jueves, 31 de marzo de 2016

EL CAMINO



Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la ley de Jehová. Sal. 119:1.

Extraviarse es una experiencia traumática. Más todavía si tú no sabes que estás extraviado y solo lo descubres cuando ya es demasiado tarde y estás lejos de tu destino. Conocer el camino es indispensable. Por eso se actualizan los mapas y se vende una gran cantidad de brújulas.


El salmista menciona hoy el "camino". Dice que las personas bienaventuradas, felices, son aquellas que encontraron el camino y permanecieron irreprensibles en él.

Existe un camino que conduce a la felicidad. Si lo encontraste, llegarás al puerto deseado. ¿Quién no quiere ser feliz? ¿Por qué no todos alcanzan la felicidad? El texto de hoy afirma que no es suficiente querer. Es necesario encontrar el camino.

Vivimos en un mundo de muchos caminos. De una manera u otra, todos prometen llevarte a la felicidad. Son caminos mentirosos, falsos, ilusorios. Tal vez te lleven al encuentro del placer, del poder, de la fama o de la riqueza, pero eso no es, necesariamente, felicidad.

Un día, los discípulos de Jesús le dijeron: "Señor, muéstranos el camino".

La respuesta del Maestro fue: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida".* Jesús es el único camino que conduce a una vida plena. Esta es la verdad más contundente del universo. Cuando tú abres el corazón a Jesús, abriste el corazón a la felicidad.

Abrir el corazón a Jesús significa andar en su camino. Andando en él aprenderás a abrir el corazón a la vida y a luchar, a vencer y a vivir sin temor a las adversidades de este mundo.

Hay personas que llegan al fin de la vida y descubren con tristeza que siguieron muchos caminos, pero no el Camino.

"Ya no tengo tiempo de volver", me dijo el otro día un hombre de edad avanzada. La buena noticia de hoy es que nunca es tarde para dar media vuelta. Jesús solo necesita un segundo para hacer todo nuevo.

¿Estás cansado de las luchas? ¿Nada parece salirte bien? Recuerda el consejo de hoy: "Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la ley de Jehová".

* Juan 14:6.

Pr. Alejandro Bullón

miércoles, 30 de marzo de 2016

AMO Y SIERVO


No ya como esclavo, sino como más que esclavo, como hermano amado, mayormente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor. (Filemón 1:16).

Entre los que dieron su corazón a Dios a causa de las labores de Pablo en Roma, estaba Onésimo, esclavo pagano que había perjudicado a su amo Filemón, creyente cristiano de Colosas, y había escapado a Roma. En la bondad de su corazón, Pablo trató de ayudar al desdichado fugitivo en su pobreza y desgracia, y entonces procuró derramar la luz de la verdad en su mente entenebrecido. Onésimo atendió las palabras de vida, confesó sus pecados y se convirtió a la fe de Cristo. . . Pablo. . . le aconsejó que regresara sin demora a Filemón, suplicándole su perdón; hizo planes, además, para el futuro. El apóstol prometió ayudarle haciéndose él mismo responsable por la suma que hubiese robado a Filemón. . . Fue una severa prueba para este siervo entregarse así a su amo a quien había perjudicado, pero estaba verdaderamente convertido, y no desistió de cumplir con este deber. . .

La carta de Pablo a Filemón muestra la influencia del Evangelio en las relaciones entre amos y siervos. La esclavitud era una institución establecida en todo el Imperio Romano, y tanto amos como esclavos se encontraban en la mayoría de las iglesias por las cuales Pablo había trabajado...

No era la obra del apóstol trastornar arbitraria o repentinamente el orden establecido en la sociedad. Intentar eso hubiera impedido el éxito del Evangelio. Pero enseñó principios que herían el mismo fundamento de la esclavitud, los cuales, llevados a efecto, seguramente minarían todo el sistema. . . Una vez convertido, el esclavo llegaba a ser miembro del cuerpo de Cristo, y como tal debía ser amado y tratado como un hermano, un coheredero con su amo de las bendiciones de Dios y de los privilegios del Evangelio. Por otra parte, los siervos debían cumplir sus deberes, "no sirviendo al ojo, como los que procuran agradar a los hombres, sino antes, como siervos de Cristo, haciendo de corazón la voluntad de Dios" (Efe. 6: 6, VM).

El cristianismo forma un fuerte lazo de unión entre el amo y el esclavo, el rey y el súbdito. . . Han sido lavados en la misma sangre, vivificados por el mismo espíritu; y son hechos uno en Cristo Jesús (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 364, 366, 367).

E. G. White

martes, 29 de marzo de 2016

¡PRUEBAS! ¡PRUEBAS!



El crisol para la plata, y la hornaza para el oro; pero Jehová prueba los corazones. Prov. 17:3.

"Elenita descansó". La voz llena de pesar de mi esposa anunció la noticia. Yo conocía a Elenita. Una de las últimas veces que me había acompañado en público fue en el Estadio Beira Río, en Porto Alegre, donde cantó para más de 40 mil personas. Cantaba con el corazón y con la vida, más que con la voz, aunque tenía una voz muy bonita.


Conversé con ella la primera vez cuando acababa de perder a su esposo en un trágico accidente, en el mar. Toda la familia estaba gozando de un día de playa, cuando el esposo cayó en una roca, llevado por una tremenda ola y nadie pudo hacer nada para salvado.

Tenían tres hermosos hijos. Elenita depositó toda su confianza en Dios y encaró el desafío de ser padre y madre para sus hijitos. Poco tiempo después fue sorprendida por otra noticia triste. Los médicos le diagnosticaron cáncer.

"Solo quiero ver a mis hijos crecer", me dijo un día, detrás del palco, mientras nos preparábamos para presentar el mensaje de Dios a una multitud reunida en el Palacio de Cristal, en Curitiba.

Tres veces estuvo al borde de la muerte en los largos años que luchó heroicamente contra la adversidad. Madre extraordinaria, mujer de Dios, aguerrida, valerosa, nunca dejó que el desánimo tomara el control de su corazón, siempre tenía una palabra de ánimo para todas las personas. Cantó en medio del dolor físico. La última vez que me acompañó, la vi sentada, cansada, pero dispuesta a entrar en el palco. Las últimas palabras que me dijo aquel día me emocionaron: "Fue en el dolor de las pruebas donde el Señor me hizo crecer".

Hoy llegó el fin de la prueba. Descansó en Jesús. Cerró los ojos en la bendita esperanza de ver a Jesús volviendo y de cantar en aquel día un cántico nuevo.

Este es el mensaje de hoy. El crisol prueba la plata y el fuego el oro, pero las pruebas de la vida llegan para acrisolar el carácter. Nadie que conoció a Elenita de cerca le oyó jamás decir una palabra de queja. Vivió agradecida a Dios en medio del dolor. Luchó, esperó y dedicó su voz a cantar loores a Jesús hasta el último momento de su vida.

Sal hoy de tu casa inspirado en el testimonio de esta mujer, y recuerda: "el crisol para la plata, y la hornaza para el oro; pero Jehová prueba los corazones".

Pr. Alejandro Bullón

lunes, 28 de marzo de 2016

NOBLES EJEMPLOS


No obstante, proseguirá el justo su camino, y el limpio de manos aumentará la fuerza. (Job 17: 9).

La historia sagrada ofrece muchas ilustraciones de los resultados de la verdadera educación; muchos nobles ejemplos de hombres cuyos caracteres se formaron bajo la bendición divina; hombres cuyas vidas fueron una bendición para sus semejantes que vivieron en el mundo como representantes de Dios. Entre ellos figuran José y Daniel, Moisés, Eliseo y Pablo, los mayores estadistas, el mayor legislador, uno de los reformadores más fieles, y, a excepción de Aquel que habló como jamás habló hombre alguno, el Maestro más ilustre que este mundo haya conocido.

En los primeros tiempos de su vida, al pasar de la juventud a la virilidad, José y Daniel fueron separados de sus hogares y llevados cautivos a países paganos. José, especialmente, fue expuesto a las tentaciones que acompañan a los grandes cambios de fortuna. En la casa de su padre, fue un niño tiernamente mimado; en la casa de Potifar, fue esclavo, y luego confidente y compañero; hombre de negocios, educado mediante el estudio, la observación y el contacto con los hombres; en la cárcel de Faraón fue un preso del estado, condenado injustamente, que no tenía esperanza de vindicación ni perspectiva de libertad; en un momento de gran crisis fue llamado a actuar en el gobierno de la nación -¿qué lo capacitaba para conservar su integridad?... La lealtad a Dios, la fe en el Invisible constituían el ancla de José. En esto residía el secreto de su poder...

Por su sabiduría y justicia, por la pureza y bondad de sus vidas diarias, por su devoción a los intereses del pueblo, aunque era idólatra, José y Daniel demostraron ser fieles a los principios de la educación recibida en su niñez, fieles a Aquel de quien eran representantes... ¡Qué vocación la de estos nobles hebreos!...

Dios desea revelar hoy, por medio de los jóvenes y niños, las mismas poderosas verdades que reveló mediante estos hombres. La historia de José y Daniel es una ilustración de lo que el Señor hará por los que se entregan a él y se esfuerzan de todo corazón por llevar a cabo su propósito (La Educación, págs. 48, 51, 53, 54).

E. G. White

domingo, 27 de marzo de 2016

LA LOCURA DEL PECADO


Mas el que peca contra mí, defrauda su alma; todos los que me aborrecen aman la muerte. Prov. 8:36.

La palabra "pecado" suena agresiva a los oídos del hombre moderno. Prefiere utilizar "debilidad", "error", "falta de cortesía", o "desvío". Pero

Dios llama al pecado, pecado. No hay alternativa. El versículo de hoy nos enseña que aunque el pecado es una actitud contra Dios, la realidad es que la mayor víctima es el mismo pecador, porque "defrauda su alma", la violenta, afirma Salomón.

Es impresionante la miopía espiritual del ser humano. Peca porque quiere ser feliz y, sin embargo, no da en el blanco y acaba siendo desdichado. Busca el placer y encuentra el dolor, procura la realización, pero "defrauda su alma". Corre detrás de los espejismos y acaba perdido en el desierto de esta vida. No encuentra paz, sufre, se tortura y envejece sin encontrar lo que busca. Según el texto de hoy, quien destruye el alma del pecador no es el diablo, sino él mismo porque nada sucede sin el consentimiento humano. El enemigo puede usar los argumentos más fascinantes, prometerle lo que quiera, pero no puede obligado a pecar. Si el hombre peca, es porque acepta hacerla. En algún momento del proceso de la tentación, decide entregar su voluntad y ponerla bajo el control del enemigo.

La única seguridad para el ser humano es entregar la voluntad a Jesús, buscado todos los días y depender constantemente de él. Quien no lo hace, "ama la muerte", dice Salomón. Este amar la muerte no es de hecho. Nadie ama la muerte de hecho, sino de efecto. Porque el resultado de vivir sin Cristo y de andar por el camino equivocado, es la muerte eterna.

Tú necesitas ser feliz. La única manera de ser feliz es hacer felices a las personas que amas, creando un clima de comprensión, perdón y aceptación que solo las personas que tienen paz pueden crear.

Acude hoy, de nuevo, a Jesús y pídele que te dé sabiduría para decidir, para salir y para entrar. Asegúrate de que tu vida sea el desarrollo de la voluntad divina. Sométete a Jesús y recuerda lo que él dijo: "Mas el que peca contra mí, defrauda su alma; todos los que me aborrecen aman la muerte".

Pr. Alejandro Bullón

sábado, 26 de marzo de 2016

DIOS SE COMPLACE


Se complace Jehová en los que le temen, y en los que esperan en su misericordia. Sal. 147:11.

La comisaría de a bordo que me recibió en el vuelo 8881 de La Paz a San Pablo, me preguntó con timidez: "¿Es usted el pastor Bullón?" El brillo de sus ojos negros y la sonrisa de su rostro moreno expresaban una emoción especial. Había leído mi libro "El tercer milenio y las profecías del Apocalipsis", y en ese momento estaba experimentando una lucha interior: su mente aceptaba las verdades bíblicas y su corazón las temía.

"Dios hizo muchas cosas en mi vida -dijo-, pero veo tantas dificultades ante mí que tengo miedo de decidirme".

Cristiane estaba pasando por el proceso doloroso del crecimiento. Crecer no es fácil, porque significa aprender a navegar, rumbo al puerto seguro, a través de un mar de constantes cambios y de paisajes cambiantes. Crecer es adentrarse cada día en un mundo desconocido, yeso provoca miedo, porque tú vives una realidad que fue construida de imágenes y de experiencias, algunas creadas por ti mismo y otras, tomadas prestadas del mundo que te rodea.

Cuando esa realidad es solo humana y limitada a los valores de esta tierra, tú no sientes seguridad. Vives, pero siempre hay una sensación inconsciente de vacío. Hasta que un día te encuentras con la Palabra de Dios, cuyos valores son absolutos y concretos, porque vienen de un Dios eterno y absoluto. Sin embargo, como esos valores no siempre armonizan con la fragilidad de tu realidad humana, el resultado es miedo, duda e indecisión.

Pero Cristiane es sincera, honesta y soñadora. Sueña con la realidad de una vida plena. Sabe que la plenitud no puede ser el fruto de su esfuerzo humano y, por eso, busca a Dios. La emoción de encontrarme en el avión, inesperadamente, nacía del hecho de querer que un día, de alguna manera, Dios le dijera: "Hija, sigue adelante. No tengas miedo. Solo en mí y en mi Palabra tu realidad tendrá los colores del arco iris, la belleza del amanecer y la permanencia de la montaña".

Cristiane, no sé si volveré a verte en esta vida, pero quiero recordarte a ti, ya todos los que como tú buscan con sinceridad a Jesús, que "Se complace Jehová en los que lo temen, y en los que esperan en su misericordia".

Por eso, pídele hoya Dios que te dé un corazón capaz de perdonar y amar a tus enemigos gratuitos, porque "cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace estar en paz con él".

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 25 de marzo de 2016

DIEZ MENOS UNO = CERO


Tú encargaste que sean muy guardados tus mandamientos. Sal 119:4.

Hagamos de cuenta que te doy la receta de una torta de chocolate. La escribo completa en un papel: Ingredientes, cantidades y tiempo en el horno. La receta dice que hay que hornearla durante 30 minutos, a 300 grados. Tú sigues los pasos y las prescripciones. Solo cambias un detalle, en vez de dejarla en el horno durante 30 minutos, decides dejarla 5 horas. Tú obtendrías un pedazo de carbón.

Imagina otro cuadro. Tú tienes neumonía y vas al médico. Él te receta un tratamiento. Tú sigues todo al pie de la letra, solo que en lugar de tomar una dosis de antibiótico cada ocho horas, decides tomar todas las pastillas de una sola vez. Tú estarías muerto.

Hay gente que piensa que las recomendaciones divinas no funcionan. Pero si observas, descubrirás que no funcionan porque esas personas no siguen las prescripciones divinas "al pie de la letra", como aconseja el salmista en el versículo de hoy.

Los eruditos no saben definir quién fue el autor del Salmo 119, pero quien quiera que haya sido, lo escribió por inspiración divina. Con claridad y contundencia.

Las enseñanzas divinas no fueron dadas al ser humano para que las discutiera o adaptara, sino para que las cumpla "a rajatabla". Cualquier otra actitud del hombre es temeraria, peligrosa y fatal.

Escribo esta meditación en el avión que me conduce de San Pablo a Buenos Aires. Son exactamente las 11:05 de la noche. Estamos ya casi finalizando el vuelo de tres horas, y me pregunto: ¿Qué sería de los pasajeros si el piloto decidiera no seguir un pequeño "detalle", tal como no bajar el tren de aterrizaje?

Vale la pena repasar nuestros "procedimientos" de vuelo todos los días. ¿Estoy siguiendo "al pie de la letra" las recomendaciones divinas? Observar todo y dejar de lado apenas un asunto, por insignificante que parezca, puede ser fatal.

¿Qué es lo que no está funcionando en tu vida? ¿El matrimonio? ¿Los negocios? ¿La relación con los hijos? Busca los consejos divinos y pide fuerzas a Dios para seguir esos consejos "a rajatabla", y verás que muchas cosas van a cambiar en tu vida. Clama al Señor y dile: "Tú encargaste que sean muy guardados tus mandamientos".

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 24 de marzo de 2016

SÉ AGRADECIDO


Voluntariamente sacrificaré a ti; alabaré tu nombre, oh Jehová, porque es bueno. Porque él me ha librado de toda angustia. Sal54:6, 7 pp.

Los salmos retratan experiencias humanas, con sus dramas, tristezas, problemas y dificultades. Por ejemplo, la traición. David fue constantemente perseguido y traicionado. Parece que, de alguna manera, algunos usan la traición como una herramienta de sobrevivencia.

En el salmo de hoy, David agradece a Dios por haberlo librado de la traición de los zifeos que fueron a buscar a Saúl para avisarle que el joven rey David estaba escondido en su territorio.*

Dios siempre está listo para ayudar a sus hijos que son sinceros. El versículo de hoy presenta la actitud de un corazón agradecido por el libramiento que el Señor operó en su vida.

"Voluntariamente sacrificaré a ti", afirma el salmista. En otras palabras: "Esto que haré, no es obediencia a algo que pediste. Esto es voluntario. Nace de mi corazón. Lo hago en agradecimiento al modo maravilloso como me ayudaste más de una vez".

El salmista dice que hará dos cosas en gratitud a Dios: ofrecer y alabar.

La razón es "porque él me ha librado de toda angustia'.

Tú no puedes separar la gratitud de la alabanza y la entrega. Agradecer sin alabar y sin ofrecer, no es agradecer, es apenas una palabra hueca que no pasa de ser una expresión creada por las reglas del comportamiento social.

Alabar es hacer que el mundo sepa lo que pasó. Ofrecer es salir de la belleza de las palabras, y entrar en la dimensión de los hechos. Es transformar la teoría en práctica.

Lo que poca gente sabe es que, cuando agradezco, se apodera de mi interior un sentimiento de paz y satisfacción al punto de reconocer que "todo es bueno", aun cuando estoy enfrentando las dificultades más duras.

¿Qué motivos tienes para agradecer hoy? Mira la luz de un nuevo día. Siente que estás vivo. Mira hacia arriba, contempla la misericordia divina, y exclama: "Voluntariamente sacrificaré a ti, alabaré tu nombre, oh Jehová, porque es bueno".

* Cf. sobrescrito Sal. 54; 1 Sam. 23: 19; 26: 1.

Pr. Alejandro Bullón

miércoles, 23 de marzo de 2016

¿PREOCUPARSE O CONTEMPLAR?


Me acordé en la noche de tu nombre, oh Jehová, y guardé tu ley. Sal. 119:55.

Todo salía mal aquel día en la vida de Francisco. La turbulencia financiera que el país atravesaba parecía ser la gota de agua que faltaba para que su empresa se fuera al fondo del pozo. En aquella fábrica estaban invertidos todos sus recursos financieros, sus sueños, sus esperanzas, expectativas de vida y años de dedicación y esfuerzo.

Acostado en la cama, aquella noche no podía dormir. Daba vueltas de un lado al otro, tratando de descubrir una salida a la situación, pero solo veía sombras y oscuridad a su alrededor.

Francisco, al igual que nuestra sociedad, ignoraba lo que dice el salmo de hoy: "Me acordé en la noche de tu nombre, oh Jehová". Parece que las personas prefieren más la preocupación que la contemplación. ¿Cuál es la diferencia? La preocupación concentra tu energía en el problema. La contemplación, te lleva a mirar hacia arriba y ver a Dios. Preocupándote, haces como la persona que se está ahogando en el mar, da brazadas improductivas para todos lados, traga agua y se desespera. Contemplando la grandiosidad divina, comprendes que no todo está perdido, aunque desde el punto de vista humano, parezca que no hay salida.

"Me acordé en la noche de tu nombre, oh Jehová", exclama David. El nombre por el cual Dios se identifica a sí mismo es: "Yo soy". El secreto de la vida victoriosa está en saber quién es Dios y quién eres tú. Hay cosas que solo Dios puede hacer, y hay cosas que Dios no hará en tu lugar.

David, como todo ser humano, tuvo que enfrentar problemas. Un joven pastor de ovejas como él, perseguido por los ejércitos del rey, parecía tener un problema sin solución, pero cuando la noche llegaba, en lugar de atormentarse con sus preocupaciones, David contemplaba a Dios y una paz extraordinaria inundaba su corazón, porque sabía que existían principios establecidos para regir los destinos del universo y de la vida. David llamaba a esos principios: "ley". "Guardé tu ley", afirma él. ¿Puede haber derrota cuando estás dispuesto a seguir las instrucciones divinas? Por eso, hoy debes decir: "Me acordé en la noche de tu nombre, oh Jehová, y guardé tu ley", y encara sin miedo los desafíos que la vida te presente.

Pr. Alejandro Bullón

martes, 22 de marzo de 2016

EL HONESTO SIEMPRE GANA



El peso falso es abominación a Jehová; mas la pesa cabal le agrada. Prov. 11:1.

El velocímetro del auto de Antonio dejó de funcionar. Dos años después, mandó arreglado y vendió el vehículo como si tuviera solo 5.000 kilómetros de uso. Después, al llegar a casa, les contó el asunto a los hijos como si hubiera realizado la mayor hazaña. La persona que compró el automóvil, también le contó la noticia de la compra a su familia, como si fuese la mayor bendición.


Aquí tenemos un cuadro real. Un engañador y un engañado. La justificación de Antonio es que, ni él había desconectado el velocímetro, ni había forzado a nadie a comprar el auto, por tanto, no había hecho nada malo.

Todos los días, en todos los lugares, se repite esta misma escena. Las personas saben que están engañando y otros no saben que están siendo engañados. Los primeros piensan que recibieron de Dios el don de la "viveza", que son expertos para los negocios, y que están aprovechando el don recibido.

Sin embargo, el proverbio de hoy, enfatiza que esta actitud es abominable para el Señor. La "balanza engañosa" que menciona el sabio, es justamente la actitud de mentir con la finalidad de obtener una ventaja. No decir la verdad es una forma más "tranquilizadora" de mentir, pero igualmente deshonesta.

La felicidad se construye con relaciones enriquecedoras, inclusive con aquel con quien solo nos relacionamos una vez para realizar un negocio. Cuando esas relaciones no son auténticas, dejan un sabor amargo de culpa que perturba. Este es el motivo por el que Dios desea que los seres humanos sean honestos los unos con los otros. No hay felicidad sin honestidad.

El peso justo puede dar la impresión de ser una pérdida. En opinión de mucha gente, tú podrías ganar más si sacaras un gramo de cada kilo. "Nada más". "Nadie se dará cuenta". "Uno no necesita ser exageradamente justo". Estos son los argumentos que escuchas todos los días. Pero dormir con la conciencia tranquila no tiene precio. Hay gente que, por ser deshonesta, tiene que gastar su dinero para realizar algún tipo de terapia psicológica.

Por eso, pídele hoya Dios que oriente tus pasos, porque "El peso falso es abominación a Jehová; mas la pesa cabal le agrada".

Pr. Alejandro Bullón

lunes, 21 de marzo de 2016

EXTIENDE TU MANO


No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo. Prov. 3:27.

La teoría de la sabiduría es el conocimiento, y la práctica acertada del conocimiento es la sabiduría. ¿Esto quiere decir que el ser humano que quiere vivir sabiamente, necesita "entender" que hacer el bien es parte de su propio bienestar? ¡No! Necesita más. Entender no es extender la mano.

Entender es solamente la teoría. Extender es la práctica. La sabiduría combina la teoría y la práctica de una manera admirable.

Todos los días, en cualquier esquina, está en nuestra mano hacer el bien. Las oportunidades no faltan. No es necesario salir a buscarlas. Están en nuestro camino, esperándonos con la mano extendida. No son solamente los que piden limosna o los chicos de la calle. Son corazones heridos, vidas destruidas, gente desesperada, esperando una palabra de consuelo, una sonrisa o apenas un leve toque en el hombro. Es gente hambrienta de amor.

El otro día, mientras esperaba el ascensor, vi a la mucama del hotel siendo maltratada por la jefa. Volví a la tarde y me encontré con la joven agredida en el pasillo. Estaba triste. Pensé varias veces antes de hablar. Estaba apurado. Debía bañarme, cambiarme de ropa rápidamente porque me estaban esperando en la recepción. Estaba en mí poder hacer el bien, y lo hice. Mirando a sus ojos, le dije: "Usted vale más de lo que piensa y de lo que los demás piensan. No permita que las palabras dichas en un momento de ira le quiten la paz de su corazón. Mañana será un nuevo día".

A la anoche, cuando volví a mi cuarto, encontré una nota que había sido colocada debajo de la puerta. "Muchas gracias, no sabe cuánto me ayudaron sus palabras".

Fue animador para ella y gratificante para mí. Anima a los demás, ofréceles más que una simple moneda, dales una porción de tu corazón. Cuesta poco y hace mucho bien.

Si hoy te toca pasar por un momento difícil, no tomes eso como argumento para no extender la mano. Siempre hay alguien más necesitado que tú. Es una ley de la vida, por tanto: "No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerla".

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 20 de marzo de 2016

PODER Y FIDELIDAD


Oh Jehová, Dios de los ejércitos, ¿quién como tú? Poderoso eres, Jehová, y tu fidelidad te rodea. Sal. 89:8.

¿Para qué sirve el poder? ¿Qué motivo lleva a las personas a buscar el poder? ¿Por qué hay personas que llegan hasta el asesinato para conseguir el poder? ¿Qué fascinación tiene?

En el salmo de hoy, el salmista destaca dos aspectos de! carácter de Dios. Su poder y su fidelidad. La fidelidad de Dios es mencionada siete veces a lo largo de este salmo de 52 versículos. La fidelidad es una de las características de Dios.

Fidelidad, en hebreo emunah, tiene que ver con el cumplimiento fiel de las promesas divinas. Algunos eruditos traducen emunah como verdad. En Dios no hay mentira. Él es fiel y verdadero. Tú puedes confiar. Lo que Dios dijo se cumplirá. Ayer, hoy y mañana.

¿Para qué sirve el poder? En Dios el poder sirve para cumplir sus promesas.

A pesar de todo, y en contra de todo. El salmista señala: "En los cielos mismos afirmarás tu verdad".* ¿De qué forma? Observa la noche oscura. Hay tinieblas por todos lados, hay frío, hay muerte. Las tinieblas son símbolo de la ausencia de vida, de peligro, de amenaza. Por eso, la mayoría de las criaturas se refugia a la noche, esperando que el sol de! nuevo día traiga vida.

Observa una vez más el cielo. El salmista dice que Dios confirmará su fidelidad en el cielo. Entonces, contempla e! cielo. Cuando el dolor toca a la puerta de tu corazón, cuando las tinieblas de las dificultades parecen envolverte completamente. Cuando experimentas angustia y miedo, observa el cielo. En medio de la oscuridad de la noche continúa observando.

De repente, allá a lo lejos, donde el cielo parece juntarse con la tierra, rompe el día, nace el sol y las tinieblas desaparecen. Existe un momento de lucha. Da la impresión de que las tinieblas no quieren partir en retirada, pero es inútil, el astro reaparece en su esplendor, anunciando victorioso que es hora de despertarse, de levantarse y de volver a vivir.

Por eso, enjuga esa lágrima de dolor y observa el cielo. En él está escrita la fidelidad de las promesas divinas. No salgas de casa sin decir: "Oh, Jehová, Dios de los ejércitos, ¿quién como tú? Poderoso eres, oh Jehová, y tu fidelidad te rodea".

* Sal. 89:2

Pr. Alejandro Bullón

sábado, 19 de marzo de 2016

SUPLICO TU PRESENCIA


Tu presencia supliqué de todo corazón; ten misericordia de mí según tu palabra. Sal 119:58.

El infarto fue casi fatal. El 25 de febrero de 1960, el corazón de Terri L Schiavo dejó de latir apenas por unos instantes, lo suficiente para que la sangre dejara de irrigar el cerebro. La consecuencia fue un terrible daño cerebral. En aquel entonces, Terri tenía solo 26 años. El día que escribí esta meditación falleció después de 15 años de sobrevivencia en estado vegetativo. Su caso dio la vuelta al mundo debido a una guerra judicial entre e! esposo y los padres de Terri.

Un instante. Fue apenas un instante que la sangre dejó de irrigar e! cerebro. Cuando la oxigenación del cerebro se regularizó, ya era tarde. A partir de aquel instante, la vida de Terri cargó con consecuencias funestas. Era una vida "sin vida", que dio origen a una polémica sobre si valía o no valía la pena dejar que un ser humano "viviese" en ese estado.

Así como e! cerebro necesita oxígeno, e! ser humano necesita a Jesús. Por eso el salmista exclama: "Tu presencia [gracia] supliqué de todo corazón".* Vivimos por la gracia. Existimos por la gracia y somos salvos únicamente por la gracia.

Si la vida es un don de Dios, como en verdad lo es, nada hicimos para merecerla. Un don es un regalo. Tú no pagas por un regalo. Solamente necesitas aceptado.

¿Cómo reaccionas ante un regalo? Generalmente, el valor de un regalo para ti va a depender del sentimiento que tienes hacia la persona que te ofrece el presente. ¿Cuál es el tipo de relación que tienes con Dios? Eso es lo que va a determinar tu forma de administrar su regalo.

La vida es frágil. Hoy es, y mañana puede no ser más. Lo único que sostiene la vida es la gracia maravillosa de Dios. Separados de Dios ya no vivimos, apenas sobrevivimos, a veces en estado "vegetativo", esperando que llegue el día en que el corazón deje de latir.

Haz de este día un día de comunión con el Señor de la Vida. No necesitas dejar de lado tus actividades cotidianas. Enfrenta los desafíos que se presentan hoy ante ti con la certeza de que no estás solo. Dios es tu constante fuerza. Él está a tu lado, a pesar de que las circunstancias adversas te hayan envuelto como densas sombras y no te dejen ver nada. Clama: "Tu presencia [gracia] supliqué de todo corazón; ten misericordia de mí según tu palabra".*

• La versión de Joáo Ferreira de Almeida, en adelante JFA, rinde "gracia" en este pasaje.

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 18 de marzo de 2016

¿FALTA ALGO?



Los proverbios de Salomón [. .. ] para entender sabiduría y doctrina, para conocer razones prudentes. Prov. 1:1, 2.

Rosana era una famosa cardióloga. Dejó todo para entrar en un convento en busca de "un sentido para la vida". Roberto abandonó una brillante carrera de abogado para viajar por el mundo, argumentando que quería vivir la vida en su plenitud, "antes de que fuera demasiado tarde". Marilyn, se suicidó cuando estaba en la cima de una brillante carrera de actriz. La vida de estos tres personajes tiene un denominador común: el aparente éxito en una determinada área de la vida no fue capaz de garantizarles la felicidad.


Es extraño. Muy extraño. Porque todos relacionan el éxito con la felicidad. Más extraño todavía, cuando sabemos que Dios quiere que los seres humanos tengan éxito, y si el éxito no trae la felicidad, algo está mal con el éxito, o con Dios, o con nosotros.

El libro de Proverbios nos enseña que la sabiduría es el arte de vivir y de alcanzar el éxito sin sentirse vacío. La sabiduría es pasar por la vida, llegar a la vejez y ver a los hijos realizados, mirar hacia arriba con gratitud, y encarar la muerte con la esperanza de la resurrección en Cristo.

Si Dios quiere que sus hijos vivan ese tipo de experiencia, ¿podría haberlos dejado a ciegas, para que intenten, en medio de sus frustraciones, encontrar el camino de la felicidad? ¡Claro que no! Con certeza, los principios para vivir una vida plena, abundante y feliz, están a disposición del ser humano en la Biblia y, especialmente, en el libro de Proverbios.

En los primeros cuatro versículos del libro, encontramos diez palabras que parecen sinónimas, pero que no lo son. Están relacionadas entre sí. Una nos lleva a la otra. Esas unidades de pensamiento son: sabiduría, enseñanza, entendimiento, aprendizaje, inteligencia, justicia, juicio, equidad, paciencia y conocimiento.* Las últimas nueve son hijas de la primera, que es la sabiduría, y sabiduría es saber vivir la experiencia de la felicidad. ¿No es eso lo que deseas para ti y para tu familia?

Por eso, antes de salir de tu casa hoy, piensa que en el libro de Proverbios encontrarás este año consejos maravillosos que Dios nos dio a través de "Salomón [ ... ] para entender sabiduría y doctrina, para conocer razones prudentes" .

* Según las distintas versiones de la Biblia.

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 17 de marzo de 2016

APARTARSE DE LA INTEGRIDAD PUEDE PONER EN PELIGRO EL ALMA


"Y Jehová engrandeció en extremo a Salomón a ojos de todo Israel, y le dio tal gloría en su reino, cual ningún rey la tuvo antes de él en Israel" (1 Crón. 29: 25).

Salomón, quien había hecho el encargo solemne al pueblo en ocasión de la dedicación del templo: "Sea pues perfecto vuestro corazón para con Jehová nuestro Dios", eligió su propio camino y en su corazón se apartó de Dios. Bien podría haberse vinculado estrechamente con Dios para recibir más y más del conocimiento del Señor, pero traicionó esa confianza y se apartó más y más de Dios...

Al contemplar este cuadro, vemos lo que los seres humanos llegan a ser cuando se apartan de Dios. Un primer paso en falso prepara un segundo y un tercero, y cada nuevo paso se toma con mayor facilidad que el anterior. Cuidémonos de no poner en peligro el alma al apartarnos de los principios de integridad. No habrá seguridad alguna alterando las salvaguardias divinas de paz y de justicia.

¿Cometió el Señor un error al poner a Salomón en un cargo de tan gran responsabilidad? No. Dios lo preparó para que asumiera esas responsabilidades y le prometió gracia y fortaleza a condición de que le obedeciera. "Entonces serás prosperado", le dijo David, "si cuidares de poner por obra los estatutos y decretos que Jehová mandó a Moisés para Israel. Esfuérzate, pues, y cobra ánimo; no temas, ni desmayes".

El Señor coloca a los hombres en cargos de responsabilidad, no para que procedan de acuerdo con su propia voluntad, sino conforme a la voluntad divina. Mientras respeten los principios puros del gobierno divino, él los bendecirá y fortalecerá, reconociéndolos como instrumentos suyos. Dios nunca abandona al que es leal a los principios.

Recuerden los que están en posiciones de responsabilidad que nos estamos acercando a los peligros de los últimos días. El Señor está pasando revista al mundo entero... Nadie deje que su guía sea un ser finito y propenso a errores. Dios es quien está detrás de los mortales, Uno de quien todos reciben la sabiduría y el conocimiento que los capacita para hacer el bien. Y Dios está dispuesto a ayudar a cada uno. El Señor no hace acepción de personas.

Todos aquellos a quienes el Señor ha investido con ricos dones han de guardarse no sea que el orgullo y la autosuficiencia obtengan el control. La persona que ejerza mayor influencia, aquella a quien el pueblo esté dispuesto a seguir, necesita estar abierta a las oraciones y admoniciones de otros obreros. Oren para ser guardados del orgullo y de la exaltación propia (Manuscrito 164, 1902).

E. G. White

miércoles, 16 de marzo de 2016

EN VANO


Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia. Sal. 127: 1.

"Soy el rey del mundo, soy el más grande", gritaba el joven boxeador el 25 de febrero de 1964, ante las cámaras de la TV, desde el cuadrilátero del Miami Beach Convention Hall. Mohamed Ali acababa de consagrarse campeón de los pesos pesados, con apenas 22 años. "El mundo entero está a mis pies, escriban eso", le dijo a los periodistas.

Y era verdad. Aquel año, el mundo entero estaba a sus pies. Pero, en 1996 el mundo entero lo vio debilitado, en ocasión de las Olimpíadas de Atlanta. Apenas podía ascender para tomar la antorcha olímpica. Era evidente que ya no era el "rey del mundo", ni el "mejor". Estaba envejecido y deteriorado por el mal de Parkinson.

Eso es lo que dice el salmista, cuando afirma que: "Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican". Estás ante un nuevo día. No te atrevas a entrar en él sin la seguridad de que Jesús está en el control de tus planes. Tu trabajo, tu esfuerzo y dedicación solo tendrán sentido si "el Señor edificare la casa".

Acepta el desafío de un nuevo día. Piensa en grande. Mira lejos. Trabaja, pero pregúntate: ¿Quién está en el centro de mis planes? Esto es vital. Un día, un millonario excéntrico reunió a sus amigos para pasar el fin del año en su yate de 10 millones y gastó la bagatela de un millón de dólares en la fiesta. Aquella noche, los fuegos artificiales iluminaron la oscuridad en el mar Caribe, y todos levantaron los vasos de champán deseándose "salud, dinero y amor", pero el siguiente enero no llegó. Por lo menos para él, no. Un infarto fulminante segó su vida en junio de aquel mismo año.

La vida humana es frágil como la flor. Hoy es, y mañana no existe más. Se marchita como la hierba del campo. Desaparece como la nube llevada por el viento. Por tanto, pon a Dios en el fundamento de tus proyectos, porque sin él, "De nada sirve trabajar de sol a sol y comer un pan ganado con dolor."*

Trabaja en sociedad con Dios. El hombre del campo ara la tierra y planta la semilla. Pero si Dios no hace salir el sol y caer la lluvia, ¿de qué sirve el trabajo? Así sucede en otras áreas de la vida. "Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican".

* Sal. 127:2 pp. (Versión Dios Habla Hoy, en adelante DHH). 7

Pr. Alejandro Bullón

martes, 15 de marzo de 2016

MÁS PRECIOSA QUE LAS PIEDRAS PRECIOSAS


Más preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. Prov. 3:15.

Imagina la escena. Una mañana, mientras te diriges al trabajo, ves en la carretera a una anciana haciendo dedo. Por las ropas que viste, la mujer es pobre y por el aspecto del rostro se está sintiendo mal. Tienes prisa, sin embargo, tu corazón habla más alto y detienes tu vehículo. Ella te pide que la dejes en el hospital más cercano. Te das cuenta que ella está muy mal y aceleras a fondo. Durante el corto viaje, inadvertidamente, ella mete un papel en tu bolsillo. Al llegar al hospital, la anciana muere.

A la noche, en casa, encuentras el papel, que dice: "Soy una mujer solitaria, el único hijo que tuve me abandonó hace muchos años. Él no sabe que recibí una herencia. Tengo un millón de dólares guardados en la caja de seguridad del banco tal. La clave de la caja es PX402. Si usted me prestó socorro, el dinero es suyo".

¿Qué harías?¿Tirarías el papel? ¿Pensarías que aquella mujer sería incapaz de tener un millón de dólares? ¿Correrías al banco para ver si era verdad?

Un millón de dólares es mucho dinero. Nadie sería tan loco de no hacer caso de una fortuna tal. Pero el proverbio de hoy afirma que hay algo mucho más precioso que un millón de dólares. El versículo dice: "Más preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella". Salomón está hablando aquí de la sabiduría. ¿Sabes por qué hay personas frustradas, fracasadas e infelices? Porque no saben vivir. Pueden tener dinero, fama, poder y cultura, pero no saben vivir. Existir no es vivir. Vivir es un arte que requiere sabiduría.

Sabiduría, en el entender de Salomón, no es solamente conocimiento. Es la habilidad para usar el conocimiento. Una persona puede tener títulos doctorales, pero no sabiduría. La sabiduría bíblica no es teórica, es práctica. Inclusive, una de las primeras veces que se usa la palabra sabiduría en la Biblia, es con relación a la capacidad que los artesanos tenían para confeccionar las ropas del sacerdote. Las ropas tenían que ser impecables, perfectas en sus mínimos detalles. Si eres sabio, harás de tu vida una obra de arte, perfecta en todos sus detalles. Y serás feliz.

Por eso, al comenzar este día, pídele a Dios sabiduría y recuerda que la sabiduría es más preciosa que las piedras preciosas; "y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella".

Pr. Alejandro Bullón

lunes, 14 de marzo de 2016

GRANDE ES EL SEÑOR



Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; y su entendimiento es infinito. Sal. 147:5.

Las noches en Jauja, mi ciudad natal, eran tristes. Cuando era niño, no quería que llegara la noche. Los ladridos de los perros parecían lamentos de criaturas en agonía, y despertaron mis primeros temores. Cuando llovía, los truenos retumbaban escandalosamente, yo imaginaba monstruos heridos por las flechas incendiarias de los relámpagos.


Tardaba en dormirme. Cuando despertaba, veía el sol brillando, deslumbrante, calentando la tierra con el aroma de los eucaliptos mojados.

Tengo nostalgia de aquellos días, a pesar de sus noches tristes. Añoranzas de aquella tierra que me vio dar los primeros pasos en este largo camino que dura ya varias décadas. "Grande es el Señor" que, temprano en mi vida, me enseñó con las noches y los días de mi tierra, que no existe oscuridad que dure para siempre.

Hoy nació el sol de un nuevo día. Olvida la noche del día que terminó.

Si las cosas salieron bien, o no, ya se fueron. Los ladridos de los perros, la oscuridad, la tempestad y los truenos, todo forma parte del pasado. Hay aroma de eucalipto afuera. El sol brilla, la vida florece. El nuevo día siempre trae una página en blanco para escribir una nueva historia.

"Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder", dice el salmista, ante las turbulencias de la vida. Perseguido sin culpa, por un rey que no quería dejar las riendas del poder. Atacado por el propio hijo, que ambicionaba el trono. Escondido en las cuevas, peregrinando en el desierto y enfrentando los peligros, nunca desconfió del poder de "su" Dios.

¿Estás seguro de que el Dios de David es también tu Dios? ¿Puedes decir, como el salmista, "nuestro Dios"? Si es así, considera el nuevo año como una nueva oportunidad. No temas. No retrocedas. Si Dios es "de mucho poder" abrirá en este año los "Mares Rojos" que surjan ante ti, hará brotar el agua de la roca, y cerrará la boca de los leones.

Abraza a tus amados. Perdona. Pide perdón. Cambia el rumbo de tu propia historia depositando tu confianza en alguien que no puede equivocarse, porque "grande es el Señor nuestro, y de mucho poder, y su entendimiento es infinito".

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 13 de marzo de 2016

PROTECCIÓN DIVINA



Porque intentaron el mal contra ti; fraguaron maquinaciones, mas no prevalecerán. Sal. 21:11.

Hay una relación estrecha entre los Salmos 20 y 21. En el primero, el pueblo de Dios clama por auxilio ante sus enemigos. En el siguiente, el pueblo canta y agradece a Dios por la victoria concedida.


Tú y yo, con certeza, ya suplicamos varias veces el auxilio divino. ¿A dónde podemos ir cuando sentimos que los recursos humanos fallan? ¿Qué podemos hacer cuando no tenemos más fuerzas para luchar y los problemas de la vida parecen devorarnos?

La gran pregunta que necesitamos responder hoy es: ¿Y después? Cuando el peligro pasó y el Señor nos concedió la victoria deseada, ¿cuánto tiempo dedicamos a agradecer a Dios?

En el Salmo 21, David agradece a Dios no solo por las victorias que ya fueron alcanzadas, sino también por las victorias que todavía no fueron concedidas. Esta es la lección de hoy. La gratitud por las bendiciones del pasado no es solo un acto de alabanza y reconocimiento, sino también un factor imprescindible de esperanza. Pequeños grandes hechos. Grandes pequeños hechos. Cosas simples como el hecho de haber nacido, de estar vivo, de tener una familia, de poder caminar.

La ingratitud es destructiva. Aniquila en ti la capacidad de ver el futuro, y te hace vivir en constante temor. Lo que el salmista afirma: "Porque intentaron el mal contra ti; fraguaron maquinaciones", es una descripción de hipócritas rodeando al Hijo de Dios. Urdir es tramar, maquinar; es hacer lo que la araña hace cuando prepara la tela para atrapar a su víctima. Hilo a hilo, disimulada y lentamente, va preparando la trampa mortal.

¿Hay alguien que está haciendo eso contigo en el trabajo, en la escuela, en el vecindario? No temas. Mira el pasado, recuerda cómo Dios te libró tantas veces. Recuerda cómo, cada día, sin darte cuenta, la mano poderosa de Dios te libra de tantos peligros. Sé agradecido a Dios y no temas.

Sal hoy con esperanza, y vuelve con la certeza de que estás protegido en las manos de Aquel que siempre te cuidó, y si "intentaron el mal contra ti; fraguaron maquinaciones, no prevalecerán".

Pr. Alejandro Bullón

sábado, 12 de marzo de 2016

CORAZÓN MISTERIOSO


Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre; mas el hombre entendido lo alcanzará. Prov. 20:5.

La nota era simple y al punto "Me voy porque ni yo me comprendo. Mi corazón es un mar de confusiones". La familia lloró. Fue un golpe imprevisto. Según las personas más cercanas, nadie se imaginaría que aquel joven, aparentemente alegre y feliz, que la noche anterior participaba de una fiesta de cumpleaños, estaría pensando en suicidarse.

Evidentemente, los propósitos del corazón de aquel joven eran "aguas profundas". El profeta Jeremías, dice: "Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?"* El profeta estaba describiendo el corazón de todos los seres humanos en su estado natural.

"Nunca podría imaginar que el hombre a quien le confié la vida y con el cual me casé, sería capaz de cometer semejante monstruosidad", dijo llorando una madre, al descubrir que su esposo había abusado de su propia hija. ¿Cómo explicar el hecho de que personas comprometidas con la religión estén envueltas en escándalos sexuales? ¿Cómo entender que un ser humano racional promueva actos de violencia que los animales serían incapaces de cometer? Engañoso e incomprensible es el corazón humano. Su tendencia es el mal.

Pero hay una promesa: "Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios".**

El versículo de hoy dice que el hombre inteligente sabe descubrir los propósitos misteriosos del corazón natural. ¿Cómo lo hace? Cuando tú buscas la Palabra de Dios, descubres la naturaleza real de tu corazón, entonces muchas cosas que no entendías acerca de tus propias incoherencias, comienzan a tener sentido. Tú percibes que tu conducta no necesita tan solo una nueva orientación, sino que lo que tu corazón anhela es ser transformado, para que en lugar de ser un pozo de aguas oscuras, te transformes en un manantial de agua pura.

Jesús está listo para realizar ese milagro en tu vida. No olvides: "Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre; mas el hombre entendido lo alcanzará".

*Eze. 11:19,20,

**Jer. 19:9.

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 11 de marzo de 2016

TODO TIENE UN PRECIO


El perezoso mete su mano en el plato, y ni aun a su boca la llevará. Prov. 19:24.

Lxedro Lima, amigo de viejos tiempos, me contó que una vez encontró a un campesino, dueño de un buen pedazo de tierra, sentado, fumando un cigarro de hojas, quejándose de su terrible situación financiera.

-¿Aquí da bien el maíz? -preguntó Pedro.

-No da, señor -respondió el campesino, con una tonada típica del interior.

-¿Da mandioca?

—No da, señor.

-¿Da soja, porotos, alguna otra cosa?

—No da, señor.

—¿Pero usted ya plantó algo?

—No planté, señor.

¿Se puede esperar cosechar algo que nunca fue plantado? ¿Es posible pasarse la vida lamentando la triste "suerte", esperando con los brazos cruzados que el "destino" sea misericordioso con uno? "El perezoso mete su mano en el plato", afirma Salomón. El perezoso desea, anhela, quiere, sueña y espera, como todo ser humano. Ve el plato de las oportunidades a su alcance. Contempla como los otros se hartan con los manjares deliciosos de la prosperidad, la felicidad y el éxito. Y él, puede ser que coloque la mano en el plato, pero no se da el trabajo de llevar la comida a la boca. Quiere que todo acontezca por casualidad.

La sabiduría lleva a la persona a entender que todo sueño tiene un precio, y que el precio del sueño es el trabajo. Construir un hogar feliz, por ejemplo, requiere esfuerzo. El camino más fácil es el divorcio. Ser aprobado en un examen, requiere horas de estudio, la disculpa más sencilla es decir que la prueba era muy difícil. Educar hijos moral y emocionalmente sanos, exige horas de paciencia y dedicación, pero la salida más atractiva es creer que supliendo sus necesidades materiales, la paternidad ya fue cumplida. Hacer dinero es fruto del trabajo y del dominio propio, aunque la solución más cómoda es jugar a la lotería.

La figura que Salomón usa para describir al perezoso es risueña; pero, usando la ironía, muestra la realidad de mucha gente que no está dispuesta a pagar el precio de los sueños. Antes de iniciar tus actividades hoy, piensa: ¿Qué podría hacer para mejorar por lo menos en tres aspectos de mi vida? Piensa en la vida espiritual, familiar y profesional. ¿Estás dispuesto a pedirle a Dios sabiduría para dar prioridad a las cosas que son realmente prioritarias? ¿Da trabajo? ¡Sin duda! ¿Es difícil? ¡Ciertamente! Pero recuerda el proverbio: "El perezoso mete su mano en el plato, y ni aun a su boca la llevará".

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 10 de marzo de 2016

¿QUIÉN?


¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? Sal. 24:3.

El drama que Rudy vivía es el drama de muchos cristianos. Sabía todo lo que debía hacer y conocía también lo que no debía hacer. Su tragedia consistía en el hecho de que no lograba vivir a la altura de los principios que conocía, por más que se esforzaba en hacerlo. Últimamente había llegado a la conclusión de que era "imposible" vivir la vida cristiana.

El Salmo 24, del cual sacamos el texto de hoy, era cantado antifonalmente mientras el arca era llevada a Jerusalén. Los sacerdotes preguntaban cantando: "¿Quién subirá al monte de Jehová?" Y el coro respondía con el versículo siguiente: "El limpio de manos y puro de corazón".

Aunque el "monte de Jehová" en aquel tiempo era Sión, simboliza sin duda alguna al cielo, y en este sentido, sería: "¿Quién subirá al cielo con Jesús para permanecer eternamente en la presencia del Padre?" La respuesta es un requisito imposible de ser cumplido desde la perspectiva puramente humana: "El limpio de manos y puro de corazón".

Tú puedes limpiar tu cuerpo, lavar tu ropa, desinfectar tu piel, ¿pero el corazón? En cierta ocasión, Dios afirmó a través de Jeremías: "Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre ti, la mancha de tu pecado permanecerá aún delante de mí, dijo Jehová el Señor".*

Nadie en este mundo, puede purificar el corazón y las intenciones íntimas. La cultura y la educación humanas pueden ayudarnos a disfrazar, a aparentar y a disimular los deseos ocultos, pueden refinar nuestras actitudes externas, pero no pueden purificar el corazón. En la presencia del Señor solo permanecerán los limpios de corazón y solo subirán al santo monte los puros en la intimidad de sus intenciones.

Cuando Jesús le habló a sus discípulos acerca de las mansiones celestiales que iría a preparar, Tomás preguntó ansioso: "¿Cómo podemos saber el camino?" La respuesta del Maestro fue: "Yo soy el camino... nadie viene al Padre sino por mí".**

Solo Dios nos califica para entrar en la presencia del Padre. Todo lo que tú y yo necesitamos hacer, es ir a Jesús y vivir en comunión con él.

Por eso, ante la pregunta: "¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo?" responde: "Por la gracia de Jesús y en su nombre, espero estar allí".

* Jer. 2:22. ** Juan 14:5, 6.

Pr. Alejandro Bullón

miércoles, 9 de marzo de 2016

¡EDIFICA TU VIDA!


La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba. Prov. 14:1.

La Navidad es un tiempo de luces, alegría y color. He visto arreglos navideños deslumbrantes. Nueva York es una de las ciudades que cambia el rostro en la época de Navidad. Da la impresión de ser una ciudad invadida por luces mágicas. En Riverside, California, el hogar de Jorge y Lina, también es un espectáculo deslumbrante cada mes de diciembre. Lina tiene un don especial y un gusto excelente. Adorna el interior de su casa de modo que los sueños de cualquier niño se hagan realidad. Lina es una mujer que "edifica su casa".

Las dos palabras clave del texto de hoy son: "edificar" y "derribar". Es fácil derribar. Basta tomar una maza y golpear. Difícil es edificar: requiere paciencia, tiempo y perseverancia. Jorge y Lina cuentan que decorar la casa les lleva un mes de trabajo. Jorge se encarga de colocar las luces exteriores y Lina cuida del interior. Desmontar luego todo les lleva apenas tres o cuatro días.

La vida es el desafío de levantar una bella construcción. Nada sucede por casualidad. Es necesario prestar atención a los mínimos detalles. Muchas personas esconden su vida, sin alegría ni color, detrás de la palabra "destino", pero el destino no es un asunto de simple oportunidad o suerte, sino de elección. Una casa lista no es algo que se consigue apenas esperando, es preciso trabajar.

Es interesante que el autor del proverbio de hoy destaca la expresión "Con sus manos". Nadie tiene la culpa de la derrota, a no ser el propio derrotado. La responsabilidad es personal. Dios te da los recursos, pero tú eres quien edifica o derriba.

En el largo camino de la edificación de una casa, puede haber momentos de desánimo y cansancio. Puede haber pequeñas frustraciones; muchas veces tú puedes tener la impresión de que la meta está todavía muy distante, pero ninguna derrota llega solo porque algo no funcionó, sino porque tú desistes y abandonas.

Hoy es un nuevo día en la historia de este mundo, y puede ser también un nuevo día en tu experiencia personal. No desistas. La edificación de la vida no es un evento, sino un proceso. Poco a poco, paso a paso, con los ojos fijos en Dios y las manos en el trabajo, tú verás finalmente tus obras terminadas, deslumbrantes y bonitas. No olvides: "La mujer sabia edifica la casa; mas la necia con sus manos la derriba".

Pr. Alejandro Bullón

martes, 8 de marzo de 2016

¡PERDÓNAME!

De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes; conforme a tu misericordia acuérdate de mi, por tu bondad, oh Jehová. Sal. 25:7.

Esta oración de David forma parte del Salmo 25, cuyo tema principal es la súplica del salmista para que Dios lo guíe por los caminos de esta vida. Pero David sabe que el pecado oculto hace que la dirección divina sea imposible. En cierta ocasión, dijo: "Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría escuchado".

Por eso David suplica perdón. El pecado y la culpa destruyen, atan, esclavizan. Querer vencer guardando el mal en el corazón, es como querer navegar sin recoger el ancla.

Hay personas que no ven las raíces espirituales de su vida fracasada. Al hacer un balance de su historia, miran para todos lados, pero no se enfocan en su relación con Dios. Si lo hicieran, descubrirían que el gran problema no es la falta de dinero, ni de oportunidades, ni es la ausencia de un título, un nombre o una posición social. La raíz de todo es el pecado.

La Biblia afirma que el pecado hace separación entre Dios y el hombre. ¿Cómo puede un hombre separado de Dios ser victorioso? ¿Cómo puedes volar, si el pecado te cortó tus alas? ¿Cómo puedes correr si tus pies se hunden en las arenas movedizas?

Por eso el salmista suplica. "De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes", porque aun en la edad madura, continúo corriendo detrás del brillo engañoso. "Conforme a tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh Jehová".

Gracias a Dios que existe la misericordia. ¿Qué sería de ti y de mí si no existiera? Por su misericordia, Dios no nos da lo que merecemos.

Un corazón perdonado es un corazón que tiene paz, y paz es lo que tú precisas para que Dios pueda colocar tus ideas en orden y darte la visión de un nuevo día, de un nuevo camino, y de una nueva oportunidad.

Por eso, dile hoy a Dios: "De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes; conforme a tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh Jehová".

Pr. Alejandro Bullón

lunes, 7 de marzo de 2016

CÓMO VIVIR MUCHOS AÑOS

Oye, hijo mío, recibe mis razones, y se te multiplicarán los años de vida. Prov. 4:10.

Sergio salió aquella mañana del consultorio médico, sintiendo que estaba muerto en vida. Corrió desesperado en dirección a la playa y se sentó en la arena contemplando el mar. Por su mente desfilaban escenas grotescas de la vida desarreglada que había vivido. ¡Ah, si pudiese volver atrás el tiempo, escogería otro rumbo! Lo peor de todo era que él conocía los principios establecidos por Dios para tener una vida larga y saludable, pero no les dio importancia. Creía que la juventud sería eterna. Dio rienda suelta a los deseos locos de su corazón hasta aquel día, cuando el médico le dio la noticia fatal: “Usted tiene SIDA”.

Esta vida es una vida de dolor. El sufrimiento, la enfermedad y la muerte no son exclusividad de la gente que rechazó los consejos divinos. También los justos enferman y hasta mueren, pero, la mayoría de las veces, la enfermedad es la consecuencia de haber quebrantado las leyes de la propia naturaleza.

Si tú introduces humo en e1 pulmón creado para recibir oxígeno, tarde o temprano la naturaleza te cobrará el precio. Igual sucede con las bebidas alcohólicas, las drogas y otros vicios. No hay cuerpo que resista. Es como si tú desearas que el motor de tu auto durase mucho tiempo sin cambiar el aceite cuando corresponde. Nada funciona bien cuando tú desobedeces las instrucciones del fabricante.

Ese es justamente el pensamiento bíblico de hoy. “Oye, hijo mío, recibe mis razones, y se te multiplicarán años de vida”. El texto no dice: “te multiplicaré”, sino “se te multiplicarán”. ¿Por qué? Porque aunque la vida pertenece a Dios, y a quien quiere la da, la calidad y la dimensión de la vida dependen de la obediencia a los principios establecidos por él para una vida saludable.

Sentado, frente al mar, Sergio lloró, clamó, se humilló y pidió perdón a Dios por la vida loca que vivió. Conocí a Sergio años después, administrando de la mejor manera posible su enfermedad, pero viviendo una vida completamente diferente.

Los consejos divinos nunca tienen como propósito cortar la libertad de nadie. Lo único que Dios quiere es que tú seas feliz y vivas una vida plena, como resultado de la obediencia a sus principios. El te dice a ti hoy: “Oye, hijo mío, recibe mis razones, y se te multiplicarán años de vida”.

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 6 de marzo de 2016

DE MAÑANA


Oh Jehová, de mañana oirás mi voz, de mañana me presentaré delante de ti, y esperaré. Sal 5:3.

Amaneció. Ya es un nuevo día. Tú estás ahora ante nuevos desafíos. Hay momentos en que crees que no tienes más fuerzas. Te sientes cansado, agotado, y pequeño ante los problemas aparentemente insolubles. El consejo del salmista para ti es: Ora, dama a Dios, coloca en las manos divinas la carga que está resultando demasiado pesada para ti.

Si tú analizas el texto de hoy, verás que el autor habla de cuatro cosas:

Primero: ora, ora mucho, no te canses de orar. David dice: “Me presentaré delante de ti”. El secreto de una vida victoriosa es la oración.

En segundo lugar: Ora de mañana, cuando te despiertes, luego de una noche durante la cual tus pensamientos y preocupaciones se aquietaron, cuando tu mente todavía no fue perturbada por las agitaciones del día, y puedes percibir mejor la respuesta divina. El mismo Dios prometió: “Yo amo a los que me aman, y me hallan los que temprano me buscan”.*

En tercer lugar, ten la seguridad de que el Señor oirá tu voz. El es un padre amoroso y preocupado por la felicidad de sus hijos. Cuando Jesús estaba en este mundo, dijo: “¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?'**

Finalmente, quédate esperando. No corras. No tengas prisa. Espera hasta recibir respuesta. La expresión “esperar” en hebreo, significa literalmente “mirar para arriba”, esperando la respuesta de arriba, con gratitud, si las cosas acontecen como tú deseas o con paciencia, si Dios te está mostrando otra salida.

En todo caso, no dejes de orar, continúa esperando y confiando. Aunque las tormentas de la vida parezcan hundir tu embarcación, tu Dios no duerme, ni se adormece. Está siempre vigilante, interesado en resolver tus problemas de la mejor manera, aunque tú no lo comprendas ahora. Por eso, antes de salir de casa hoy, di: “Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de ti, y esperaré”.

* Prov. 8:17. **Mat 7:9-11

Pr. Alejandro Bullón

sábado, 5 de marzo de 2016

NO ESPERES SER ATENDIDO


El corazón conoce la amargura de su alma, y extraño no se entrometerá en su alegría. Prov. 14:10.

¿Estás triste hoy por algún motivo? ¿Nadie comprende lo que traes en el corazón? La vida es así. Eso es lo que Salomón afirma en el versículo de hoy. Solo tú conoces la verdadera dimensión de tus alegrías o tristezas.

El corazón es un cofre cerrado. Nadie puede abrirlo. Tú no puedes explicar con palabras lo que hay dentro del santuario sagrado de tu mundo interior. Por eso, es necesario aceptar la realidad de la vida, sin esperar a ser “comprendido”.

Pero Dios no te dejó abandonado en este mundo para llevar solo la tristeza que muchas veces llena tu vida. Jesús dice: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”.* Jesús es refugio para los angustiados y los tristes, consuelo para los afligidos, esperanza para los desesperados y seguridad para los temerosos.

Es posible que en esta vida nadie te comprenda. Te juzgarán por tu apariencia y no por tu corazón. Se impresionarán por el título académico que posees, y no por la disposición interior que tienes para luchar y crecer. Si te quedas parado, esperando ser entendido por los otros, desperdiciarás tu vida en lamentaciones y quejas, y cuando abras los ojos, el tiempo habrá pasado.

Acepta hoy el desafío de construir la vida de un modo diferente. Confía menos en el ser humano y más en Dios. Cuando las flechas de la incomprensión humana aparezcan intempestivamente, escóndete en los brazos de Dios, cuéntale a él todo. El no ignora tu situación, pero cuando tú abres el corazón a Dios, el dolor se torna menos intenso, la carga más liviana y la oscuridad menos densa.

Haz de Dios tu amigo de cada día. Es mejor andar con él en la oscuridad que caminar solo en plena luz del día, esperando ser comprendido por las personas. En lugar de querer ser comprendido, trata de comprender, en vez de esperar una mano auxiliadora, extiende la mano para socorrer. Siempre hay alguien más necesitado que tú. La vida es así. Tal vez para que el dolor no lastime tanto.

Sal de tu casa hoy, recordando que “el corazón conoce la amargura de su alma; y extraño no se entrometerá en su alegría”.

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 4 de marzo de 2016

SEGURO DE SU PRESENCIA


(Foto: Sebas)

A la presencia de Jehová tiembla la tierra, a la presencia del Dios de Jacob. Sal. 114:7

El salmo de hoy es un himno de alabanza por la manera extraordinaria ,—como Dios cuidó a Israel a lo largo del peregrinaje por el desierto. Enfrentaron necesidades, pero nada les faltó. Los rodearon peligrosa pero ninguno los alcanzó.

Los hijos de Dios continúan peregrinando en el desierto de esta vida. Se encuentran diariamente ante “Mares Rojos”, imposibles de ser atravesados. Peligros. Muchos peligros. Desde víboras venenosas hasta fieras hambrientas.

En todas esas circunstancias, el poder divino se manifestará, como se manifestó en el desierto. Nada, ni nadie, fue capaz de interrumpir la peregrinación del pueblo de Israel rumbo a su glorioso destino. Nada, tampoco hoy, será capaz de impedir que tú alcances el ideal para el cual Dios te llamó. El instrumento de Dios para guiarte es su poder, revelado en su presencia. En las palabras del salmista, la tierra se estremece ante la presencia del Señor.

La misma presencia del Señor hace temblar. ¿Protege a sus hijos? ¿Por qué destruye a unos y salva a otros? ¿De qué depende? ¿Cuál es el impacto que la a de Dios causa en tu vida? En el jardín del Edén, Adán y Eva se escondieron de la presencia del Señor. Jonás huyó de la presencia de Dios. Cuando Cristo vuelva, unos levantarán la mano para recibirlo con alegría, mientras que otros, llorando, gritarán a los montes y a las rocas: “Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono”.

Si hoy tú huyes de la presencia de Dios, con certeza huirás también en el día final. Si tú aprendes a andar todos los días en la presencia de Jesús, cuando él aparezca en las nubes de los cielos levantarás los brazos para recibirlo. Tu actitud diaria ante la presencia de Dios, determinará si ella será para ti protección o destrucción en el día final.

Haz de este día, un día de compañerismo con Jesús. Pon tu frágil mano en el brazo poderoso del Señor y deja que él te conduzca de victoria en victoria, en medio del desierto de esta vida.
Si lo haces así, nada detendrá tu marcha, porque: “A la presencia de Jehová tiembla la tierra, a la presencia del Dios de Jacob”.

Pr. Alejandro Bullón