miércoles, 26 de noviembre de 2008

SED DEL ALMA

Como el siervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Sal. 42:1.

En ciudades como Nueva York o Paris, el agua no es mas simplemente agua, es una bebida de lujo. Con mas de 700 marcas para escoger, la “eau de bouteille” [agua embotellada] puede costar hasta el escandaloso precio de 15 dólares en un restaurante sofisticado, como el Alain Ducase de Nueva York.

En los últimos años, la venta del agua envasada en el mundo ha aumentado muchísimo. Y la industria de aquello que los americanos están llamando “la esencia de la vida”, llega hoy a 7 mil millones de dólares anuales, solo en los Estados Unidos. Todo porque de repente la humanidad parece haber redescubierto los beneficios del agua para la salud.

Está comprobado que las personas beben poca agua. Se calcula que la mayoría de los habitantes del planeta viven crónicamente deshidratados. Cada día, un adulto pierde alrededor de un litro de líquido, y si ese líquido no se repone será prejudicial para su organismo.

El texto de hoy presenta la figura del ciervo, suspirando por las corrientes de las aguas. En las tierras desérticas era común ver las manadas de ciervos, moviéndose de un lugar a otro, buscando un pozo de agua. A veces, el ciervo solitario y perseguido por sus depredadores, quedaba exhausto y lastimado de tanto correr. Entonces buscaba como su último refugio un pozo de agua. El animal descendía la colina y nadaba en medio del agua, tratando de ocultarse de sus enemigos. El agua no era para el ciervo algo opcional, era asunto de vida o muerte.

Pero el salmo de hoy no habla solo del agua, esta hablando de Dios, que es el único ser capaza de suplir la sed del alma. “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo”, dice David en el versículo 2.

“Sed del Dios vivo”. Nuestros días están llenos de dioses muertos. Inventamos pequeños dioses, manejables, dirigibles, solo para tratar de engañar la sed del alma. Los llamados: “energía”, “luz”, “fuerza interior”, “aura”. Jugamos haciendo de cuenta que creemos en Dios, pero el Corazón continua sediento.

Como un desierto sin vida, esperando una gota de agua, una palabra de amor, un gesto de ternura, una actitud de cariño.

¡Ah! si el ser globalizado de hoy abandonase un poco sus “grandiosas” conexiones y parase, en su loca carrera, descubriría el secreto de la vida victoriosa del salmista, y también diría: “Como es ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía”.

Pr. Alejandro Bullón

lunes, 24 de noviembre de 2008

COLECCIONA PEQUEÑAS VICTORIAS

El que labra su tierra se saciara de pan; mas el q sigue a los vagabundos es falto de entendimiento. Prov. 12:11.

Setenta y cuatro de los 915 versículos que tiene el libro de Proverbios, tratan de un modo u otro, acerca de la importancia de tomar la vida en serio y construir sueños sobre fundamentos seguros.

Hay gente derrotada porque “sigue a los vagabundos”. En el original la palabra reqen significa “cosas vacías, vanas o fantasiosas”. La ilustración perfecta seria una cosa bien adornada y atractiva por fuera, pero vacía por dentro; como las pompas de jabón tras las cuales los niños corren entusiasmados, pero que solo traen frustración, porque explotan justo cuando las alcanzan. Existen, pero no existen. No tienen consistencia. Nada las sustenta, fuera de la imaginación.

En el proverbio de hoy, Salomón parece decir: “¡Despiértate! Pon los pies sobre la tierra. Labra la tierra, traspira tu camisa. No te quedes ahí sentado en la butaca de la vida, alentando fervorosamente para que todo acont4ezca. Entra y participa”.

Dios va a bendecir lo que tú crees que mereces y por lo cual estés dispuesto a luchar. Pero, recuerda que David derrotó al gigante Goliat usando una honda. La mayoría de las guerras de Israel, fueron ganadas porque Dios iba delante del ejército, pero el pueblo necesitaba salir al campo de batalla.

Confía en Dios no significa permanecer de brazos cruzados, esperando que el éxito caiga del cielo. El verdadero éxito no es un gran acontecimiento, ni una única y gran Victoria. El éxito que Dios ofrece esta hecho de pequeñas victorias diarias.

Correr detrás de fantasías, esperar un “golpe de suerte”, o una “herencia” es falta de sentido, locura, ingenuidad. Las personas que piensan así forman la larga fila de los derrotados.

Haz de este día un día de pequeñas victorias. En el trabajo. En el hogar, en la vida personal, en fin, labra tu tierra, arregla el grifo que gotea, cambia la lámpara quemada, arregla la relación destruida. Acumula pequeñas victorias. No te quedes sonando solamente con grandes conquistas, porque: “El que labra su tierra se saciara de pan; mas el que sigue a los vagabundos es falto de entendimiento”.

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 20 de noviembre de 2008

¿BUSCAREMOS LA SEGURIDAD CUANDO SEA DEMASIADO TARDE?

"El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas" (Gén. 7:11).

Los antediluvianos fueron amonestados, pero el registro [bíblico] indica que no "entendieron" hasta que el Diluvio vino y se los llevó a todos... Vieron cuando Noé, su esposa, sus hijos y sus esposas entraron al arca y la puerta se cerró tras ellos. Sólo ocho personas entraron para refugiarse de la tormenta y durante una semana esperaron la llegada de las lluvias... Cada día el sol salió y se ocultó en medio de un cielo despejado, y cada día tuvo Noé la tentación de dudar. Pero el Señor había dicho que el Diluvio vendría y Noé confió en su palabra.

Al fin de los siete días comenzaron a formarse las nubes. Esto era algo nuevo para la gente que nunca las había visto... Las nubes se tornaron más y más densas y pronto la lluvia comenzó a caer. Todavía la gente trató de pensar que esto no era nada alarmante. Pero muy pronto parecía que las ventanas de los cielos se hubieran abierto pues la lluvia caía a raudales. Por un tiempo el suelo absorbió la lluvia; pero pronto comenzó a subir el agua, y cada día el nivel estaba más alto. Por la mañana, cuando la gente veía que la lluvia seguía cayendo, se miraba con desesperación, y cada noche repetía: "¡Aún llueve!" Así fue cada mañana y cada noche.

Durante cuarenta días y cuarenta noches cayó la lluvia. El agua penetró en las casas y llevó a la gente hasta los templos que habían erigido para ofrecer sus cultos idólatras. Pero los templos fueron arrasados. La corteza del planeta se rompió y el agua acumulada en el vientre de la tierra irrumpió en la superficie. Enormes rocas fueron arrojadas por el aire.

Por doquiera se veían personas huyendo, en busca de un refugio. Había llegado el momento cuando de buena gana hubieran entrado en el arca. Llenas de angustia clamaban: "¡Oh, un lugar de refugio!" Hubo quienes le gritaron a Noé y le pidieron que los admitiera en el arca. Pero sus voces se perdieron arrastradas por la furia de la tempestad. Algunos lograron aferrarse al arca pero fueron arrastrados por las olas. Dios había puesto allí a quienes creyeron en su palabra y ningún otro podía entrar.

Los padres con sus hijos buscaban las elevadas copas de los árboles que aún estaban en pie, pero tan pronto alcanzaban este refugio los vientos los lanzaban en medio de las turbulentas y agitadas aguas...

¿Dónde estaba ahora el arca y aquellas personas que fueron objeto de las burlas y las mofas? Protegida por el poder de Dios, la inmensa arca flotaba en medio de las aguas, y Noé y su familia estaban seguros en su interior (Signs of the Times, 10 de abril de 1901).

E. G. White.

martes, 18 de noviembre de 2008

CARACTERES MUY PARECIDOS

Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. (Luc. 12: 15).

La maldición que no se le permitió a Balaam pronunciar contra el pueblo de Dios, él al fin consiguió atraerla sobre dicho pueblo arrastrándolo al pecado (El Conflicto de los Siglos, pág. 584).

Balaam presenció el éxito de su plan diabólico. Vio como caía la maldición de Dios sobre su pueblo y cómo millares eran víctimas de sus juicios; pero la justicia divina que castigó el pecado de Israel no dejó escapar a los tentadores. En la guerra de Israel contra los madianitas, Balaam fue muerto. . .

La suerte de Balaam se asemejó a la de Judas, y los caracteres de ambos son muy parecidos. Trataron de reunir el servicio de Dios y el de Mamón, y fracasaron completamente. Balaam reconocía al verdadero Dios y profesaba servirle; Judas creía en Cristo como el Mesías y se unió a sus discípulos. Pero Balaam esperaba usar el servicio de Jehová como escalera para alcanzar riquezas y honores mundanos; al fracasar en esto, tropezó, cayó y se perdió. Judas esperaba que su unión con Cristo le asegurase riquezas y elevación en aquel reino terrestre que, según creía, el Mesías estaba por establecer. El fracaso de sus esperanzas le empujó a la apostasía y a la perdición. Tanto Balaam como Judas recibieron mucha iluminación espiritual y ambos gozaron de grandes prerrogativas; pero un solo pecado que ellos abrigaban en su corazón, envenenó todo su carácter y causó su destrucción. . .

Un solo pecado que se conserve irá depravando el carácter, y sujetará al mal deseo todas sus facultades más nobles. La eliminación de una sola salvaguardia de la conciencia, la gratificación de un solo hábito pernicioso, una sola negligencia con respecto a los altos requerimientos del deber, quebrantan las defensas del alma y abren el camino a Satanás para que entre y nos extravíe. El único procedimiento seguro consiste en elevar diariamente con corazón sincero la oración que ofrecía David: "Sustenta mis pasos en tus caminos, porque mis pies no resbalen" (Sal. 17: 5) (Patriarcas y Profetas, págs. 481, 482).

E. G. White

lunes, 17 de noviembre de 2008

DIOS INCOMPARABLE

Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses; ni obras que igualen tus obras. Sal. 86.8

Tu actitud ante las dificultades de la vida, depende de la dimensión de tu Dios. Si tu Dios es pequeño, fabricado, imaginado, cualquier problema será una barrera imposible de traspasar. El ser humano es contradictorio. Le gustan los pequeños dioses apenas para calmar la conciencia. Dioses en forma de “llaveros”, “amuletos”, “energía”, “luz”, “aura”. La criatura muchas veces dice: “Dios esta en todo”. Y lo repite todos los días hasta que acaba creyéndolo.

Es cómodo creer en un dios que no nos señala el camino. Que se limita a acompañarnos y esta “al servicio de la criatura. La tragedia es que ante las circunstancias difíciles de la vida, tú descubres que todos esos dioses creados, son apenas paliativos. No hacen nada. No resuelven nada. No tienen poder. No sirven para nada

Esta realidad fue lo que llevó a David a hacer la oración registrada en el Salmo 86. En este salmo, el poeta expresa suplica y, al mismo tiempo, confianza. Vive un momento terrible. “Estoy afligido y menesteroso”, dice en el primer versículo. Se limita a llorar. Las lágrimas parecen inundar el corazón y la angustia sofocarlo

En esas circunstancias, David no creo pequeños dioses. En las noches claras y estrelladas, mientras cuidaba su rebanó en el campo, contemplaba la grandeza del Dios creador. Su Dios estaba por encima de cualquier otro dios. Era incomparable y eterno. Por eso en esta oración, suplica y al mismo tiempo confía

¿Cuál es el drama por el cual estas pasando en este momento? ¿Cuál es la tragedia que parece destruir la vida de alguien que tu amas? ¿Te sientes indefenso, incapaz de hacer algo para ayudar, y por eso te limitas a sufrir?

Antes de hincar el camino de este día, aparta unos minutos para meditar en las grandes obras que Dios hizo ya en tu propia historia. ¿Acaso Dios no te libro otras veces? Si lo hizo antes, ¿Por qué no lo hará ahora también? Entonces, con el corazón lleno de confianza, repite:

“Oh, Señor, ninguno hay como tu entre los dioses; ni obras que igualen tus obras”.

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 9 de noviembre de 2008

USA EL PODER CON SABIDURÍA

Oráculo hay en los labios del rey; en juicio no prevaricará su boca. Prov. 16:10.

El proverbio de hoy tiene que ver con el uso del poder. El poder, como la energía eléctrica, sirve para el bien o para el mal. Sabiamente orientada, la energía eléctrica puede salvar vidas. Mal usada, ya mató a muchas personas. El poder en las manos de una persona dependiente de Dios, puede hacer a las personas más felices. En las manos de un insensato, puede ser instrumento de tiranía y destrucción.

"Oráculo hay en los labios del rey". La versión portuguesa de Almeida traduce: "En los labios del rey se encuentran decisiones autorizadas". ¡Es incuestionable! El rey tiene poder, sus decisiones son autorizadas. Tiene poder también el gerente, el padre, el director, el jefe, e! profesor, etc. Algunos más, otros menos. La pregunta es ¿cómo estoy usando el poder que me fue confiado? ¿Uso dos pesas y dos medidas? ¿Soy justo, humano, sensible y comprensivo? ¿O simplemente lo uso para demostrar que "aquí, el que manda soy yo"?

La segunda parte del versículo declara "en juicio no prevaricará su boca".

Es interesante el verbo juzgar. Significa determinar, dar sentencia. Cuando dos niños disputan el mismo juguete, el padre define cómo queda la situación. Cuando en un partido de fútbol los dos equipos discuten si fue o no fue falta, es el árbitro el que determina.

La advertencia de Salomón para quien ejerce el poder es "al juzgar, no prevarique", literalmente "no traicione la justicia".

Sé un hombre justo. Dondequiera que tú ejerzas el poder, úsalo con sabiduría y establece valores. Los valores son los que sirven de fundamento para mantener relaciones saludables. Vive esos valores. Las personas están atentas para ver si tú estás realmente comprometido con los valores que esperas que los otros sigan.

Toda persona que ejerce el poder es como e! modelo de una obra de arte.

Las personas no siguen los valores que tú estableces, ni la visión de futuro que tú escribiste en la declaración de misión de la empresa, o que tienes bajo el vidrio en tu mesa de trabajo. Las personas te siguen a ti. Por tanto, ámalas, compréndelas y ayúdalas a crecer. Ese es el uso correcto del poder.

Un día, cuando lleguemos al último capítulo de nuestra historia, lo queramos o no, tendremos que rendir cuentas a Dios de la manera cómo usamos el poder. En ese día, quiero decir: "Señor, fui tan solo un instrumento en tus manos, gracias porque a través de mi insuficiencia tu poder fue suficiente para hacer felices a las personas". No olvides que "oráculo hay en los labios del rey; en juicio no prevaricará su boca".

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 7 de noviembre de 2008

¡HAZME JUSTICIA, OH DIOS!

Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa; líbrame de gente impía y del hombre engañoso e inicuo. Sal 43:1.

El otro día una mujer perdió la tenencia del hijo porque el marido tenía mucho dinero y contrató los mejores abogados. La señora se rebeló y decidió hacer un trabajo de "macumba" contra el marido. En eso estaba, cuando conoció el evangelio y aceptó a Jesús.

Para aquella mujer y para tantas otras personas que sufren injusticias, la oración del salmista debe tener mucho sentido. El fraude y la injusticia andan tomados de las manos. El fraudulento usa la mentira, el disfraz, el engaño y la astucia como armas. Compra conciencias y cree que tiene el control de las vidas.

Cuando tú eres víctima de alguna injusticia puedes llegar hasta el fondo del pozo. Así era como se sentía David. Él dice en el versículos 2: "¿Por qué me has desechado? ¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo?".

Rechazo y opresión. No hay nada más doloroso que sentirse rechazado.

Nada más humillante que estar oprimido. La víctima de la injusticia pierde la auto estima y cae en la depresión.

¿A dónde van los hijos de Dios ante las adversidades? ¿Qué haces tú cuando crees que la vida no está siendo justa contigo? ¿Qué piensas cuando tocas a las puertas de las oportunidades y descubres que todas se cierran? En esas circunstancias, ¿a dónde vas?

El salmista sabía dónde ir. Implora a Dios por justicia. "Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa", clama él. Hacer justicia, del verbo hebreo shapat, tiene un sentido jurídico. Shapat expresa la actividad de una persona que actúa como intermediaria entre dos partes que están en conflicto.

En la vida espiritual también existe un conflicto permanente. No es justo lo que el enemigo hace con los hijos de Dios en esta tierra. No es justa la manera cómo destruye familias, hace pedazos los sueños, y acaba con las personas.

La muerte de Cristo en la cruz del Calvario fue la respuesta divina al clamor humano. Nunca hubo ni nunca habrá un acto vindicatorio mayor que el sacrificio de Jesús en la cruz.

Por eso hoy, no te sientas disminuido ante las injusticias de la vida. Levanta la cabeza, y mira el horizonte de oportunidades que Dios presenta ante ti, y clama: "Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa; líbrame de gente impía y del hombre engañoso e inicuo".

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 6 de noviembre de 2008

ESTUDIEMOS DANIEL Y APOCALIPSIS EN CONJUNTO

"He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es para esos días" (Dan. 10:14).

Daniel se identificó con los pecados de Israel y los confesó como propios. "Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo". Sin embargo, Gabriel, el mensajero celestial, tres veces lo llamó y lo consideró como varón muy querido...

¡Cuán estrechamente relacionado se encuentra el universo del cielo con este mundo caído! Estas comunicaciones que fueron dadas a Daniel debieran llenar nuestras almas de temor, de humildad y sepultar nuestro orgullo en el polvo...

¡Hay un vínculo maravilloso que se percibe entre el universo celestial y este mundo caído! Las cosas que fueron reveladas a Daniel más tarde se complementaron por la revelación hecha a Juan en la isla de Patmos. Estos dos libros debieran ser leídos en forma cuidadosa. En dos ocasiones Daniel inquirió, ¿cuánto ha de transcurrir hasta el tiempo del fin? "Y yo oí, mas no entendí. Y dije: Señor mío, ¿cuál será el fin de estas cosas? El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados, los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán... Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días".

Era el León de la tribu de Judá quien abrió el libro y le dio a Juan la revelación de lo que habría de suceder en estos últimos días. Daniel permaneció en su lugar para dar su testimonio, que fue sellado hasta el tiempo del fin, cuando el mensaje del primer ángel debía ser proclamado a nuestro mundo. Estos asuntos son de importancia infinita en estos últimos días... Al libro de Daniel se le quita el sello en el Apocalipsis de Juan y nos lleva adelante hasta las escenas finales de la historia de esta tierra.

El caso de Daniel nos revela el hecho que el Señor siempre está listo para atender nuestras oraciones hechas con contrición de alma y, cuando busquemos al Señor de todo corazón, él contestará nuestras peticiones. Aquí se revela dónde obtuvo Daniel su habilidad y entendimiento y si tan sólo pedimos la sabiduría de Dios, podremos ser bendecidos con creciente habilidad y con poder del cielo. Si acudimos a Dios como somos, y oramos con fe como lo hizo Daniel, veremos la salvación de Dios. Necesitamos orar como nunca hemos orado antes (Carta 59, 1896).

E. G. White

lunes, 3 de noviembre de 2008

LA SABIDURÍA CREADORA

Jehová con sabiduría fundó la tierra, afirmó los cielos con inteligencia. Prov. 3:19.

No vale de nada querer entender la vida y sus complicados meandros. Cuanto más la ciencia aumenta v hace nuevos descubrimientos, más confundida queda la criatura. La ciencia acaba de descubrir que si tú pudieses contar las células de tu cuerpo, verías que la mayor parte de ellas son microbios.

Pululan por todo el cuerpo, en los ojos, en la boca, en la nariz, en los oídos y en el cabello. El periodista del Washington Post, Joel Achemback, los describe como "criaturas microscópicas que al ser amplificadas, se asemejan a espantosos monstruos de una película de terror". Esos microorganismos abundan especialmente en los intestinos, donde se los encuentra por millones.

¿Cómo es posible vivir así? Pero, vivirnos y somos considerados por la misma ciencia como criaturas sanas. Esto demuestra que jamás seremos capaces de entender los misterios de los cielos y de la tierra.

El otro día, una escritora holandesa que conocí en el aeropuerto de Atlanta, al saber que era un escritor evangélico, me hizo una pregunta: "; tic base de información tiene usted, además de la Biblia, para afirmar que Dios existe?" Mi respuesta fue: -¿Qué base tendría yo para afirmar que no existe'"

Dios no necesita demostrar que existe. Podemos verlo a ti-,u é, de toda su obra de creación complicada y, misteriosa, como ese asunto de los microbios en nuestro cuerpo. que necesita probar que por detrás de toda esta maravilla no existe un Dios Creador, es aquel que no cree en Dios'.

Aceptar que "Jehová con sabiduría fundó la tierra— es imprescindible para una vida sana, saludable y equilibrada. Tener a Dios produce seguridad, porque la criatura por sí misma se siente instintivamente confusa, perdida y sin sentido. Se parece a un barco sin control en alta mar. Es incapaz de comprenderse a sí misma v deambula buscando un sentido para la existencia.

Antes de iniciar hoy tus actividades diarias, vuelve los ojos hacia ese Dios Creador. Si millones de microbios no son tapices de destruir tu cuerpo. ¿Crees que el virus del pecado podrá destruir tu alma? No olvides que " Jehová con sabiduría fundo la tierra afirmo los cielos con inteligencia.

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 2 de noviembre de 2008

SATANÁS PREPARA TENTACIONES PODEROSAS

"El... hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso" (Ecle. 6: 2).

La lección que se desprende de la vida de Salomón tiene un sentido moral especial para la vida de quienes están en la edad madura, aquellos que ya descienden la montaña hacia el sol poniente. Vemos y sabemos del caso de jóvenes que vacilan entre lo correcto y lo erróneo, que son indecisos entre los principios bien establecidos y la casi abrumadora corriente de mal que está llevando sus pies hacia la ruina. Pero no esperamos ver inestabilidad e infidelidad en los de edad madura; cuando esperamos que el carácter esté establecido y los principios firmemente arraigados. Aunque hay muchos casos, son la excepción y no la regla, como fue el caso de Salomón... Cuando su fortaleza debió ser firme, se lo halló el más débil de los hombres...

Debemos preguntarnos a cada paso, "¿Es este el camino del Señor?" Mientras dure la vida es preciso resguardar los afectos y las pasiones con un propósito firme. Hay corrupción interna; hay tentaciones externas; y siempre que deba avanzar la obra de Dios, Satanás hará planes para disponer las circunstancias de modo que la tentación sobrevenga con poder aplastante sobre el alma. Mientras dure la vida es preciso resguardar los afectos y las pasiones con un propósito firme...

Muchos han cerrado sus ojos al peligro y avanzaron en su propio camino, infatuados, engañados por Satanás hasta que cayeron bajo las garras de la tentación. Entonces, se entregaron a la desesperación. Esta es la historia de Salomón. Pero, aun para él hubo auxilio. Se arrepintió genuinamente de su vida de pecado y encontró la ayuda necesaria. Nadie debiera aventurarse como él en la senda del pecado, guiado por la fatua esperanza de que podrá recuperarse. Sólo a riesgo de una pérdida infinita puede alguien buscar solaz en el pecado. No obstante, nadie que haya caído debiera entregarse a la desesperación...

El abuso de los nobles talentos que se evidencian en el caso de Salomón debiera ser una advertencia para todos. Sólo la bondad implica verdadera grandeza. Cada uno ha de legar una herencia para bien o para mal. En la cumbre del sector sur del Monte de los Olivos estaba el monumento a la apostasía de Salomón... Josías, el joven reformador, en su celo religioso destruyó esas imágenes de Astarot, Quemos y Moloc; pero los fragmentos rotos y las masas de ruinas quedaron frente al monte Moriah donde estaba el templo de Dios. Cuando los forasteros preguntaban a las generaciones posteriores: "¿Qué significan estas ruinas delante del templo del Señor?", se les contestaba: "Allí está el monte del Delito de Salomón, donde edificó altares para el culto a los ídolos a fin de agradar a sus esposas paganas" (Carta 8b, 1891).

E. G. White