domingo, 21 de mayo de 2017

RIQUEZAS... RIQUEZAS

No aprovecharán las riquezas en el día de la ira; mas la justicia librará de muerte. Prov. 11:4.

La expresión "el día de la ira" se menciona muchas veces en la Biblia. Se refiere al día final de la historia de este mundo. Al arreglo de cuentas del cual ningún ser humano podrá escapar. El universo tuvo un comienzo, es lógico que tendrá un fin.

Cierto día conversé con un grupo de adolescentes, que usaban las hojas de una Biblia para hacer cigarrillos de marihuana. El líder del grupo me dijo con soberbia: "La vida es mía y hago lo que quiero con mi vida". Era verdad. Podía hacer lo que deseara con la vida, pero eso de que la vida fuera de él, era mentira.

La vida es un don confiado por Dios al ser humano. Junto con el don de la vida, Dios le confió también el don de la libertad. Somos libres para hacer elecciones y tomar decisiones, pero, tan ciertamente como estamos vivos hoy, tendremos que rendir cuentas de la manera como administramos la vida.

En el proverbio de hoy, el sabio Salomón advierte que en el día final habrá cosas que hoy valen, y que en aquel momento no servirán para nada. El dinero es una de ellas. Cuando Jesús estaba en esta tierra, preguntó: "¿Qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?"*

Esta es la pregunta que debe determinar nuestras prioridades. El dinero es bueno y necesario. Nadie tiene que sentirse culpable por tener dinero, como resultado del trabajo honesto. Las riquezas también son un don que puede hacer maravillas en este mundo, cuando son administradas con sabiduría.

El problema está cuando hacemos del dinero el gran objetivo de la vida.

Cuando por causa del dinero el ser humano atropella los principios, olvida los valores espirituales y agrede su propia conciencia, allí es evidente que está en el camino equivocado. No es feliz en esta vida y se dirige peligrosamente a un final desastroso. Cuando el Señor llame a todos para el arreglo de cuentas final, será reprobado.

No tengas miedo de perder dinero por defender la justicia. Pídele a Dios sabiduría para establecer prioridades, en la familia, en el trabajo y en la vida en general. No mires solo lo que puedes palpar. Trata de ver más allá de las cosas materiales, porque: "No aprovecharán las riquezas en el día de la ira; mas la justicia librará de muerte".

* Mat. 16:26.

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 18 de mayo de 2017

VERDADERA SABIDURÍA

Él provee de sana sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente [. .. ] y preserva el camino de sus santos. Prov. 2:7, 8 Úp.

En el pasaje de hoy, el hombre que sigue los consejos divinos es descrito como el "recto", como el "que camina rectamente", y el "santo". La recompensa para este tipo de persona es que Dios será como un escudo para él, le dará sabiduría y lo preservará en su camino.

La sabiduría es el arte de vivir y saber vivir, condición indispensable para ser feliz. Si tú no sabes vivir, sufrirás, harás sufrir a los que te rodean, y terminarás teniendo una vida hueca, vacía y limitada a valores pasajeros.

Cuando tú buscas con sinceridad los consejos divinos, recibes entonces "verdadera sabiduría". En hebreo, esta expresión es tushiyah, y transmite la idea de solidez.

¿Por qué tus planes se desbarataron en un instante? ¿Por qué todo lo que soñaste en la vida y parecía que se estaba realizando, explotó en mil pedazos? Dios ofrece tushiyah a los que lo buscan. Si tú aceptas y quieres, aquello que estás construyendo será sólido e indestructible.

En ese proceso de edificación, el Señor promete ser también tu "escudo". Cuando los vientos contrarios soplen con violencia o los huracanes de la vida intenten destruir tus realizaciones, Dios te protegerá. Nada, ni nadie, será capaz de destruirte. Todas estas promesas son hechas a sus santos. En hebreo se utiliza la palabra chasidim, que literalmente significa: sus "adoradores fervorosos".

En el tiempo de los macabeos, los chasidim eran aquellos que voluntariamente escogían seguir las enseñanzas divinas y vivían de un modo diferente al de aquellos que trataban de amalgamar los principios bíblicos con la cultura griega.

Esta es una advertencia para salir del secularismo. Muestra el peligro de querer servir a Dios, mientras al mismo tiempo el individuo trata de seguir las normas morales de una cultura que sacó a Dios del escenario.

¿Por qué temer hoy si Dios es tu escudo y la fuente de la sabiduría? La pregunta que necesitas responder para comenzar con seguridad tus actividades hoy, es: ¿Soy yo un "chasidim"? Porque: "Él provee sana sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente... y preserva el camino de sus santos”.

Pr. Alejandro Bullón

lunes, 15 de mayo de 2017

¿CUÁN GRANDE ES TU DIOS?

Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado en la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo. Sal. 48:1.

¿Cuan grande es tu Dios? A muchos les gustan los dioses pequeños. Marionetas que pueden dirigir. Dioses que aprueben lo que la criatura hace y que estén siempre a su servicio. Los hombres se sienten bien con ellos.

Este tipo de dios hace mal. Puede calmar la conciencia así como un comprimido calma el dolor de muelas, por un instante, pero no cura. Es un simple paliativo, un apósito que cubre una herida infectada. Son dioses de mentira. Pura ilusión. Simple "energía", "luz" o "aura".

Pero, el salmo de hoy nos habla de un Dios grande, soberano y personal.

El salmista no trata de definir a Dios. Solo lo describe. Así son las cosas con Dios. Tú puedes aceptado o rechazado. Eres libre. Pero, si no lo aceptas, no por eso cambia la existencia divina ni sus propósitos. Él continua siendo Dios, soberano y eterno.

¿Por qué debe el Señor ser alabado? Porque existe una relación personal entre él y sus criaturas. No es un Dios ausente. No desaparece ni se "lava las manos". No es únicamente una fuerza, sin personalidad. "Dios es amor".* Dios creó al ser humano por amor. Por amor compartió su vida y ante ese hecho, la criatura se siente bien, se siente cómoda y siente el deseo de enaltecer su nombre, de celebrar, cantar, glorificar. Eso es justamente lo que significa la palabra hebrea halal, que en castellano se traduce como "alabanza".

Hay otro pensamiento en el versículo de hoy. Debemos alabado "en la ciudad de nuestro Dios". Cuando este salmo fue escrito, Jerusalén era considerada la "ciudad de Dios". Por tanto, esta invitación es para que lo alabemos en la iglesia. Hay algo especial cuando los hijos de Dios se reúnen para alabar. La alegría de uno pasa al otro. El espíritu de adoración es contagioso. Puede ser que tú estés cargando un problema, o te sientas triste y afligido, pero cuando entras en la "casa de Dios" y te congregas con los otros adoradores, repentinamente comienzas a dar te cuenta que tu Dios es grande.

¿ y para qué todo esto? ¿Solo para que Dios se sienta bien? No, el que pasa a sentirse bien eres tú, porque si tu Dios es grande, no hay problema que no pueda resolver.

Haz una prueba: Asiste a la iglesia, alaba al Señor y verás que la vida es más fácil de ser vivida. Y no te olvides hoy que "grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado en la ciudad de nuestro Dios".

* 1 Juan 4:8.

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 12 de mayo de 2017

DI LA VERDAD CON AMOR

Porque mi boca hablará verdad, y la impiedad abominan mis labios. Prov. 8:7.

La verdad tiene un precio. Muchos no están dispuestos a pagar ese precio y optan por seguir los caminos de la mentira, de las medias verdades, o como quiera llamarse aquello que no es cristalino y transparente.

La mayor parte de las veces, la verdad envuelve dolor. Tal vez sea ése el precio más alto que cobra, y como el ser humano detesta el dolor, es lógico que escoja otro camino, cuyo fin es la muerte.

Es extraño que la senda del dolor conduzca a la vida, pero desde la entrada del pecado, la solución para el problema de la muerte estaba en el dolor. Un corderito murió en silencio en el jardín del Edén y su sangre mojó el camino de la historia hasta llegar a la cruz del Calvario donde Jesús mismo, el verdadero Cordero de Dios, sufrió el dolor mayor al entregar su vida en favor de la raza humana. Ese acto nos libró de la muerte. ¿Por qué será que los hombres, queriendo huir del dolor que la verdad incluye, caen en la mentira que es el camino de la muerte?

A lo largo de mi vida he visto historias tristes. Vidas destruidas, hogares deshechos, relaciones arruinadas por falta de la verdad. Los argumentos para explicar una mentira son muchos y muy variados. "No quería que sufrieras", "Decidí ahorrarte el dolor", "No tuve el valor", "Creí que nunca lo descubrirías".

Salomón fue un hombre que, además de ser inspirado por Dios, aprendió mucho con los golpes de la vida. Por eso, en el versículo de hoy habla con convicción. "Mi boca hablará verdad". Ninguna mentira tiene justificación.

La palabra "proclamar" en hebreo se atribuía a los heraldos que anunciaban buenas nuevas cuando el ejército regresaba de la guerra, a pesar del resultado. Buenas nuevas no son apenas las noticias agradables, son a veces realidades dolorosas, pero solo a partir de la realidad tú puedes arreglar el presente y encarar el futuro.

Haz de tus palabras, palabras de verdad. No te escondas, no huyas, no te "laves las manos", no lo dejes para mañana. Pídele a Dios que ponga amor en tus labios. Muestra misericordia cuando expreses la verdad, pero no la escondas por causa del dolor que puede provocar. Acuérdate del consejo de Salomón y di como él: "Porque mi boca hablará verdad, y la impiedad abominan mis labios".

Pr. Alejandro Bullón

martes, 9 de mayo de 2017

ESTRELLAS FUGACES

Cuando los impíos son levantados se esconde el hombre; mas cuando perecen, lo, justo, " Proverbios 2:28.

Adolfo Hitler tuvo un sueño. Creía en una raza superior y trató de conquistar el mundo de sus días para establecer la superioridad de su raza. Su carrera loca no tuvo escrúpulos. Mató, arrasó y destruyó, pero como todo mortal, también llegó a su fin.

Esa es la sentencia divina. La criatura no tiene hacia dónde huir. El tiempo de vida recibido de Dios puede ser usado para construir o destruir. El don de la libertad puede dar lugar a la perversión o a la justicia, pero la muerte es inevitable. Como la noche sucede al día, como el invierno viene después del otoño, la muerte llega colocando un punto final a cualquiera de las intenciones humanas.

La brevedad de la vida y la certeza de la muerte, son dos motivos poderosos para vivir con sabiduría, administrando con prudencia cada pensamiento, sentimiento y acción.

La historia universal exhibe una larga lista de gente que ignoró el consejo de Salomón. Hombres y mujeres que creyeron que eran eternos. Fueron temidos en vida, persiguieron, humillaron y pretendieron quitar a Dios del escenario. Hoy, la historia registra el nombre de esas personas como estrellas fugaces. Brillaron con intensidad por algún tiempo, y luego se desvanecieron y se perdieron en el polvo de la historia.

Lo peor de todo es que, por más que la muerte sea desagradable, en el caso de esas personas fue un presente misericordioso de Dios. La vida que vivían no era vida. La muerte para ellos fue el punto final a una historia de desesperación, locura y obsesión.

La felicidad de una persona y la realización de cualquier sueño, depende de la correcta relación que ella tiene con su Creador. El ser humano es apenas una pieza. Ninguna pieza funciona fuera de su lugar.

Cuando la criatura pretende ser Dios, se transforma en perversa y los resultados son sueños locos y devaneos que asustan. Por eso, haz de este día un día de estrecha comunión con Dios, porque: "Cuando los impíos son levantados se esconde el hombre; pero cuando perecen, los justos se multiplican".

Pr. Alejandro Bullón

sábado, 6 de mayo de 2017

PERDÓN EN JESÚS

JAH, si mirares a los pecados, ¿quién, oh Señor, podrá mantenerse? Pero en ti hay perdón, para que seas reverenciado. Sal. 130:3, 4.

La culpa tiene el terrible poder de paralizar. Paraliza la vida, los planes y los sueños. Nos hace sentir sucios, indignos y sin derecho a nada. Hay mucha gente fracasada en la vida porque, inconscientemente, aceptó la derrota como una forma de autocastigo. Esa gente cree que el sufrimiento que la culpa le produce, puede, de alguna forma, ganar un punto a su favor delante de Dios.

El salmista conocía muy bien el peso de la culpa, por eso menciona a Dios dos veces en una frase tan corta. "JAH, si mirares a los pecados, ¿quién, oh Señor, podrá mantenerse?" Se sentía como polvo. Por más que intentase justificarse o sublimar la culpa, su iniquidad lo condenaba. El martillo del pasado lo crucificaba en el madero de su propia conciencia.

¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse? Es la pregunta que perturbó al ser humano a lo largo de los tiempos. La respuesta es: Nadie. Porque el pecado mata. Mata lentamente, poco a poco, imperceptiblemente. Al comienzo, roda parece maravilloso, tú sientes sensaciones que nunca antes sentiste. Te sientes libre como un ave, tomas tu vida y vuelas por el mundo sin límites ni fronteras, por donde tu imaginación te lleva.

Pero el tiempo pasa. Implacable. Cruel. Insensible. Y cuando tú comienzas a darte cuenta de los estragos en tu vida física, moral o psíquica, ya es tarde. Las sombras de la noche ya te envuelven, te gustaría que el día se prolongara para cambiar el rumbo de las cosas, pero sientes como si la propia vida escapase de tus manos. No hay duda, el pecado mata. Nadie subsiste a él.

Por eso, la única solución está en el perdón, y el perdón solo puede alcanzarse a través de Jesús. Este don divino es ofrecido gratuitamente a todos, pero solo lo reciben "los que lo reverencian", es decir, los que le temen. Este temor no tiene nada que ver con el miedo. Es el resultado del amor, nacido de un corazón agradecido que aprendió a confiar en Dios ya creer en sus promesas.

A pesar de tu pasado, hoy puede ser un nuevo día para ti. Ayer ya pasó. No Cuenta. El futuro todavía no llegó, está en las manos de Dios. Aprovecha el presente para decir, como el salmista: "JAH, si mirares a los pecados, ¿quién, oh Señor, podrá mantenerse? Pero en ti hay perdón, para que seas reverenciado".

Pr. Alejandro Bullón

miércoles, 3 de mayo de 2017

PEREGRINOS RUMBO AL HOGAR

El justo no será removido jamás; pero los impíos no habitarán la tierra. Prov. 10:30.

Si tú nunca estuviste lejos de casa, te será difícil entender el valor de la esperanza. Israel era un pueblo peregrino, alimentado por la esperanza. Desde la promesa hecha a Abram, Israel siempre soñó con heredar la tierra y habitar en ella. La promesa se cumplió en cierta medida, porque un día llegaron y conquistaron la tierra de Canaán, pero lamentablemente, no permanecieron.

Salomón habla hoy a los peregrinos de nuestros días. Ante las adversidades, conflictos y dificultades diarias, somos alimentados por la bendita esperanza de que quedaremos en este mundo para siempre. En esta vida, todo es transitorio y pasajero. Somos peregrinos que estamos yendo a nuestro verdadero destino.

La "tierra" que Dios promete hoya sus hijos, no está en este mundo. Hay un cielo, hay una vida mejor, hay un paraíso. Parece una utopía hablar de estas cosas en pleno siglo XXI. El pragmatismo que invade la cultura de nuestros días, se rehúsa a aceptar el paraíso como una realidad. Pero las Sagradas Escrituras afirman contundentemente que el cielo existe. "Pero los impíos no habitarán la tierra".

En el versículo de hoy, se dice que son los justos los que entrarán en esa tierra. En otra parte, el mismo Salomón menciona dos características de los que un día habitarán allá. Rectitud e integridad. * Estos aspectos del carácter tienen que ver con la manera como las personas se comportan ante las circunstancias.

Las cosas son como son, no como yo imagino que deben ser. La noche es noche por más que yo amontone toneladas de luz artificial. Cuando tú no aceptas la realidad de la vida, inventas un estilo de vida ambiguo. Creas tus propias normas, te disfrazas, aparentas y divides tu mundo interior al punto de inhabilitarte para disfrutar de la vida plena. Pierdes la rectitud y la integridad.

Un corazón dividido. Una mente cercenada, un cuerpo con un pie yendo a la derecha y el otro a la izquierda. Así el hombre crea su propio infierno en esta tierra. Las llamaradas de su conciencia dividida le atormentan día y noche. Para esas personas no existe la esperanza de un mundo mejor, ni aquí ni en el cielo.

Vale la pena cultivar los valores, porque "el justo no será removido jamás; pero los impíos no habitarán la tierra".

* Cf Prov. 2:21.

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 30 de abril de 2017

TODO TIENE EXPLICACIÓN

Se llenó de amargura mi alma, y en mi corazón sentía punzadas. Tan torpe era yo, que no entendía; era como una bestia delante de ti. Sal 73:21, 22.

Hay cosas que no tienen explicación. Un día visité en el hospital a una joven que había intentado suicidarse. El novio la había dejado faltando solo tres semanas para el casamiento.

"¿Por qué Dios permitió que me pasara eso a mí?", me preguntó llena de amargura. A veces me gustaría tener todas las respuestas. Las personas se sienten asfixiadas por aquel dolor: ¿Por qué hay padres que perdieron a su hijo, gente que fue víctima de una tragedia? ¿Por qué hay personas sinceras que no logran entender tantos "porqués" de la vida?

El salmo de hoy describe la amargura que sintió un hombre al preguntarse tantas cosas y recibir como respuesta apenas el silencio de Dios. Este hombre se llamaba Asaf. Hay cosas que él no entendía. ¿Por qué los justos sufren y los impíos prosperan? ¿Qué clase de Dios es ese que parece incapaz de atender el clamor de sus hijos?

Para poder comprender algunas cosas tú necesitas retirarte, meditar, observar y permitir que Dios te hable al corazón. Fue lo que le pasó al salmista. El Salmo 73 es el fruto del tiempo que Asaf tomó para meditar.

La reflexión de Asaf no fue aquella reflexión introspectiva o filosófica, a través de la cual tú pretendes llegar a respuestas dentro o alrededor de ti, analizando las circunstancias que envuelven los hechos. Asaf dice: "Cuando pensé para saber eso, fue duro trabajo para mí, hasta que entrando en el santuario de Dios, comprendí el fin de ellos". *

El Santuario no era para Israel apenas un templo físico, era también la presencia de Dios. A solas con Jesús, en su compañerismo y en sus brazos, tú verás que hasta las cosas incomprensibles de esta vida, tienen sentido.

Cuando finalmente Asaf entendió que las conquistas y victorias de los impíos no significan necesariamente una victoria, que el sufrimiento de los justos no es una derrota, tuvo vergüenza y dijo: "Se llenó de amargura mi alma, y en mi corazón sentía punzadas. Tan torpe era yo, que no entendía; era Como una bestia delante de ti".

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*Sal. 73:16, 17.

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 27 de abril de 2017

LA VISA, POR FAVOR

El que confía en su propio corazón es necio; mas el que camina en sabiduría será librado. Prov. 28:26

La visa. Una simple visa. Quedé parado dos días en Madrid por falta de visa para entrar en Guinea Ecuatorial. ¿Error de información? ¿Falta de información? ¿Información incompleta? A estas alturas no vale de nada tratar de descubrir la causa. Estoy en Madrid, sin poder viajar, mientras centenares de personas me esperan en Malabo, la capital de la ex-colonia española.

Sentado en la sala de espera del Hotel Asturias, en el centro de Madrid pienso una y otra vez en la importancia de una visa. Cuando tú tienes que viajar a otro país, ¿es deber de ese país adaptarse a aquello que tú crees, o es tu deber cumplir con los requisitos que el país exige? Yo creí que la tasa para la visa podía pagarse en el Consulado, pero el Consulado exigía que fuese pagada en el Banco. Cuando la información me llegó, los Bancos ya habían cerrado y no sirvió de nada explicar la importancia de mi presencia en Malabo. No conseguí la visa. Quedé en Madrid, y no había vuelo hasta dos días más tarde.

Bueno, los Bancos mañana estarán abiertos y el problema estará solucionado. Pero ahora pienso en la vida eterna. Llegará un día cuando todos tendremos que presentar la visa de entrada al reino de los cielos. La Biblia afirma eso categóricamente. El cielo no es el fruto de la imaginación de gente que trata de sublimar el dolor y los sufrimientos de este mundo. El cielo tampoco es la justificación de personas débiles, incapaces de afrontar con responsabilidad, brío y coraje las amarguras de esta vida. El cielo existe. Es una de las verdades más cristalinas de la Biblia.

Cuando la historia de este mundo llegue a su fin, todos, lo creamos o no, tendremos que presentar la visa de entrada y en ese día no tendrá mucho valor lo que "creemos", o "pensamos". No valdrá de nada ninguna explicación o justificación. No es deber del país adaptarse a lo que crees, y sí es tu deber cumplir con los requisitos que el país exige.

"El que confía en su propio corazón es necio; mas el que camina en sabiduría será librado". Por eso hoy, antes de iniciar la lucha por la vida, verifica si tu visa está lista. No es lo que tú piensas o crees, es lo que Dios dice. No es lo que tú imaginas, es lo que afirma la Palabra de Dios, porque: "El que confía en su propio corazón es necio; mas el que camina en sabiduría será librado.

Pr. Alejandro Bullón

lunes, 24 de abril de 2017

GENEROSIDAD DIVINA

Vuelve, oh alma mía, a tu reposo, porque Jehová te ha hecho bien. Sal. 116:7.

Este es uno de los salmos más extraordinarios de la Biblia. Algunos expositores bíblicos creen que es tan grandioso como el Salmo 23. Es un himno de gratitud a Dios, por sus obras maravillosas de liberación.

Al comienzo del salmo hay un momento en que el salmista parece no tener fuerzas para resistir las pruebas. "Me rodearon ligaduras de muerte, me encontraron las angustias del Seol; angustia y dolor había yo hallado", se Lamenta en el versículo 4. Pero si tú continúas leyendo, verás que en medio d: la desesperación, el salmista clama a Dios, v el Padre oye el clamor del hijo sincero.

En el versículo de hoy, el salmista se encuentra de nuevo frente al peligro, pero esta vez no cae en la desesperación. Sabe, por experiencia propia, lo que Dios es capaz de hacer, y hablando consigo mismo, dice: "Vuelve, oh alma a tu reposo, porque Jehová te ha hecho bien".

La expresión "te ha hecho bien" quiere decir que ha sido generoso contigo. La generosidad es la palabra clave. Tiene que ver con la misericordia. Se relaciona con un amor sin medida. Así es como Dios te ama a ti. La protección divina en la hora de la angustia no es un derecho que tú hayas conquistado. No hicimos nada para merecerlo, pero Dios por su generosidad, extiende la mano en nuestra dirección.

Dios promete cuidarte en las horas más difíciles. Él siempre cumple sus promesas, por tanto, cuál es el motivo para estar ansioso? Si él hizo maravillas en el pasado, ¿por qué no puede hacerlas ahora?

Vuelve, oh alma mía, a tu reposo". Nota cómo el autor se dirige a sí mismo. Vuelve. Regresa. Retorna. Hay algo que no anda bien con esta alma. Ir como paloma lejos del nido, huyó buscando socorro. Las almas ansiosas siempre son almas que huyen. Huyen de Dios y de la realidad. Crean fantasmas imaginarios, se desesperan, entran en pánico y cometen tonterías.

Volver al reposo es volver al nido. El nido son los brazos del Padre que esta siempre esperando. Sé que el drama que tú estás viviendo es grande. Pero en Cristo tú tendrás la capacidad de ver la dimensión verdadera del drama que vives y, a partir de ahí, encontrar la salida.

Por tanto, no te desesperes. Este puede ser el gran día para ti. Con Cristo, los días son días de victoria. Por eso: "Vuelve, oh alma mía, a tu reposo, porque Jehová te ha hecho bien".

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 21 de abril de 2017

¿DE QUIÉN SERÁ LA TIERRA?

Porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella. Prov. 2:21.

El sueño de Israel era heredar la "tierra". Para ellos, la "tierra" era Canaán el lugar que Dios había prometido otorgar a Abram y a su descendencia. Pero cuando Salomón escribió este proverbio, los hijos de Israel ya habitaban en Canaán. Jerusalén era la capital. Por tanto, la promesa que estudiamos hoy, se refiere a otra "tierra", y no simplemente a esta tierra. El salmo se refiere a otro mundo mejor, adonde el pecado no llevó los flagelos del dolor y la tristeza.

En este mundo hay lágrimas, tragedias y muerte. La sabiduría que Dios le ofrece a sus hijos no es un antídoto contra esas cosas, sino la habilidad de lidiar con ellas y salir victoriosos. Jesús mismo dijo: "En el mundo tendréis aflicción..."*

Pero, aunque los que siguen los consejos divinos tienen la habilidad de administrar los problemas de esta vida, el plan final de Dios es llevarlos a un mundo mejor. "Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más... Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor ni dolor; porque las primeras cosas pasaron".**

En el consejo de hoy, Salomón presenta la integridad como resultado d, una vida sabia y como requisito para experimentar, aun en esta vida, parte d; las bendiciones prometidas por Dios.

Integridad viene de la palabra entero. El todo sin una parte no es íntegro No es posible para el ser humano ser feliz, dividiéndose antes las circunstancias de la vida. Dividirse es ausencia de compromiso y produce desintegración.

Querer andar por dos caminos al mismo tiempo es una imposibilidad, además de una tontería. La ambigüedad destruye y mata. Mata los sueños, los valores y los principios. Y sin principios no existe vida. Son ellos los que, sustentan la existencia. Imagina por ejemplo, el caos que habría si no existiera el principio de la gravitación.

La pregunta de hoy, es: ¿Soy coherente? ;Hay armonía entre mis palabras,, mis actos? ¿Hay integridad en mi proceder? ¿Estoy yendo a una tierra mejor, o estoy tratando de ir, pero en realidad no estoy yendo? Esa es la clave: "Porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella".

* Juan 10:33. ** Apoc. 21:1, 4.

Pr. Alejandro Bullón

martes, 18 de abril de 2017

DIGNO DE SER ALABADO

Porque grande es Jehová digno de suprema alabanza, temible sobre todos los dioses. Sal 96:4.

T u actitud ante Dios y la manera como tú adoras, será proporcional al tamaño de tu Dios. El salmista contrasta en este salmo el Dios "grande... j, digno de suprema alabanza", con los dioses creados por el ser humano.

Si tú te fabricaste tu propio dios, es lógico que en el momento de adorarlo tu preocupación sea solo tú y tus sentimientos. Por más que tú llames dios al objeto que tus manos o tu mente fabricaron, inconscientemente tú te sentirás superior a él. Ese tipo de dios está a tu servicio, pero el centro de tu adoración eres tú, no él.

Es impresionante la cantidad de veces que los salmos enaltecen y destacan la grandiosidad de Dios. Parece que las enseñanzas de este libro se proyectasen directamente para los tiempos en que vivimos, donde, para muchos, Dios no es más que una simple "idea".

Me asombró una entrevista de un destacado profesor universitario que nació y creció en la iglesia. "Dios -dijo ante las cámaras de la televisión-, es una idea positiva. Si tuviese que dar hoy una educación a mis hijos, les enseñaría a confiar en Dios. No como el Dios que los cristianos enseñan. Sino solo como una idea positiva que hace mucho bien".

¿Sabes por qué el ser humano llega a esa conclusión? Por causa del deseo de libertinaje, que confunde con libertad. "No quiero que un dios me esclavice". "Yo va superé esa etapa", dice, tratando de librarse de cualquier principio orientador que vaya contra su instinto.

El camino de la felicidad es establecido por un Dios "digno de ser alabado" y más temible que todos los otros dioses. Este temor no nace del miedo, y sí de la reverencia, del reconocimiento de que no soy una partícula independiente, perdida en el universo. Tengo un origen asegurado y un destino glorioso. Mi principio y mi fin se encuentran en el Dios eterno que un día me creó por amor.

Por más que los desafíos que tú enfrentes hoy sean grandes. Por más que tú sientas que no tienes fuerzas para resistir las pruebas de la vida, no te desanimes ni desmayes. No desistas, "porque grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; temible sobre todos los dioses".

Pr. Alejandro Bullón

sábado, 15 de abril de 2017

MUCHAS VOCES CONFUSAS

Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas. (Apoc. 18: 4).

En la última obra que se lleva a cabo para la amonestación del mundo, se hacen dos llamados distintos a las iglesias. El mensaje del segundo ángel es: "Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación" (Apoc. 14: 8). Y en el fuerte clamor del mensaje del tercer ángel se oye una voz del cielo que dice: "Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipe de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades" (Apoc. 18: 4, 5).

Así como Dios invitó a los hijos de Israel a salir de Egipto, para que pudieran guardar el sábado, invita a su pueblo a salir de Babilonia para que no adore a la bestia ni a su imagen. . . Después que la verdad haya sido proclamada como testimonio a todas las naciones, comenzará a actuar todo medio concebible de maldad, y las mentes serán confundidas por muchas voces que clamarán: "¡He aquí el Cristo! ¡Helo allí! ¡Esta es la verdad! Yo tengo el mensaje de Dios; él me ha enviado con gran luz". Entonces se removerán los hitos y se tratará de derribar las columnas de nuestra fe. Se hará un esfuerzo más decidido para exaltar el falso día de reposo y despreciar a Dios mismo al reemplazar el día que él bendijo y santificó. Se pondrá en vigencia la observancia de este falso día de reposo mediante una ley opresiva. . . Pero mientras Satanás obre mediante sus milagros mentirosos, se cumplirá el tiempo predicho en el Apocalipsis, y el ángel poderoso que iluminará la tierra con su gloria proclamará la caída de Babilonia y llamará a su pueblo a abandonarla.

¿Cuándo llegarán hasta el cielo sus pecados? Cuando la ley de Dios sea finalmente invalidada por medio de la legislación humana. Entonces la crisis le proporcionará al pueblo de Dios la oportunidad de demostrar quién es el Gobernante del cielo y de la tierra. Mientras un poder satánico esté conmoviendo los elementos inferiores, Dios enviará luz y poder a su pueblo, para que el mensaje de la verdad pueda ser proclamado a todo el mundo.

E.G. White

miércoles, 12 de abril de 2017

CUELLO O CORAZÓN

Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón. Prov. 3:3.

Es de madrugada en la ciudad de San Luís, Argentina. Ayer a la noche vi una escena conmovedora. Julio fue bautizado y la esposa no lo sabía. Fue una sorpresa, porque durante años él rechazó a Jesús. Las 800 personas que estaban en el teatro para oír la exposición de la Palabra de Dios, quedaron emocionadas.

Hoy ya es otro día. Todavía no salió el sol de la ventana del hotel contemplo la ciudad. Dentro de poco, miles de personas iniciarán las actividades del día. Al final de la tarde, unas volverán victoriosas, y otras derrotadas. La vida es así. Pero, podría haber sido de otro modo, porque Dios estableció principios para una vida productiva y feliz.

Uno de esos principios está en el proverbio de hoy. El sabio se refiere a los consejos divinos, como misericordia v verdad. Ambas palabras podrían ser traducidas también como benignidad y fidelidad. El consejo de Salomón es que esas enseñanzas deben ir atadas al cuello y escritas en el corazón.

Los judíos tomaban este consejo literalmente. Ataban miniaturas de las tablas de la ley al cuello, de modo que cada vez que se movieran pudieran ver aquel símbolo de los consejos de Dios y recordasen que la obediencia o desobediencia a esos consejos determinaría el triunfo o la tragedia de la persona.

Es triste observar que el ser humano por naturaleza es formalista. Le da mucha importancia a las cosas que se ven v descuida las que no se \,en. Ara los consejos al cuello, pero no los escribe en el corazón. Por eso, un día Dios dijo: "Este pueblo de labios me honra, pero su corazón está lejos de mí".*

No hay nada más destructivo que el formalismo. Vivir las apariencias. Cumplir todo en público, pero no vivir la verdad es perjudicial y destructivo. Además de no funcionar, conlleva el trauma de la incoherencia que desequilibra la vida interior.

Ya amanece. En el horizonte veo el sol. Este es un nuevo día y como todo ser humano desea ser feliz, por eso le pido a Jesús que el consejo de Salomón sea una realidad para mi "Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de ni corazón".

*Isa. 29:13.


Pr. Alejandro Bullón

domingo, 9 de abril de 2017

REFUGIO Y PROTECCIÓN

Pero yo cantaré de tu poder, y alabaré de mañana tu misericordia; porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia. Sal. 59:16.

Muchas veces David vio su vida amenazada. Muchas veces pasó por circunstancias en las que sentía que había llegado al fin. Desde el punto de vista humano, no había solución. Esta era una de esas circunstancias.

La noche estaba oscura. Afuera, los guardias, como perros rabiosos, vigilaban atentamente la casa de David. La orden de Saúl era: "No lo dejen escapar, mañana Yo mismo lo ejecutaré". "Pero Mical, su mujer, avisó a David y lo descolgó por una ventana, ti, él escapó". ¿Puedes imaginarte la ira de Saúl, al descubrir que la presa había escapado?

Leyendo la historia, tal como es narrada en 1 Samuel 19, tú podrías llegar a la conclusión de que la fuga del salmista fue el resultado de la viveza de su esposa Mical. Así somos los seres humanos. Tan pronto como salimos de una circunstancia difícil, pensamos "qué suerte tuve—, "escapé por poco". Instintivamente damos el crédito de la liberación a las personas, circunstancias o cosas.

David hizo diferente. El dice: "Cantaré de tu poder". Se está refiriendo al poder divino. Aquel amanecer podría haber sido el más trágico de su existencia. Cuando la luz del nuevo día despuntaba en el horizonte, podría estar muerto V, sin embargo, estaba vivo y lejos de la furia de sus enemigos. Por eso, añade: `... alabaré de mañana tu misericordia...".

Cada amanecer es un regalo de la misericordia divina. La noche puede haber sido oscura v tenebrosa, llena de peligros y violencia. Pero el sol siempre sale, trayendo alegría, esperanza y la perspectiva de una nueva oportunidad.

"Tu has sido mi amparo y mi refugio". El salmista agradece. No dice: "tuve suerte", sino "tu has sido mi amparo" Su experiencia es personal. El sol de un nuevo día puede salir para el mundo, pero la pregunta es, salió para ti? ¿Es Dios tu refugio, tu fortaleza, tu amparo en el día de "tu angustia"?

Un Dios personal puede resolver el drama que tú vives y que nadie comprende. Esto es salir del convencionalismo, de la rutina y de la monotonía v entrar en la dimensión de la intimidad con tu Dios.

Tu matrimonio está aparentemente condenado al colapso? ¿Está todo oscuro a tu alrededor? Canta hoy con David: "Pero yo cantaré de tu poder, y alabaré de mañana ni misericordia; porqué has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia".

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 6 de abril de 2017

MUJER VIRTUOSA

Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. Prov. 31:10.

Entró una noche en el camarín cuando me preparaba para hablar a miles de personas. Llegó con sus ojos tristes y la "deformidad física" que la atormentaba. Fue ella misma la que usó esa expresión. Me abrió su corazón y lloró. Me contó cuán fea se sentía cada vez que veía a una mujer bonita. "Los hombres tienen pena de mí", me confesó con lágrimas reprimidas.

La escuché. A veces es preciso decir todo lo que está guardado en el corazón y llorar, para sentir un poco de alivio. Para no morir envenenado por la amargura que corroe el alma. "Sueño, como toda mujer, en formar una familia, tener hijos, vedas crecer, pero estoy quedando cada vez más vieja, viendo mi sueño cada vez más distante", me dijo.

No era fea, como pensaba. Sus ojos parecían una laguna azul en un día de sol. La sonrisa tímida que se esforzaba por esconder, se asemejaba a un bello crepúsculo, asfixiado por las sombras de la autocompasión.

"Todo está mal conmigo", dijo, refiriéndose a su cuerpo. Era verdad. Todo esta mal. No con su cuerpo, sino con su alma. Presionada por los valores que los medios de comunicación imponen, vivía prisionera de sus verdugos interiores, que sentenciaban: "Fea". Ella medía su valor por normas estéticas. Ignoraba el proverbio de hoy: "Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas".

El adjetivo "virtuosa" significa una mujer de carácter, de fuerza espiritual, de habilidad. Esta no es solo una rosa perfumada que se marchita con el tiempo, es la roca que soporta los castigos del mar y del viento y, sin embargo, permanece altiva, segura de que su belleza excede los valores efímeros que los años se encargan de borrar.

El capítulo 30 de Proverbios termina diciendo: "Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehová, ésa será alabada". Temer al Señor es buscado todos los días. Es depender de él y confiar en él. Al vivir en comunión con la fuente de la fuerza espiritual, que es Jesús, todo ocupa su lugar exacto en el panorama de la vida. Ya nada perturba ni incomoda, ni envenena el espíritu. Esto vale también para los hombres.

Por eso, recuerda hoy antes de salir de tu casa, el proverbio que dice: "Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas".

Pr. Alejandro Bullón

lunes, 3 de abril de 2017

NO JUEGUES CON EL MAL

El hombre perverso cava en busca del mal, y en sus labios hay como llama de fuego. Prov. 16:27.

Todo el Brasil quedó espantado con la noticia del asesinato de un matrimonio de la clase media alta. Los mataron a palos mientras dormían. Si la noticia terminara aquí, sería apenas una noticia más en este mundo de violencia.

Lo que asustó fue el descubrimiento de que los asesinos habían sido la propia hija del matrimonio, el novio y un hermano de éste. Una historia para una película de terror.

El texto de hoy describe justamente este tipo de personas: "El hombre perverso cava en busca del mal", dice el versículo. El perverso es un depravado. Algo depravado describe algo echado a perder, algo que perdió su valor y solo sirve para ser tirado a la basura. Expresa profunda degradación moral.

¿Cómo llega un ser humano al terreno de la depravación? Comienza con una pequeña tontería. Luego la persona sigue el camino del mal, por curiosidad. Es una especie de aventura que lo fascina. Cuando una persona insiste en ese tipo de camino peligroso, termina en el terreno del cinismo. El cínico percibe el peligro del camino por donde va, pero no le da importancia, endurece su corazón y llama al mal, bien. Finalmente, más tarde o más temprano, el cínico cae en el abismo de la depravación.

La depravación no tiene límites. Es un abismo sin fondo. Siempre ofrece sensaciones más fuertes, no queda satisfecha con nada. Si tú crees que ya viste o escuchaste la historia más terrible de escenas depravadas, aún estás a mitad de camino. La mente depravada es capaz de imaginar cosas que difícilmente se les ocurriría a los más hábiles libretistas de Hollywood.

¿Hay esperanza de recuperación para el depravado? Las buenas nuevas del evangelio dicen que sí, que la hay. En el momento en que el más perverso de los seres humanos responde al llamado del Espíritu y acepta la gracia transformadora de Cristo, sucede el milagro del nuevo nacimiento. Todo lo que pasó queda borrado por el perdón gratuito de Jesús, y la persona recibe una página en blanco para escribir una nueva historia. Dios nunca consulta tu pasado, para ayudarte a construir tu futuro.

¡Que este nuevo día sea un día de victoria para ti! Las grandes victorias son el resultado de la suma de pequeñas victorias. Vence con la ayuda de Jesús, una batalla hoy. Deja el mañana en las manos de Dios, y recuerda: "El hombre perverso cava en busca del mal, y en sus labios hay como llama de fuego".

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 30 de marzo de 2017

CUIDAOS DE QUIENES CONTRADICEN LOS MANDAMIENTOS DE DIOS

"He aquí que un varón de Dios por palabra de Jehová vino de Judá a Bet-el; y estando Jeroboam junto al altar para quemar incienso... el altar se rompió, y se derramó la ceniza del altar, conforme a la señal que el varón de Dios había dado por palabra de Jehová" (1 Rey. 13:1, 5).

Cuando Jeroboam [quien reinó sobre las diez tribus de Israel después de Salomón] vio el altar roto y las cenizas dispersas en tierra, montó en cólera y exclamó: "¡Prendedle! Mas la mano que había extendido contra él, se le secó y no la pudo enderezar". Alarmado le dijo al profeta: Te pido que ruegues ante la presencia de Jehová tu Dios, y ores por mí, para que mi mano sea restaurada. Y el varón de Dios oró a Jehová, y la mano del rey se le restauró, y quedó como era antes".

"Y el rey dijo al varón de Dios: Ven conmigo a casa, y comerás, y yo te daré un presente. Pero el varón de Dios dijo al rey: Aunque me dieras la mitad de tu casa, no iría contigo, ni comería pan ni bebería agua en este lugar. Porque así me está ordenado por Palabra de Jehová, diciendo: No comas pan, ni bebas agua, ni regreses por el camino que fueres".

El profeta se negó a recibir un presente de Jeroboam, pero cayó ante la tentación de un anciano profeta que vivía en Betel... Y éste, yendo a él, le dijo: "Ven conmigo a casa, y come pan". Pero el varón de Dios le respondió del mismo modo que a Jeroboam... Entonces, el anciano profeta mintiéndole, le dijo: "Yo también soy profeta como tú, y un ángel me ha hablado por palabra de Jehová, diciendo: Tráele contigo a tu casa, para que coma pan y beba agua". Le dijo que el Señor le había hablado, cuando en realidad no lo había hecho. Sin duda, esto se repetirá una y otra vez.

El varón de Dios había sido intrépido al dar su mensaje de reproche. No había vacilado en condenar el falso sistema de culto del rey. Y había rechazado la invitación de Jeroboam, aunque se le prometió una recompensa; pero se tomó la libertad de dejarse persuadir por uno que pretendió tener un mensaje del cielo.

Cuando el Señor da a un hombre una orden como la que dio a este mensajero, sólo él puede revocar la orden. El mal anunciado caerá sobre los que se apartan de la voz de Dios para escuchar contraórdenes. Como este mensajero obedeció órdenes falsas, Dios permitió que fuera destruido...

La destrucción del altar, el brazo desecado y las terribles consecuencias de la desobediencia del profeta eran evidencias que debieron haber conducido al rey a volverse de sus malos caminos a fin de servir al Señor. Pero, leemos, "Con todo esto, no se apartó Jeroboam de su mal camino" (Manuscrito 1, 1912).

E. G. White

lunes, 27 de marzo de 2017

UNA MUJER HERMOSA

Entended, oh simples, discreción; y vosotros, necios, entrad en cordura. Prov. 8:5.

El capítulo 8 de Proverbios, es un himno a la sabiduría. Salomón Compara la sabiduría con una dama famosa, que está "en las alturas junto al camino", invitando a las personas a seguirla. En este contexto aparece otra recomendación del sabio: "Entended, oh simples, discreción; y vosotros, necios, entrad en cordura".

Cordura es sinónimo de sabiduría. Hay cosas que la gente no acepta, simplemente porque no las entiende. Si tú colocas un billete de 100 dólares en las manos de un niño de un año, seguramente lo romperá, y si lo reprendes por haberlo roto, quedará confundido, por un simple motivo: el niño no entiende el valor del dinero. Por eso, el consejo del sabio es: "Entended, oh simples, discreción". La discreción es prudencia. Tú no puedes darle valor a algo que no entiendes.

La gente vive hoy corriendo de un lado al otro, sin detenerse a pensar cuál es el motivo de tanta agitación. Entramos en el tobogán de las circunstancias y nos dejamos llevar. Hay una montaña de deberes no cumplidos, de responsabilidades de las que no podemos escapar, compromisos, y agendas apretadas. No queda tiempo para pensar en las cosas simples, que son la esencia de la vida. ¿Para qué la sabiduría? ¿Qué valor tiene? Poco importa.

Cuando era joven, alguien me dijo: "Usted necesita aprender a vivir con sabiduría". Al escribir este devocional, confirmo que la mayor necesidad del ser humano, es la sabiduría y la prudencia. Con sabiduría tú produces mucho más de lo que estás produciendo, y lo haces en menos tiempo y con menor esfuerzo. Evita dolores de cabeza y sufrimientos, y capitaliza las adversidades.

El proverbio de hoy dice que la persona que se atreve a vivir sin sabiduría, es una persona necia. Una vida necia es una vida insatisfecha y llena de estrés. La vida es como un partido de fútbol. Algunos corren de un lado al otro, pero nunca hacen el gol. No piensan, no reflexionan, no tienen un plan de acción, ni inspiración. Solo corren.

Toma tiempo hoy para pedir sabiduría a Dios. Al hacerla, tú te encontrarás con la persona de Jesús, porque él es la sabiduría en persona. Sal hoy con Jesús. Camina con él. Depende de él. Permítele participar de tus negocios, emprendimientos y decisiones. Escucha el consejo de Salomón: "Entended, oh simples, discreción; y vosotros, necios, entrad en cordura".

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 24 de marzo de 2017

NO DESISTAS

La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo. Sal 118:22.

¿Fuiste rechazado alguna vez? Duele, ¿verdad? El ser humano no fue creado para ser una isla. Todos tenemos la necesidad básica de ser aceptados. Es parte de nuestra naturaleza. Nadie es feliz cuando es excluido.

Pero vivimos en un mundo que selecciona todo. Tú buscas un empleo y tienes que competir con otros, y la mayoría de los postulantes es rechazado. No todos aprueban en un examen. No todos consiguen la visa de entrada a un país. Centenares de señoritas participan del concurso, pero solo una es escogida como la vencedora. De una u otra manera, todos sentiremos alguna vez el dolor del rechazo.

En el versículo de hoy se hace referencia a la manera cruel como fue rechazado el mismo Señor Jesús. El apóstol Juan dice que "a lo suyo vino, y los suyos no le recibieron".* Y eso que él vino para salvar a la humanidad. Es como si tú llegaras al hogar de una familia endeudada llevándole el dinero que necesita para pagar su deuda, y los miembros de aquella familia, en vez de recibirte con los brazos abiertos, te apedrearan.

Sin embargo, el pensamiento central del texto de hoy no es el rechazo de Jesús, sino el resultado de dicho rechazo. El Salvador del mundo tenía un propósito en la mente y en el corazón. Había venido para salvar a la humanidad y nada, ni nadie, conseguiría hacerlo desistir de su propósito.

Cuando tú y yo enfrentamos el rechazo, nos sentimos tentados a caer en el desánimo. Jesús fue hasta las últimas consecuencias. Murió clavado en la cruz como un criminal. Pero su muerte no fue el punto final de su historia. Resucitó victorioso y llegó a ser "la piedra angular" del cristianismo. Alcanzó el objetivo, a pesar del rechazo.

¿Por qué desanimarte, con ganas de desistir o huir, solo porque alguien te dijo "no"? ¿Cuál es el propósito de tu existencia? ¿Tienes bien claro en tu mente, por qué y para qué viniste al mundo?

Haz de este día un día de victoria. Levanta la cabeza y clama al Señor, y renace de las cenizas. Tú verás que las personas que te rechazaron se lamentarán y te volverán a llamar, porque "la piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo".

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* Juan 1:11.

Pr. Alejandro Bullón

martes, 21 de marzo de 2017

UNA SOCIEDAD BENDECIDA

Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero. . . Y vio su amo que Jehová estaba con el, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano. (Gén. 39: 2, 3).

Al llegar a Egipto, José fue vendido a Potifar, jefe de la guardia real, a cuyo servicio permaneció durante diez años. Allí estuvo expuesto a tentaciones extraordinarias. Estaba en medio de la idolatría. La adoración de dioses falsos estaba rodeada de toda la pompa de la realeza, sostenida por la riqueza y la cultura de la nación más altamente civilizada de aquel entonces. No obstante, José conservó su sencillez y fidelidad a Dios. Las escenas y la seducción del vicio le circundaban por todas partes, pero él permaneció como quien no veía ni oía. No permitió que sus pensamientos se detuvieran en asuntos prohibidos. El deseo de ganarse el favor de los egipcios no pudo inducirle a ocultar sus principios. Si hubiera tratado de hacer esto, habría sido vencido por la tentación; pero no se avergonzó de la religión de sus padres, y no hizo ningún esfuerzo por esconder el hecho de que adoraba a Jehová. . . La confianza de Potifar en José aumentaba diariamente, y por fin le ascendió a mayordomo, con dominio completo sobre todas sus posesiones. . .

La notable prosperidad que acompañaba a todo lo que se encargara a José no era resultado de un milagro directo, sino que su industria, su interés y su energía fueron coronados con la bendición divina. José atribuyó su éxito al favor de Dios, y hasta su amo idólatra aceptó eso como el secreto de su sin igual prosperidad. Sin embargo, sin sus esfuerzos constantes y bien dirigidos, nunca habría podido alcanzar tal éxito. Dios fue glorificado por la fidelidad de su siervo. Era el propósito divino que por la pureza y la rectitud, el creyente en Dios apareciera en marcado contraste con los idólatras, para que así la luz de la gracia celestial brillase en medio de las tinieblas del paganismo.

La dulzura y la fidelidad de José cautivaron el corazón del jefe de la guardia real, que llegó a considerarlo más como un hijo que como un esclavo. El joven entró en contacto con hombres de alta posición y de sabiduría, y adquirió conocimientos de las ciencias, los idiomas y los negocios; educación necesaria para quien sería más tarde primer ministro de Egipto (Patriarcas y Profetas, págs. 215-216).

E. G. White

sábado, 18 de marzo de 2017

AFANADO POR ESTAR EN TERRENO VENTAJOSO

"Acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo" (1 Tes. 1:3).

A partir de la instrucción que se nos ha dado en el Antiguo y Nuevo Testamentos, el Señor espera que hayamos aprendido que ni nosotros ni las personas con las que estamos relacionados, hemos de establecer una relación estrecha con quienes sean depravados e inmorales, corrompidos en pensamientos, palabras y acciones. Si obreros carentes de experiencia llegan a establecer una estrecha relación con esta clase de personas, corren el riesgo, por la contemplación, de ser transformados a la imagen de aquéllos, y así rebajan la norma de santidad y de verdad. El gran peligro es que la corrupción ya no sea vista en toda su vileza por aquellos que tienen un mensaje de reforma y que la verdad se confunda con lo común y lo banal...

La diferencia entre una persona buena y una mala no siempre la causa una disposición natural bondadosa. La bondad es el resultado del poder divino transformando a la naturaleza humana. Al creer en Cristo la especie caída y redimida puede llegar a obtener la fe que obra por el amor y purifica al alma de toda contaminación. Entonces se manifiestan los atributos de la semejanza de Cristo, pues por la contemplación de Cristo las personas llegan a ser transformadas a su misma imagen, de gloria en gloria, de carácter en carácter..

No es necesario que los hombres y las mujeres se degraden con las impías asociaciones de la comunidad que los rodea. Aquellas personas que se sientan presionadas por circunstancias que están más allá de su control, para que estén donde se manifiesta, profunda y marcadamente, la maldad deben recordar que Dios y sus ángeles están con ellos. La única seguridad que ellos tendrán estará en fijar sus ojos en Jesús, el Autor y Consumador de la fe. Es posible que sus padres, sus madres, sus hermanos y hermanas estén del lado del enemigo, pero ellos tendrán la certeza de que serán guardados por el Señor. Es posible que el hecho de permanecer en la verdad les cueste la vida, pero ellos alcanzarán la salvación mientras que los impíos serán destruidos...

[Enoc] no puso su morada entre los impíos. No se estableció en [alguna] Sodoma pensando salvarla. Se ubicó junto con su familia donde la atmósfera fuera lo más pura posible. De ese lugar, a veces iba a los habitantes del mundo con su mensaje recibido de Dios. Le era penosa cada visita que hacía al mundo. Veía y entendía algo de la lepra del pecado. Después de proclamar su mensaje, siempre llevaba de vuelta consigo hasta su lugar de retiro a los que habían recibido la amonestación. Algunos de ellos llegaron a ser vencedores y murieron antes que viniera el diluvio. Pero otros habían vivido por tanto tiempo rodeados por la corruptora influencia del pecado, que no podían soportar la rectitud. Estos no retuvieron la pureza de la fe, sino que regresaron a sus antiguas prácticas y costumbres (Manuscrito 42, 1900).

E. G. White

miércoles, 15 de marzo de 2017

RESTÁURANOS

Oh Dios de los ejércitos, restáuranos; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos. Sal. 80:7.

El otro día hablé con el hijo de un empresario de éxito. Hijo único, tenía todo para continuar haciendo crecer la empresa del padre. Pero, lamentablemente, se juntó con las personas equivocadas y terminó prisionero de las drogas.

El hombre tenía cuarenta años. Ya no era joven, y mirando hacia atrás, decía: "Fueron más de veinte años de mi vida tirados a la basura".

Pero un día se encontró con Jesús. Era el último recurso y se aferró a él con las fuerzas que todavía le quedaban. Hoy, cuesta creer en la transformación operada en la vida de este joven. Volvió a los estudios y comenzó a trabajar en la empresa del padre.

A eso, exactamente, se refiere la súplica del salmista hoy: "Restáuranos". Restaurar es arreglar lo que está destruido. Muchas veces, restaurar es "hacer de nuevo". Tú tomas un jarrón hecho añicos y lo reconstruyes pedazo a pedazo, de modo que nadie nota que un día estaba roto. Pero el salmista va más allá. Él dice: "Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos".

El hombre de nuestra historia, me contaba que mientras estaba prisionero en las garras del vicio, tenía vergüenza de mirar la cara de sus padres. El padre le decía: "¿Por qué, hijo, si nunca te dejé de amar, a pesar de todo lo que hacías?" Y el hijo responde: "Me sentía sucio, indigno y por eso desaparecía durante meses".

Así es el sentimiento de culpa. Dios nunca abandona al hijo rebelde. Nunca "esconde su rostro", pero el pecado crea en el ser humano tal sentimiento de culpa que él cree que Dios está enojado.

Si por algún motivo, tú fuiste herido por algún dardo envenenado del pecado, no tengas miedo ni vergüenza de ir al Padre celestial. Él está con los brazos abiertos dispuesto a recibirte.

El salmista apela hoy al Señor de los ejércitos. En hebreo, el nombre de Dios en este versículo es Jehová. Este nombre denota todo el poder controlador de los cielos y de la tierra. Todo ese poder está disponible para ser usado en tu favor, para restaurar lo que parece humanamente imposible de ser restaurado.

Clama hoy en tu corazón: "Oh Dios de los ejércitos, restáuranos; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos".

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 12 de marzo de 2017

NUESTRO SALVADOR FUE TENTADO EN TODO COMO LO SOMOS NOSOTROS

"¿O forzará alguien mi fortaleza? Haga conmigo paz; sí haga paz conmigo" (Isa. 27: 5).

Imagina que estás en lugar de Cristo en el desierto. No escuchas ninguna voz humana, sino que te encuentras rodeado por demonios bajo la falsa representación de ángeles del cielo, quienes te plantean del modo más seductor y atractivo una serie de arteras insinuaciones en contra del Señor, como lo hizo antes con nuestros primeros padres. El poder de su sofistería es más engañoso y artero al socavar tu confianza en Dios y destruir tu fe. Mantiene tu mente en constante tensión con el propósito de conseguir una pista de la que pueda sacar ventaja con el fin de atraerte a una controversia, como si leyera tus pensamientos no expresados, así como hizo con Eva.

Él no pudo obtener de Cristo una sola palabra que lo condujera en esta dirección. La expresión, "Escrito está", fue repetida punto por punto a medida que probó al Señor. Pero de los labios de Cristo sólo salieron sus propias palabras que había inspirado a los santos hombres del pasado... En la gran escena del conflicto de nuestro Señor en el desierto, aparentemente bajo el poder de Satanás y sus ángeles, ¿era él capaz, en su naturaleza humana, de ceder a estas tentaciones?...

Como Dios que era, no podía ser tentado; pero como hombre, podía serlo y con mucha fuerza, y podía ceder a las tentaciones. Su naturaleza humana pasó por la misma prueba por la cual pasaron Adán y Eva. Su naturaleza [de Cristo] humana era creada; ni aun poseía las facultades de los ángeles. Era humana, idéntica a la nuestra. Estaba pasando por el terreno donde Adán cayó. Él estaba en el lugar donde, si resistía la prueba en favor de la raza caída, redimiría en nuestra propia humanidad la caída y el fracaso desgraciados de Adán.

Él tenía un cuerpo humano y una mente humana. Él era hueso de nuestro hueso y carne de nuestra carne... Estuvo sujeto a la pobreza desde el mismo momento en que entró en el mundo. Estuvo bajo los chascos y las pruebas en su propio hogar, entre sus hermanos. No estaba rodeado, como en las cortes celestiales, de caracteres puros y hermosos. Estuvo rodeado de dificultades. Vino a nuestro mundo a mantener un carácter puro e impecable, y a refutar la mentira de Satanás de que no era posible que los seres humanos guardaran la ley de Dios...

Si llegamos a ser partícipes de la naturaleza divina podemos ser puros, santos e inmaculados. La Deidad no se hizo humana, ni lo humano se hizo divino por la unión de estas dos naturalezas. Cristo no poseía la misma deslealtad pecaminosa, corrupta y caída que nosotros poseemos, pues entonces él no podría haber sido una ofrenda perfecta (Manuscrito 94, 1893).

E. G. White

jueves, 9 de marzo de 2017

LAS VICTORIAS SE LOGRAN POR EL PODER DE DIOS, NO POR EL NUESTRO

"Entonces... el pueblo gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad... y la tomaron" (Jos. 6: 20).

En obediencia al mandamiento divino, Josué reunió los ejércitos de Israel. No debían emprender asalto alguno. Sólo debían marchar alrededor de la ciudad, llevando el arca de Dios y tocando las bocinas. En primer lugar, venían los guerreros, o sea un cuerpo de varones escogidos, no para vencer con su propia habilidad y valentía, sino por obediencia a las instrucciones dadas por Dios. Seguían siete sacerdotes con trompetas. Luego el arca de Dios, rodeada de una aureola de gloria divina, era llevada por sacerdotes ataviados con las vestiduras de su santo cargo. Seguía el ejército de Israel, con cada tribu bajo su estandarte...

No se oía otro sonido que el de los pasos de aquella hueste numerosa, y el solemne tañido de las trompetas que repercutía entre las colinas y resonaba por las calles de Jericó...

Durante seis días, la hueste de Israel dio una vuelta por día alrededor de la ciudad. Llegó el séptimo día, y al primer rayo del sol naciente, Josué movilizó los ejércitos del Señor. Les dio la orden de marchar siete veces alrededor de Jericó, y cuando oyesen el fuerte tañido de las trompetas, gritasen en alta voz, porque Dios les había dado la ciudad...

Cuando acabó la séptima vuelta, la larga procesión hizo alto. Las trompetas, que por algún tiempo habían callado, prorrumpieron ahora en un ruido atronador que hizo temblar la tierra misma. Las paredes de piedra sólida, con sus torres y almenas macizas, se estremecieron y se levantaron de sus cimientos, y con grande estruendo cayeron desplomadas a tierra en ruinas. Los habitantes de Jericó quedaron paralizados de terror, y los ejércitos de Israel penetraron en la ciudad y tomaron posesión de ella.

Los israelitas no habían ganado la victoria por sus propias fuerzas; la victoria había sido totalmente del Señor; y como primicias de la tierra, la ciudad, con todo lo que ella contenía, debía dedicarse como sacrificio a Dios... Sólo la fiel Rahab, con todos los de su casa, se salvó, en cumplimiento de la promesa hecha por los espías...

La destrucción total de los habitantes de Jericó no fue sino el cumplimiento de las órdenes dadas previamente por medio de Moisés con respecto a las naciones de los habitantes de Canaán: "Del todo las destruirás". "De las ciudades de estos pueblos,... ninguna persona dejarás con vida"... Muchos consideran estos mandamientos como contrarios al espíritu de amor y de misericordia ordenado en otras partes de la Biblia; pero eran en verdad dictados por la sabiduría y bondad infinitas... Los cananeos se habían entregado al paganismo más vil y degradante; y era necesario limpiar la tierra de lo que con toda seguridad habría de impedir que se cumplieran los bondadosos propósitos de Dios (Patriarcas y profetas, págs. 522-525).

E. G. White

lunes, 6 de marzo de 2017

LA FIDELIDAD A DIOS DESPIERTA LA FURIA DE LOS IMPÍOS

"Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya" (Gén. 4:4, 5).

El Señor instruyó a Caín y Abel con respecto a los sacrificios que debían traer. Abel, siendo pastor de ovejas, obedeció el mandato del Señor y trajo un cordero como ofrenda. Este cordero, al ser sacrificado, representaba al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Caín ofreció como ofrenda el fruto de la tierra, algo de su propia producción. No estaba dispuesto a depender de Abel para presentar sus ofrendas. No acudiría a él a buscar un cordero. Consideró que su propia obra era perfecta y esto fue lo que ofrendó a Dios...

Caín le habló a Abel de sus sacrificios y acusó a Dios de parcialidad. Abel intercedió ante su hermano y le repitió las mismas palabras que Dios les había expresado a ambos referentes a las ofrendas que requería. Caín se ofendió por las palabras de su hermano menor y creyó que éste pretendía enseñarle qué era lo que debía hacer. Así permitió que la envidia y los celos llenaran su corazón. Llegó a odiar a su hermano porque se prefirió su ofrenda.

A medida que Caín cavilaba en el tema, el enojo aumentaba en su pecho. Él comprendía su equivocación al intentar ofrecer de su propia cosecha ante el Señor, algo que no era el sacrificio del cordero requerido por Dios, pero decidió justificarse a sí mísmo y condenar a Abel. Satanás obró en él y le inspiró el deseo de matar a su hermano...

Por medio de este episodio el Señor nos enseña que su Palabra debe ser obedecida sin reserva alguna. Caín y Abel representan a dos clases de personas: los impíos y los justos, los que andan según sus propios caminos y los que andan en las sendas del Señor y hacen juicio y justicia...

Abel no trató de forzar a Caín a obedecer el mandato de Dios. Todo lo contrario, fue Caín quien, inspirado por Satanás, y lleno de ira, empleó la fuerza. Enfurecido porque no pudo obligar a Abel a desobedecer a Dios y porque Dios había aceptado la ofrenda de él y rechazado la suya, que no reconocía al Salvador, Caín mató a su hermano.

Los dos grupos representados por Caín y Abel existirán hasta el fin de la historia de este mundo. El que obra bien, la persona obediente, no se alza en guerra contra el transgresor de la santa ley de Dios. Sin embargo, los que no respetan la ley de Dios oprimen y persiguen a los que sí la obedecen. Así es como siguen a su líder, que es el acusador de Dios y de todos los que fueron hechos perfectos por la obediencia... El espíritu que lleva a las personas a acusar, condenar, encarcelar y condenar a muerte a otras personas ha crecido en nuestro mundo. Y es este espíritu que siempre se manifiesta en los hijos de desobediencia (Manuscrito 136, 1899).

E. G. White

viernes, 3 de marzo de 2017

CONSULTA CON DIOS

Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados. Prov. 16:3.

Encomendar es confiar. La confianza es vital. Todos los días, en todos los lugares, por todos los motivos, confiamos en alguien. Desde que nos levantamos por la mañana, hasta la hora de acostamos por la noche, el ejercicio de la confianza es casi ininterrumpido. Abrimos el grifo del lavabo confiando en que habrá agua, tomamos el ómnibus confiando en que el chofer nos llevará al lugar indicado, tomamos el teléfono confiando en que habrá línea.

A veces nos frustramos, porque las personas fallan o las cosas no funcionan. Hasta las personas más queridas y cercanas nos pueden chasquear, queriendo o sin querer. Nosotros mismos nos sorprendemos a veces con nuestras propias actitudes. "No confío en mí", me decía el otro día un hombre angustiado.

El texto de hoy nos enseña a depositar la confianza en alguien que no falla. "Encomienda a Jehová tus obras", aconseja Salomón. A veces, observando la sabiduría humana, me pregunto si el hombre confía más en la tecnología, en la ciencia y en la razón, que en Dios. Cuando veo a la criatura jugando a ser Dios, queriendo definir lo que está bien y lo que está mal, me pregunto si el consejo de Salomón no está ya obsoleto. Pero, cuando oigo las historias de vidas destruidas debido a la obcecación y el espíritu de independencia humana, veo que el consejo bíblico es más actual que nunca.

En el texto de hoy se destaca otro pensamiento. El hecho de confiar en Dios no anula la iniciativa ni el esfuerzo humano. El texto habla de obras y designios. Esta es una referencia a los planes y acciones. Nada funciona sin planificación y acción. Pero, ambas, carecen de valor si no están depositadas en las manos de Dios. El verbo encomendar o confiar que aparece en el texto de hoy, en el original hebreo es gol, que significa desenrollar, como si tú desenrollas es un proyecto arquitectónico delante de alguien.

El mensaje es: abre el rollo de tus planes delante de Dios, consulta con él. Pídele su opinión. El éxito está siempre relacionado con la acción. Las personas que consultan sus planes con Dios siempre avanzan y, aunque pueden, limitadas por su humanidad, cometer errores, no desisten, confiando que el mismo Dios que los ayudó a planificar, los ayudará a llegar al fin del camino propuesto.

¿Qué tienes tú que depositar hoy en las manos de Dios? ¿Estás seguro de que lo que vas a hacer, o la decisión que vas a tomar, ya fue consultada con él? "Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados".

Pr. Alejandro Bullón