miércoles, 21 de mayo de 2008

¿QUE HACER CON LOS ENEMIGOS?


Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace estar en paz con él. Prov. 16:7.

Todos los días, no importa por dónde vayas, en cualquier esquina de la vida, aparece alguien tratando de derribarte. A veces sin motivo, por pura envidia, o simplemente por mala voluntad. Cuando el enemigo es visible, tú te cuidas, te defiendes y te proteges. Pero, ¿qué sucede cuando no sabes dónde está el enemigo? ¿Cómo reaccionas cuando el enemigo está disfrazado de amigo, o cuando se esconde en tu círculo íntimo?

El proverbio de hoy explica la manera como Dios puede transformar a los enemigos en amigos. Dios no usa un "pase mágico", como muchas veces nos gustaría que hiciera. Él no toca el corazón del enemigo y el problema queda resuelto. No. A nosotros, los seres humanos, nos gustan los "milagros" instantáneos. Seguimos la ley del menor esfuerzo, esperando que todo venga del cielo.

Pero las cosas con Dios no siempre son así. Él responde el clamor de sus hijos. Está listo a transformar a sus enemigos en amigos, pero usa un instrumento llamado "ser humano": te usa a ti.

El proverbio de hoy afirma que "cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace estar en paz con él"; es decir, te reconcilia a ti con tus enemigos. ¿Te das cuenta que el instrumento que Dios usa aquí es el propio camino del hombre? Un camino "agradable al Señor" es un camino sin odio, ni rencor, ni amargura contenida. Todo eso es veneno que destruye el alma. Un corazón envenenado no está en condiciones de recibir al enemigo como amigo. El rencor genera rencor, el odio provoca odio, y la amargura alimenta a ambos.

Cuando tú vas a Jesús y convives con él, el carácter del Maestro se reproduce en ti y entonces eres capaz de pagar el mal con el bien, y puedes orar a Dios, diciendo: "Perdónalos, porque no saben lo que hacen". *

Cuando permites que el Señor habite en tu corazón, él usa tu camino, tu testimonio de amor y tu humildad, para tocar el corazón de tus enemigos de modo que sus ojos se abran para comprender que son enemigos sin tener motivos para serio. Es ahí donde sucede el milagro. Muchas veces vi gente dura, intransigente, pidiendo perdón y reconociendo su error.

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 9 de mayo de 2008

EL PRINCIPIO DE LA SABIDURÍA


El principio de la sabiduría es el temor de Jehová... Prov. 1:7 pp.

Dos mujeres llevaron un niño ante el rey. Ambas alegaban que el hijo era suyo. Salomón tenía que dar un veredicto. A simple vista, ambas tenían razón. Una decisión equivocada sería fatal. ¿Qué hizo Salomón? Mandó partir al niño al medio y darle la mitad a cada una. En ese instante, una de las mujeres dijo: "¡No! ¡Por favor! Prefiero que mi hijo viva, aunque tenga que renunciar a él". Inmediatamente el rey mandó que le entregaran el niño a aquella mujer. Solo la verdadera madre sería capaz de una actitud semejante.

¿Cómo pudo el rey tomar una decisión tan acertada? Salomón fue considerado el hombre más sabio del mundo. Su fama sobrepasaba los límites de su reino. Reyes y reinas de otras naciones iban a visitado para saber cuál era el secreto de su sabiduría. En el texto de hoy, Salomón presenta la clave de su éxito: "El principio de la sabiduría es el temor de Jehová". ¿Qué tipo de temor? ¿El temor enfermizo que hizo que Adán y Eva se escondieran de la presencia de Dios? ¡No! En la Biblia la expresión "temor de Jehová" significa "reconocer a Dios", "aceptado", "tenerlo en cuenta", "saber que él está ahí", "reverenciado”.

La primera actitud de una persona sabia es reconocer sus límites de criatura ante el Creador. La palabra sabiduría aparece más de 300 veces en el Antiguo Testamento, y en todas ellas se encuentra la idea de reconocer a Dios como Ser supremo y aceptar los consejos divinos para tomar decisiones correctas.

¿Te diste cuenta que la vida depende de las decisiones? Desde que amanece hasta que anochece, es una decisión tras otra. Algunas son comunes y puedes darte el lujo incluso de equivocarte, como cuando decides sobre el color de la ropa que vas a usar, o sobre el medio de transporte que vas a tomar. Otras, son trascendentales. Si fallas, las consecuencias pueden ser terribles. ¡Cuán importante es en momentos como esos, saber escoger y decidir, sin dudar ni postergar la decisión!

¿Tienes que tomar decisiones transcendentales este año? ¿No sabes cómo?

Acude a Dios. Él es el principio de la sabiduría. Cuando contemplas la vida y las dificultades a través del prisma divino, todo tiene sentido, hasta las cosas aparentemente incomprensibles. Cuando observas la vida a través de los lentes de! temor de Dios, los objetos sin forma se definen. La penumbra desaparece, la incertidumbre huye del corazón y eres capaz de decidir acertadamente, porque "el principio de la sabiduría es el temor de Jehová".

Pr. Alejandro Bullón