a Dios? Es verdad Una persona puede ser rica, pero no próspera. La riqueza tiene que ver con patrimonio y el saldo bancaria La prosperidad, tiene que ver con la felicidad. La riqueza tiene que ver con la satisfacción egoísta de los apetitos, mientras que la prosperidad tiene que ver con la realización personal.

¿De qué sirve un buen saldo bancario cuando la familia está destruida. ¿Qué significado tiene el patrimonio cuando el hijo vive esclavo de las droga? ¿Puede el dinero comprar sueño, salud, belleza o sabiduría? Con dinero puedes comprar un buen colchón, remedios, cosméticos o libros; pero, ¿Está hecha la vida solo de las cosas que se pueden comprar?

Dios promete prosperidad. No sirvas al dinero ni seas esclavo de tu matrimonio; utiliza tu dinero para honrar a Dios v para hacer más felices a personas, comenzando con tu familia.

Cada nuevo día debe ser un día de renovación. Renovarse es pensar, analizar, y cambiar de rumbo, si es necesario. Renovarse en vivir. Cambiar es la característica de las personas sabias, y la sabiduría es un don que viene de Dios.

Por eso, encara hoy los desafíos de la vida repitiendo el consejo inspirado de Salomón: "Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos".

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 23 de octubre de 2008

EL PECADO HIZO QUE DIOS CAMBIARA SUS PLANES

"Tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Y al hombre dijo... maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo" (Gén. 3:16-18).

A Eva se le habló de la tristeza y los dolores que sufriría. Y el Señor dijo: "A tu marido será tu deseo, y él se enseñoreará de ti". En la creación Dios la había hecho igual a Adán. Si hubieran permanecido obedientes a Dios, en concordancia con su gran ley de amor, siempre habrían estado en mutua armonía; pero el pecado había traído discordia, y ahora la unión y la armonía podían mantenerse sólo mediante la sumisión del uno o del otro.

Eva había sido la primera en pecar, había caído en tentación por haberse separado de su compañero, contrariando la instrucción divina. Adán pecó a sus instancias, y ahora ella fue puesta en sujeción a su marido. Si los principios prescritos por la ley de Dios hubieran sido apreciados por la humanidad caída, esta sentencia, aunque era consecuencia del pecado, habría resultado en bendición para ellos; pero el abuso de parte del hombre de la supremacía que se le dio, a menudo ha hecho muy amarga la suerte de la mujer y ha convertido su vida en una carga.

Junto a su esposo, Eva había sido perfectamente feliz en su hogar edénico; pero, a semejanza de las inquietas Evas modernas, se lisonjeaba con ascender a una esfera superior a la que Dios le había designado. En su afán de subir más allá de su posición original, descendió a un nivel más bajo...

Dios manifestó a Adán: "Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por amor de ti; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida; espinos y cardos te producira, y comerás hierba del campo; en el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra; porque de ella fuiste tomado: pues polvo eres, y al polvo serás tornado".

Era voluntad de Dios que la inmaculada pareja no conociese absolutamente nada de lo malo. Les había dado abundantemente el bien, y vedado el mal. Pero, contra su mandamiento, habían comido del fruto prohibido, y ahora continuarían comiéndolo y conocerían el mal todos los días de su vida. Desde entonces el linaje humano sufriría las asechanzas de Satanás. En lugar de las agradables labores que se les habían asignado hasta entonces, la ansiedad y el trabajo serían su suerte. Estarían sujetos a desengaños, aflicciones, dolor, y al fin, a la muerte (Patriarcas y profetas, págs. 42, 43).

E. G. White

miércoles, 22 de octubre de 2008

ANSIEDAD O PREOCUPACIÓN

La congoja en el corazón del hombre lo abate, mas la buena palabra lo alegra. Prov. 12:25.

Los nativos de la tribu campa me enseñaron muchas lecciones de vida práctica. Cierto día olvidé la mochila en el barco. Me desesperé tratando de descubrir una manera de recuperar mis pertenencias.

-No hay nada que podamos hacer ahora -me dijo el jefe de la aldea. Mañana el barco regresará y el conductor traerá la mochila de vuelta.

- ¿Y si no la trae? -pregunté ansioso.

-En ese caso -respondió el sabio cacique-, guarda tus fuerzas para resolver el problema de mañana.

Tú sabes muy bien que la ansiedad no soluciona ningún problema, no sirve de nada, solo causa sufrimiento; pero si tú eres tan humano como yo, tu tendencia será pasar horas analizando un problema cuya única solución es el tiempo. Lamentablemente, el tiempo no está hecho apenas de segundos minutos, sino también de horas, y, a veces, de meses y años.

¿Qué solución es pensar durante la noche que tu ser querido estaría vivo si no hubiera viajado? ¿Qué beneficio ha v en desesperarse por un amor que llegó a su fin? ¿Para qué hundirse en la arena movediza de las lamentaciones por un negocio que quebró?

En el texto de hoy, Salomón aconseja que ante casos que no tienen solución humana, lo mejor es decir palabras de optimismo.

"Yo te dije", "Yo sabía", "¿Ahora entiendes?" "Cuántas veces te lo dije'" y otras expresiones comunes como estas, no son ciertamente la "buena palabra el texto menciona".

¿Estás enfrentando algún drama en este momento? ¿Tiene que ver con tu matrimonio, con la situación de algún ser querido, con tus negocios o con tu empleo? Después de poner el problema en las manos de Dios, pídele que te ayude a ver la diferencia entre luchar para superar las dificultades o preocupare inútilmente con algo que, por lo menos hoy, no tiene solución.

Si tu problema no puede solucionase hoy, duerme confiado en las promesas de Dios y, como dijo el viejo cacique, guarda tus fuerzas para solucionar el problema cuando el momento oportuno llegue.

Hoy es un nuevo día. Mira el brillo del sol. No hay sol donde tú estás? Mira la luz del día. ¿Sabes por qué esa luz existe? Porque luego de la tormenta, el sol continúa brillando. Espera un poco y la tormenta pasará, y no olvides: "La congoja en el corazón del hombre lo abate; mas la buena palabra lo alegra".

Pr. Alejandro Bullón

martes, 21 de octubre de 2008

ACEPTA LA DISCIPLINA

No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, ni te fatigues de su corrección. Prov. 3:11.

Todos los días, en cada esquina, la vida nos depara sorpresas. Unas agradables, otras tristes. Damos la bienvenida a las primeras. Rechazamos las segundas. Al fin de cuentas, el ser humano no fue creado para sufrir. Huye de todo lo que le provoca dolor.

El dolor es un elemento extraño en el universo perfecto de Dios. La muerte, la tristeza, las lágrimas no existían cuando el mundo salió de las manos del Creador. Los espinos y los sufrimientos aparecieron en el escenario edénico como consecuencia del pecado.

Hoy, el dolor y el sufrimiento son realidades de la vida. Llegan en forma de adversidades, conflictos, problemas v una variedad sin fin de experiencias traumáticas. ¿Qué hacer con ellas? ¿Qué hace Dios para librar a sus hijos?

Erradicar el dolor en un instante no es posible. El pecado, como cualquier enfermedad, tiene un proceso de duración, a veces Largo e insoportable, pero necesita tiempo para madurar y llegar al fin.

Lo que Dios hace es redireccionar el sufrimiento. Cuando el dolor llega, viene con el propósito de destruir. Ese es el blanco del enemigo. Lo que más le complace es hacer sufrir a la criatura e incitarla así a pensar que Dios es el causante del dolor y el sufrimiento.

Pero Dios roma el sufrimiento v le da un nuevo rumbo. Lo usa como instrumento de educación, formación, restauración y corrección. El sufrimiento cambia de propósito y de nombre. No se llama más dolor, sino, disciplina. El dolor destruye y mata. El dolor mata, la disciplina trae vida. El dolor adormece, la disciplina despierta.

Por tanto, no rechaces la disciplina. Acéptala, adminístrala. Déjate educar, pulir y cincelar. Tú y yo somos como piedras preciosas en bruto. Existe dentro de nosotros un diamante escondido que solo las adversidades de la vida serán capaces de hacer aparecer.

Mañana será otro día. Las nubes de hoy ya habrán pasado. El sol brillará de nuevo y con él, tú también brillarás. Cree en eso, y hoy: "No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, ni te fatigues de su corrección".

Pr. Alejandro Bullón

lunes, 20 de octubre de 2008

LA FE DE ABRAHÁN PUESTA A PRUEBA

"Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición" (Gén. 12: 2).

No fue una prueba ligera la que soportó Abrahán cuando se le pidió que abandonara a sus parientes y a su hogar y se dirigiera a una tierra que no conocía. Cuando llegó a dicha tierra, encontró que ya los cananeos la habitaban y tendría que afrontar toda la idolatría de ese pueblo.

Esta fue una gran prueba para la fe de Abrahán. No podía ver ninguna posesión que pudiera reclamar como suya. En su perplejidad, el Dios del cielo decidió predicarle el Evangelio y mostrarle la posesión que habría de tener como heredad eterna.

Según le pareció apropiado, Abrahán se trasladó de un lugar a otro, con el fin de encontrar sustento para su familia, que no era pequeña. Contaba con más de cuatrocientos sirvientes preparados. Muy cerca de cada lugar donde levantaba su tienda, erigía también un altar, y así adoró a Dios en cada lugar donde fue llamado. De este modo enseñó a su familia a amar y temer a Dios.

Cuando padeció una nueva prueba por causa de una gran hambre que se extendió en esa tierra, y se trasladó a Egipto, Dios le concedió el favor de los egipcios, y cuando salió de allí tenía más posesiones que cuando llegó...

Dondequiera que vayan, todos los seguidores de Dios deberían llevar los principios de su religión con ellos. Si en el lugar al que fueren reina el pecado, la incredulidad y la idolatría, será el momento de mostrarles cuáles son los verdaderos principios.

Cuando nos establecemos donde reinan la conveniencia y la facilidad, no sentimos mucho la necesidad de depender a cada momento de Dios. El Señor en su providencia nos asigna a responsabilidades en las que hemos de sentir nuestra necesidad de la ayuda y la fortaleza divinas...

El Señor tiene una controversia con su pueblo y quiere que cada uno de nosotros manifieste obediencia a sus requerimientos. Toda vez que se nos ponga ante una responsabilidad, ninguno de nosotros debiera preguntarse: "¿Es conveniente?" "¿Me agradará hacer esto?" Si Dios lo dice, es suficiente. Debemos tomar nuestras Biblias; estudiarlas y discernir cuál es la voluntad de Dios para con nosotros y luego proseguir, como Abrahán, con fe y confianza.

Ahora, se ve que aquella primera prueba, abandonar todo y dirigirse a una tierra extraña, fue muy grande para Abrahán... Hubo circunstancias adversas que persiguieron a Abrahán por un tiempo y que lo pusieron a prueba... Cuando el Señor abrió ante sus ojos la visión de vida eterna, de la purificación de la tierra en la que habría de vivir, se sintió satisfecho (Manuscrito 19, 1886).

E. G. White

domingo, 19 de octubre de 2008

LA PELOTA DE TRAPO

Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido que buscara a Dios. Sal. 53:2.

Cuando era niño me gustaba mucho jugar al fútbol. Mi sueño era tener una pelota de cuero. En aquel tiempo, eso era para mí casi un sueño imposible.

Un día estaba intentando hacer una pelota de trapo. Había juntado papel, trapos, aguja e hilo. Me había herido varias veces con la aguja, pero la pelota no salía de la manera que yo quería. Estaba en eso, cuando escuché la voz de mi padre llamándome. Me molesté. No podía haber elegido un momento más inconveniente para llamarme. Yo estaba concentrado en la confección de mi pelota, y él seguía llamándome. "¿Qué será lo que quiere?" -pensé, pero continué tratando de resolver "mi problema".

Ante la insistencia de mi padre, me levanté y fui. Al acercarme, no podía creer lo que estaba viendo. Tenía en sus manos una pelota de fútbol. Una de esas de cuero, cosidas, con cámara interior, que se usaban en aquel entonces. "Yo no debería darte este balón porque no viniste inmediatamente cuando te llamé", dijo mi padre.

El tiempo pasó. Ya viví unos cuantos años. Hoy, también yo soy padre y sé que cuando el padre llama, es únicamente para el bien del hijo. No hay nada en este mundo que el padre desee más que la felicidad del hijo. Jesús dijo un día: "Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, cuánto más vuestro Padre que está en los cielos...?

Este es el mensaje de hoy. David afirma que desde el cielo, Dios mira para ver si has, alguien que lo busque. «Por qué el Padre desea que el ser humano lo busque? Porque lejos de Jesús, la criatura no puede ser feliz. Podrá herirse con la aguja, tratando de hacer su "pelota de trapo", pero cualquier realización será pasajera. Jesús desea que tú seas sabio para vivir la vida en plenitud, pero lejos de Jesús, es casi imposible. Sin él no hay sabiduría.

San Pablo dice a los corintios, que Jesús "nos ha sido hecho por Dios sabiduría..."** Por tanto, buscar a Jesús es buscar sabiduría. Encontrarlo es encontrar sabiduría, y ser sabio, amigo mío, es saber vivir, saber vencer, saber perder y hasta saber morir, con dignidad.

Estamos acercándonos a la mitad del año, haz de lo que falta del mismo el gran año de tu vida, el cambio de rumbo de tu existencia, busca sabiduría en la persona Sabiduría, que es Jesús, y recuerda que "Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido que buscara a Dios".

*Mat 7:11. ** l Cor. 1:30.

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 17 de octubre de 2008

MUÉRDETE LA LENGUA

El que guarda su boca guarda su alma, mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad. Prov. 13:3.

Hay un dicho árabe que afirma: "Cuidado para que tu lengua no ahorque tu cuello". La figura de la lengua larga, en este dicho, simboliza la rapidez y liviandad con la que algunas personas hablan.

Vivir es comunicarse. En el relato de la creación se dice que Dios creó a Eva porque no era bueno que el hombre estuviera solo. La vida sin comunicación sería incompleta. Las relaciones humanas deberían ser un camino de dos vías.

El instrumento de la comunicación que el Creador entregó al ser humano fue el don de la palabra. La palabra sería la herramienta que serviría para construir puentes y unir vidas. Pero, la entrada del pecado transformó a la palabra en un instrumento ambivalente. El ser humano puede con ella construir o destruir, herir o curar, levantar o derribar.

Las personas sabias son felices porque aprendieron a usar la palabra como un bálsamo curador y un pincel restaurador. La palabra dicha en el momento oportuno revoluciona vidas y transforma situaciones. Mira a tu alrededor. Hay gente cuyo corazón es tierra seca, esperando una gota de agua. Esa gota puede ser la palabra y tu boca el manantial.*

El texto de hoy presenta el resultado del uso de la palabra. Si tú hablas con prudencia, en la medida adecuada, recibirás como recompensa la vida. "El que guarda su boca guarda su alma", dice el proverbio. En el original hebreo dice: "conserva su vida". La vida es, en parte, el resultado de lo que tú haces con la palabra.

Por otro lado, "el que mucho abre sus labios tendrá calamidad". Abrir los labios con facilidad es hablar sin pensar, instintivamente, sin medir las consecuencias. Irónico como pueda parecer, la víctima no es el prójimo, sino el propio dueño de la palabra.

Usa hoy el don de la palabra para elogiar y no para adular, para aconsejar y no para criticar, para perdonar y no para condenar. Busca a Jesús, que es el Verbo, la Palabra de Dios y pídele que habite en ti y hable a través de tus palabras. Escucha, acepta, abre los brazos, brinda oportunidades, construye, restaura, sin olvidar que "el que guarda su boca guarda su alma, mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad".

*Prov. 25:11

Pr. Alejandro Bullón

miércoles, 15 de octubre de 2008

CONFÍA EN EL SEÑOR

Fíate de, Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Prov. 3:5.

Vivimos dentro de un mundo de engaño y mentira. La propaganda comercial promete maravillas con letras enormes, y esconde la verdad con letras pequeñas. Hay gente cuyo instrumento de trabajo es la viveza, usada para explotar la confianza de los demás. El fraude es parte de los negocios. Se cobra lo máximo y se entrega lo mínimo. Se disfraza y se esconde la verdad. Se pinta lo que es viejo, y se vende como si fuera nuevo.

Ante este cuadro, no es extraño pensar que "todo el mundo miente". La confianza es un producto en extinción y para mucha gente, se hace difícil aceptar la existencia de Dios como verdad, viviendo en una cultura fraudulenta.

No obstante, el consejo de Salomón es: "Confía en el Señor". Esto es una invitación a la convivencia con Dios. Porque para que tú te fíes de alguien, necesitas primero conocerlo, y para conocer a una persona es necesario convivir con ella.

¿Cómo se convive con Dios? Dedicando todos los días tiempo para cultivar el compañerismo con él a través de la oración y del estudio de la Biblia. Es necesario tener disciplina para hacer eso, porque la naturaleza humana no gusta del compañerismo con Dios. El ser humano se siente independiente, se deleita en tomar sus propias decisiones y en "apoyarse en su propia prudencia". "Yo creo", "yo pienso,', 'a mí me parece'... son expresiones frecuentes de la naturaleza humana. Por tanto, dedicar un momento diario para consultar a Dios requiere esfuerzo. Tú sabes que nada en esta vida se consigue sin esfuerzo.

Cuanto más cultives el compañerismo diario con Jesús, tanto más aprenderás a confiar en él. Permite que él forme parte de tus decisiones v acciones. El resultado será una vida de alegría, satisfacciones y paz, aun en medio de las pruebas y de las dificultades.

Si tú estás leyendo esta meditación antes de comenzar el día, ya es un buen punto de partida para sentir que Jesús estará a tu lado a lo largo de esta nueva jornada. Confía en el Señor. El nunca falla. Los cielos y la tierra pueden pasar. Las palabras y las promesas humanas pueden ir y venir, pero las promesas divinas permanecen para siempre, por tanto: "Fíate de Jehová de iodo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 19 de septiembre de 2008

UN OLIVO VERDE

Pero yo estoy como olivo verde en la casa de Dios; en la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre. Sal. 52:8.

Doeg, hombre de confianza de Saúl, era edomita. Los edomitas, originarios de Edom, serían considerados más tarde enemigos de Israel. Doeg es un símbolo de la traición. Podría ser comparado con ciertas personas que hoy están a tu alrededor, dispuestas a clavarte un cuchillo por las espaldas.

En cierta ocasión, perseguido por el rey Saúl, David se escondió en Nob y fue ayudado por el sacerdote Abimelec. Doeg estaba allí y corrió llevando la noticia a Saúl. El resultado fue que Saúl mató a los sacerdotes de Nob. *

Este salmo fue escrito por David cuando se vio traicionado por Doeg. El salmista comienza diciendo: "¿Por qué te jactas de maldad, oh poderoso? [ ... ]Agravios maquina tu lengua; como navaja afilada hace engaño".**

¿Hay alguien que se siente poderoso por causa de su posición dentro de la empresa, y que con su lengua "maquina agravios" y urde planes de destrucción?

Mira cómo reacciona David ante esta circunstancia. Vuelve los ojos al Monte de los Olivos. El monte estaba lleno de olivos verdes y productivos, que resistían la intemperie y las dificultades del clima. "Yo soy como olivo verde", afirma el salmista. En la lengua original, el adjetivo "verde" no hace referencia al color. "Verde" significa más bien "floreciente, vigoroso, lleno de vida y de fruto". La belleza del olivo no estaba en su apariencia, sino en su productividad.

El mundo a su alrededor podía estar lleno de traición y calumnia, pero cuando David se refugiaba en Dios, se sentía como "un olivo verde". El secreto de la actitud victoriosa del salmista estaba "en la casa de Dios". ¿Quién será capaz de destruirte cuando estás protegido en las manos de Dios? La promesa que Dios te hace hoy, es que "la misericordia de Dios" será contigo "eternamente y para siempre".

Confiando en esta promesa, dirígete hoya donde debes ir, sin temor. Dios irá delante tuyo abriéndote las puertas y silenciando la boca de tus enemigos.

Repite las palabras de David: "Porque yo estoy como olivo verde en la casa de Dios; en la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre".

* Cf. 1 Samuel22.

** Sal. 52:1, 2.

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 7 de agosto de 2008

¿ESTAS LISTO PARA LA GUERRA?

Bendito sea Jehová, mi roca, quien adiestra mis manos para la batalla, y mis dedos para la guerra. Sal. 144:1.

Esta vida es una guerra y cada día una batalla. El cristianismo no te transforma a ti en un hombre místico, inerte y conformista. Quedar parado en algún rincón de la vida, esperando las bendiciones divinas, no expresa el auténtico sentido de la fe.

Cuando Dios llega a tu vida, llega para "adiestrar tus manos para la batalla, y tus dedos para la guerra". El salmista expresa en este versículo el equilibrio de una vida centrada en Cristo. Lo primero que hace es alabar el nombre del Señor y reconocer que Dios es la Roca. Todo edificio que sea construido sobre la roca, será invulnerable. David no se atreve a salir corriendo como un loco para enfrentar la batalla del día. Por el contrario, dedica tiempo para reconocer la grandeza de Dios. Coloca sus planes en las manos de la "Roca", porque nada puede fracasar cuando Dios es el fundamento.

Después de reconocer que no está solo, el salmista está listo para luchar. Luchar sin Dios, es locura. Confiar en Dios sin luchar, es un disparate.

Otro de los pensamientos del texto de hoy es que la vida no es una victoria. Es una sucesión de victorias. Cada pequeña victoria es parte de la gran victoria. Cada día es una batalla diferente. La victoria de hoy no es garantía de victoria para mañana. El triunfo de "casi" toda la vida, no garantiza el triunfo de la vida toda. Fracasar en el último momento es tirar por tierra todas las victorias del pasado. Napoleón Bonaparte ganó casi todas las batallas y perdió la guerra, porque fue derrotado en la batalla de Waterloo.

El salmista mira la Roca antes de salir a la guerra. Roca, en la Biblia, es sinónimo de permanencia en Jesús, que es la Roca de los siglos.

"¿Qué base tengo para creer en Jesús, además de ese libro anticuado, llamado Biblia?" -me preguntó un joven que estaba involucrado en las filosofías orientales. Mi respuesta fue: "¿Qué base científica tienes tú para creer en la astrología, la numerología, los cristales, las pirámides o la energía interior?"

Anticuadas son las cosas que pasan con el tiempo. La Biblia es antigua, pero es siempre actual. "Permanece para siempre".

¿Qué opción tienes hoy para vencer las intrigas y trampas de un mundo desleal? David eligió la opción correcta y fue victorioso. ¿Por qué no dices Como él: "Bendito sea Jehová, mi roca, quien adiestra mis manos para la batalla, y mis dedos para la guerra?"

Pr. Alejandro Bullón

martes, 22 de julio de 2008

NO TENGAS MIEDO DE LA MUERTE

Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos. Sal 116:15.

Nadie nació para morir. La muerte es una intrusa en la experiencia humana. Vinimos a este mundo con vocación de vida y, por eso, nos rebelamos contra la muerte. No aceptamos la paradoja de vivir muriendo, o de morir viviendo.

Sin embargo, comenzamos a morir desde que nacemos. Cada día es un día menos. Una vida así no tendría sentido, a no ser que encontráramos e! secreto de la victoria sobre la muerte. El secreto existe. El salmista afirma en e! versículo de hoy que la muerte, por horrenda, terrible y cruel como es, puede ser "estimada a los ojos de Jehová".

¿Cuál es el mensaje de Dios para ti hoy? ¿Por qué la muerte puede ser preciosa o estimada a los ojos de Dios? ¿De qué muerte está hablando el salmista, a quién se está refiriendo?

El texto es claro. Aquí se habla de la muerte de los santos. Santidad, en el sentido bíblico, no significa estar exento de pecar, sino andar con Dios y vivir con él.

La experiencia de la santidad, es una experiencia de la vida diaria. Es un andar permanente. Tú permites que Dios te conduzca, como el padre conduce a su hijo pequeño. A veces, los pasos del hijo no logran acompañar a los del padre. Puede resbalar o tropezar, pero no permanece caído, porque está fuertemente tomado de! poderoso brazo de! padre. Hay entre ellos una relación de amor que no se quiebra por nada.

Si tú estás viviendo esa experiencia diaria con Jesús, eres entonces un hombre o una mujer santo y, si por ventura, la muerte te sorprende en alguna esquina, esa muerte es "estimada a los ojos de Jehová" por tres motivos: tú te libras de las aflicciones de este mundo, duermes en paz hasta el regreso de Cristo, y finalmente, resucitarás para vida eterna.

¿Por qué tener miedo de la muerte? A no ser que tú andes lejos de Dios, o a no ser que él sea para ti una simple teoría. En ese caso, la muerte viene a ser el fin de todo o, en e! mejor estilo del razonamiento humano, un gran misterio".

Haz de este día, un día de compañerismo con Jesús. Ten la seguridad de que la muerte de los sueños de los seres humanos, o de los planes futuros, no es nada ante la perspectiva de la resurrección que significa victoria, porque Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos".

Pr. Alejandro Bullón

miércoles, 21 de mayo de 2008

¿QUE HACER CON LOS ENEMIGOS?


Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace estar en paz con él. Prov. 16:7.

Todos los días, no importa por dónde vayas, en cualquier esquina de la vida, aparece alguien tratando de derribarte. A veces sin motivo, por pura envidia, o simplemente por mala voluntad. Cuando el enemigo es visible, tú te cuidas, te defiendes y te proteges. Pero, ¿qué sucede cuando no sabes dónde está el enemigo? ¿Cómo reaccionas cuando el enemigo está disfrazado de amigo, o cuando se esconde en tu círculo íntimo?

El proverbio de hoy explica la manera como Dios puede transformar a los enemigos en amigos. Dios no usa un "pase mágico", como muchas veces nos gustaría que hiciera. Él no toca el corazón del enemigo y el problema queda resuelto. No. A nosotros, los seres humanos, nos gustan los "milagros" instantáneos. Seguimos la ley del menor esfuerzo, esperando que todo venga del cielo.

Pero las cosas con Dios no siempre son así. Él responde el clamor de sus hijos. Está listo a transformar a sus enemigos en amigos, pero usa un instrumento llamado "ser humano": te usa a ti.

El proverbio de hoy afirma que "cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace estar en paz con él"; es decir, te reconcilia a ti con tus enemigos. ¿Te das cuenta que el instrumento que Dios usa aquí es el propio camino del hombre? Un camino "agradable al Señor" es un camino sin odio, ni rencor, ni amargura contenida. Todo eso es veneno que destruye el alma. Un corazón envenenado no está en condiciones de recibir al enemigo como amigo. El rencor genera rencor, el odio provoca odio, y la amargura alimenta a ambos.

Cuando tú vas a Jesús y convives con él, el carácter del Maestro se reproduce en ti y entonces eres capaz de pagar el mal con el bien, y puedes orar a Dios, diciendo: "Perdónalos, porque no saben lo que hacen". *

Cuando permites que el Señor habite en tu corazón, él usa tu camino, tu testimonio de amor y tu humildad, para tocar el corazón de tus enemigos de modo que sus ojos se abran para comprender que son enemigos sin tener motivos para serio. Es ahí donde sucede el milagro. Muchas veces vi gente dura, intransigente, pidiendo perdón y reconociendo su error.

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 9 de mayo de 2008

EL PRINCIPIO DE LA SABIDURÍA


El principio de la sabiduría es el temor de Jehová... Prov. 1:7 pp.

Dos mujeres llevaron un niño ante el rey. Ambas alegaban que el hijo era suyo. Salomón tenía que dar un veredicto. A simple vista, ambas tenían razón. Una decisión equivocada sería fatal. ¿Qué hizo Salomón? Mandó partir al niño al medio y darle la mitad a cada una. En ese instante, una de las mujeres dijo: "¡No! ¡Por favor! Prefiero que mi hijo viva, aunque tenga que renunciar a él". Inmediatamente el rey mandó que le entregaran el niño a aquella mujer. Solo la verdadera madre sería capaz de una actitud semejante.

¿Cómo pudo el rey tomar una decisión tan acertada? Salomón fue considerado el hombre más sabio del mundo. Su fama sobrepasaba los límites de su reino. Reyes y reinas de otras naciones iban a visitado para saber cuál era el secreto de su sabiduría. En el texto de hoy, Salomón presenta la clave de su éxito: "El principio de la sabiduría es el temor de Jehová". ¿Qué tipo de temor? ¿El temor enfermizo que hizo que Adán y Eva se escondieran de la presencia de Dios? ¡No! En la Biblia la expresión "temor de Jehová" significa "reconocer a Dios", "aceptado", "tenerlo en cuenta", "saber que él está ahí", "reverenciado”.

La primera actitud de una persona sabia es reconocer sus límites de criatura ante el Creador. La palabra sabiduría aparece más de 300 veces en el Antiguo Testamento, y en todas ellas se encuentra la idea de reconocer a Dios como Ser supremo y aceptar los consejos divinos para tomar decisiones correctas.

¿Te diste cuenta que la vida depende de las decisiones? Desde que amanece hasta que anochece, es una decisión tras otra. Algunas son comunes y puedes darte el lujo incluso de equivocarte, como cuando decides sobre el color de la ropa que vas a usar, o sobre el medio de transporte que vas a tomar. Otras, son trascendentales. Si fallas, las consecuencias pueden ser terribles. ¡Cuán importante es en momentos como esos, saber escoger y decidir, sin dudar ni postergar la decisión!

¿Tienes que tomar decisiones transcendentales este año? ¿No sabes cómo?

Acude a Dios. Él es el principio de la sabiduría. Cuando contemplas la vida y las dificultades a través del prisma divino, todo tiene sentido, hasta las cosas aparentemente incomprensibles. Cuando observas la vida a través de los lentes de! temor de Dios, los objetos sin forma se definen. La penumbra desaparece, la incertidumbre huye del corazón y eres capaz de decidir acertadamente, porque "el principio de la sabiduría es el temor de Jehová".

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 28 de marzo de 2008

Yo mulliré tu lecho en la enfermedad


Jehová lo sostendrá en el lecho del dolor; ablandara su cama en la enfermedad. Salmos 41:3.

El salmista escribió el Salmo 41 en un momento en que padecía una enfermedad grave. Mientras estemos en este mundo, muchas veces la enfermedad tocará nuestro cuerpo. Job, un ser íntegro como ningún otro, quedó postrado en el lecho de dolor, y ahora David, viviendo una vida de entera dependencia divina, sufría también las inclemencias de la enfermedad.

Muchas veces Dios permite que la enfermedad toque a la puerta de nuestra vida para que "las obras de Dios se manifiesten" en nosotros. Alabemos su nombre si, en medio de nuestras lágrimas, él es glorificado. Otras veces Dios permite que la enfermedad llegue por algún motivo, redentor o educativo, que "al presente no es motivo de gozo sino de tristeza", pero que el tiempo se encargará de mostrarnos que Dios tenía razón. ¿No será que a través de la enfermedad el Señor quiere despertarnos del letargo espiritual, o que el dolor que sufrimos en el presente está siendo un testimonio de la misericordia divina y de la maldad del diablo ante las criaturas del universo? (Ver S. Juan 9:3; Hebreos 12:11.)

En fin, lo que realmente importa no es conocer las causas, sino saber que en la hora de la enfermedad podemos contar con el consuelo divino. "Jehová te sostendrá en el lecho de dolor", es la promesa del versículo de hoy, pero el salmista continúa: "Ablandará tu cama en la enfermedad".

La palabra hebrea bafak, usada en la traducción como "mullirás", quiere decir literalmente "dar vuelta", "cambiar". La idea sugerida aquí por el original es el consuelo que el doliente experimenta cuando le cambian la cama.

Dicen que una de las cosas que mejor revela la capacidad de una enfermera es su perfecta idoneidad para cambiar la ropa de cama con el enfermo acostado sin que éste se sienta incómodo. ¿Te das cuenta de lo que Dios está tratando de decir?: que él transformará el lecho del sufrimiento. No promete que siempre va a curar, pero promete proporcionar alivio y consuelo.

"No os ha sobrevenido ninguna prueba que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser probados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la prueba la salida, para que podáis soportarla" (1 Corintios 10:13).

A veces, cuando visito a alguien que está pasando por el valle del sufrimiento, me gustaría leerle solamente las promesas de sanidad y restauración, pero la realidad es que Dios no siempre promete curar. A veces, dice: "Bástate mi gracia" (2 Corintios 12:9). Y, como Pablo, tenemos que cargar con el aguijón en la carne hasta el fin de nuestros días.

Y es en esos momentos cuando brilla la promesa del versículo de hoy. Las manos divinas que abrieron los ojos del ciego, también pueden venir para mullir el lecho y confortar el corazón afligido del enfermo y de los familiares.

Pr. Alejandro Bullón

miércoles, 19 de marzo de 2008

Los huesos secos que recobraron la vida


Me dijo entonces: "Profetiza sobre estos huesos, y diles: '¡Huesos secos, oíd palabra de Jehová! Así ha dicho Jehová, el Señor, a estos huesos: Yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis" Ezequiel 37:4, 5.

En la actualidad se usan tornillos de titanio para hacer implantes dentarios. El titanio es tan especial que el hueso entra en las ranuras del tornillo y se pega completamente, después de algún tiempo es imposible separar el uno del otro. El hueso, que normalmente es susceptible de quebrarse, queda unido al titanio de manera prácticamente inquebrantable. ¿Cómo sería si el cristiano se uniera a Cristo de tal manera que nada fuese capaz de separarlo de la fuente de poder?

En el versículo de hoy el profeta Ezequiel es llevado en visión a un valle de huesos secos y es testigo de algo espectacular. Para sorpresa suya, los huesos se juntan uno al otro y he aquí "tendones sobre ellos, y subió la carne y quedaron cubiertos por la piel... y entró espíritu en ellos, y vivieron y se pusieron en pie. ¡Era un ejército grande en extremo!" (vers. 8, 10).

Después el profeta oyó la voz de Dios que decía: "Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. Ellos dicen: 'Nuestros huesos se secaron y pereció nuestra esperanza. ¡Estamos totalmente destruidos!' "(vers. 11).

¿Cuál es la solución de Dios para los huesos secos, frágiles y acabados por el tiempo y la monotonía de la vida? El Espíritu Santo. Cuando él entra en los huesos, éstos recobran la vida. ¿Qué hacer si una vida fracasa y no logra que las promesas de victoria se tornen una realidad en su experiencia? Es necesario ir cada día, cada minuto a Jesús y decirle: "Señor, soy débil, soy como un hueso seco, no hay esperanza para mí lejos de ti. Necesito tu ayuda. Tómame hoy en tus manos, toma mis huesos secos y vivifícalos con la presencia de tu Santo Espíritu".

Cuando un ser humano se mantiene unido cada minuto a Jesús, con seguridad Cristo habita en él por la presencia de su Espíritu Santo, santifica la voluntad humana y reproduce en la criatura el carácter del Creador.

A lo largo de la historia, miles y miles de seres humanos débiles y sin vida corrieron desvalidos a los brazos de Jesús, y él hizo el milagro. Yo y tú podemos correr hoy hacia él y disfrutar las bellezas de la victoria prometidas por el Señor Jesús.

Pr. Alejandro Bullón