jueves, 19 de octubre de 2017

ELLA MANTUVO SU PROMESA

Yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida. (1 Sam. 1: 11).

Elcana, un levita del monte de Efraín, era hombre rico y de mucha influencia, que amaba y temía al Señor. Su esposa, Ana, era una mujer de piedad fervorosa. De carácter amable y modesto, se distinguía por una seriedad profunda y una fe muy grande.

A esta piadosa pareja le había sido negada la bendición tan vehementemente deseada por todo hebreo. Su hogar no conocía la alegría de las voces infantiles; y el deseo de perpetuar su nombre había llevado al marido a contraer un segundo matrimonio, como hicieron muchos otros. Pero este paso, inspirado por la falta de fe en Dios, no significó felicidad. Se agregaron hijos e hijas a la casa; pero se había mancillado el gozo y la belleza de la institución sagrada de Dios, y se había quebrantado la paz de la familia. Penina, la nueva esposa, era celosa e intolerante, y se conducía con mucho orgullo e insolencia. Para Ana, toda esperanza parecía estar destruida, y la vida le parecía una carga pesada; no obstante, soportaba la prueba con mansedumbre y sin queja alguna. . .

Confió a Dios la carga que ella no podía compartir con ningún amigo terrenal. Fervorosamente pidió que él le quitase su oprobio, y que le otorgase el precioso regalo de un hijo para criarlo y educarlo para él. Hizo un solemne voto, a saber, que si le concedía lo que pedía, dedicaría su hijo a Dios desde su nacimiento. . .

Le fue otorgado a Ana lo que había pedido; recibió el regalo por el cual había suplicado con tanto fervor. Cuando miró al niño lo llamó Samuel, "demandado de Dios" (Patriarcas y Profetas, págs. 614-616).

Tan pronto como el niño tuvo suficiente edad para ser separado de su madre, cumplió ella su voto. Amaba a su pequeñuelo con toda la devoción de que es capaz un corazón de madre; día tras día, mientras observaba su crecimiento, y escuchaba su parloteo infantil, aumentaba cada vez más su afecto hacia él; era su único hijo, el don especial del Cielo; pero lo había recibido como un tesoro consagrado a Dios, y no quería privar al Dador de lo que le pertenecía. La fe fortaleció el corazón de la madre, y no cedió a las exigencias del afecto natural (SDA Bible Commentary, tomo 2, pág. 1008).

E. G. White

lunes, 16 de octubre de 2017

¡ELIGE LA VERDAD!

La palabra veraz es para siempre, la lengua mentirosa sólo para un momento. Prov. 12:19 (Straubinger).

La señora, una dueña de casa, entró en la carnicería y pidió un pollo de 2 kilos. El carnicero sacó el último pollo que le quedaba, y dijo:

-Este es el último pollo que me queda, pero lamentablemente solo pesa un kilo novecientos. Pienso que cien gramos no hacen mucha diferencia, verdad?

-¡Qué pena! -respondió la dueña de casa. Quiero preparar una receta especial y el pollo tiene que pesar exactamente 2 kilos, tendré que ira otra carnicería.

-¡No, no! --la interrumpió el carnicero. Ahora me acordé que tengo un pollo más en la otra heladera, espere solo un minuto.

Llevó el pollo para adentro y volvió con el mismo pollo. Lo colocó en la balanza y con viveza, dijo:

-Aquí está, exactamente 2 kilos.

-Muchas gracias -dijo la señora. ¡Estoy tan agradecida que decidí llevar los dos pollos!

La mentira no llega muy lejos. Da la impresión que resuelve el problema, pero como una "curita" colocada sobre una herida purulenta, más temprano o más tarde, la verdad se revela como un huracán que arrasa todo lo que la mentira construyó.

Hay mentiras que inventamos para los otros, y hay mentiras que fabricamos para nosotros mismos. Ambas son hermanas siamesas. Acabamos creyendo en nuestras propias mentiras. Somos víctimas de nuestras palabras. Nadie nos clava el puñal por las espaldas. Somos nosotros mismos los que lo clavamos en nuestro propio pecho.

La boca habla lo que el corazón vive. La palabra expresa lo que la mente siente. Si la mentira es como la tela de araña que va envolviendo a la pobre víctima hasta sofocarla, entonces la mente y el corazón del mentiroso son una tela de confusión donde la penumbra reina. El mentiroso no sabe si es de día o de noche, si va o no va bien, si vive o si muere.

Cuando el ser humano abre el corazón a Jesús, el Salvador ilumina los rincones más oscuros del alma. Llega entonces la transparencia y la vida renace, el corazón brilla y los ojos se incendian con la luz de la autenticidad.

No huyas de Jesús. Huir de él es huir de la verdad y perderse en la oscuridad s en las tinieblas de la mentira. Haz de este día un día de reencuentro con Jesús, con la verdad y con la justicia. Comienza a iluminar tu casa, tu colegio, tu trabajo o por dondequiera que vayas hoy, porque: "La palabra veraz es para siempre, la lengua mentirosa sólo para un momento".

Pr. Alejandro Bullón

martes, 10 de octubre de 2017

CORRECCIÓN E INSTRUCCIÓN

Bienaventurado el hombre a quien tú, JAH, corriges, y en tu ley lo instruyes. Sal 94:12.

¿Tú quieres ser feliz? La felicidad abarca todas las áreas de la vida. No es tan solo un estado del espíritu. Es una experiencia real. Tú puedes ser feliz siempre. Cada minuto, cada día, cada año, a pesar de las circunstancias v a despecho de las dificultades. La felicidad no está determinada por factores externos, sean positivos o negativos.

El salmista explica en el versículo de hoy, que la felicidad está subordinada a la reprensión y relacionada con la enseñanza. Nadie aprende sin reprensión. Sin aprendizaje no hay felicidad. La felicidad no es algo que se alcanza en un segundo. Es un largo camino de aprendizaje que incluye el descubrimiento, renuncia v, muchas veces, el sacrificio.

Es una pena que, desde la entrada del pecado, el mejor instrumento de instrucción parece ser el dolor. El niño aprende que el fuego quema cuando siente el dolor, el muchacho aprende que correr desenfrenadamente es peligroso cuando se cae y se golpea la cabeza.

Un día ese muchachito crece y cuando sería factible pensar que aprendió la lección, descubre que dentro de sí existe una naturaleza que, a pesar de conocer el camino de la felicidad, se resiste a andar por él.

Dios usa la reprensión para abrir los ojos de la criatura rebelde, y traerla de nuevo al camino. Hay personas que solo dejan que Jesús las encuentre cuando, exhaustos, no tienen otra alternativa.

¿Cuál es el propósito de la reprensión? El salmista responde en el versículo 13: "Para hacerle descansar en los días de aflicción". Esto me recuerda las veces que tuve que decirle "No" a mis hijos, para librarlos del dolor y de las frustraciones.

¿Estás pasando hoy por un momento difícil? Antes de lamentarte o creer que Dios te abandonó, por qué no haces un balance de tu vida? ¿Por qué no tratas de descubrir la causa? Si algo no está saliendo conforme a tus planes, ¿por qué no pensar que Dios está preparando otros planes mayores y mejores que los tuyos?

Deposita tu confianza en Dios, aunque tengas todos los motivos del mundo para "desconfiar", porque, "Bienaventurado el hombre a quien tú, JAH, corriges, y en tu ley lo instruyes".

Pr. Alejandro Bullón

sábado, 7 de octubre de 2017

ÁRBOL DE VIDA


La esperanza que se demora es tormento del corazón; pero árbol de vida es el deseo cumplido. Prov. 13:12.

Noel Borja podría haber sido millonario si hubiera leído y practicado el consejo bíblico de hoy. Tenía 33 días para presentarse ante las autoridades y reclamar los 116 millones de dólares que su desaparecido abuelo le dejó como único heredero.

Pero, lamentablemente, la casa donde vivía estaba vacía. Lo buscaron por todos lados, pero nadie sabía cuál era su nueva dirección, y la carta donde se le comunicaba las noticias quedó perdida entre una montaña de correspondencia no atendida. La fecha límite expiró y Noel nunca apareció.

Habría sido tan sencillo avisar su nueva dirección. Quizás hasta pensó en hacerlo. Seguramente dijo: "Mañana lo haré". Ese mañana nunca llegó ni él nunca aprovechó aquella fabulosa cantidad de dinero. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Este es, en resumen, el consejo de Salomón. El mañana puede que no llegue nunca. Hoy es el día. La oportunidad es ahora.

Todo lo que se posterga trae tristeza al corazón. Una decisión, un trabajo, una respuesta. Se han inventado muchas disculpas para justificar esa actitud. Puede ser que las personas crean en los argumentos que inventan, pero la vida no. La realidad es dura, tarde o temprano se cobra el precio del deber postergado.

Hoy es un día para evaluar de nuevo nuestra actitud ante los deberes v promesas, porque "árbol de vida es el deseo cumplido". No hay mejor ejemplo de abundancia que un árbol lleno de frutos. La exuberancia de su aspecto habla de prosperidad y plenitud. Hay alegría, gozo y realización. El futuro parece promisorio, el presente ofrece seguridad y el pasado, satisfacción.

El árbol lleno de frutos nos habla del tiempo exacto de la siembra, del cultivo y de la cosecha, de la estación apropiada, de la lluvia y del sol. Lo que tenía que hacerse, se hizo en el momento adecuado, nada fue dejado para después. Si la lluvia no cae en el momento que se la necesita, por ejemplo, los resultados en la maduración del fruto serán trágicos.

Hoy es el día, no mañana. Di hoy: "'Te quiero". Pide perdón ahora, abre los brazos a la reconciliación en este instante. No postergues, porque "la esperanza que se demora es tormento del corazón; pero árbol de vida es el deseo cumplido".

Pr. Alejandro Bullón

miércoles, 4 de octubre de 2017

¡SE DISCRETO!

Como zarcillo de oro en hocico de un cerdo es la mujer hermosa y apartadas de razón. Prov. 11:22.

El proverbio de hoy no se refiere exclusivamente a la mujer. El tema del texto es la falta de discreción en el ser humano. La palabra original traducida por ‘apartada de razón’ o que ‘no tiene discreción’, es tá’am, que significa “sabor”. El hombre o la mujer sin discreción es como la sopa sin sabor, nadie quiere la receta y si alguien la acepta es solo por necesidad. Nadie la soporta.

La figura que Salomón usa es pintoresca. Cierra los ojos e imagina una cerda tratando de ser bonita, con una joya de oro en el hocico. Continúa siendo una puerca. Su problema no es la falta o la existencia de este o de aquel adorno. Su problema es ser cerda.

Cuando era pequeño le oía decir a mi padre: “quien nació para ser puerco, siempre será puerco”. Esta es una verdad natural. La ciencia no inventó ni descubrió ninguna manera de hacer que el puerco deje de ser puerco. Pero en el reino de Dios hay algo que la ciencia no puede explicar: los milagros.

La Biblia habla del milagro de la conversión como la realidad más contundente de las realidades. Si hay algo que el puerco no puede tener es discreción, sentido común y buen criterio, virtudes que hacen a una persona atractiva, pero la Biblia afirma que cualquier ser humano que se acerca a Jesús y lo busca diariamente, recibe de él sabiduría.

Conocí gente con una personalidad horrible. Nadie los aceptaba, no tenían amigos y, aunque prósperos financieramente, se sentían vacíos y solitarios. Un día, esas personas se encontraron con Jesús. Lo aceptaron como su Salvador y sucedió algo que nadie puede explicar. Parecía una metamorfosis, un proceso de transformación increíble.

El apóstol San Juan fue uno de ellos. Cuando llegó a Jesús era conocido como “el hijo del trueno”, como le decían a su padre, pero al convivir con el Maestro se transformó en el discípulo del amor.

¿Te sientes feliz con tu manera de ser? ¿Crees que hay algo que debes cambiar? Acude a Jesús, permanece con él, búscalo todos los días y te sorprenderá con la transformación que sucederá en tu vida. Sin Jesús, somos “como zarcillo de oro en hocico de un cerdo, [como] la mujer hermosa y apartada de razón”.



Pr. Alejandro Bullón

domingo, 1 de octubre de 2017

EXAMINA TUS SENDAS

Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos. Prov. 4:26.

Si aquella tarde no me hubiera parado para pensar, habría continuado el viaje por el camino equivocado y cuando lo descubriera, tal vez sería tarde.

Reflexionar, pensar, meditar, examinar y considerar son acciones necesarias en el camino de la vida. Vivimos en un mundo de muchos caminos. Alguien cambió las señales de la carretera. Creyendo que estamos en la dirección correcta, podemos estar acercándonos a la muerte.

Cuán bueno es Dios que nos dio el tiempo dividido en días, semanas, meses y años. Es como si dijera: "Estas son paradas para que pienses". Tú te das cuenta que la noche está inevitablemente llegando. El sol se esconde y aparecen las sombras como una invitación natural al descanso. ¿Qué haces antes de dormir? ¿Qué acostumbras a hacer? ¿Qué pensamientos ocupan tu mente?

"Examina la senda de tus pies", es el consejo divino. ¿Qué salió bien y qué salió mal? ¿Qué pude mejorar? ¿Qué pudiste haber dejado de lado? ¿Necesitaste hacer un desvío de! plan original? ¡Cuántas veces el piloto tiene que cambiar su plan de vuelo, porque surge una tempestad amenazadora a su frente! Esta vida está llena de tempestades y peligros. La maravilla del cerebro humano es que puede "reprogramarse" a fin de enfrentar las tormentas de la vida.

Examina, piensa, medita. Examinar permite avanzar con seguridad. No hay empresa, familia o individuo que tenga la posibilidad de llegar seguro al puerto deseado sin evaluar los procedimientos.

¿Cuál es el rumbo de tu vida hasta aquí? ¿Estás conduciendo a tu familia de la manera que planificaste antes del casamiento? Nunca es tarde para comenzar de nuevo cuando tú te das cuenta que tomaste el camino equivocado.

Hoy es un nuevo día. Hay sol, hay vida. Hay personas que están corriendo tras sus sueños, ¿no es verdad? Donde tú vives, ¿está oscuro por causa de las nubes? No importa, de todos modos, mira para afuera. Abre la ventana de tu vida. No te encierres. Abre tu corazón a Jesús, porque a pesar de la tormenta, el sol continúa brillando por encima de las nubes.

Ese dolor que te perturba, va a pasar. Ese problema que te preocupa, tiene solución. Porque Jesús está en e! control de tu vida, ¿o no lo está? Para estar seguro: "Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos".

Pr. Alejandro Bullón

sábado, 30 de septiembre de 2017

TÚ ERES DIOS

Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios. Sal. 90:2.

Tú naciste para vivir. El plan original de Dios era que el ser humano viviese eternamente. Su inmortalidad dependería de su relación con la fuente de la vida, que es Dios.

Lamentablemente, Adán y Eva cortaron esa relación. Comieron del fruto del que Dios había dicho: "Del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comieres, ciertamente morirás".* El resultado fue la muerte. "La paga del pecado es muerte".**

Hubiera sido menos doloroso si después del pecado la criatura muriese instantáneamente. El sufrimiento hubiera sido evitado. Pero la muerte es un proceso lento que, en el caso de Adán llevó 930 años para llegar al fin.

Aquellos años fueron de muerte lenta. El dolor, el sufrimiento y la angustia fueron el resultado de su desobediencia. El engaño, la mentira y la traición pasaron a formar parte de su experiencia. Te imaginas a Adán y a Eva contemplando el cuerpo muerto de su hijo Abel? Nada de eso hubiera sucedido si la primera pareja hubiera seguido el consejo divino.

Las experiencias duras de una vida de dolor, le enseñaron a los primeros seres humanos que la obediencia a los consejos divinos es garantía de tina vida feliz. A pesar de eso, nadie tiene la inmortalidad. Solo Dios existe desde el "siglo v hasta el siglo", es decir, de "eternidad a eternidad". "Los días de nuestra edad son setenta años; v si aun en los más robustos son ochenta años; con todo, su fortaleza es molestia v trabajo, porque pronto pasan, y volamos", declara el autor del salmo de hoy en el versículo 10.

No tengas miedo de la muerte. Encárala como encaras los desafíos de la vida. Estamos en este mundo para aprender a administrar la vida. Si tú no sabes administrar 70 u 80 años, ¿cómo vas a administrar la eternidad?

Tu Dios es eterno y ha prometido retornar en la persona de su Hijo para buscarte. En aquel día, llegará al fin la experiencia amarga de la muerte. Tú resucitarás y vivirás eternamente.

Por eso, deja brillar la esperanza en tu corazón hoy. Nada está perdido. Nada está acabado. Aunque desde la perspectiva humana la muerte puede parecer victoriosa, será finalmente derrotada, porque: Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios".

*Gen. 2:1, **Rom. 6:23.

Pr. Alejandro Bullón

miércoles, 27 de septiembre de 2017

LIBRES DE TEMOR

¿Serán reconocidas en las tinieblas tus maravillas, y tus justicias en la tierra del olvido? Sal. 88:12.

El miedo la inseguridad están presentes todos los días en la experiencia humana' Tú puedes negarlos, si quieres, o confundirlos con timidez y fragilidad; pero, el miedo y la inseguridad están escondidos en algún rincón de la naturaleza humana y se manifiestan a veces en forma de agresividad y violencia.

Cuando un niño no recibe amor v seguridad, acaba fabricando fantasmas imaginarios. Crece pensando que todas las personas son una amenaza y ve al mundo desde la perspectiva del temor.

Cuando llega a la edad adulta, esa persona no es feliz. Les grita a los otros, los agrede, los hiere y lastima, tratando de ser feliz. Puede ser un graduado universitario en "administración", en "calidad total", o en "inteligencia emocional, pero sus temores inconscientes son mayores que sus conceptos conscientes y terminan destruyendo en un minuto lo que a veces construyó en varios años.

El salmista pregunta: "Serán reconocidas en las tinieblas tus maravillas?" No. Cuando el alma está llena de tinieblas, no es posible ser feliz. La vida es "tierra del olvido", tierra de muerte. Mueren los sueños, la familia, los planes futuros. Los matamos todos los días con nuestras actitudes, irremediablemente controladas por el mundo inconsciente de heridas y llagas que alguien abrió cuando éramos niños.

Hay, esperanza de recuperación? ¿Hay cura? Sí. El mismo salmista añade en el versículo 13: "Mas yo a ti he clamado, oh Jehová, y de mañana mi oración se presentará delante de ti". El salmista encontró remedio para sus males en Jesús.

Clama al Señor. Llora delante de él, si fuere necesario. Nadie te verá oculto en tu cámara o en el silencio de tu oración. Identifica tus heridas y si no lo consigues, pídele al Señor que de todos modos las cure. Pero sé libre. Libre para amar, para ser feliz y hacer felices a las personas que amas. Libre para vivir sin temor y vencer. Para ser humilde y aprender a pedir perdón. Para aceptar que no siempre el victorioso es el que llega en primer lugar.

Pregúntale hoy una vez más a Dios: "¿Serán reconocidas en las tinieblas tus maravillas, y tus justicias en la tierra del olvido?"

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 24 de septiembre de 2017

¿POR QUE ESPERAR?

Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos. (Núm. 13: 30).

Fue la fe de Caleb en Dios la que le infundió valor, la que. . . le permitió ponerse firme y resueltamente de parte de la verdad. De la misma fuente excelsa, el poderoso General de los ejércitos del cielo, todo verdadero soldado de la cruz de Cristo debiera recibir fuerza y valor para vencer los obstáculos que frecuentemente parecen insalvables. . . Los que quieran cumplir su deber deben estar listos para hablar las palabras que Dios les indica, y no palabras de duda, desaliento y desesperación (Testimonies, tomo 5, pág. 378).

Mientras los que dudan hablan de imposibilidades, mientras tiemblan ante el pensamiento de altos muros y fuertes gigantes, que los fieles Calebs, que tienen "otro espíritu", pasen al frente. La verdad de Dios, que trae salvación, se anunciará a la gente si los ministros y creyentes profesos no ponen una valla en su camino, como lo hicieron los espías desleales (Id., pág. 380).

En esta obra deben emplearse agentes humanos. Deben intensificarse el celo y la energía; los talentos que se están herrumbrando a causa de la inacción deben ser usados con poder en el servicio. La voz que dice: "Espera, no permitas que te impongan cargas", es la voz de los espías cobardes. Hacen falta Calebs que se apresuren a pasar al frente, jefes en Israel que con palabras valientes presenten un informe enérgico a favor de la acción inmediata. Cuando el pueblo egoísta, amante de lo fácil, presa de pánico, temeroso de altos gigantes y de muros inaccesibles, clame por la retirada, que la voz de los Calebs se escuche, aun cuando los cobardes permanezcan con sus piedras en las manos, listos a derribarlos por su fiel testimonio (Id., págs. 378-383).

Se llama a los fieles Calebs en un momento cuando los incrédulos desprecian la Palabra de Dios. Entonces es cuando han de permanecer firmes en el puesto del deber, sin ostentación y sin vacilar a causa de los vituperios. Los espías incrédulos estaban listos para destruir a Caleb. Este vio las piedras en las manos de los que habían llevado un informe falso, pero no se atemorizó; tenía un mensaje y lo daría. Aquellos que hoy son fieles a Dios manifestarán ese mismo espíritu (Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 423).

E. G. White

jueves, 21 de septiembre de 2017

UNIR LA PIEDAD PERSONAL CON LA LABOR EVANGELIZADORA

"Conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna" (Judas 21).

Somos la familia de Dios, somos sus hijos y él nos ha de instruir en relación a lo que habrá de acontecer en el futuro. Se requiere una actitud vigilante y una búsqueda ferviente como preparación para los solemnes eventos que pronto se desencadenarán. Los hombres y mujeres perfectos en Cristo no debieran invertir todo su tiempo de espera en la meditación y la contemplación. En tanto nos consagremos en quietud a la meditación y oración, cuando nos alejamos de la excitación y el bullicio para establecer comunión con Dios y determinar cuál es su voluntad para nosotros, no debemos olvidar que tenemos que comunicar un mensaje de advertencia al mundo.

Enoc caminó con Dios y llevó un mensaje de advertencia a los habitantes del mundo antiguo. Sus palabras y acciones, su ejemplo de piedad, fueron un testimonio constante en favor de la verdad. En una época que no favorecía el desarrollo de un carácter puro y santo, como la nuestra, él vivió una vida de obediencia. Tan llena estaba la tierra de impurezas que el Señor la lavó con un Diluvio. Fue como si el mundo se hubiese vuelto al revés a fin de vaciarlo de toda corrupción.

Enoc era santo porque caminó con Dios como el Señor quería. En su experiencia el mundo tuvo una representación de cómo serán aquellos que han de ser arrebatados en las nubes para encontrar al Señor en el aire en ocasión de su venida. Así como fue la experiencia de Enoc ha de ser la nuestra. La piedad personal debe marchar unida con las más enérgicas advertencias y llamamientos. Hemos de señalar lo que está ocurriendo y lo que pronto vendrá. Se nos ha instruido a ser, en lo que requiere diligencia, "no perezosos, fervientes en espíritu, sirviendo al Señor". Hemos de ser fervientes en nuestros esfuerzos por preparar el camino ante el Rey; en preparar un pueblo para la venida del Señor. En nuestro servicio al Señor debiera manifestarse un espíritu ferviente. Las lámparas del alma deben mantenerse llenas y encendidas.

El servicio que rendimos a Dios requiere la integridad de la mente, del alma y de las fuerzas. Hemos de consagrarnos a Dios sin reservas, a fin de ofrecer una imagen celestial y no terrenal. Debe manifestarse un avivamiento de la sensibilidad, para que la mente pueda despertar plenamente a la labor que se debe realizar en todas las clases sociales, altas y bajas, ricas y pobres, educadas e ignorantes. Debemos revelar una ternura semejante a la del gran Pastor quien carga a los corderos en sus brazos y guarda su rebaño de todo mal y lo conduce por sendas seguras. Los seguidores de Cristo debieran manifestar ternura y simpatía y un intenso deseo de impartir las verdades que serán de vida eterna para todo aquel que las reciba (Carta 97, 1902). (12MR 213, 214.).

E. G. White.

martes, 19 de septiembre de 2017

NO CREAS EN TODO

El alma sin ciencia no es buena, y aquel que se apresura con los pies, peca. Prov. 19:2. La versión de la Biblia en portugués (JFA) traduce así este versículo: "No es bueno proceder sin reflexionar, y peca quien es precipitado".

En 1938, Orson Welles, anunció en un programa radial que Nueva York estaba siendo invadida por marcianos. Las constantes advertencias y los detalles que daba acerca de la invasión, crearon un tremendo pánico en la ciudad, causando accidentes y confusión general. El resultado fue que Orson Welles ganó dinero, fama, y algunos días de cárcel.

Recientemente, un editor de la revista Squire, de los Estados Unidos, apostó con unos amigos cuánto tiempo sería necesario para que la farsa escrita por él en un artículo fuera descubierta. El artículo en cuestión anunciaba que un grupo escogido por la Presidencia de la República, se reuniría en secreto, en una base subterránea llamada Iron Mountain, para estudiar la manera de exterminar a los grupos de extrema derecha.

Lo interesante es que, en vez de que la gente percibiera la ridiculez de la noticia, dichos grupos creyeron píamente en el "complot" y usaron el artículo como la más "contundente prueba" de que todo era verdad. Inclusive, cuando el editor fue al tribunal y demostró que él era el autor de la inverosímil noticia, los "vigilantes" extremistas no aceptaron que todo aquello no era más que una broma de mal gusto.

"No es bueno proceder sin reflexionar", es el consejo de Salomón. En otras palabras, no creas en todo lo que oyes. Para, detente, piensa y reflexiona. Si tú hicieras hoy una revisión de tu historia, percibirás que muchas veces sufriste sin motivo o creaste problemas y circunstancias difíciles para mucha gente, solo porque no te detuviste a reflexionar si aquello que oíste era verdad.

Lo que el profesor dice acerca de tu hijo, o el comentario de tu vecina con relación a la conducta de tu esposo, la insinuación de un empleado acerca de la honestidad de tu socio, ¿son motivos suficientes para tomar "medidas inmediatas?" "No es bueno", declara el texto de hoy. Si no es bueno, es porque es malo; y si es malo, destruye todo lo que toca: las amistades, la familia, los sueños e incluso las vidas.

Tú puedes construir este día con reflexión y prudencia. No te precipites. Dale tiempo al tiempo. Espera, piensa y entonces, decide, y recuerda el consejo de Salomón: "No es bueno proceder sin reflexionar, y peca quien es precipitado”.

Pr. Alejandro Bullón

sábado, 16 de septiembre de 2017

EL BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO CONDUCE A LA VERDADERA RELIGIÓN

"Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho" (Juan 14:26).

Para la promulgación de la verdad es esencial el don del Espíritu Santo quien guiará, conducirá y guardará a cada persona del poder engañoso de Satanás en estos últimos días signados por trampas y engaños...

¿Qué prometió el Señor Jesucristo ante la vista de los discípulos para consolarlos cuando se alejaba de ellos? Les prometió el Espíritu Santo de Dios. La influencia divina del Espíritu Santo habría de cooperar con la mente humana y le recordaría todas las cosas que Jesús les había hablado. La gran necesidad en este tiempo de peligro es el Espíritu Santo, pues traerá todas las bendiciones consigo. La verdad creída ha de transformar el carácter.

A la luz de la verdad que resplandece en nuestros días, se nos reprocha la escasez de la presencia del Espíritu Santo... Mientras las personas se conformen con una teoría de la verdad, y mientras carezcan de la influencia diaria del Espíritu de Dios sobre el corazón, la cual se manifiesta en una transformación evidente del carácter, se estarán privando de los requisitos que los capacitarían para una mayor eficacia en la obra del Maestro...

El bautismo del Espíritu Santo, tal como en el día de Pentecostés, conducirá a un reavivamiento de la religión verdadera y a la realización de muchas obras maravillosas. Seres celestiales vendrán entre nosotros, y los hombres hablarán según sean impulsados por el Espíritu Santo de Dios. Pero si el Señor obrara sobre los hombres como lo hizo en el día de Pentecostés y después de ese día, muchos que ahora pretenden creer en la verdad conocerían tan poco de la forma como obra el Espíritu Santo, que exclamarían: "¡Cuidado con el fanatismo!" De los que estén henchidos por el Espíritu Santo dirían: "Estos hombres están llenos de mosto" [Hechos 2:13]...

Cuando las almas anhelan tener a Cristo, y procuran unirse con él, entonces los que están contentos con una mera forma de piedad, exclaman: "Sed cuidadosos y no vayáis a los extremos".

Cuando los ángeles del cielo vengan entre nosotros, y obren mediante los instrumentos humanos, entonces habrá conversiones firmes y sustanciales, en forma parecida a las conversiones que ocurrieron después del día de Pentecostés. Ahora... tened cuidado de no caer en un proceso de excitación humana y de no crearlo. Pero si bien es cierto que deberíamos ser cuidadosos para no caer en un proceso de excitación humana, no deberíamos encontrarnos entre quienes cuestionan la obra del Espíritu de Dios y alientan dudas con respecto a ella, porque habrá quienes formularán objeciones y críticas cuando el Espíritu de Dios se posesione de los seres humanos, debido a que sus propios corazones no han sido conmovidos sino que se encuentran fríos e insensibles (Carta 27, 1894).

E. G. White

miércoles, 13 de septiembre de 2017

TODO PASA

Los días de nuestra edad son setenta años; y si en los más robustos son ochenta años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan, y volamos. Sal, 90:10.

¿Conoces la teoría de la pasta dental? Según esa teoría, cuando tú comienzas a usar un nuevo tubo pones porciones generosas en el cepillo de dientes, pero a partir de la mitad, comienzas inconscientemente a poner cantidades menores, porque sabes que te queda poca pasta en el tubo.

Igual sucede con la vida. Cuando somos jóvenes, tenemos la impresión le que la eternidad fuera nuestra. Cuando llegarnos a los años de la vejez, cada momento se torna valioso, porque sabemos que el tiempo está llegando su fin.

La Biblia relata que los primeros seres humanos vivían en promedio unos 960 años. Con la entrada del pecado, el tiempo de la vida se fue acortando. Hoy es raro que alguien pase de los 100 años. El salmista afirma que a los 80 años todo "es molestia y trabajo".

La realidad es contundente. Tú no tienes todo el tiempo del mundo para utilizar todo lo que quieres; por tanto, es necesario que te levantes temprano diariamente y, después de pasar un tiempo con Dios, trabajes incansablemente en la realización de tus planes.

El otro día, conversé con un hombre de 60 años, que me decía: "Viví, pero no logré nada. Miro para atrás y nada construí. A veces me pregunto si vale la pena haber vivido". Sí, la vida es breve y fugaz; pero eso, en vez de llevarte al pesimismo o a la autocompasión, debería conducirte a Aquel que permanece para siempre. Es precisamente porque los años "pronto pasan, y volamos" por lo que debemos construir nuestros sueños, planes y realizaciones en la única persona que no está limitada ni por el tiempo ni por el espacio: Dios.

Lo poco, si se ha vivido con Jesús, es mucho. Y lo mucho, vivido sin él, es vacío, desesperación y frustración. No importa cuál sea tu edad, si tú a partir de hoy comienzas a vivir en comunión con el Dios de la eternidad, él te ayudará a hacer en 5 años lo que tú solo no conseguirías construir en toda la vida.

Nunca es tarde para quien cree en Dios. Cada día es un nuevo día. La vida es un permanente comenzar. A despecho de los problemas y dificultades, encara hoy los desafíos, sabiendo que en esta vida todo pasa rápidamente, "y volamos”.

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 10 de septiembre de 2017

PODER PERTENECE A DIOS

Una vez habló Dios; dos veces he oído esto; que de Dios es el poder. Sal. 62:11.

El pastor Bruce Larson relata la historia de un aficionado que le gustaba observar a las águilas. Un día estaba sentado sobre una roca, observando un águila que volaba en todo su esplendor. De repente, gracias a su penetrante y aguda visión, la reina de las aves se lanzó veloz entre el matorral y cuando salió, llevaba una presa entre sus garras. Acababa de garantizar la comida del día.

Pero este aficionado continuó observando. Primero con fascinación y después con aprehensión, porque el águila comenzó a volar con dificultad, casi sin rumbo, sujetando todavía a su presa. Después de un tiempo, comenzó a descender y a descender, hasta que cayó abruptamente.

Curioso, se acercó al lugar donde el águila se estrelló contra el suelo. Cuando vio la tragedia, descubrió que la poderosa ave había cazado un hurón, que es uno de los más formidables roedores de las montañas; y mientras llevaba a su víctima, ésta le había roído la barriga al punto de sacarle los intestinos.

Cuando tú piensas que estás dominando, ten cuidado. Cuando tú piensas que tienes poder, ten precaución. Tu "victoria" puede ser tu peor derrota. Tu "conquista" puede transformarse en tu mayor tragedia.

Este es e! mensaje del salmista para hoy. "Una vez habló Dios". No necesita hablar más, su palabra es eterna. Cambia el rumbo de las cosas, transforma y restaura. Nosotros hablamos muchas veces y no decimos nada. Dios habló y el mundo llegó a la existencia. "Él dijo y fue hecho, mandó y existió". *

El versículo de hoy dice que el poder es de él y solamente a él pertenece. A veces lo presta, por amor, lo confía a la pobre criatura, y ésta queda fascinada y comienza a pensar que es dios.

¡Cuidado! El poder que te fue confiado circunstancialmente es un don que tú necesitas administrar con sabiduría. Si no lo haces así, ese poder puede transformarse en un arma que segará tu propia vida. Cuando piensas que estás cazando, puede ser cazado; cuando piensas que estás venciendo, puedes estar perdiendo.

"Una vez habló Dios; dos veces he oído esto". Si Dios no necesita hablar más que una vez, ¿por qué el hombre precisa oír dos veces? El salmista sugiere aquí la importancia de la meditación, cuando tu alma escucha el eco de la voz de Dios una y otra vez, hasta que el consejo divino llega a ser parte de tu propio ser.

Fija hoy tus ojos en el Dios del poder. Cuando todo falla en esta vida, Dios todavía está allí, listo para socorrerte, pero recuerda: "Una vez habló Dios; dos veces he oído esto; que Dios es poder".

* Sal. 33:9.

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 7 de septiembre de 2017

PROMESA DE PROSPERIDAD

Dios hace habitar en familia a los desamparados; saca a los cautivos a prosperidad; mas los rebeldes habitan en tierra seca. Sal. 68:6.

El salmista presenta la rebeldía como la causa del fracaso y de la improductividad. Este salmo es el reflejo de la experiencia de Israel. Aquel pueblo conocía la Palabra de Dios y, sin embargo, a veces vivía como si Dios no existiera. Esta actitud es llamada "rebeldía". El significado del original hebreo, marah, apunta al acto de desafiar a Dios. El profeta Isaías describe la consecuencia triste de la desobediencia, de la siguiente manera: "Pues arruinada está Jerusalén, y Judá ha caído; porque la lengua de ellos y sus obras han sido contra Jehová para irritar los ojos de su majestad". *

Es trágica la consecuencia en la vida de quien no toma en cuenta los consejos divinos. Los israelitas terminaron esparcidos por tierras extrañas. La soledad, el cautiverio y el fracaso fueron parte de su historia.

¿Hay esperanza para el que pierde todo en la vida por vivir obstinadamente? ¿Hay solución para una vida desterrada y solitaria? En el versículo de hoy, David describe el sufrimiento de los rebeldes y presenta la promesa de restauración para aquellos que buscan al Señor.

"Dios hace habitar en familia a los desamparados". Es una promesa para los solitarios, los solteros y los exilados. Habían sido arrancados de sus familias. En aquellos tiempos, sin los medios de transporte y comunicación de nuestros días, la esperanza de ver de nuevo a los seres amados era mínima.

Esta promesa era un bálsamo curador en la herida de aquellas personas, y continúa siéndolo hoy para aquellos que, por desviarse de los caminos de Dios, perdieron el amor y el respeto de las personas amadas.

Vuelve los ojos a Dios y a sus enseñanzas. Aplica los principios de vida a tu experiencia. Prueba a andar en los caminos de Dios. Los sueños sin Dios, generalmente acaban en pesadillas. Los planes sin él, conducen a una tierra de lágrimas, dolor y cautiverio.

No comiences las actividades de hoy sin entregar tus caminos y tus planes a Dios, y recuerda: "Dios hace habitar en familia a los desamparados; saca a los cautivos a prosperidad; mas los rebeldes habitan en la tierra seca".


Pr. Alejandro Bullón

lunes, 4 de septiembre de 2017

ESPERA EN EL SEÑOR

Espera, oh Israel, en Jehová, desde ahora y para siempre. Sal. 131:3.

E1 pueblo de Israel retornaba del exilio. Habían pasado ya muchos años desde que fuera arrancado de su hogar, pero Dios siempre cumple sus promesas y ahora el pueblo estaba volviendo a Jerusalén. A lo largo del camino de regreso, los israelitas cantaban salmos. Era una manera de disminuir la ansiedad por llegar a casa. Si tú estás triste o ansioso, canta.

Hay unos quince salmos graduales. Se los llama así porque se los cantaba gradualmente, mientras el pueblo se aproximaba a la tierra de sus padres. El salmo de hoy es uno de ellos. Los que regresaban, no eran más que los que partieron. Habían pasado generaciones, pero la esperanza del retorno no se había apagado en sus corazones.

En el Salmo 131 David aconseja a los hijos de Dios a esperar. "Espera, oh Israel, en Jehová", dice él. Sabía de lo que estaba hablando. Uno de los secretos de las grandes victorias que el Señor le había concedido, había sido "esperar".

Cuando Samuel lo ungió como nuevo rey de Israel, no le entregó ni la corona ni el cetro. Tuvo que esperar. Había un rey ambicioso que no quería reconocer que Dios le había quitado el reino y se lo había pasado a las manos de un joven. David fue perseguido. Huyó a las montañas. Anduvo errante, pero supo esperar, y el día de la justicia llegó. Dios siempre cumple sus promesas.

Años más tarde, mientras los hijos de Israel retornaban del exilio, errantes por el desierto, con los pies cansados, sintiendo como que la ciudad estaba cada vez más lejos, ellos cantaban: "Espera, oh Israel, en Jehová".

¿Cuánto tiempo hace que tú estás esperando alcanzar tus metas? ¿Sientes que nunca llegarás al puerto deseado de tus sueños? ¿Qué promesa divina no se cumplió todavía en tu vida?

Hoy es un día para levantar la cabeza, sacudir el polvo de los pies, mirar hacia arriba y saber que el Dios de David y de Israel, es también tu Dios. Dios cumplió la promesa que les había hecho y un día entraron en la tierra de sus sueños. Contigo no será menos.

Por tanto, no te desanimes. Las circunstancias que te rodean pueden ser las más difíciles, y es posible que sientas que no tienes más fuerzas, pero repítete a ti mismo: "Espera, oh Israel, en Jehová, desde ahora y para siempre".

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 1 de septiembre de 2017

EN TU PRESENCIA

En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre; los pondrás en un tabernáculo a cubierto de contención de lenguas. Sal. 31:20.

Patous de Arriba es un pequeño y antiquísimo pueblecito situado en las montañas del norte de Madrid. Dicen que SI alguien quiere aislarse del mundo y al mismo tiempo estar cerca de una gran ciudad, Patous es el lugar perfecto. Inclusive se cuenta la leyenda de un rey que se escondió en aquella zona durante la invasión peninsular de los árabes, y hay quien afirma que aquel pueblo nunca supo que hubo una guerra civil en España.

El famoso cocinero francés Francois Fournier, llegó un día a aquel pueblecito escondido sobre las márgenes del río Jarama y montó un primoroso hotel con restaurante, de apenas siete habitaciones, decorado con antigüedades y obras de arte. El hotel se llama: "El tiempo perdido".

Dicen que si tú deseas hospedarte allí, tienes que hacer la reserva con meses de anticipación, porque es muy buscado por las personas ricas que, deseosas de huir de los problemas, se esconden en aquel lugar apacible.

El salmo de hoy nos habla de un lugar mejor a donde podemos huir de los embates de la vida, no es caro como "El tiempo perdido", y no se necesita hacer reserva, porque siempre hay lugar para uno más. Es la presencia de Dios.

Hay dos motivos por los cuales el salmista afirma que los hijos de Dios necesitan esconderse: "la conspiración del hombre" y la "contención de lenguas". El texto de hoy nos da a entender que los hijos de Dios son perseguidos y atacados de manera cobarde y disimulada.

Los enemigos no muestran el rostro. No se identifican. "Traman" a las' escondidas. Algunas versiones traducen acertadamente "conspiran" o "maquinan". Tú piensas que todo está bien y, sin embargo, ellos están preparando la trampa sin que tú te des cuenta. ¿Y cuál es el arma? La palabra. Usan la lengua, denigran, calumnian y difaman.

El salmista afirma que el escondrijo para los hijos de Dios es "el secreto de tu presencia". Lo más íntimo de tu ser, tu propio corazón. Tú puedes correr a los brazos de Dios, como un niño corre a los brazos de su padre para esconderse en su corazón.

¿Cómo se hace eso? Orando, ahí mismo donde tú estás. Si en este momento tú abres tu corazón, puedes estar seguro que él te protegerá, porque el salmo dice: "En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre; los pondrás en tu tabernáculo a cubierto de contención de lenguas".


Pr. Alejandro Bullón

miércoles, 30 de agosto de 2017

HEMOS DE VIVIR POR LA PALABRA DE DIOS

"Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia" (Mat. 3:17).

Cuando Cristo, luego de su bautismo, se arrodilló a orillas del Jordán, hubo una luz esplendente que descendió como una paloma de oro bruñido y lo iluminó, en tanto que desde el cielo se escuchó una voz que dijo: "Este es mi Hijo amado, en quien tengo contentamiento". Hemos leído estas palabras sin haber tomado en cuenta su significado. Pareciera que no entendemos el valor que tienen para nosotros. Nos dicen que somos aceptados en el Amado. Cristo extiende su brazo humano para circuir a la raza caída, en tanto que con su brazo divino se aferra al trono del Altísimo uniendo así la tierra y el cielo; a los seres humanos caídos y finitos con el Dios infinito. Y esta tierra, que se divorció del cielo se reconcilia con él. Una comunicación se abrió con el cielo por medio de Jesucristo por la que la raza humana, que había caído, es conducida nuevamente al favor divino. Aquí Jesús pasó por el desierto de la tentación y fue objeto de una prueba muchísimo más severa que la experimentada por Adán y Eva en el Jardín del Edén...

Si Adán y Eva hubieran vivido por cada palabra que sale de la boca de Dios, nunca hubieran caído, nunca hubieran perdido el derecho al árbol de la vida. Todo el que vive por cada palabra que procede de la boca del Señor ahora será conducido de regreso al Edén...

Hay felicidad, esperanza y paz para los desanimados. No podemos permitirnos dedicar las habilidades que Dios nos dio a los asuntos comunes de la vida. Necesitamos una fe que se aferré de la promesa que nos presenta el Evangelio...

Piense en un mundo que perece porque no prestó atención a las cosas que no se ven. Las cosas que son eternas no parecen tener ningún encanto para ellos, sólo los atraen las cosas de esta tierra. Pero, ¿de dónde vienen las habilidades y conocimientos que ustedes poseen? ¿Acaso los han fabricado ustedes? No. Vienen del Dios del cielo y él se los reclamará de nuevo...

Veo atractivos inigualables en Jesús. Nunca hablo de ninguna prueba que no pueda soportar o de algún acto abnegado que no pueda realizar. Contemplo a Uno que murió por mí y que no habría de hacerlo en vano. He puesto mi vida en relación con Dios. No estoy reflexionando en lo que el mundo dirá de mí, sino que mi reflexión es: Señor, ¿cómo puedo complacerte? ¿Cómo he de realizar mi misión en el mundo?

Si hemos de ser vencedores, habrá batallas que pelear y descubriremos que la carne lucha contra el espíritu y el espíritu contra la carne. Está en nosotros decir quién triunfará (Manuscrito 16, 1886).


E. G. White

domingo, 27 de agosto de 2017

¿CÓMO TRATAS A LOS ANIMALES?

El justo cuida de la vida de su bestia; mas el corazón de los impíos es cruel. Prov. 12:10.

¿Sabias tú que el carácter de una persona se puede medir por la manera como trata a los animales? "El justo —afirma Salomón— cuida de la vida de su bestia". En verdad, el justo está atento a la vida. Sabe que la vida es una expresión del amor de Dios. En el caso de los animales, es una vida dependiente.

Cuando Dios creó al ser humano, le dijo: "Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra".*

El verbo dominar o "señorear", no significa solo subyugar con propósitos egoístas, sino cuidar y proteger. La vida humana es una vida inteligente y los animales son seres irracionales.

La manera como tratamos a los animales expresa de cierto modo la manera como tratamos la vida. Inclusive, como tratamos a los seres humanos que están bajo nuestra responsabilidad. Las personas no merecen solamente compasión. Merecen también justicia. Sé justo. "El justo cuida de la vida..."

En el lado opuesto de la justicia está la injusticia, que termina siendo crueldad. El perverso es déspota, hasta cuando es compasivo. Mira de arriba a abajo. Como si por el hecho de precisar de ayuda, las personas fuesen humanas que él.

Si pudiésemos llevar al laboratorio los sentimientos del perverso, veríamos que la crueldad no pasa de ser un auto castigo inconsciente, por el desasosiego que su corazón siente. No es feliz. No sabe explicar por qué, pero siente que le falta algo y se culpa, por eso se maltrata a sí mismo realizando actos de crueldad para con los demás. Cree que eso aumentará el dolor que él inconscientemente cree que merece.

Si pudiera mirar en la otra dirección, se daría cuenta que ser feliz es simple. Que no tiene complicación alguna. Es apenas reconocerse criatura. Reconocer que existe un Dios. Seguir sus consejos y enfrentar las luchas de la ' con la certeza de que no está solo.

Vive hoy una experiencia de amor y de justicia. Haz el bien a quien supuestamente necesita de ti, porque "el justo cuida de la vida de su bestia; mas el corazón de los impíos es cruel".

*Gén. 1:28.


Pr. Alejandro Bullón

jueves, 24 de agosto de 2017

DESDE LA TUMBA A LA GLORIA

Y oré a Jehová en aquel tiempo, diciendo. . . Pase yo, te ruego, y vea aquella tierra buena que está más allá del Jordán, aquel buen monte, y el Líbano. Pero Jehová se había enojado contra mí a causa de vosotros, por lo cual no me escuchó; y me dijo Jehová: Basta, no me hables más de este asunto. (Deut. 3: 23, 25, 26).

Nunca, hasta que se ejemplificaron en el sacrificio de Cristo, se manifestaron la justicia y el amor de Dios más señaladamente que en sus relaciones con Moisés. Dios le vedó la entrada a Canaán para enseñar una lección que nunca debía olvidarse; a saber, que él exige una obediencia estricta y que los hombres deben cuidar de no atribuirse la gloria que pertenece a su Creador. No podía conceder a Moisés lo que pidiera al rogar que le dejara participar en la herencia de Israel; pero no olvidó ni abandonó a su siervo. El Dios del cielo comprendía los sufrimientos que Moisés había soportado; había observado todos los actos de su fiel servicio a través de los largos años de conflicto y prueba. En la cumbre de Pisga, Dios llamó a Moisés a una herencia infinitamente más gloriosa que la Canaán terrenal.

En el monte de la transfiguración, Moisés estuvo presente con Elías, quien había sido trasladado. Fueron enviados como portadores de la luz y la gloria del Padre para su Hijo. Y así se cumplió por fin la oración que elevara Moisés tantos siglos antes. Estaba en el "buen monte", dentro de la heredad de su pueblo. . .

Moisés fue un tipo o figura de Cristo. . . Dios tuvo a bien disciplinar a Moisés en la escuela de la aflicción y la pobreza, antes de que estuviera preparado para conducir las huestes de Israel hacia la Canaán terrenal. El Israel de Dios, que viaja hacia la Canaán celestial, tiene un Capitán que no necesitó enseñanzas humanas que le prepararan para su misión de conductor divino; no obstante fue perfeccionado por el sufrimiento; "Porque en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados". . . Nuestro Redentor no manifestó las imperfecciones ni las debilidades humanas; pero murió a fin de obtener nuestro derecho a entrar en la tierra prometida.

"Moisés a la verdad fue fiel sobre toda su casa, como siervo. . . mas Cristo como hijo, sobre su casa; la cual casa somos nosotros, si hasta el cabo retuviéramos firme la confianza Y la gloria de la esperanza"(Heb. 3: 5, 6) (Patriarcas y Profetas, págs. 512, 513).


E. G. White

lunes, 21 de agosto de 2017

SER REAL

No intentes mal contra tu prójimo que habita confiado junto a ti. Prov. 3:29.

De todos los defectos de carácter, la deslealtad es seguramente uno de los peores. El hombre desleal actúa callado, en silencio, aparenta y finge que es amigo.

El otro día recibí una carta de cierta persona que estaba indignada. Su mejor amigo, a quien había ayudado a ingresar en la empresa, lo traicionó cobardemente y le robo el cargo. “Podía esperar eso de cualquier otro, menos de quien consideraba ser mi mejor amigo”, decía la carta.

Conversé telefónicamente con una señora que invitó a su mejor amiga a vivir con ella por un tiempo, debido a los momentos difíciles que la amiga pasaba y cuando abrió los ojos, la amiga estaba teniendo un caso con su esposo. “¿Cómo puede haber gente tan fingidora, mentirosa e hipócrita?”, decía ella.

En el texto de hoy, Salomón se dirige a ese tipo de personas. Gente que por envidia, inseguridad, ambición o complejo, no sabe ser leal.

La traición perjudica más al traidor que al traicionado. Cualquier dolor que viene de afuera pasa. Puede necesitar un poco de tiempo, pero pasa. La herida cierra y después quedan solamente las cicatrices. Pero las heridas interiores son fatales. Destruyen la vida lentamente.

Un día me caí en la bañera, me golpeé la cabeza y perdí el sentido. Cuando desperté, revisé mi cuerpo y aparentemente estaba bien. No sangraba, no había hematomas, nada que llamara la atención. Pero media hora mas tarde, me volví a desvanecer. Me llegaron al hospital y después de algunos exámenes me internaron. Cuando el peligro pasó, el médico me dijo: “Si hubiera tardado un poco mas en llegar al hospital, estaría muerto”. Por fuera no tenia nada, por dentro estaba sangrando.

La traidora Sandra, puede ser que no lo sepa, pero Sandra por dentro no es feliz ni disfruta de la vida. Su deslealtad lo lastima más de lo que lastimo al amigo, y lo que consigue con su traición, solo destruye la paz de su corazón.

En Jesús hay plenitud. En Jesús tú adquieres fuerza para luchar legítimamente por tus sueños sin recurrir a actitudes cobardes como la traición. En Jesús la vida cobra dimensiones altruistas.

Haz de este día un día de amistad leal con aquellos que te admiran y confían en ti. “No intentes mal contra tu prójima que habita confiado en ti”.


Pr. Alejandro Bullón

viernes, 18 de agosto de 2017

DEVUELVE A DIOS LO SUYO

Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti. (Gén. 28: 22).

Siguiendo la costumbre de conmemorar los acontecimientos de importancia, Jacob erigió un monumento a la misericordia de Dios, para que siempre que pasara por aquel camino, pudiese detenerse en ese lugar sagrado para adorar al Señor. . . Con profunda gratitud repitió la promesa que le aseguraba que la presencia de Dios estaría con él; y luego hizo el solemne voto: "Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, y si tornare en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios, y esta piedra que he puesto por título, será casa de Dios: y de todo lo que me dieres, el diezmo lo he de apartar para ti".

Jacob no estaba tratando de concertar condiciones con Dios. El Señor ya le había prometido prosperidad, y este voto era la expresión de un corazón lleno de gratitud por la seguridad del amor y la misericordia de Dios. Jacob comprendía que Dios tenía sobre él derechos que estaba en el deber de reconocer, y que las señales especiales de la gracia divina que se le habían concedido, le exigían reciprocidad. Cada bendición que se nos concede demanda una respuesta hacia el Autor de todos los dones de la gracia. El cristiano debiera repasar muchas veces su vida pasada, y recordar con gratitud las preciosas liberaciones que Dios ha obrado en su favor, sosteniéndole en la tentación, abriéndole camino cuando todo parecía tinieblas y obstáculos, y dándole nuevas fuerzas cuando estaba por desmayar. Debiera reconocer todo esto como pruebas de la protección de los ángeles celestiales. En vista de estas innumerables bendiciones debiera preguntarse muchas veces con corazón humilde y agradecido: "¿Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para conmigo"? (Sal. 116: 12).

Nuestro tiempo, nuestros talentos y nuestros bienes debieran dedicarse en forma sagrada al que nos confió estas bendiciones. Cada vez que se obra en nuestro favor una liberación especial, o recibimos nuevos e inesperados favores, debiéramos reconocer la bondad de Dios, expresando nuestra gratitud no sólo en palabras, sino, como Jacob, mediante ofrendas y dones para su causa. Así como recibimos constantemente las bendiciones de Dios, también hemos de dar sin cesar (Patriarcas y Profetas, págs. 184, 185)


E. G. White

martes, 15 de agosto de 2017

POR AMOR DE SU NOMBRE

Porque tú eres mi roca y mi castillo; por tu nombre me guiarás y me encaminarás. Sal. 31:3.

Este es un salmo de aparentes contradicciones. El salmista afirma que el Señor es su roca y su “fortaleza”, pero en el versículo 10 se lamenta: “Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar”. ¿Qué tipo de roca o fortaleza es esa, que no puede sacarlo de la tristeza y de los gemidos?

Este salmo es una fotografía de la realidad humana. Es la lucha entre la fe y los sentimientos. De un lado, la confianza y la certidumbre. Del otro, la duda y la ansiedad. “Yo sé que Dios me va a proteger, pero ¿y si no me protege?” Este es el frecuente drama del cristiano.

El versículo de hoy nos da la seguridad de que Dios actuará. El salmista enfatiza: “por tu nombre me guiarás y me encaminarás”. Aquí aparece la teología del conflicto cósmico y la razón del sufrimiento humano.

¿Por qué el enemigo trae dolor, lágrimas y tragedias a los hijos de Dios? Porque quiere que la criatura piense que el sufrimiento es causado por Dios y así se rebele contra el Creador. Fue por eso que Satanás le dijo a Dios con relación a Job: “Extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu propia presencia”. Después, el relato afirma:

“Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza”.*

¿Quién es el que trae sufrimiento al ser humano? Satanás. Pero él quiere que tú pienses que es Dios el que te hace sufrir. Ante esta realidad, David dice: “por tu nombre me guiarás y me encaminarás”.

Cuando tú sufres, está en juego el nombre de Dios. Su carácter y su soberanía. El enemigo hace que tú cierres los oídos a los consejos divinos y que termines lastimándote. Inmediatamente después, coloca en tu mente la idea de que Dios es injusto, que no se acuerda de ti o que te abandonó. En esa hora es cuando Dios será tu roca y tu fortaleza. Te extenderá la mano, por dos razones. Porque te ama y quiere verte feliz, y también porque su nombre está en juego. Cada vez que tú sufres, los ángeles del universo están ansiosos para ver cómo reaccionas. Con tu manera de reaccionar estarás enalteciendo la misericordia divina o denigrando el carácter del Creador.

Por eso, hoy, descansa en las promesas de Jesús. “Porque tú eres mi roca y mi castillo; por tu nombre me guiarás y me encaminarás”.

*Job 2:5,7.


Pr. Alejandro Bullón

sábado, 12 de agosto de 2017

ANDAR EN INTEGRIDAD

El que camina en integridad anda confiado; mas el que pervierte sus caminos será quebrantado. Prov. 10:9.

Vivimos en días de inseguridad. Hay violencia por todos lados. Tú sales de casa por la mañana y no estás seguro de volver a la anoche. Las empresas privadas de seguridad han crecido mucho en los últimos años. ¿Quién no desea protegerse?

En el versículo de hoy encontramos la receta divina para andar seguro. "El que camina en integridad -afirma el escritor bíblico- anda confiado". Integridad en hebreo tiene el significado de "estar completo". Si las flechas envenenadas estuviesen hiriendo a todo el mundo, tú estarás seguro si tu cuerpo está protegido en el refugio. No puede quedar nada de ti afuera. Ni la cabeza, ni los brazos, ni los pies. El refugio es tu seguridad.

Esta es la recomendación divina: Anda en los caminos del Señor con todo tu ser, de forma completa, con tu mente, con tu cuerpo y con tu alma. No te dividas, no te desintegres. Eso puede ser fatal.

Lo contrario de la integridad, en la opinión de Salomón, es la perversidad. El diccionario define la perversión como corrupción o deterioro. Cuando una persona muere, su cuerpo entra en descomposición. Es un proceso lento. Segundo a segundo. Minuto a minuto. Día tas día, hasta que queda completamente podrido y con el tiempo, se transforma en polvo.

Ese es el futuro para el que no sigue con integridad los consejos divinos. El peligro que corremos no es lo que los hombres nos puedan hacer. No son las amenazas de la noche o del día, ni los flagelos o cataclismos de la naturaleza. El gran peligro es quedar con un pie dentro del refugio y otro afuera.

Pretender servir a dos señores es cruel. Ningún ser dividido tiene paz. Vive, pero está muerto. Desintegrándose. Deteriorándose en un proceso lento, doloroso e irreversible.

¿Hay esperanza para quien se auto infligió heridas psicológicas y emocionales, tratando de vivir una vida doble? Cuando Jesús estuvo en esta tierra encontró personas destruidas, como la samaritana, María Magdalena y Zaqueo, y los reconstruyó por dentro. Los hizo de nuevo. Los curó.

Hoy Jesús continúa dispuesto a hacer maravillas. Todo lo que hay que hacer es ir a él, y decirle: ¡Aquí estoy, Señor! Toma mi vida en tus manos. Lo hago de todo corazón, porque "el que camina en la integridad anda confiado; mas el que pervierte sus caminos será quebrantado".


Pr. Alejandro Bullón

miércoles, 9 de agosto de 2017

TELAS DE ARAÑA

Te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios. Prov. 6:2.

Nunca digas algo que necesite ser explicado. Las palabras sabias son claras, cristalinas y verdaderas. La mentira es como una tela de araña. Cuanto más intentas salir de ella, más preso quedas. Cuanto más explicas, más complicas.

La palabra es una de las mayores bendiciones del ser humano. Es el mayor y mejor instrumento de comunicación. A través de ella tú puedes dar a conocer los sentimientos más nobles o más bajos. Con la palabra tú construyes, diseñas y escribes los cuadros más bellos. Con ella también traicionas, desfiguras y engañas.

En el versículo de hoy, el sabio Salomón presenta la palabra como instrumento de opresión. Irónico como pueda parecer, la víctima es el mismo dueño de la palabra.

El otro día leí la noticia de un niño de dos años que murió asfixiado con una bolsa de plástico. Me duele solo imaginar a aquella criatura queriendo sacar la cabeza, desesperada, tratando de respirar, mientras el plástico penetraba cada vez más en sus narices. El proverbio de hoy transfiere esta situación a la persona que habla sin pensar. Se asfixia en sus propias palabras. Se enreda, queda presa.

La persona que miente, lo hace porque se siente insegura. Finge ser lo que no es. Pinta cuadros irreales, describe situaciones ficticias. Esconde la verdad por miedo. En realidad, no se acepta tal como es.

Cuando Jesús le dijo a la samaritana: "Vé, llama a tu marido, y ven acá", recibió como respuesta: "No tengo marido". Mentira. Tenía marido. Pero Jesús crea un clima de amor y seguridad para que ella abra el corazón. "Bien has dicho", afirma el Maestro.* El mira dentro de ella, mira su mundo lleno de sombras, inseguridades y temores. Jesús está siempre dispuesto a encaminar a las personas por la senda de la verdad, porque ese es el único camino de libertad y paz.

A partir de aquel momento, la samaritana ya no necesitaba mentir. Estaba libre. Ya no era prisionera de sus mentiras, sus medias verdades o simplemente de sus silencios.

Encontrar a Jesús es encontrar la seguridad y la libertad. La vida se hace cristalina y las palabras transparentes. Recuerda el consejo del sabio: "Te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios".

* Juan 4:16-18.


Pr. Alejandro Bullón

domingo, 6 de agosto de 2017

¡TRAICIÓN!

Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado; ni se alzó contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él. Sal. 55:12.

Absalón, el hijo rebelde de David, avanzaba con sus ejércitos en dirección ' *a Jerusalén. El rey amaba la ciudad y sabía que si se quedaba allí para enfrentar al enemigo, la ciudad de Jerusalén sería destruida. De modo que, guiado por el buen sentido, inició la retirada.

"David subió la cuesta de los Olivos; y la subió llorando, llevando la cabeza cubierta y los pies descalzos. También todo el pueblo que tenía consigo cubrió cada uno su cabeza, e iban llorando mientras subían. Y dieron aviso a David, diciendo: Ahitofel está entre los que conspiraron con Absalón".*

Ahitofel había sido hasta entonces miembro prominente del consejo real de David. El rey confiaba en él y su tristeza aumentó al sentirse traicionado por un amigo.

Toda traición es dolorosa, y cuando el traidor es alguien en quien tú confías parece que el suelo tiembla bajo tus pies. No hay peores enemigos que aquellos que se fingen amigos. Porque ellos te conocen y saben cuáles son tus puntos frágiles.

Observa la tristeza del rey: "Sino tú, hombre, al parecer íntimo mío, mi guía y mi familiar; que juntos comunicábamos dulcemente los secretos, y andábamos en amistad en la casa de Dios".**

Es asombroso saber que Ahitofel congregaba con David en la misma iglesia. También existen traidores en la iglesia, entre los que dicen ser cristianos. Asusta, pero es real. Hay personas que nunca permiten que el evangelio trabaje en su corazón, que viven un cristianismo teórico, de fachada, pero el corazón nunca fue convertido.

El fin de Ahitofel fue triste. Acabó traicionándose a sí mismo. Se suicidó. La amistad es algo tan sagrado que el mismo Señor Jesucristo dice que es nuestro Amigo. Pero el traidor, por conveniencia, por envidia, o simplemente por maldad, pisa la tierra sagrada de la amistad para corromperla con la traición.

Si tú fuiste herido por la actitud desleal de un "amigo", pídele a Dios que te quite la amargura del corazón. Administra la traición con altruismo. Aprende a perdonar. Jesús aceptó que el traidor Judas participara de la última cena con él. No lo condenó. Dejó que la propia vida se encargase de cobrarle el precio de la traición.

2Sam. 15:30,31. "Sal 55:13, 14. 203


Pr. Alejandro Bullón

jueves, 3 de agosto de 2017

SED DE DIOS

Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas. Sal. 63:1.

Este salmo lo escribió David mientras atravesaba el desierto de Judá, perseguido por su propio hijo Absalón y traicionado por Ahitofel, uno de sus consejeros más cercanos.

El salmista estaba herido y triste, pero en medio de la tristeza hizo una declaración extraordinaria de fe: "Dios, Dios mío eres tú". La expresión "Dios mío" denota la profunda experiencia espiritual de alguien que en cierto momento soltó la mano poderosa de Dios y conoció las profundidades del pecado, pero que se levantó e hizo de su comunión con el Señor algo personal.

David no se contentaba con saber que Dios existía, quería que ese Dios fuese suyo. Spurgeon decía: "¿Pueden los ángeles entonar una canción más dulce que ésta?" Creo que no. No puede haber sentimiento más sublime que la paz que se apodera del corazón de quien hizo de Dios "su Dios".

El versículo de hoy muestra cómo fue que el salmista llegó a tener esa experiencia. "Yo te busco ansiosamente. En la lengua original dice "de madrugada te buscaré", tal como aparece en muchas versiones de la Biblia. Si juntamos ambas expresiones, habremos encontrado el secreto de David, "buscar a Dios de mañana, con ansiedad". No es fácil, porque el ser humano prefiere la acción en lugar de la devoción.

Cuando tú sales corriendo, de mañana, para cumplir tus deberes diarios, sin haber pasado tiempo con Dios, puede ser que las cosas salgan como lo habías planeado, pero tendrás en un rincón del corazón, la sensación de que algo no está bien. Es la inconsciente nostalgia de Dios, la instintiva necesidad del alma.

Mientras andaba por el desierto de Judá, el salmista contemplaba la tierra árida y sin vida. La falta de agua transformaba aquel lugar en tierra de chacales, víboras y escorpiones, tierra de muerte, ávida por una gota de agua. Aquel cuadro deprimente, impresionó el corazón de David, y dijo: "mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas".

Jesús es la fuente de agua que satisface la sed del corazón. El que bebe de esa agua, nunca más se sentirá vacío del alma. Por eso, di hoy como David: "Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas".


Pr. Alejandro Bullón

martes, 1 de agosto de 2017

UN INGREDIENTE DE LA FELICIDAD

Defended al débil y al huérfano; haced justicia al afligido y al menesteroso. Sal 82:3.

Virgil Gheorghiu, en su novela titulada La hora veinticinco, narra el drama de Iohann Moritz, un simple campesino rumano que no se preocupaba por las dificultades que los judíos enfrentaban en su tierra, hasta que en la guerra, lo confundieron con uno de ellos. Fue llevado a un campo de concentración, a pesar de sus protestas. Más tarde, en el camión en que llevaban a los judíos, alguien le preguntó: "¿Por qué está usted rebelado?" y él respondió: "No tengo nada en contra de los judíos, pero yo no soy uno de ustedes". Y el judío le retrucó: "Yo lo sé. Pero ahora eres uno de los nuestros."

Difícilmente el ser humano entenderá cómo se siente el débil, el huérfano, el afligido, o el desamparado, hasta subir en el camión que lleva a todas esas personas por el camino injusto de la vida que la estructura social les impone. Pero el consejo divino es: Preocúpate por ellos si quieres ser feliz.

El versículo de hoy no presenta una orden, sino un ingrediente de la felicidad. No es una carga, un peso, ni una obligación. Las enseñanzas bíblicas son secretos para una vida feliz. Hacer el bien, hace bien. La alegría que tú proporcionas con un gesto de nobleza, deja en ti un sentimiento de satisfacción y paz que no podrías comprar con todo el oro del mundo.

Debía tener 10 u 11 años de edad cuando encontré un billete de 50 soles. Me sentí feliz, eufórico, di saltos de alegría. Era mucho dinero. En aquel entonces, mi gran sueño era comprar un par de botines de fútbol. De repente, me crucé con otro muchacho de la misma edad. Estaba llorando.

-¿Qué te pasa? -le pregunté. Perdí un billete de 50 soles que mi padre me dio para pagar la cuenta en el almacén -me dijo. No lo pensé dos veces. Le devolví el billete.

¿Fue tan solo un acto de honestidad? Puede ser, pero me hizo mucho bien. Al segur mi camino, ya no tenía la euforia que había sentido cuando encontré el billete. Era otro sentimiento. Era una paz que nunca antes había sentido. Valía mucho más que un par de botines.

Al caminar por los caminos de la vida hoy, recuerda el consejo divino: "Defended al débil y al huérfano; haced justicia al afligido y al menesteroso".

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 30 de julio de 2017

DIOS QUIERE DIRIGIR A SU PUEBLO, SI ELLOS SE LO PERMITEN

"Pero el pueblo no quiso oír la voz de Samuel, y dijo: No, sino que habrá rey sobre nosotros" (1 Sam. 8:19).

El Señor indicó a Samuel que accediera a la petición del pueblo, pero que les advirtiese enérgicamente con respecto al pecado de elegir un gobernante temporal despreciando el gobierno divino... La idea de un monarca no armonizaba con el plan divino, sino con el orden de las naciones que no conocían ni aceptaban a Dios.

Después de esta tajante declaración, el pueblo siguió insistiendo en sus ideas y Samuel consintió. El pueblo estaba decidido a tener un rey. Concluyeron que Samuel no comprendía bien la situación. Pues si tan sólo conociera todas las circunstancias, los motivos y los designios y entendiera las grandes ventajas, él mismo estaría tan dispuesto como ellos a tener un rey y, de este modo, no serían considerados como inferiores ni despreciados por las demás naciones. En su ceguera espiritual no podían ver más allá de Samuel ni discernir que era la Palabra de Dios la que escuchaban a través de su siervo.

Dios estaba conduciendo, orientando y trabajando en favor de su pueblo de muchas maneras imperceptibles a los ojos humanos. Sus enemigos no podían discernir el origen de su sabiduría y poder, ni tampoco quién debía ser glorificado por la liberación asombrosa y el éxito sorprendente. Dios obró por medio de Gedeón. Pero la forma de liberación que empleó era de tal naturaleza que ningún ser humano podía adjudicarse la gloria y, al recordar la maravillosa victoria, no podrían exaltar la sabiduría de ningún mortal... El poder, la potencia y la sabiduría estaban en el cielo, pero ellos los querían sobre la tierra. Eran de Dios, el poderoso Rey, pero ellos querían ver todos estos atributos incorporados en una persona. Bajo esa luz, Dios consideró que Israel había pecado al rechazarlo. Si hubieran abrigado un temor reverente por Dios y lo hubieran considerado el supremo Gobernante, nunca habrían otorgado autoridad al poder humano ni permitido luego ser controlados por él.

Sin embargo, el Señor no iba a dejar que se colocara a Saúl en un puesto de responsabilidad sin que recibiera la luz divina. Debía recibir una nueva vocación, y el Espíritu del Señor vino sobre él. El efecto fue su transformación en un hombre nuevo. El Señor dio a Saúl un nuevo espíritu, otros pensamientos, otros propósitos y otros deseos que los que había tenido antes. Esta instrucción, con el conocimiento espiritual de Dios, debía unir su voluntad con la de Jehová.

Al conocer la voluntad de Dios, que le fue comunicada en forma íntegra, ¿pasó Saúl la prueba? ¿Honró entonces a Dios? Cuando fue puesto a prueba, no escuchó ni obedeció la orden expresa de Dios, sino que se aventuró en la transgresión (Carta 12a 1888).


E. G. White