domingo, 30 de noviembre de 2008

LAS TAREAS SENCILLAS NOS PREPARAN PARA UN SERVICIO ELEVADO

"Aquí está Eliseo hijo de Safat quien servía a Elias" (2 Rey. 3:11).

La partida [de Eliseo] no fue con manifestaciones de pena y lamento. Ofrecieron una fiesta en su casa en conmemoración del honor conferido sobre la familia. ¿Cuál fue la primera labor de Eliseo? Consistió en hacerse cargo de las cosas pequeñas y en hacerlas con integridad. Se dice que vertía agua en las manos de Elias, su maestro. Era el asistente personal del profeta.

Cualquier tarea, por pequeña que parezca, que se realice en favor del Maestro, subyugando por completo el yo, ha de ser tan aceptable para él como el servicio más elevado... La posibilidad de ofrecer un servicio humilde y de todo corazón está delante de todo aquel que dice ser hijo de Dios.

Después que Eliseo estuvo un tiempo al servicio de Elias, fue llamado a ocupar su lugar. No habría en ese tiempo ninguno más grande que él. Había trabajado bajo las órdenes de Elias como un aprendiz, y llegaba el momento en que sería removido el dirigente principal y su segundo en rango habría de dar un paso al frente y así como Elias estaba siendo preparado para ser traspuesto, Eliseo debía ser preparado para ocupar su lugar como sucesor del profeta...

"Y se acercaron a Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Jericó y le dijeron: ¿Sabes que hoy Jehová te quitará a tu señor de sobre ti? Y él respondió: Sí, yo lo sé, callad. Y Elias le dijo: Te ruego que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron, pues, ambos... Y ellos dos se pararon junto al Jordán. Tomando entonces Elías su manto, lo dobló y golpeó las aguas, las cuales se apartaron a uno y a otro lado, y ambos pasaron en seco... Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego, apartó a los dos; y Elias subió al cielo en un torbellino. Viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel!... Alzó luego el manto de Elias que se le había caído, golpeó las aguas, y dijo: ¿Dónde está Jehová el Dios de Elias? Y cuando hubo golpeado del mismo modo las aguas, se apartaron a uno y a otro lado, y pasó Eliseo"...

Al arar los campos, Eliseo había aprendido la lección de no abrigar un espíritu de fracaso o de desánimo. Ahora había colocado su mano en el arado de otra línea de labor, y no habría de fracasar ni desanimarse. Cada vez que se lo exhortó a volverse atrás, él declaró: "¡Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré!" (Carta 12, 1897).

E. G. White

viernes, 28 de noviembre de 2008

CAMBIO DE RUTA

El que ama la instrucción ama la sabiduría; mas el que aborrece la reprensión es ignorante. Prov. 12:1.

Aquella tarde el mar parecía enloquecido. De un momento a otro, las olas se agitaron con violencia y perdí el control de la situación. Fueron minutos que parecían horas. Los intentos de mis colegas para ayudarme, eran inútiles. A cierta distancia vi la silueta de mi esposa que esperaba a nuestro primer hijo. Aquella escena me conmovió profundamente. Imaginar que mi hijo crecería sin un padre, produjo en mí una voluntad sobrehumana de seguir luchando contra el enfurecido mar. Fue inútil, perdí la conciencia.

Cuando desperté, estaba en la playa. Un salvavidas me había llevado hasta la arena. Aquella noche, acostado en el silencio de mi alcoba, reflexioné en todo lo que había sucedido. Joven todavía, con apenas 23 años, estaba pensando en renunciar a un ministerio que apenas había comenzado. Las cosas no marchaban de la manera que yo quería. En alguien momento, imperceptiblemente, estaba perdiendo la ruta del vuelo que Dios había trazado para mi. Necesitaba una corrección. Corrección no es castigo, es crear circunstancias para cambiar el rumbo.

Al conducir el avión, frecuentemente el piloto encuentra tormentas en el camino. Esas tormentas pueden destruirlo o hacer que cambia de rumbo, para llegar salvo al destino. La vida en esta tierra es un viaje rumbo al glorioso destino que Dios tiene preparado. Con frecuencia, imperceptiblemente, olvidamos eso y salimos de la ruta. Dios permite entonces que aparezcan nubes atemorizantes para forzarnos a corregir el plan de vuelo. No rechaces la disciplina. Acéptala como un instrumento de redención.

Vale la pena repasar y evaluar la ruta todos los días. Es preciso. Es imprescindible. Es necesario. Ninguna corrección que viene de Dios tienes propósitos destructivos. La corrección divina es un instrumento de amor. El versículo de hoy dice: “El que aborrece la reprensión es ignorante”.

Siéntete amando por Dios, aunque soplen vientos contrarios en tu vida. Acepta la reprensión divina, medita y cambia el rumbo. Porque “el que ama la instrucción ama la sabiduría; pero el que aborrece la represión es ignorante”.

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 27 de noviembre de 2008

NUESTRA ELECCIÓN DETERMINA NUESTRO DESTINO

"Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte" (Prov. 16:25).

Los principios del carácter de Dios eran el fundamento de la educación constantemente mantenida ante los ángeles del cielo. Estos principios eran la bondad, la misericordia y el amor. La luz evidente que de ellos dimana debía ser reconocida y aceptada por quienes ocupaban posiciones de confianza y de poder. Ellos eran quienes debían aceptar los principios divinos y convencer a todos los servidores de Dios, por medio de la presentación de la verdad, la justicia y la bondad, [que] éste era el único poder que se podía emplear. Jamás se debía aplicar la fuerza. Todo aquél que piense que su puesto le otorga poderes de mando y de control de la conciencia de otros, debe ser privado de tal responsabilidad.

Estos principios debían de ser los fundamentos de toda administración en la tierra. Las normas divinas deben observarse y respetarse en cada iglesia. Así lo requiere el Señor. El gobierno de Dios es moral. Nada se hace en él por impulso o arrebato. La verdad debe prevalecer. Todo servicio debe ofrecerse con buen ánimo y motivado por el amor a Dios. Los que gozan de posiciones de influencia deben representar a Dios, pues cuando ofician actúan en lugar de Dios...

La forma en que Satanás describió el gobierno de Dios, la manera como defendió a quienes lo apoyaron, eran una constante acusación contra Dios. Sus murmuraciones y quejas eran infundadas. Sin embargo, el Señor permitió que Satanás expusiera sus teorías. Dios podría haber destruido a Satanás y a los que simpatizaban con él tan fácilmente como nosotros podemos arrojar una piedrecita al suelo. Si lo hubiera hecho, habría sentado un precedente para la violencia de los seres humanos como se evidencia constantemente en nuestro mundo en los principios aplicados por la fuerza.

Los principios del Señor no son de este orden. Todo poder compulsorio se encuentra bajo el gobierno satánico. Dios no trabaja de este modo. Dios no nos ofrece un modelo para que un ser humano se alce sobre otro como Dios y le ocasione padecimientos físicos y mentales. Este principio es una creación satánica...

En los concilios del cielo fue decidido que debían aplicarse los principios que no destruyeran el poder de Satanás de inmediato, porque era el propósito de Dios establecer todas las cosas sobre una base de seguridad eterna. Se le debía dar a Satanás tiempo para que desarrollara los principios que constituían el fundamento de su sistema de gobierno. El universo entero debía ver estos principios en acción, los cuales según Satanás había aseverado, eran superiores a los principios de Dios.

El orden establecido por Dios debía contrastarse con el nuevo orden diseñado por Satanás. Era necesario revelar la corrupción de los principios del gobierno de Satanás. Así se vería que los principios de justicia que se expresan en la ley de Dios son inmutables, eternos y perfectos (Manuscrito 57, 1896).

E. G. White

miércoles, 26 de noviembre de 2008

SED DEL ALMA

Como el siervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Sal. 42:1.

En ciudades como Nueva York o Paris, el agua no es mas simplemente agua, es una bebida de lujo. Con mas de 700 marcas para escoger, la “eau de bouteille” [agua embotellada] puede costar hasta el escandaloso precio de 15 dólares en un restaurante sofisticado, como el Alain Ducase de Nueva York.

En los últimos años, la venta del agua envasada en el mundo ha aumentado muchísimo. Y la industria de aquello que los americanos están llamando “la esencia de la vida”, llega hoy a 7 mil millones de dólares anuales, solo en los Estados Unidos. Todo porque de repente la humanidad parece haber redescubierto los beneficios del agua para la salud.

Está comprobado que las personas beben poca agua. Se calcula que la mayoría de los habitantes del planeta viven crónicamente deshidratados. Cada día, un adulto pierde alrededor de un litro de líquido, y si ese líquido no se repone será prejudicial para su organismo.

El texto de hoy presenta la figura del ciervo, suspirando por las corrientes de las aguas. En las tierras desérticas era común ver las manadas de ciervos, moviéndose de un lugar a otro, buscando un pozo de agua. A veces, el ciervo solitario y perseguido por sus depredadores, quedaba exhausto y lastimado de tanto correr. Entonces buscaba como su último refugio un pozo de agua. El animal descendía la colina y nadaba en medio del agua, tratando de ocultarse de sus enemigos. El agua no era para el ciervo algo opcional, era asunto de vida o muerte.

Pero el salmo de hoy no habla solo del agua, esta hablando de Dios, que es el único ser capaza de suplir la sed del alma. “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo”, dice David en el versículo 2.

“Sed del Dios vivo”. Nuestros días están llenos de dioses muertos. Inventamos pequeños dioses, manejables, dirigibles, solo para tratar de engañar la sed del alma. Los llamados: “energía”, “luz”, “fuerza interior”, “aura”. Jugamos haciendo de cuenta que creemos en Dios, pero el Corazón continua sediento.

Como un desierto sin vida, esperando una gota de agua, una palabra de amor, un gesto de ternura, una actitud de cariño.

¡Ah! si el ser globalizado de hoy abandonase un poco sus “grandiosas” conexiones y parase, en su loca carrera, descubriría el secreto de la vida victoriosa del salmista, y también diría: “Como es ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía”.

Pr. Alejandro Bullón

martes, 25 de noviembre de 2008

SATANÁS TRABAJA OCULTAMENTE

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. (Efe. 6: 12).

La Biblia tiene poco que decir en alabanza de los hombres. Dedica poco espacio a relatar las virtudes hasta de los mejores hombres que jamás hayan vivido. Este silencio no deja de tener su propósito y su lección. Todas las buenas cualidades que poseen los hombres son dones de Dios; realizan sus buenas acciones por la gracia de Dios manifestada en Cristo. Como lo deben todo a Dios, la gloria de cuanto son y hacen le pertenece sólo a él; ellos no son sino instrumentos en sus manos.

Además, según todas las lecciones de la historia bíblica, es peligroso alabar o ensalzar a los hombres; pero si uno llega a perder de vista su total dependencia de Dios, y a confiar en su propia fortaleza, caerá seguramente. . .

Es imposible que nosotros, con nuestra propia fortaleza sostengamos el conflicto; y todo lo que aleje a nuestra mente de Dios, todo lo que induzca al ensalzamiento o a la dependencia de sí, prepara seguramente nuestra caída. El tenor de la Biblia está destinado a inculcarnos desconfianza en el poder humano y a fomentar nuestra confianza en el poder divino.

El espíritu de confianza y ensalzamiento de sí fue el que preparó la caída de David. La adulación y las sutiles seducciones del poder y del lujo, no dejaron de tener su efecto sobre él. También las relaciones con las naciones vecinas ejercieron en él una influencia maléfica. Según las costumbres que prevalecían entre los soberanos orientales de aquel entonces, los crímenes que no se toleraban en los súbditos quedaban impunes cuando se trataba del rey; el monarca no estaba obligado a ejercer el mismo dominio de sí que el súbdito. Todo esto tendía a aminorar en David el sentido de la perversidad excesiva del pecado. Y en vez de confiar humilde en el poder de Dios, comenzó a confiar en su propia fuerza y sabiduría.

Tan pronto como Satanás pueda separar el alma de Dios, la única fuente de fortaleza, procurará despertar los deseos impíos de la naturaleza carnal del hombre. La obra del enemigo no es abrupta; al principio no es repentina ni sorpresivo; consiste en minar secretamente las fortalezas de los principios (Patriarcas y Profetas, págs. 775, 776).

E. G. White

lunes, 24 de noviembre de 2008

COLECCIONA PEQUEÑAS VICTORIAS

El que labra su tierra se saciara de pan; mas el q sigue a los vagabundos es falto de entendimiento. Prov. 12:11.

Setenta y cuatro de los 915 versículos que tiene el libro de Proverbios, tratan de un modo u otro, acerca de la importancia de tomar la vida en serio y construir sueños sobre fundamentos seguros.

Hay gente derrotada porque “sigue a los vagabundos”. En el original la palabra reqen significa “cosas vacías, vanas o fantasiosas”. La ilustración perfecta seria una cosa bien adornada y atractiva por fuera, pero vacía por dentro; como las pompas de jabón tras las cuales los niños corren entusiasmados, pero que solo traen frustración, porque explotan justo cuando las alcanzan. Existen, pero no existen. No tienen consistencia. Nada las sustenta, fuera de la imaginación.

En el proverbio de hoy, Salomón parece decir: “¡Despiértate! Pon los pies sobre la tierra. Labra la tierra, traspira tu camisa. No te quedes ahí sentado en la butaca de la vida, alentando fervorosamente para que todo acont4ezca. Entra y participa”.

Dios va a bendecir lo que tú crees que mereces y por lo cual estés dispuesto a luchar. Pero, recuerda que David derrotó al gigante Goliat usando una honda. La mayoría de las guerras de Israel, fueron ganadas porque Dios iba delante del ejército, pero el pueblo necesitaba salir al campo de batalla.

Confía en Dios no significa permanecer de brazos cruzados, esperando que el éxito caiga del cielo. El verdadero éxito no es un gran acontecimiento, ni una única y gran Victoria. El éxito que Dios ofrece esta hecho de pequeñas victorias diarias.

Correr detrás de fantasías, esperar un “golpe de suerte”, o una “herencia” es falta de sentido, locura, ingenuidad. Las personas que piensan así forman la larga fila de los derrotados.

Haz de este día un día de pequeñas victorias. En el trabajo. En el hogar, en la vida personal, en fin, labra tu tierra, arregla el grifo que gotea, cambia la lámpara quemada, arregla la relación destruida. Acumula pequeñas victorias. No te quedes sonando solamente con grandes conquistas, porque: “El que labra su tierra se saciara de pan; mas el que sigue a los vagabundos es falto de entendimiento”.

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 23 de noviembre de 2008

ELLA MANTUVO SU PROMESA

Yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida. (1 Sam. 1: 11).

Elcana, un levita del monte de Efraín, era hombre rico y de mucha influencia, que amaba y temía al Señor. Su esposa, Ana, era una mujer de piedad fervorosa. De carácter amable y modesto, se distinguía por una seriedad profunda y una fe muy grande.

A esta piadosa pareja le había sido negada la bendición tan vehementemente deseada por todo hebreo. Su hogar no conocía la alegría de las voces infantiles; y el deseo de perpetuar su nombre había llevado al marido a contraer un segundo matrimonio, como hicieron muchos otros. Pero este paso, inspirado por la falta de fe en Dios, no significó felicidad. Se agregaron hijos e hijas a la casa; pero se había mancillado el gozo y la belleza de la institución sagrada de Dios, y se había quebrantado la paz de la familia. Penina, la nueva esposa, era celosa e intolerante, y se conducía con mucho orgullo e insolencia. Para Ana, toda esperanza parecía estar destruida, y la vida le parecía una carga pesada; no obstante, soportaba la prueba con mansedumbre y sin queja alguna. . .

Confió a Dios la carga que ella no podía compartir con ningún amigo terrenal. Fervorosamente pidió que él le quitase su oprobio, y que le otorgase el precioso regalo de un hijo para criarlo y educarlo para él. Hizo un solemne voto, a saber, que si le concedía lo que pedía, dedicaría su hijo a Dios desde su nacimiento. . .

Le fue otorgado a Ana lo que había pedido; recibió el regalo por el cual había suplicado con tanto fervor. Cuando miró al niño lo llamó Samuel, "demandado de Dios" (Patriarcas y Profetas, págs. 614-616).

Tan pronto como el niño tuvo suficiente edad para ser separado de su madre, cumplió ella su voto. Amaba a su pequeñuelo con toda la devoción de que es capaz un corazón de madre; día tras día, mientras observaba su crecimiento, y escuchaba su parloteo infantil, aumentaba cada vez más su afecto hacia él; era su único hijo, el don especial del Cielo; pero lo había recibido como un tesoro consagrado a Dios, y no quería privar al Dador de lo que le pertenecía. La fe fortaleció el corazón de la madre, y no cedió a las exigencias del afecto natural (SDA Bible Commentary, tomo 2, pág. 1008).

E. G. White

viernes, 21 de noviembre de 2008

HAY PERDÓN

La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron. Sal. 85:10.

El martillo de la culpa es cruel. Te crucifica en el madero de tu propia historia. Los clavos de los recuerdos paralizan tu vida. Las personas pasan y tú quedas paralizado, Como si la derrota fuera el autocastigo que “mereces”.

Cuando la culpa no te perturba, puede ser aun mas peligroso. El cinismo es fatal. Es el abismo sin fondo, de donde no hay retorno. Es el punto final de cualquier historia.

El salmista demuestra en el Salmo 85 como Dios lidia con el problema de la culpa del ser humano. Este salmo habla del Calvario. Allí, en una cruz, se encuentran la gracia y la verdad, y se besan la justicia y la paz.

Al andar en sus propios caminos, la criatura escoge voluntariamente el camino de la muerte. No había esperanza en su triste existencia. El principio universal de la justicia establecía la consecuencia natural de su elección: muerte. Esta es una verdad incuestionable. No es la el castigo divino. Es un hecho. Una realidad lógica, la criatura rebelde había perdido el derecho a la vida. La muerte era justa. La justicia y la verdad están unidas en su veredicto de muerte. Pero en el Calvario la justicia n ose encuentra con la verdad, sino con la gracia. Que es la gracia? Es un regalo, una dadiva. Tú no la mereces. Nadie la merece. La justicia demanda que el hombre muera. Pero quien muere es Jesús y por gracia le otorga salvación al hombre.

La verdad es que la criatura pecó y merece morir. En la cruz, esa verdad se besa con la paz. El hombre acepta el perdón divino y, aunque es verdad que peco, experimente paz porque Jesús murió en su lugar. Tu culpa fue expiada. El precio de tu rebeldía fue pagado, tu pecado fue perdonado. No lo pretendas entender. Solo acéptalo.

No más noches de insomnio. No mas culpa, ni desesperación, ni ganas de morir. Un Nuevo día amanece en tu vida. El Señor te entrega una página en blanco, para escribir una nueva historia.

Comienza hoy una nueva experiencia. Cuando el martillo de la culpa golpee tu corazón, cuando la conciencia te grite: “Culpable” la misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron”.

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 20 de noviembre de 2008

¿BUSCAREMOS LA SEGURIDAD CUANDO SEA DEMASIADO TARDE?

"El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas" (Gén. 7:11).

Los antediluvianos fueron amonestados, pero el registro [bíblico] indica que no "entendieron" hasta que el Diluvio vino y se los llevó a todos... Vieron cuando Noé, su esposa, sus hijos y sus esposas entraron al arca y la puerta se cerró tras ellos. Sólo ocho personas entraron para refugiarse de la tormenta y durante una semana esperaron la llegada de las lluvias... Cada día el sol salió y se ocultó en medio de un cielo despejado, y cada día tuvo Noé la tentación de dudar. Pero el Señor había dicho que el Diluvio vendría y Noé confió en su palabra.

Al fin de los siete días comenzaron a formarse las nubes. Esto era algo nuevo para la gente que nunca las había visto... Las nubes se tornaron más y más densas y pronto la lluvia comenzó a caer. Todavía la gente trató de pensar que esto no era nada alarmante. Pero muy pronto parecía que las ventanas de los cielos se hubieran abierto pues la lluvia caía a raudales. Por un tiempo el suelo absorbió la lluvia; pero pronto comenzó a subir el agua, y cada día el nivel estaba más alto. Por la mañana, cuando la gente veía que la lluvia seguía cayendo, se miraba con desesperación, y cada noche repetía: "¡Aún llueve!" Así fue cada mañana y cada noche.

Durante cuarenta días y cuarenta noches cayó la lluvia. El agua penetró en las casas y llevó a la gente hasta los templos que habían erigido para ofrecer sus cultos idólatras. Pero los templos fueron arrasados. La corteza del planeta se rompió y el agua acumulada en el vientre de la tierra irrumpió en la superficie. Enormes rocas fueron arrojadas por el aire.

Por doquiera se veían personas huyendo, en busca de un refugio. Había llegado el momento cuando de buena gana hubieran entrado en el arca. Llenas de angustia clamaban: "¡Oh, un lugar de refugio!" Hubo quienes le gritaron a Noé y le pidieron que los admitiera en el arca. Pero sus voces se perdieron arrastradas por la furia de la tempestad. Algunos lograron aferrarse al arca pero fueron arrastrados por las olas. Dios había puesto allí a quienes creyeron en su palabra y ningún otro podía entrar.

Los padres con sus hijos buscaban las elevadas copas de los árboles que aún estaban en pie, pero tan pronto alcanzaban este refugio los vientos los lanzaban en medio de las turbulentas y agitadas aguas...

¿Dónde estaba ahora el arca y aquellas personas que fueron objeto de las burlas y las mofas? Protegida por el poder de Dios, la inmensa arca flotaba en medio de las aguas, y Noé y su familia estaban seguros en su interior (Signs of the Times, 10 de abril de 1901).

E. G. White.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

ANDARÁS SEGURO

Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará. Prov. 3:23.

Desde el trágico 11 de septiembre nadie más se siente seguro. El sistema de seguridad de los aeropuertos ha aumentado escandalosamente. Hay largas y desagradables filas, las maletas son abiertas y revisadas, y los pasajeros interrogados. Hoy se necesita mucha paciencia y tiempo, desde el momento que tú llegas al aeropuerto hasta que el avión levanta vuelo. Los Gobiernos de los Estados Unidos y de Inglaterra solicitaron a los respectivos Congresos el aumento drástico del presupuesto para seguridad. Otros gobiernos hicieron lo mismo y todos viven dominados por un temor Escondido que incomoda y enerva.

“Andar confiadamente” es vital, porque de nada vale salir de casa si tu no tienes la certeza de que vas a regresar. Por eso, existen leyes y señales de transito comunicando a los conductores las informaciones necesarias para llegar con seguridad a su destino. Por eso, las empresas gastan fortunas para proteger a los ejecutivos. Todo para cuidar de esa vida pasajera fugaz.

Salomón habla en el proverbio de hoy de seguridad en tu camino. Solo que el camino al que se refiere, es el trayecto de la vida. El destino final es la salvación o la perdición, la vida o la muerte eternal. El sabio menciona una seguridad que no cuesta nada. Es ofrecida gratuitamente a todas las personas sinceras y humildes que están dispuestas a oír y seguir los consejos divinos.

El camino de esta vida esta lleno de trampas. Existen señales mentirosas que tratan de sacarte del camino verdadero. Curvas pronunciadas, defectos en el pavimento y peligros mil, por todos lados. El propósito de las enseñanzas divinas es abrir tus ojos para que tu no tropieces, darte la suficiente visión para que no te acerques temerariamente al abismo, advertirte cuando estas sobrepasando la velocidad prudente.

Salomón conocía por experiencia propia el dolor y la tristeza que trae el pecado. El se desvió del camino correcto en un momento de su vida. Tuvo noches de desesperación y angustia, sintió el peso de la culpa golpeando despiadadamente en su Corazón; pero, finalmente, encontró el perdón y la restauración en Jesús.

Por eso hoy, vuelva tus ojos y considera los consejos divinos, y antes de salir para tus actividades, recuerda que “entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezara”.

Pr. Alejandro Bullón

martes, 18 de noviembre de 2008

CARACTERES MUY PARECIDOS

Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. (Luc. 12: 15).

La maldición que no se le permitió a Balaam pronunciar contra el pueblo de Dios, él al fin consiguió atraerla sobre dicho pueblo arrastrándolo al pecado (El Conflicto de los Siglos, pág. 584).

Balaam presenció el éxito de su plan diabólico. Vio como caía la maldición de Dios sobre su pueblo y cómo millares eran víctimas de sus juicios; pero la justicia divina que castigó el pecado de Israel no dejó escapar a los tentadores. En la guerra de Israel contra los madianitas, Balaam fue muerto. . .

La suerte de Balaam se asemejó a la de Judas, y los caracteres de ambos son muy parecidos. Trataron de reunir el servicio de Dios y el de Mamón, y fracasaron completamente. Balaam reconocía al verdadero Dios y profesaba servirle; Judas creía en Cristo como el Mesías y se unió a sus discípulos. Pero Balaam esperaba usar el servicio de Jehová como escalera para alcanzar riquezas y honores mundanos; al fracasar en esto, tropezó, cayó y se perdió. Judas esperaba que su unión con Cristo le asegurase riquezas y elevación en aquel reino terrestre que, según creía, el Mesías estaba por establecer. El fracaso de sus esperanzas le empujó a la apostasía y a la perdición. Tanto Balaam como Judas recibieron mucha iluminación espiritual y ambos gozaron de grandes prerrogativas; pero un solo pecado que ellos abrigaban en su corazón, envenenó todo su carácter y causó su destrucción. . .

Un solo pecado que se conserve irá depravando el carácter, y sujetará al mal deseo todas sus facultades más nobles. La eliminación de una sola salvaguardia de la conciencia, la gratificación de un solo hábito pernicioso, una sola negligencia con respecto a los altos requerimientos del deber, quebrantan las defensas del alma y abren el camino a Satanás para que entre y nos extravíe. El único procedimiento seguro consiste en elevar diariamente con corazón sincero la oración que ofrecía David: "Sustenta mis pasos en tus caminos, porque mis pies no resbalen" (Sal. 17: 5) (Patriarcas y Profetas, págs. 481, 482).

E. G. White

lunes, 17 de noviembre de 2008

DIOS INCOMPARABLE

Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses; ni obras que igualen tus obras. Sal. 86.8

Tu actitud ante las dificultades de la vida, depende de la dimensión de tu Dios. Si tu Dios es pequeño, fabricado, imaginado, cualquier problema será una barrera imposible de traspasar. El ser humano es contradictorio. Le gustan los pequeños dioses apenas para calmar la conciencia. Dioses en forma de “llaveros”, “amuletos”, “energía”, “luz”, “aura”. La criatura muchas veces dice: “Dios esta en todo”. Y lo repite todos los días hasta que acaba creyéndolo.

Es cómodo creer en un dios que no nos señala el camino. Que se limita a acompañarnos y esta “al servicio de la criatura. La tragedia es que ante las circunstancias difíciles de la vida, tú descubres que todos esos dioses creados, son apenas paliativos. No hacen nada. No resuelven nada. No tienen poder. No sirven para nada

Esta realidad fue lo que llevó a David a hacer la oración registrada en el Salmo 86. En este salmo, el poeta expresa suplica y, al mismo tiempo, confianza. Vive un momento terrible. “Estoy afligido y menesteroso”, dice en el primer versículo. Se limita a llorar. Las lágrimas parecen inundar el corazón y la angustia sofocarlo

En esas circunstancias, David no creo pequeños dioses. En las noches claras y estrelladas, mientras cuidaba su rebanó en el campo, contemplaba la grandeza del Dios creador. Su Dios estaba por encima de cualquier otro dios. Era incomparable y eterno. Por eso en esta oración, suplica y al mismo tiempo confía

¿Cuál es el drama por el cual estas pasando en este momento? ¿Cuál es la tragedia que parece destruir la vida de alguien que tu amas? ¿Te sientes indefenso, incapaz de hacer algo para ayudar, y por eso te limitas a sufrir?

Antes de hincar el camino de este día, aparta unos minutos para meditar en las grandes obras que Dios hizo ya en tu propia historia. ¿Acaso Dios no te libro otras veces? Si lo hizo antes, ¿Por qué no lo hará ahora también? Entonces, con el corazón lleno de confianza, repite:

“Oh, Señor, ninguno hay como tu entre los dioses; ni obras que igualen tus obras”.

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 16 de noviembre de 2008

LA BONDAD TRIUNFA SOBRE EL ORGULLO

"Y dijo a sus criados: Id delante de mí y yo os seguiré luego; y nada declaró a su marido Nabal" (1 Sam. 25:19).

El Señor determinó que una esposa le debe adecuado respeto a su esposo, pero siempre en el marco de la voluntad divina. En el carácter de Abigail, la esposa de Nabal, tenemos una ilustración de lo que debe ser la mujer según la orden de Cristo, mientras que su esposo ilustra lo que un hombre puede llegar a ser al entregarse al dominio de Satanás. Cuando David era un fugitivo de Saúl había acampado cerca de las tierras de Nabal y mientras estuvo en la zona del Carmelo había protegido de los depredadores a los rebaños y a los pastores. En un momento de necesidad, David envió a Nabal una delegación con un mensaje de cortesía. Le solicitaba alimento para él y para sus hombres. Nabal contestó en forma insolente, devolviendo mal por bien y negándose a compartir de su abundancia con sus vecinos...

Nabal acusó a David y a sus hombres falsamente con el fin de justificar su actitud egoísta y calificó a David y a sus partidarios como un grupo de esclavos fugitivos... Uno de los jóvenes siervos de Nabal, temeroso de las consecuencias negativas que podría tener la insolente respuesta de Nabal, vino hasta Abigail y le planteó el caso, juzgando que ella abrigaba un espíritu diferente del de su esposo y que era una mujer discreta. En su informe delineó el verdadero carácter de Nabal mientras le exponía las dificultades. "Ahora, pues, reflexiona y ve lo que has de hacer, porque el mal está ya resuelto contra nuestro amo y contra toda su casa; pues él es un hombre tan perverso, que no hay quien pueda hablarle".

Abigail comprendió que debía hacer algo para evitar las consecuencias que podría acarrear la falta de tino de Nabal y decidió actuar de inmediato, sin contar con el consejo de su esposo. Sabía bien que era inútil hablar con él, pues sólo recibiría de su parte una respuesta abusiva y despreciativa. Nabal le habría recordado que él era el amo de la casa y ella, como esposa, estaba supeditada a su arbitrio y debía hacer sólo lo que él dijera. Sabía que el mensaje nocivo que había enviado su esposo debía contrarrestarse de inmediato y, sin el consentimiento de su cónyuge, reunió todos los alimentos que pudo a fin de aplacar la ira de David, pues estaba convencida de que éste estaría decidido a vengarse por el insulto que había recibido...

Dios aprobó el procedimiento de Abigail en este asunto y las circunstancias revelaron su carácter y nobleza de espíritu... Abigail se dirigió a David con respeto, manifestándole honra y deferencia, y defendió su causa en forma elocuente y exitosa. Sin excusar la insolencia de su esposo, abogó por su vida. Y de este modo, reveló que no sólo era una dama discreta, sino una mujer piadosa, familiarizada con la obra y los caminos de Dios manifiestos en David (Manuscrito 17, 1891).

E. G. White

viernes, 14 de noviembre de 2008

EXAMINA TUS SENDAS

Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos. Prov. 4:26.

Si aquella tarde no me hubiera parado para pensar, habría continuado el viaje por el camino equivocado y cuando lo descubriera, tal vez sería tarde.

Reflexionar, pensar, meditar, examinar y considerar son acciones necesarias en el camino de la vida. Vivimos en un mundo de muchos caminos. Alguien cambió las señales de la carretera. Creyendo que estamos en la dirección correcta, podemos estar acercándonos a la muerte.

Cuán bueno es Dios que nos dio el tiempo dividido en días, semanas, meses y años. Es como si dijera: "Estas son paradas para que pienses". Tú te das cuenta que la noche está inevitablemente llegando. El sol se esconde y aparecen las sombras como una invitación natural al descanso. ¿Qué haces antes de dormir? ¿Qué acostumbras a hacer? ¿Qué pensamientos ocupan tu mente?

"Examina la senda de tus pies", es el consejo divino. ¿Qué salió bien y qué salió mal? ¿Qué pude mejorar? ¿Qué pudiste haber dejado de lado? ¿Necesitaste hacer un desvío de! plan original? ¡Cuántas veces el piloto tiene que cambiar su plan de vuelo, porque surge una tempestad amenazadora a su frente! Esta vida está llena de tempestades y peligros. La maravilla del cerebro humano es que puede "reprogramarse" a fin de enfrentar las tormentas de la vida.

Examina, piensa, medita. Examinar permite avanzar con seguridad. No hay empresa, familia o individuo que tenga la posibilidad de llegar seguro al puerto deseado sin evaluar los procedimientos.

¿Cuál es el rumbo de tu vida hasta aquí? ¿Estás conduciendo a tu familia de la manera que planificaste antes del casamiento? Nunca es tarde para comenzar de nuevo cuando tú te das cuenta que tomaste el camino equivocado.

Hoy es un nuevo día. Hay sol, hay vida. Hay personas que están corriendo tras sus sueños, ¿no es verdad? Donde tú vives, ¿está oscuro por causa de las nubes? No importa, de todos modos, mira para afuera. Abre la ventana de tu vida. No te encierres. Abre tu corazón a Jesús, porque a pesar de la tormenta, el sol continúa brillando por encima de las nubes.

Ese dolor que te perturba, va a pasar. Ese problema que te preocupa, tiene solución. Porque Jesús está en e! control de tu vida, ¿o no lo está? Para estar seguro: "Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos".

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 13 de noviembre de 2008

¿POR QUE ESPERAR?

Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos. (Núm. 13: 30).

Fue la fe de Caleb en Dios la que le infundió valor, la que. . . le permitió ponerse firme y resueltamente de parte de la verdad. De la misma fuente excelsa, el poderoso General de los ejércitos del cielo, todo verdadero soldado de la cruz de Cristo debiera recibir fuerza y valor para vencer los obstáculos que frecuentemente parecen insalvables. . . Los que quieran cumplir su deber deben estar listos para hablar las palabras que Dios les indica, y no palabras de duda, desaliento y desesperación (Testimonies, tomo 5, pág. 378).

Mientras los que dudan hablan de imposibilidades, mientras tiemblan ante el pensamiento de altos muros y fuertes gigantes, que los fieles Calebs, que tienen "otro espíritu", pasen al frente. La verdad de Dios, que trae salvación, se anunciará a la gente si los ministros y creyentes profesos no ponen una valla en su camino, como lo hicieron los espías desleales (Id., pág. 380).

En esta obra deben emplearse agentes humanos. Deben intensificarse el celo y la energía; los talentos que se están herrumbrando a causa de la inacción deben ser usados con poder en el servicio. La voz que dice: "Espera, no permitas que te impongan cargas", es la voz de los espías cobardes. Hacen falta Calebs que se apresuren a pasar al frente, jefes en Israel que con palabras valientes presenten un informe enérgico a favor de la acción inmediata. Cuando el pueblo egoísta, amante de lo fácil, presa de pánico, temeroso de altos gigantes y de muros inaccesibles, clame por la retirada, que la voz de los Calebs se escuche, aun cuando los cobardes permanezcan con sus piedras en las manos, listos a derribarlos por su fiel testimonio (Id., págs. 378-383).

Se llama a los fieles Calebs en un momento cuando los incrédulos desprecian la Palabra de Dios. Entonces es cuando han de permanecer firmes en el puesto del deber, sin ostentación y sin vacilar a causa de los vituperios. Los espías incrédulos estaban listos para destruir a Caleb. Este vio las piedras en las manos de los que habían llevado un informe falso, pero no se atemorizó; tenía un mensaje y lo daría. Aquellos que hoy son fieles a Dios manifestarán ese mismo espíritu (Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 423).

E. G. White

lunes, 10 de noviembre de 2008

EL PELIGRO DE LA INDIFERENCIA A LA LUZ

"Y esta es la condenación; que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas" (Juan 3:19).

La pérdida de un alma se representa como una catástrofe comparada con la ganancia de un mundo que se hunde en la insignificancia... Jerusalén representa a cada alma que descuida los privilegios presentes y rechaza la luz que Dios le ha enviado. ¿Se han apreciado los consejos de Dios? ¿Se han aceptado las súplicas y advertencias enviadas por sus siervos? ¿Se han escuchado las objeciones? Oh, si individualmente mejoráramos los dorados momentos de "éste tu día", no sea que venga la palabra, "pero ahora está encubierta a tus ojos". Si la luz resplandece en nuestro día debemos recibirla, apreciarla y andar en ella, sin esperar a ver si acaso hay personajes prominentes o eruditos que la aceptan...

Las palabras de Cristo [son]: "No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir"... Jesús contemplaba los siglos venideros y veía que el mundo cristiano llegaría a pensar y enseñar que la muerte de Cristo abrogó la ley del Padre. Por lo tanto, formula una declaración definida a fin de liberar del engaño a toda mente que esté dispuesta a hacerlo...

Hubo hombres y mujeres que murieron sin observar el séptimo día, el sábado. Fueron buenas personas y vivieron según la luz que tuvieron. No se los puede responsabilizar por una luz que nunca han tenido. Somos responsables por la luz que brilla en nuestros días. Es absurdo excusar nuestra transgresión de la ley de Dios arguyendo que hubo buenas personas en la generación pasada que no la guardaron...

Nunca será seguro ser indiferente a la luz. El hecho de que ciertas personalidades, supuestamente importantes, no hayan obedecido la ley de Dios, ¿sería fundamento para que nosotros la transgredamos?... Los que persiguieron a Cristo fueron los escribas, los gobernantes, los sacerdotes, los hombres que desempeñaban el oficio sagrado: aquellos que creían que su justicia estaba por encima de todo el mundo. Estos hombres supuestamente piadosos fueron los más feroces perseguidores que tuvo Cristo... Fueron los maestros del pueblo los que se burlaron de él cuando colgaba de la cruz.

Los profesos cristianos de nuestros días que rechazan la luz no serán más favorables con quienes reciben y se regocijan en ella de lo que fueron los judíos en los días de Cristo. Si hubieran reconocido que él era el Príncipe de la vida, no lo hubieran crucificado. ¿Por qué no lo supieron? Porque rechazaron toda evidencia que les fue dada indicando que Cristo era el Mesías... Considerarán a los creyentes como seres débiles e insignificantes, como un grupo de fanáticos y se referirán a ellos en tono burlón (Carta 35a, 1877).

E. G. White.

domingo, 9 de noviembre de 2008

USA EL PODER CON SABIDURÍA

Oráculo hay en los labios del rey; en juicio no prevaricará su boca. Prov. 16:10.

El proverbio de hoy tiene que ver con el uso del poder. El poder, como la energía eléctrica, sirve para el bien o para el mal. Sabiamente orientada, la energía eléctrica puede salvar vidas. Mal usada, ya mató a muchas personas. El poder en las manos de una persona dependiente de Dios, puede hacer a las personas más felices. En las manos de un insensato, puede ser instrumento de tiranía y destrucción.

"Oráculo hay en los labios del rey". La versión portuguesa de Almeida traduce: "En los labios del rey se encuentran decisiones autorizadas". ¡Es incuestionable! El rey tiene poder, sus decisiones son autorizadas. Tiene poder también el gerente, el padre, el director, el jefe, e! profesor, etc. Algunos más, otros menos. La pregunta es ¿cómo estoy usando el poder que me fue confiado? ¿Uso dos pesas y dos medidas? ¿Soy justo, humano, sensible y comprensivo? ¿O simplemente lo uso para demostrar que "aquí, el que manda soy yo"?

La segunda parte del versículo declara "en juicio no prevaricará su boca".

Es interesante el verbo juzgar. Significa determinar, dar sentencia. Cuando dos niños disputan el mismo juguete, el padre define cómo queda la situación. Cuando en un partido de fútbol los dos equipos discuten si fue o no fue falta, es el árbitro el que determina.

La advertencia de Salomón para quien ejerce el poder es "al juzgar, no prevarique", literalmente "no traicione la justicia".

Sé un hombre justo. Dondequiera que tú ejerzas el poder, úsalo con sabiduría y establece valores. Los valores son los que sirven de fundamento para mantener relaciones saludables. Vive esos valores. Las personas están atentas para ver si tú estás realmente comprometido con los valores que esperas que los otros sigan.

Toda persona que ejerce el poder es como e! modelo de una obra de arte.

Las personas no siguen los valores que tú estableces, ni la visión de futuro que tú escribiste en la declaración de misión de la empresa, o que tienes bajo el vidrio en tu mesa de trabajo. Las personas te siguen a ti. Por tanto, ámalas, compréndelas y ayúdalas a crecer. Ese es el uso correcto del poder.

Un día, cuando lleguemos al último capítulo de nuestra historia, lo queramos o no, tendremos que rendir cuentas a Dios de la manera cómo usamos el poder. En ese día, quiero decir: "Señor, fui tan solo un instrumento en tus manos, gracias porque a través de mi insuficiencia tu poder fue suficiente para hacer felices a las personas". No olvides que "oráculo hay en los labios del rey; en juicio no prevaricará su boca".

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 7 de noviembre de 2008

¡HAZME JUSTICIA, OH DIOS!

Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa; líbrame de gente impía y del hombre engañoso e inicuo. Sal 43:1.

El otro día una mujer perdió la tenencia del hijo porque el marido tenía mucho dinero y contrató los mejores abogados. La señora se rebeló y decidió hacer un trabajo de "macumba" contra el marido. En eso estaba, cuando conoció el evangelio y aceptó a Jesús.

Para aquella mujer y para tantas otras personas que sufren injusticias, la oración del salmista debe tener mucho sentido. El fraude y la injusticia andan tomados de las manos. El fraudulento usa la mentira, el disfraz, el engaño y la astucia como armas. Compra conciencias y cree que tiene el control de las vidas.

Cuando tú eres víctima de alguna injusticia puedes llegar hasta el fondo del pozo. Así era como se sentía David. Él dice en el versículos 2: "¿Por qué me has desechado? ¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo?".

Rechazo y opresión. No hay nada más doloroso que sentirse rechazado.

Nada más humillante que estar oprimido. La víctima de la injusticia pierde la auto estima y cae en la depresión.

¿A dónde van los hijos de Dios ante las adversidades? ¿Qué haces tú cuando crees que la vida no está siendo justa contigo? ¿Qué piensas cuando tocas a las puertas de las oportunidades y descubres que todas se cierran? En esas circunstancias, ¿a dónde vas?

El salmista sabía dónde ir. Implora a Dios por justicia. "Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa", clama él. Hacer justicia, del verbo hebreo shapat, tiene un sentido jurídico. Shapat expresa la actividad de una persona que actúa como intermediaria entre dos partes que están en conflicto.

En la vida espiritual también existe un conflicto permanente. No es justo lo que el enemigo hace con los hijos de Dios en esta tierra. No es justa la manera cómo destruye familias, hace pedazos los sueños, y acaba con las personas.

La muerte de Cristo en la cruz del Calvario fue la respuesta divina al clamor humano. Nunca hubo ni nunca habrá un acto vindicatorio mayor que el sacrificio de Jesús en la cruz.

Por eso hoy, no te sientas disminuido ante las injusticias de la vida. Levanta la cabeza, y mira el horizonte de oportunidades que Dios presenta ante ti, y clama: "Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa; líbrame de gente impía y del hombre engañoso e inicuo".

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 6 de noviembre de 2008

ESTUDIEMOS DANIEL Y APOCALIPSIS EN CONJUNTO

"He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es para esos días" (Dan. 10:14).

Daniel se identificó con los pecados de Israel y los confesó como propios. "Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo". Sin embargo, Gabriel, el mensajero celestial, tres veces lo llamó y lo consideró como varón muy querido...

¡Cuán estrechamente relacionado se encuentra el universo del cielo con este mundo caído! Estas comunicaciones que fueron dadas a Daniel debieran llenar nuestras almas de temor, de humildad y sepultar nuestro orgullo en el polvo...

¡Hay un vínculo maravilloso que se percibe entre el universo celestial y este mundo caído! Las cosas que fueron reveladas a Daniel más tarde se complementaron por la revelación hecha a Juan en la isla de Patmos. Estos dos libros debieran ser leídos en forma cuidadosa. En dos ocasiones Daniel inquirió, ¿cuánto ha de transcurrir hasta el tiempo del fin? "Y yo oí, mas no entendí. Y dije: Señor mío, ¿cuál será el fin de estas cosas? El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados, los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán... Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días".

Era el León de la tribu de Judá quien abrió el libro y le dio a Juan la revelación de lo que habría de suceder en estos últimos días. Daniel permaneció en su lugar para dar su testimonio, que fue sellado hasta el tiempo del fin, cuando el mensaje del primer ángel debía ser proclamado a nuestro mundo. Estos asuntos son de importancia infinita en estos últimos días... Al libro de Daniel se le quita el sello en el Apocalipsis de Juan y nos lleva adelante hasta las escenas finales de la historia de esta tierra.

El caso de Daniel nos revela el hecho que el Señor siempre está listo para atender nuestras oraciones hechas con contrición de alma y, cuando busquemos al Señor de todo corazón, él contestará nuestras peticiones. Aquí se revela dónde obtuvo Daniel su habilidad y entendimiento y si tan sólo pedimos la sabiduría de Dios, podremos ser bendecidos con creciente habilidad y con poder del cielo. Si acudimos a Dios como somos, y oramos con fe como lo hizo Daniel, veremos la salvación de Dios. Necesitamos orar como nunca hemos orado antes (Carta 59, 1896).

E. G. White

miércoles, 5 de noviembre de 2008

HACER Y REALIZAR

Como el vinagre a los dientes, y como el humo a los ojos, así es el perezoso a los que lo envían. Prov. 10:26

La pereza mata. Lenta, imperceptible y disimuladamente. Mata porque el perezoso en realidad no hace nada y una vida sin realizaciones es una agonía que no acaba, y cuando acaba, termina en pobreza y miseria.

El perezoso se la pasa echándole la culpa de su triste situación a los demás o a la falta de oportunidades. Ignora que las oportunidades no caen del cielo, que es preciso buscarlas y crearlas.

Salomón compara al perezoso con el vinagre y el humo. Nadie los soporta. Tu los toleras? ¿Qué empleador es feliz con un empleado que se limita a hacer únicamente lo que se le ordena?

El trabajo es una de las mayores bendiciones, porque le da sentido y propósito a la vida. La vida no solo es existir, es también hacer y realizar. El trabajo hace que las cosas sucedan.

El trabajo es uno de los temas más tratados en el libro de Proverbios. El objetivo de Salomón es enseñarles a las personas a ser felices. No hay felicidad sin realizaciones, y toda realización es el resultado del trabajo.

No inventes disculpas. La vida es corta. Desperdiciar tiempo buscando pretextos para postergar las oportunidades, es una tontería. No esperes tener el trabajo ideal, búscalo, pero mientras no lo encuentres haz cualquier cosa que te venga a la mano. No hay trabajo indigno ni humillante. Cualquier trabajo, por insignificante que parezca, es el primer paso para llegar al trabajo soñado.

Las instituciones y las empresas están buscando personas que tengan ganas de hacer que las cosas sucedan. Los grandes salarios son la consecuencia natural de la diligencia y la dedicación. Jesús dijo un día: "El que es fiel en lo poco, también en lo más es fiel".

Sacude hoy el polvo de tus pies. Y aunque estés desempleado, haz lo que te venga a la mano para hacer. Pero hazlo con dedicación y entusiasmo. Como si fuera el gran trabajo que tú soñaste.

Cuando una persona está bien con Dios, está bien consigo misma y tiene voluntad para salir de la actual situación de cosas. Haz de este día un día de realizaciones, huye de la pereza, porque "como el vinagre a los dientes, e como el humo a los ojos, así es el perezoso a los que lo envían".

Pr. Alejandro Bullón

martes, 4 de noviembre de 2008

LIBRES DE TEMOR

¿Serán reconocidas en las tinieblas tus maravillas, y tus justicias en la tierra del olvido? Sal. 88:12.

El miedo la inseguridad están presentes todos los días en la experiencia humana' Tú puedes negarlos, si quieres, o confundirlos con timidez y fragilidad; pero, el miedo y la inseguridad están escondidos en algún rincón de la naturaleza humana y se manifiestan a veces en forma de agresividad y violencia.

Cuando un niño no recibe amor v seguridad, acaba fabricando fantasmas imaginarios. Crece pensando que todas las personas son una amenaza y ve al mundo desde la perspectiva del temor.

Cuando llega a la edad adulta, esa persona no es feliz. Les grita a los otros, los agrede, los hiere y lastima, tratando de ser feliz. Puede ser un graduado universitario en "administración", en "calidad total", o en "inteligencia emocional, pero sus temores inconscientes son mayores que sus conceptos conscientes y terminan destruyendo en un minuto lo que a veces construyó en varios años.

El salmista pregunta: "Serán reconocidas en las tinieblas tus maravillas?" No. Cuando el alma está llena de tinieblas, no es posible ser feliz. La vida es "tierra del olvido", tierra de muerte. Mueren los sueños, la familia, los planes futuros. Los matamos todos los días con nuestras actitudes, irremediablemente controladas por el mundo inconsciente de heridas y llagas que alguien abrió cuando éramos niños.

Hay, esperanza de recuperación? ¿Hay cura? Sí. El mismo salmista añade en el versículo 13: "Mas yo a ti he clamado, oh Jehová, y de mañana mi oración se presentará delante de ti". El salmista encontró remedio para sus males en Jesús.

Clama al Señor. Llora delante de él, si fuere necesario. Nadie te verá oculto en tu cámara o en el silencio de tu oración. Identifica tus heridas y si no lo consigues, pídele al Señor que de todos modos las cure. Pero sé libre. Libre para amar, para ser feliz y hacer felices a las personas que amas. Libre para vivir sin temor y vencer. Para ser humilde y aprender a pedir perdón. Para aceptar que no siempre el victorioso es el que llega en primer lugar.

Pregúntale hoy una vez más a Dios: "¿Serán reconocidas en las tinieblas tus maravillas, y tus justicias en la tierra del olvido?"

Pr. Alejandro Bullón

lunes, 3 de noviembre de 2008

LA SABIDURÍA CREADORA

Jehová con sabiduría fundó la tierra, afirmó los cielos con inteligencia. Prov. 3:19.

No vale de nada querer entender la vida y sus complicados meandros. Cuanto más la ciencia aumenta v hace nuevos descubrimientos, más confundida queda la criatura. La ciencia acaba de descubrir que si tú pudieses contar las células de tu cuerpo, verías que la mayor parte de ellas son microbios.

Pululan por todo el cuerpo, en los ojos, en la boca, en la nariz, en los oídos y en el cabello. El periodista del Washington Post, Joel Achemback, los describe como "criaturas microscópicas que al ser amplificadas, se asemejan a espantosos monstruos de una película de terror". Esos microorganismos abundan especialmente en los intestinos, donde se los encuentra por millones.

¿Cómo es posible vivir así? Pero, vivirnos y somos considerados por la misma ciencia como criaturas sanas. Esto demuestra que jamás seremos capaces de entender los misterios de los cielos y de la tierra.

El otro día, una escritora holandesa que conocí en el aeropuerto de Atlanta, al saber que era un escritor evangélico, me hizo una pregunta: "; tic base de información tiene usted, además de la Biblia, para afirmar que Dios existe?" Mi respuesta fue: -¿Qué base tendría yo para afirmar que no existe'"

Dios no necesita demostrar que existe. Podemos verlo a ti-,u é, de toda su obra de creación complicada y, misteriosa, como ese asunto de los microbios en nuestro cuerpo. que necesita probar que por detrás de toda esta maravilla no existe un Dios Creador, es aquel que no cree en Dios'.

Aceptar que "Jehová con sabiduría fundó la tierra— es imprescindible para una vida sana, saludable y equilibrada. Tener a Dios produce seguridad, porque la criatura por sí misma se siente instintivamente confusa, perdida y sin sentido. Se parece a un barco sin control en alta mar. Es incapaz de comprenderse a sí misma v deambula buscando un sentido para la existencia.

Antes de iniciar hoy tus actividades diarias, vuelve los ojos hacia ese Dios Creador. Si millones de microbios no son tapices de destruir tu cuerpo. ¿Crees que el virus del pecado podrá destruir tu alma? No olvides que " Jehová con sabiduría fundo la tierra afirmo los cielos con inteligencia.

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 2 de noviembre de 2008

SATANÁS PREPARA TENTACIONES PODEROSAS

"El... hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso" (Ecle. 6: 2).

La lección que se desprende de la vida de Salomón tiene un sentido moral especial para la vida de quienes están en la edad madura, aquellos que ya descienden la montaña hacia el sol poniente. Vemos y sabemos del caso de jóvenes que vacilan entre lo correcto y lo erróneo, que son indecisos entre los principios bien establecidos y la casi abrumadora corriente de mal que está llevando sus pies hacia la ruina. Pero no esperamos ver inestabilidad e infidelidad en los de edad madura; cuando esperamos que el carácter esté establecido y los principios firmemente arraigados. Aunque hay muchos casos, son la excepción y no la regla, como fue el caso de Salomón... Cuando su fortaleza debió ser firme, se lo halló el más débil de los hombres...

Debemos preguntarnos a cada paso, "¿Es este el camino del Señor?" Mientras dure la vida es preciso resguardar los afectos y las pasiones con un propósito firme. Hay corrupción interna; hay tentaciones externas; y siempre que deba avanzar la obra de Dios, Satanás hará planes para disponer las circunstancias de modo que la tentación sobrevenga con poder aplastante sobre el alma. Mientras dure la vida es preciso resguardar los afectos y las pasiones con un propósito firme...

Muchos han cerrado sus ojos al peligro y avanzaron en su propio camino, infatuados, engañados por Satanás hasta que cayeron bajo las garras de la tentación. Entonces, se entregaron a la desesperación. Esta es la historia de Salomón. Pero, aun para él hubo auxilio. Se arrepintió genuinamente de su vida de pecado y encontró la ayuda necesaria. Nadie debiera aventurarse como él en la senda del pecado, guiado por la fatua esperanza de que podrá recuperarse. Sólo a riesgo de una pérdida infinita puede alguien buscar solaz en el pecado. No obstante, nadie que haya caído debiera entregarse a la desesperación...

El abuso de los nobles talentos que se evidencian en el caso de Salomón debiera ser una advertencia para todos. Sólo la bondad implica verdadera grandeza. Cada uno ha de legar una herencia para bien o para mal. En la cumbre del sector sur del Monte de los Olivos estaba el monumento a la apostasía de Salomón... Josías, el joven reformador, en su celo religioso destruyó esas imágenes de Astarot, Quemos y Moloc; pero los fragmentos rotos y las masas de ruinas quedaron frente al monte Moriah donde estaba el templo de Dios. Cuando los forasteros preguntaban a las generaciones posteriores: "¿Qué significan estas ruinas delante del templo del Señor?", se les contestaba: "Allí está el monte del Delito de Salomón, donde edificó altares para el culto a los ídolos a fin de agradar a sus esposas paganas" (Carta 8b, 1891).

E. G. White