viernes, 31 de octubre de 2008

TÚ ERES DIOS

Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios. Sal. 90:2.

Tú naciste para vivir. El plan original de Dios era que el ser humano viviese eternamente. Su inmortalidad dependería de su relación con la fuente de la vida, que es Dios.

Lamentablemente, Adán y Eva cortaron esa relación. Comieron del fruto del que Dios había dicho: "Del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comieres, ciertamente morirás".* El resultado fue la muerte. "La paga del pecado es muerte".**

Hubiera sido menos doloroso si después del pecado la criatura muriese instantáneamente. El sufrimiento hubiera sido evitado. Pero la muerte es un proceso lento que, en el caso de Adán llevó 930 años para llegar al fin.

Aquellos años fueron de muerte lenta. El dolor, el sufrimiento y la angustia fueron el resultado de su desobediencia. El engaño, la mentira y la traición pasaron a formar parte de su experiencia. Te imaginas a Adán y a Eva contemplando el cuerpo muerto de su hijo Abel? Nada de eso hubiera sucedido si la primera pareja hubiera seguido el consejo divino.

Las experiencias duras de una vida de dolor, le enseñaron a los primeros seres humanos que la obediencia a los consejos divinos es garantía de tina vida feliz. A pesar de eso, nadie tiene la inmortalidad. Solo Dios existe desde el "siglo v hasta el siglo", es decir, de "eternidad a eternidad". "Los días de nuestra edad son setenta años; v si aun en los más robustos son ochenta años; con todo, su fortaleza es molestia v trabajo, porque pronto pasan, y volamos", declara el autor del salmo de hoy en el versículo 10.

No tengas miedo de la muerte. Encárala como encaras los desafíos de la vida. Estamos en este mundo para aprender a administrar la vida. Si tú no sabes administrar 70 u 80 años, ¿cómo vas a administrar la eternidad?

Tu Dios es eterno y ha prometido retornar en la persona de su Hijo para buscarte. En aquel día, llegará al fin la experiencia amarga de la muerte. Tú resucitarás y vivirás eternamente.

Por eso, deja brillar la esperanza en tu corazón hoy. Nada está perdido. Nada está acabado. Aunque desde la perspectiva humana la muerte puede parecer victoriosa, será finalmente derrotada, porque: Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios".

*Gen. 2:1, **Rom. 6:23.

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 30 de octubre de 2008

NECESITAMOS UNA FE CRECIENTE

"Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad" (Fil 2:12, 13).

El hecho de que los seres humanos puedan complacer a Dios es un maravilloso incentivo que puede hacer que nuestros esfuerzos perseverantes e intensos sean proporcionales al valor de aquello que deseamos alcanzar. "Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios"... Enoc caminó con Dios. No se satisfizo con su propia compañía. Caminó con Dios. Agradó a Dios. Al Señor no le place que los seres que creó sean pecadores. Hemos de caminar con Dios y aprender de Jesucristo, quien venció cada tentación que debemos afrontar. Fue tentado en todo al igual que nosotros, pero sin pecado.

El Señor atrae a los seres humanos hacia sí para caminar con ellos, trabajar con ellos y enseñarles cómo venció cada tentación siendo humano y cómo pueden alcanzar la victoria gracias a la provisión que el Señor ha hecho. Para cada tentación hay una salida, si caminamos humildemente con Dios. Sin fe es imposible agradar a Dios...

A pesar de su naturaleza caída los seres humanos pueden hacer lo que Dios espera de ellos gracias a la asistencia que les proporciona. Podrán caminar, trabajar y vivir por la fe en el Hijo de Dios. El Señor no se complace con aquellos que se satisfacen con una vida puramente biológica. Ha formado a los seres humanos conforme a la imagen divina. Tiene el propósito de que posean el carácter de Dios por medio de la obediencia a ley que es la expresión de su carácter divino. El Señor les ha dado mente, intelecto y afectos. Estos dones les fueron confiados para que fuesen ejercidos y aumentados. Dios les ha dado una conciencia que debiera ser tenida en alta estima y respeto. Los ha dotado de conocimiento y virtud. Estas habilidades deben tener la supremacía que Dios les ha asignado.

El Señor espera que cada persona ejerza la facultad de la fe. La esencia real y vital del cristianismo consiste en aferrarse de lo invisible por la fe, avanzando constantemente para asirse de la eficacia espiritual que hay en Cristo. Si las personas no crecen poniendo en práctica los dones de Dios, no es posible que posean la fe que obra por el amor y purifica el alma. No es suficiente cultivar unos pocos talentos que el Señor nos ha confiado. La conciencia debe ser tocada por la vida y el carácter de Dios. Y esto es caminar espiritualmente con Jesucristo, participando de la naturaleza divina y habiendo vencido a la corrupción que hay en el mundo por causa de la concupiscencia (Carta 195, 1899).

E. G. White

miércoles, 29 de octubre de 2008

¡ELIGE LA VERDAD!

La palabra veraz es para siempre, la lengua mentirosa sólo para un momento. Prov. 12:19 (Straubinger).

La señora, una dueña de casa, entró en la carnicería y pidió un pollo de 2 kilos. El carnicero sacó el último pollo que le quedaba, y dijo:

-Este es el último pollo que me queda, pero lamentablemente solo pesa un kilo novecientos. Pienso que cien gramos no hacen mucha diferencia, verdad?

-¡Qué pena! -respondió la dueña de casa. Quiero preparar una receta especial y el pollo tiene que pesar exactamente 2 kilos, tendré que ira otra carnicería.

-¡No, no! --la interrumpió el carnicero. Ahora me acordé que tengo un pollo más en la otra heladera, espere solo un minuto.

Llevó el pollo para adentro y volvió con el mismo pollo. Lo colocó en la balanza y con viveza, dijo:

-Aquí está, exactamente 2 kilos.

-Muchas gracias -dijo la señora. ¡Estoy tan agradecida que decidí llevar los dos pollos!

La mentira no llega muy lejos. Da la impresión que resuelve el problema, pero como una "curita" colocada sobre una herida purulenta, más temprano o más tarde, la verdad se revela como un huracán que arrasa todo lo que la mentira construyó.

Hay mentiras que inventamos para los otros, y hay mentiras que fabricamos para nosotros mismos. Ambas son hermanas siamesas. Acabamos creyendo en nuestras propias mentiras. Somos víctimas de nuestras palabras. Nadie nos clava el puñal por las espaldas. Somos nosotros mismos los que lo clavamos en nuestro propio pecho.

La boca habla lo que el corazón vive. La palabra expresa lo que la mente siente. Si la mentira es como la tela de araña que va envolviendo a la pobre víctima hasta sofocarla, entonces la mente y el corazón del mentiroso son una tela de confusión donde la penumbra reina. El mentiroso no sabe si es de día o de noche, si va o no va bien, si vive o si muere.

Cuando el ser humano abre el corazón a Jesús, el Salvador ilumina los rincones más oscuros del alma. Llega entonces la transparencia y la vida renace, el corazón brilla y los ojos se incendian con la luz de la autenticidad.

No huyas de Jesús. Huir de él es huir de la verdad y perderse en la oscuridad s en las tinieblas de la mentira. Haz de este día un día de reencuentro con Jesús, con la verdad y con la justicia. Comienza a iluminar tu casa, tu colegio, tu trabajo o por dondequiera que vayas hoy, porque: "La palabra veraz es para siempre, la lengua mentirosa sólo para un momento".

Pr. Alejandro Bullón

martes, 28 de octubre de 2008

TODO ES PASAJERO

Porque cuando muera no llevará nada, ni descenderá tras él su gloria. Sal. 49:17.

El día en que escribo esta meditación, estoy en Poza Rica, México. Acabo de enterarme de la muerte del príncipe Rainiero, de Mónaco. Mónaco es un pequeño país con apenas dos kilómetros cuadrados de territorio. El príncipe Rainiero consiguió, a lo largo de sus 56 años de gobierno, transformar ese pedazo de tierra en un país elegante, frecuentado por las mayores personalidades del mundo. Hoy, Mónaco es una de las grandes capitales mundiales del juego y uno de los paraísos fiscales que atrae grandes fortunas. Evidentemente, el príncipe era uno de los hombres más ricos del planeta.

Pero el texto de hoy afirma que "cuando se muera no llevará nada, ni descenderá tras él su gloria". En esta vida, tú puedes acumular riquezas, pero en la hora de tu muerte eso no te servirá de nada.

La sabiduría es aprender a depositar la confianza y, la expectativa en los valores eternos. Lamentablemente, vivimos en un mundo pragmático donde se cree solamente en las cosas que se pueden tocar. Esta filosofía materialista de la vida provoca dolor, porque todo lo que tú haces, inclusive tu propia vida, escapa de ti como arena entre los dedos.

No hay nada de malo en la riqueza, la fama, el poder o la cultura. Todo tiene su lugar en la experiencia humana, pero para tener sentido de permanencia, todo eso tiene que construirse sobre bases duraderas, que el tiempo no es capaz de acabar. Esas bases no son materiales. No sirve de nada querer verlas, ni tocarlas. Es necesario aceptarlas por la fe.

¿Estás sintiéndote triste, insatisfecho y vacío hoy? ¿Estás tratando de descubrir la causa v no lo consigues, porque, aparentemente, no hay ningún motivo para sentirse así? ¿Te está yendo bien en tu vida profesional, familiar, social y financiera y, sin embargo, acabas de pasar la noche con la sensación de que hay algo que no anda bien?

Aparta tus ojos de aquello que es transitorio y visible. Busca a Jesús y los valores eternos. Antes de salir esta mañana, comienza con cosas simples, como decir "te amo" a las personas queridas que están a tu alrededor. La muerte puede llevar algún día a esas personas y nada quitará de ti los recuerdos de los momentos felices que vivieron juntos, "porque cuando se muera no llevará nada, ni descenderá tras él su gloria".

Pr. Alejandro Bullón

lunes, 27 de octubre de 2008

EL BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO CONDUCE A LA VERDADERA RELIGIÓN

"Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho" (Juan 14:26).

Para la promulgación de la verdad es esencial el don del Espíritu Santo quien guiará, conducirá y guardará a cada persona del poder engañoso de Satanás en estos últimos días signados por trampas y engaños...

¿Qué prometió el Señor Jesucristo ante la vista de los discípulos para consolarlos cuando se alejaba de ellos? Les prometió el Espíritu Santo de Dios. La influencia divina del Espíritu Santo habría de cooperar con la mente humana y le recordaría todas las cosas que Jesús les había hablado. La gran necesidad en este tiempo de peligro es el Espíritu Santo, pues traerá todas las bendiciones consigo. La verdad creída ha de transformar el carácter.

A la luz de la verdad que resplandece en nuestros días, se nos reprocha la escasez de la presencia del Espíritu Santo... Mientras las personas se conformen con una teoría de la verdad, y mientras carezcan de la influencia diaria del Espíritu de Dios sobre el corazón, la cual se manifiesta en una transformación evidente del carácter, se estarán privando de los requisitos que los capacitarían para una mayor eficacia en la obra del Maestro...

El bautismo del Espíritu Santo, tal como en el día de Pentecostés, conducirá a un reavivamiento de la religión verdadera y a la realización de muchas obras maravillosas. Seres celestiales vendrán entre nosotros, y los hombres hablarán según sean impulsados por el Espíritu Santo de Dios. Pero si el Señor obrara sobre los hombres como lo hizo en el día de Pentecostés y después de ese día, muchos que ahora pretenden creer en la verdad conocerían tan poco de la forma como obra el Espíritu Santo, que exclamarían: "¡Cuidado con el fanatismo!" De los que estén henchidos por el Espíritu Santo dirían: "Estos hombres están llenos de mosto" [Hechos 2:13]...

Cuando las almas anhelan tener a Cristo, y procuran unirse con él, entonces los que están contentos con una mera forma de piedad, exclaman: "Sed cuidadosos y no vayáis a los extremos".

Cuando los ángeles del cielo vengan entre nosotros, y obren mediante los instrumentos humanos, entonces habrá conversiones firmes y sustanciales, en forma parecida a las conversiones que ocurrieron después del día de Pentecostés. Ahora... tened cuidado de no caer en un proceso de excitación humana y de no crearlo. Pero si bien es cierto que deberíamos ser cuidadosos para no caer en un proceso de excitación humana, no deberíamos encontrarnos entre quienes cuestionan la obra del Espíritu de Dios y alientan dudas con respecto a ella, porque habrá quienes formularán objeciones y críticas cuando el Espíritu de Dios se posesione de los seres humanos, debido a que sus propios corazones no han sido conmovidos sino que se encuentran fríos e insensibles (Carta 27, 1894).

E. G. White

domingo, 26 de octubre de 2008

HONRA AL SEÑOR

Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos. Prov. 3:9.

La prosperidad financiera no es solo el resultado de la habilidad humana para los negocios. Bíblicamente, es un don divino.

Honrar al Señor con los bienes, es reconocer que Dios es el dueño d todo y que la criatura es apenas la administradora de aquello que recibió de Creador. Este hecho es presentado por Salomón como el secreto de una vida próspera.

El texto de hoy, que aparece en el capítulo 3, tiene como tema central la sabiduría que Dios ofrece gratuitamente a los que la buscan. Vivir con sabiduría es reconocer que Dios es el Creador y el ser humano, la criatura. Este r conocimiento no es tan solo teórico e intelectual, es práctico y experimentar; Salir de la teoría v entrar en la realidad de la vida práctica es honrar "a Jehová con tus bienes". El resultado de eso es la prosperidad financiera.

Pero ¿no hay gente que es millonaria y que no reconoce a Dios? Es verdad Una persona puede ser rica, pero no próspera. La riqueza tiene que ver con patrimonio y el saldo bancaria La prosperidad, tiene que ver con la felicidad. La riqueza tiene que ver con la satisfacción egoísta de los apetitos, mientras que la prosperidad tiene que ver con la realización personal.

¿De qué sirve un buen saldo bancario cuando la familia está destruida. ¿Qué significado tiene el patrimonio cuando el hijo vive esclavo de las droga? ¿Puede el dinero comprar sueño, salud, belleza o sabiduría? Con dinero puedes comprar un buen colchón, remedios, cosméticos o libros; pero, ¿Está hecha la vida solo de las cosas que se pueden comprar?

Dios promete prosperidad. No sirvas al dinero ni seas esclavo de tu matrimonio; utiliza tu dinero para honrar a Dios v para hacer más felices a personas, comenzando con tu familia.

Cada nuevo día debe ser un día de renovación. Renovarse es pensar, analizar, y cambiar de rumbo, si es necesario. Renovarse en vivir. Cambiar es la característica de las personas sabias, y la sabiduría es un don que viene de Dios.

Por eso, encara hoy los desafíos de la vida repitiendo el consejo inspirado de Salomón: "Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos".

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 24 de octubre de 2008

TODO PASA

Los días de nuestra edad son setenta años; y si en los más robustos son ochenta años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan, y volamos. Sal, 90:10.

¿Conoces la teoría de la pasta dental? Según esa teoría, cuando tú comienzas a usar un nuevo tubo pones porciones generosas en el cepillo de dientes, pero a partir de la mitad, comienzas inconscientemente a poner cantidades menores, porque sabes que te queda poca pasta en el tubo.

Igual sucede con la vida. Cuando somos jóvenes, tenemos la impresión le que la eternidad fuera nuestra. Cuando llegarnos a los años de la vejez, cada momento se torna valioso, porque sabemos que el tiempo está llegando su fin.

La Biblia relata que los primeros seres humanos vivían en promedio unos 960 años. Con la entrada del pecado, el tiempo de la vida se fue acortando. Hoy es raro que alguien pase de los 100 años. El salmista afirma que a los 80 años todo "es molestia y trabajo".

La realidad es contundente. Tú no tienes todo el tiempo del mundo para utilizar todo lo que quieres; por tanto, es necesario que te levantes temprano diariamente y, después de pasar un tiempo con Dios, trabajes incansablemente en la realización de tus planes.

El otro día, conversé con un hombre de 60 años, que me decía: "Viví, pero no logré nada. Miro para atrás y nada construí. A veces me pregunto si vale la pena haber vivido". Sí, la vida es breve y fugaz; pero eso, en vez de llevarte al pesimismo o a la autocompasión, debería conducirte a Aquel que permanece para siempre. Es precisamente porque los años "pronto pasan, y volamos" por lo que debemos construir nuestros sueños, planes y realizaciones en la única persona que no está limitada ni por el tiempo ni por el espacio: Dios.

Lo poco, si se ha vivido con Jesús, es mucho. Y lo mucho, vivido sin él, es vacío, desesperación y frustración. No importa cuál sea tu edad, si tú a partir de hoy comienzas a vivir en comunión con el Dios de la eternidad, él te ayudará a hacer en 5 años lo que tú solo no conseguirías construir en toda la vida.

Nunca es tarde para quien cree en Dios. Cada día es un nuevo día. La vida es un permanente comenzar. A despecho de los problemas y dificultades, encara hoy los desafíos, sabiendo que en esta vida todo pasa rápidamente, "y volamos”.

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 23 de octubre de 2008

EL PECADO HIZO QUE DIOS CAMBIARA SUS PLANES

"Tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Y al hombre dijo... maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo" (Gén. 3:16-18).

A Eva se le habló de la tristeza y los dolores que sufriría. Y el Señor dijo: "A tu marido será tu deseo, y él se enseñoreará de ti". En la creación Dios la había hecho igual a Adán. Si hubieran permanecido obedientes a Dios, en concordancia con su gran ley de amor, siempre habrían estado en mutua armonía; pero el pecado había traído discordia, y ahora la unión y la armonía podían mantenerse sólo mediante la sumisión del uno o del otro.

Eva había sido la primera en pecar, había caído en tentación por haberse separado de su compañero, contrariando la instrucción divina. Adán pecó a sus instancias, y ahora ella fue puesta en sujeción a su marido. Si los principios prescritos por la ley de Dios hubieran sido apreciados por la humanidad caída, esta sentencia, aunque era consecuencia del pecado, habría resultado en bendición para ellos; pero el abuso de parte del hombre de la supremacía que se le dio, a menudo ha hecho muy amarga la suerte de la mujer y ha convertido su vida en una carga.

Junto a su esposo, Eva había sido perfectamente feliz en su hogar edénico; pero, a semejanza de las inquietas Evas modernas, se lisonjeaba con ascender a una esfera superior a la que Dios le había designado. En su afán de subir más allá de su posición original, descendió a un nivel más bajo...

Dios manifestó a Adán: "Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por amor de ti; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida; espinos y cardos te producira, y comerás hierba del campo; en el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra; porque de ella fuiste tomado: pues polvo eres, y al polvo serás tornado".

Era voluntad de Dios que la inmaculada pareja no conociese absolutamente nada de lo malo. Les había dado abundantemente el bien, y vedado el mal. Pero, contra su mandamiento, habían comido del fruto prohibido, y ahora continuarían comiéndolo y conocerían el mal todos los días de su vida. Desde entonces el linaje humano sufriría las asechanzas de Satanás. En lugar de las agradables labores que se les habían asignado hasta entonces, la ansiedad y el trabajo serían su suerte. Estarían sujetos a desengaños, aflicciones, dolor, y al fin, a la muerte (Patriarcas y profetas, págs. 42, 43).

E. G. White

miércoles, 22 de octubre de 2008

ANSIEDAD O PREOCUPACIÓN

La congoja en el corazón del hombre lo abate, mas la buena palabra lo alegra. Prov. 12:25.

Los nativos de la tribu campa me enseñaron muchas lecciones de vida práctica. Cierto día olvidé la mochila en el barco. Me desesperé tratando de descubrir una manera de recuperar mis pertenencias.

-No hay nada que podamos hacer ahora -me dijo el jefe de la aldea. Mañana el barco regresará y el conductor traerá la mochila de vuelta.

- ¿Y si no la trae? -pregunté ansioso.

-En ese caso -respondió el sabio cacique-, guarda tus fuerzas para resolver el problema de mañana.

Tú sabes muy bien que la ansiedad no soluciona ningún problema, no sirve de nada, solo causa sufrimiento; pero si tú eres tan humano como yo, tu tendencia será pasar horas analizando un problema cuya única solución es el tiempo. Lamentablemente, el tiempo no está hecho apenas de segundos minutos, sino también de horas, y, a veces, de meses y años.

¿Qué solución es pensar durante la noche que tu ser querido estaría vivo si no hubiera viajado? ¿Qué beneficio ha v en desesperarse por un amor que llegó a su fin? ¿Para qué hundirse en la arena movediza de las lamentaciones por un negocio que quebró?

En el texto de hoy, Salomón aconseja que ante casos que no tienen solución humana, lo mejor es decir palabras de optimismo.

"Yo te dije", "Yo sabía", "¿Ahora entiendes?" "Cuántas veces te lo dije'" y otras expresiones comunes como estas, no son ciertamente la "buena palabra el texto menciona".

¿Estás enfrentando algún drama en este momento? ¿Tiene que ver con tu matrimonio, con la situación de algún ser querido, con tus negocios o con tu empleo? Después de poner el problema en las manos de Dios, pídele que te ayude a ver la diferencia entre luchar para superar las dificultades o preocupare inútilmente con algo que, por lo menos hoy, no tiene solución.

Si tu problema no puede solucionase hoy, duerme confiado en las promesas de Dios y, como dijo el viejo cacique, guarda tus fuerzas para solucionar el problema cuando el momento oportuno llegue.

Hoy es un nuevo día. Mira el brillo del sol. No hay sol donde tú estás? Mira la luz del día. ¿Sabes por qué esa luz existe? Porque luego de la tormenta, el sol continúa brillando. Espera un poco y la tormenta pasará, y no olvides: "La congoja en el corazón del hombre lo abate; mas la buena palabra lo alegra".

Pr. Alejandro Bullón

martes, 21 de octubre de 2008

ACEPTA LA DISCIPLINA

No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, ni te fatigues de su corrección. Prov. 3:11.

Todos los días, en cada esquina, la vida nos depara sorpresas. Unas agradables, otras tristes. Damos la bienvenida a las primeras. Rechazamos las segundas. Al fin de cuentas, el ser humano no fue creado para sufrir. Huye de todo lo que le provoca dolor.

El dolor es un elemento extraño en el universo perfecto de Dios. La muerte, la tristeza, las lágrimas no existían cuando el mundo salió de las manos del Creador. Los espinos y los sufrimientos aparecieron en el escenario edénico como consecuencia del pecado.

Hoy, el dolor y el sufrimiento son realidades de la vida. Llegan en forma de adversidades, conflictos, problemas v una variedad sin fin de experiencias traumáticas. ¿Qué hacer con ellas? ¿Qué hace Dios para librar a sus hijos?

Erradicar el dolor en un instante no es posible. El pecado, como cualquier enfermedad, tiene un proceso de duración, a veces Largo e insoportable, pero necesita tiempo para madurar y llegar al fin.

Lo que Dios hace es redireccionar el sufrimiento. Cuando el dolor llega, viene con el propósito de destruir. Ese es el blanco del enemigo. Lo que más le complace es hacer sufrir a la criatura e incitarla así a pensar que Dios es el causante del dolor y el sufrimiento.

Pero Dios roma el sufrimiento v le da un nuevo rumbo. Lo usa como instrumento de educación, formación, restauración y corrección. El sufrimiento cambia de propósito y de nombre. No se llama más dolor, sino, disciplina. El dolor destruye y mata. El dolor mata, la disciplina trae vida. El dolor adormece, la disciplina despierta.

Por tanto, no rechaces la disciplina. Acéptala, adminístrala. Déjate educar, pulir y cincelar. Tú y yo somos como piedras preciosas en bruto. Existe dentro de nosotros un diamante escondido que solo las adversidades de la vida serán capaces de hacer aparecer.

Mañana será otro día. Las nubes de hoy ya habrán pasado. El sol brillará de nuevo y con él, tú también brillarás. Cree en eso, y hoy: "No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, ni te fatigues de su corrección".

Pr. Alejandro Bullón

lunes, 20 de octubre de 2008

LA FE DE ABRAHÁN PUESTA A PRUEBA

"Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición" (Gén. 12: 2).

No fue una prueba ligera la que soportó Abrahán cuando se le pidió que abandonara a sus parientes y a su hogar y se dirigiera a una tierra que no conocía. Cuando llegó a dicha tierra, encontró que ya los cananeos la habitaban y tendría que afrontar toda la idolatría de ese pueblo.

Esta fue una gran prueba para la fe de Abrahán. No podía ver ninguna posesión que pudiera reclamar como suya. En su perplejidad, el Dios del cielo decidió predicarle el Evangelio y mostrarle la posesión que habría de tener como heredad eterna.

Según le pareció apropiado, Abrahán se trasladó de un lugar a otro, con el fin de encontrar sustento para su familia, que no era pequeña. Contaba con más de cuatrocientos sirvientes preparados. Muy cerca de cada lugar donde levantaba su tienda, erigía también un altar, y así adoró a Dios en cada lugar donde fue llamado. De este modo enseñó a su familia a amar y temer a Dios.

Cuando padeció una nueva prueba por causa de una gran hambre que se extendió en esa tierra, y se trasladó a Egipto, Dios le concedió el favor de los egipcios, y cuando salió de allí tenía más posesiones que cuando llegó...

Dondequiera que vayan, todos los seguidores de Dios deberían llevar los principios de su religión con ellos. Si en el lugar al que fueren reina el pecado, la incredulidad y la idolatría, será el momento de mostrarles cuáles son los verdaderos principios.

Cuando nos establecemos donde reinan la conveniencia y la facilidad, no sentimos mucho la necesidad de depender a cada momento de Dios. El Señor en su providencia nos asigna a responsabilidades en las que hemos de sentir nuestra necesidad de la ayuda y la fortaleza divinas...

El Señor tiene una controversia con su pueblo y quiere que cada uno de nosotros manifieste obediencia a sus requerimientos. Toda vez que se nos ponga ante una responsabilidad, ninguno de nosotros debiera preguntarse: "¿Es conveniente?" "¿Me agradará hacer esto?" Si Dios lo dice, es suficiente. Debemos tomar nuestras Biblias; estudiarlas y discernir cuál es la voluntad de Dios para con nosotros y luego proseguir, como Abrahán, con fe y confianza.

Ahora, se ve que aquella primera prueba, abandonar todo y dirigirse a una tierra extraña, fue muy grande para Abrahán... Hubo circunstancias adversas que persiguieron a Abrahán por un tiempo y que lo pusieron a prueba... Cuando el Señor abrió ante sus ojos la visión de vida eterna, de la purificación de la tierra en la que habría de vivir, se sintió satisfecho (Manuscrito 19, 1886).

E. G. White

domingo, 19 de octubre de 2008

LA PELOTA DE TRAPO

Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido que buscara a Dios. Sal. 53:2.

Cuando era niño me gustaba mucho jugar al fútbol. Mi sueño era tener una pelota de cuero. En aquel tiempo, eso era para mí casi un sueño imposible.

Un día estaba intentando hacer una pelota de trapo. Había juntado papel, trapos, aguja e hilo. Me había herido varias veces con la aguja, pero la pelota no salía de la manera que yo quería. Estaba en eso, cuando escuché la voz de mi padre llamándome. Me molesté. No podía haber elegido un momento más inconveniente para llamarme. Yo estaba concentrado en la confección de mi pelota, y él seguía llamándome. "¿Qué será lo que quiere?" -pensé, pero continué tratando de resolver "mi problema".

Ante la insistencia de mi padre, me levanté y fui. Al acercarme, no podía creer lo que estaba viendo. Tenía en sus manos una pelota de fútbol. Una de esas de cuero, cosidas, con cámara interior, que se usaban en aquel entonces. "Yo no debería darte este balón porque no viniste inmediatamente cuando te llamé", dijo mi padre.

El tiempo pasó. Ya viví unos cuantos años. Hoy, también yo soy padre y sé que cuando el padre llama, es únicamente para el bien del hijo. No hay nada en este mundo que el padre desee más que la felicidad del hijo. Jesús dijo un día: "Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, cuánto más vuestro Padre que está en los cielos...?

Este es el mensaje de hoy. David afirma que desde el cielo, Dios mira para ver si has, alguien que lo busque. «Por qué el Padre desea que el ser humano lo busque? Porque lejos de Jesús, la criatura no puede ser feliz. Podrá herirse con la aguja, tratando de hacer su "pelota de trapo", pero cualquier realización será pasajera. Jesús desea que tú seas sabio para vivir la vida en plenitud, pero lejos de Jesús, es casi imposible. Sin él no hay sabiduría.

San Pablo dice a los corintios, que Jesús "nos ha sido hecho por Dios sabiduría..."** Por tanto, buscar a Jesús es buscar sabiduría. Encontrarlo es encontrar sabiduría, y ser sabio, amigo mío, es saber vivir, saber vencer, saber perder y hasta saber morir, con dignidad.

Estamos acercándonos a la mitad del año, haz de lo que falta del mismo el gran año de tu vida, el cambio de rumbo de tu existencia, busca sabiduría en la persona Sabiduría, que es Jesús, y recuerda que "Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido que buscara a Dios".

*Mat 7:11. ** l Cor. 1:30.

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 17 de octubre de 2008

MUÉRDETE LA LENGUA

El que guarda su boca guarda su alma, mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad. Prov. 13:3.

Hay un dicho árabe que afirma: "Cuidado para que tu lengua no ahorque tu cuello". La figura de la lengua larga, en este dicho, simboliza la rapidez y liviandad con la que algunas personas hablan.

Vivir es comunicarse. En el relato de la creación se dice que Dios creó a Eva porque no era bueno que el hombre estuviera solo. La vida sin comunicación sería incompleta. Las relaciones humanas deberían ser un camino de dos vías.

El instrumento de la comunicación que el Creador entregó al ser humano fue el don de la palabra. La palabra sería la herramienta que serviría para construir puentes y unir vidas. Pero, la entrada del pecado transformó a la palabra en un instrumento ambivalente. El ser humano puede con ella construir o destruir, herir o curar, levantar o derribar.

Las personas sabias son felices porque aprendieron a usar la palabra como un bálsamo curador y un pincel restaurador. La palabra dicha en el momento oportuno revoluciona vidas y transforma situaciones. Mira a tu alrededor. Hay gente cuyo corazón es tierra seca, esperando una gota de agua. Esa gota puede ser la palabra y tu boca el manantial.*

El texto de hoy presenta el resultado del uso de la palabra. Si tú hablas con prudencia, en la medida adecuada, recibirás como recompensa la vida. "El que guarda su boca guarda su alma", dice el proverbio. En el original hebreo dice: "conserva su vida". La vida es, en parte, el resultado de lo que tú haces con la palabra.

Por otro lado, "el que mucho abre sus labios tendrá calamidad". Abrir los labios con facilidad es hablar sin pensar, instintivamente, sin medir las consecuencias. Irónico como pueda parecer, la víctima no es el prójimo, sino el propio dueño de la palabra.

Usa hoy el don de la palabra para elogiar y no para adular, para aconsejar y no para criticar, para perdonar y no para condenar. Busca a Jesús, que es el Verbo, la Palabra de Dios y pídele que habite en ti y hable a través de tus palabras. Escucha, acepta, abre los brazos, brinda oportunidades, construye, restaura, sin olvidar que "el que guarda su boca guarda su alma, mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad".

*Prov. 25:11

Pr. Alejandro Bullón

jueves, 16 de octubre de 2008

TRONO FIRME

Firme es tu trono desde entonces; tú eres eternamente. Sal. 93.2.

Cuando tú sufres y no sabes porqué, está en disputa el trono de Dios. Cuando tú miras a tu alrededor y ves injusticia, está en juego la autoridad divina. Cuando los noticieros televisivos muestran un niño mutilado por la guerra, la lucha en tu mente se concentra en torno de la soberanía divina.

Hay alguien que intenta arrebatarle el trono a Dios. Alguien que quiere usurpar la autoridad divina. Alguien que acusó a Dios, desde el principio, de ser un dictador injusto y arbitrario.

Ese intento de desfigurar el carácter divino, con la finalidad de apoderarse del trono, fue iniciativa de Lucifer, considerado el más hermoso de todos los ángeles.

El surgimiento del mal en el corazón de Lucifer, es un misterio. La Biblia no lo explica. Simplemente muestra las consecuencias que esta rebelión trajo para él y para sus seguidores.

A pesar de los ataques del enemigo, el trono de Dios fue preservado. "Firme es tu trono desde entonces; tú eres eternamente", afirma David. Lucifer perdió y fue expulsado de los cielos. Desde entonces, el conflicto se transfirió a este mundo v, específicamente, al corazón humano.

Cada vez que el dolor toca a la puerta de tu corazón, el enemigo quiere que tú pienses que es Dios e1 causante del sufrimiento, pero la Biblia afirma que el dolor nace en la mente del enemigo, no en el corazón de Dios. El Señor solo quiere lo mejor para sus criaturas. Sus pensamientos son pensamientos de amor y no de odio.

El enemigo te hace sufrir con el propósito de que tú te rebeles. Entonces, él toma el control de tu corazón, llena tu vida de amargura, tú pierdes la paz v no consigues ser feliz ni hacer felices a las personas que amas.

No permitas que los sentimientos de amargura se posesionen de tu corazón. Haz como hizo Job en medio del dolor. Di: "Yo sé que mi redentor vive".' Entonces, Jesús asumirá el trono de tu corazón, y tú estarás listo para enfrentar las vicisitudes de la vida con optimismo.

No salgas de tu casa hoy, sin tener la seguridad de que Jesús ocupa el trono de tu corazón. En la lucha milenaria entre Cristo y Satanás, deja que el Salvador sea victorioso, porque: "Firme es tu trono desde entonces; tú eres eternamente".

Job 19:25.

Pr. Alejandro Bullón

miércoles, 15 de octubre de 2008

CONFÍA EN EL SEÑOR

Fíate de, Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Prov. 3:5.

Vivimos dentro de un mundo de engaño y mentira. La propaganda comercial promete maravillas con letras enormes, y esconde la verdad con letras pequeñas. Hay gente cuyo instrumento de trabajo es la viveza, usada para explotar la confianza de los demás. El fraude es parte de los negocios. Se cobra lo máximo y se entrega lo mínimo. Se disfraza y se esconde la verdad. Se pinta lo que es viejo, y se vende como si fuera nuevo.

Ante este cuadro, no es extraño pensar que "todo el mundo miente". La confianza es un producto en extinción y para mucha gente, se hace difícil aceptar la existencia de Dios como verdad, viviendo en una cultura fraudulenta.

No obstante, el consejo de Salomón es: "Confía en el Señor". Esto es una invitación a la convivencia con Dios. Porque para que tú te fíes de alguien, necesitas primero conocerlo, y para conocer a una persona es necesario convivir con ella.

¿Cómo se convive con Dios? Dedicando todos los días tiempo para cultivar el compañerismo con él a través de la oración y del estudio de la Biblia. Es necesario tener disciplina para hacer eso, porque la naturaleza humana no gusta del compañerismo con Dios. El ser humano se siente independiente, se deleita en tomar sus propias decisiones y en "apoyarse en su propia prudencia". "Yo creo", "yo pienso,', 'a mí me parece'... son expresiones frecuentes de la naturaleza humana. Por tanto, dedicar un momento diario para consultar a Dios requiere esfuerzo. Tú sabes que nada en esta vida se consigue sin esfuerzo.

Cuanto más cultives el compañerismo diario con Jesús, tanto más aprenderás a confiar en él. Permite que él forme parte de tus decisiones v acciones. El resultado será una vida de alegría, satisfacciones y paz, aun en medio de las pruebas y de las dificultades.

Si tú estás leyendo esta meditación antes de comenzar el día, ya es un buen punto de partida para sentir que Jesús estará a tu lado a lo largo de esta nueva jornada. Confía en el Señor. El nunca falla. Los cielos y la tierra pueden pasar. Las palabras y las promesas humanas pueden ir y venir, pero las promesas divinas permanecen para siempre, por tanto: "Fíate de Jehová de iodo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.

Pr. Alejandro Bullón

martes, 14 de octubre de 2008

FIRMEZA DE PRINCIPIOS

"Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse" (Dan. 1: 8).

Daniel era sólo un joven cuando fue llevado cautivo a Babilonia. Tenía aproximadamente 15 ó 16 años de edad, porque se lo llama muchacho, lo que significa que estaba en la adolescencia. ¿Por qué Daniel rehusó comer de la propia mesa del rey? ¿Por qué rehusó aceptar el vino como su bebida, siendo que había sido puesto ante él por mandato del rey? Sabía que si bebía vino, éste llegaría a gustarle y podría preferirlo al agua.

Daniel pudo haber argumentado que en la mesa real y ante el mandato del rey, no podía conducirse de otra manera. Pero él y sus compañeros tuvieron una reunión de consulta ... Estudiaron este tema diligentemente, y llegaron a la conclusión de que el vino era una trampa. Estaban familiarizados con la historia de Nadab y Abiú, que conocían por los pergaminos. En aquellos hombres el consumo de vino había incrementado su gusto por esa bebida. Bebieron vino antes de realizar el servicio sagrado en el santuario, y sus sentidos se embotaron. No pudieron distinguir entre el fuego sagrado y el común. Con sus cerebros entorpecidos hicieron lo que el Señor había prohibido a los que servían en el oficio santo...

La instrucción que se había dado al pueblo había sido atesorada cuidadosamente y compuesta en cánticos y enseñada a los niños, para que por medio del canto se familiarizaran con las verdades. Daniel y sus compañeros habían sido educados con referencia a Nadab y Abiú y también con respecto a Abel, Set, Enoc y Noé...

Una segunda consideración de estos jóvenes cautivos era que el rey siempre pedía la bendición por estos alimentos y se dirigía a sus ídolos como deidades... Este acto, de acuerdo con las instrucciones que habían recibido, involucraba la consagración total a una divinidad pagana. Daniel y los tres jóvenes dedujeron que sentarse a la mesa donde se practicase tal grado de idolatría era deshonrar al Dios del cielo...

Había muchas cosas implícitas en esta decisión. A ellos se los consideraba esclavos, pero fueron especialmente favorecidos por causa de su atractiva presencia y de su evidente inteligencia. Sin embargo, decidieron que cualquiera de estas actitudes, incluso la de sentarse a la mesa del rey y comer de su vianda o aceptar su vino, aunque no hubieren de beberlo, sería una negación de su fe religiosa...

Aunque no lo habían elegido debían ser singulares, de lo contrario correrían el riesgo de corromper sus caminos en las cortes de Babilonia y esto los expondría a toda clase de tentaciones en las comidas y bebidas. Las influencias corruptoras finalmente derribarían todas sus defensas, y de este modo deshonrarían el nombre de Dios y estropearían sus propios caracteres (Manuscrito 122, 1897).

E. G. White.

lunes, 13 de octubre de 2008

CORRECCIÓN E INSTRUCCIÓN

Bienaventurado el hombre a quien tú, JAH, corriges, y en tu ley lo instruyes. Sal 94:12.

¿Tú quieres ser feliz? La felicidad abarca todas las áreas de la vida. No es tan solo un estado del espíritu. Es una experiencia real. Tú puedes ser feliz siempre. Cada minuto, cada día, cada año, a pesar de las circunstancias v a despecho de las dificultades. La felicidad no está determinada por factores externos, sean positivos o negativos.

El salmista explica en el versículo de hoy, que la felicidad está subordinada a la reprensión y relacionada con la enseñanza. Nadie aprende sin reprensión. Sin aprendizaje no hay felicidad. La felicidad no es algo que se alcanza en un segundo. Es un largo camino de aprendizaje que incluye el descubrimiento, renuncia v, muchas veces, el sacrificio.

Es una pena que, desde la entrada del pecado, el mejor instrumento de instrucción parece ser el dolor. El niño aprende que el fuego quema cuando siente el dolor, el muchacho aprende que correr desenfrenadamente es peligroso cuando se cae y se golpea la cabeza.

Un día ese muchachito crece y cuando sería factible pensar que aprendió la lección, descubre que dentro de sí existe una naturaleza que, a pesar de conocer el camino de la felicidad, se resiste a andar por él.

Dios usa la reprensión para abrir los ojos de la criatura rebelde, y traerla de nuevo al camino. Hay personas que solo dejan que Jesús las encuentre cuando, exhaustos, no tienen otra alternativa.

¿Cuál es el propósito de la reprensión? El salmista responde en el versículo 13: "Para hacerle descansar en los días de aflicción". Esto me recuerda las veces que tuve que decirle "No" a mis hijos, para librarlos del dolor y de las frustraciones.

¿Estás pasando hoy por un momento difícil? Antes de lamentarte o creer que Dios te abandonó, por qué no haces un balance de tu vida? ¿Por qué no tratas de descubrir la causa? Si algo no está saliendo conforme a tus planes, ¿por qué no pensar que Dios está preparando otros planes mayores y mejores que los tuyos?

Deposita tu confianza en Dios, aunque tengas todos los motivos del mundo para "desconfiar", porque, "Bienaventurado el hombre a quien tú, JAH, corriges, y en tu ley lo instruyes".

Pr. Alejandro Bullón

domingo, 12 de octubre de 2008

ÁRBOL DE VIDA

La esperanza que se demora es tormento del corazón; pero árbol de vida es el deseo cumplido. Prov. 13:12.

Noel Borja podría haber sido millonario si hubiera leído y practicado el consejo bíblico de hoy. Tenía 33 días para presentarse ante las autoridades y reclamar los 116 millones de dólares que su desaparecido abuelo le dejó como único heredero.

Pero, lamentablemente, la casa donde vivía estaba vacía. Lo buscaron por todos lados, pero nadie sabía cuál era su nueva dirección, y la carta donde se le comunicaba las noticias quedó perdida entre una montaña de correspondencia no atendida. La fecha límite expiró y Noel nunca apareció.

Habría sido tan sencillo avisar su nueva dirección. Quizás hasta pensó en hacerlo. Seguramente dijo: "Mañana lo haré". Ese mañana nunca llegó ni él nunca aprovechó aquella fabulosa cantidad de dinero. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Este es, en resumen, el consejo de Salomón. El mañana puede que no llegue nunca. Hoy es el día. La oportunidad es ahora.

Todo lo que se posterga trae tristeza al corazón. Una decisión, un trabajo, una respuesta. Se han inventado muchas disculpas para justificar esa actitud. Puede ser que las personas crean en los argumentos que inventan, pero la vida no. La realidad es dura, tarde o temprano se cobra el precio del deber postergado.

Hoy es un día para evaluar de nuevo nuestra actitud ante los deberes v promesas, porque "árbol de vida es el deseo cumplido". No hay mejor ejemplo de abundancia que un árbol lleno de frutos. La exuberancia de su aspecto habla de prosperidad y plenitud. Hay alegría, gozo y realización. El futuro parece promisorio, el presente ofrece seguridad y el pasado, satisfacción.

El árbol lleno de frutos nos habla del tiempo exacto de la siembra, del cultivo y de la cosecha, de la estación apropiada, de la lluvia y del sol. Lo que tenía que hacerse, se hizo en el momento adecuado, nada fue dejado para después. Si la lluvia no cae en el momento que se la necesita, por ejemplo, los resultados en la maduración del fruto serán trágicos.

Hoy es el día, no mañana. Di hoy: "'Te quiero". Pide perdón ahora, abre los brazos a la reconciliación en este instante. No postergues, porque "la esperanza que se demora es tormento del corazón; pero árbol de vida es el deseo cumplido".

Pr. Alejandro Bullón

viernes, 10 de octubre de 2008

UNIR LA PIEDAD PERSONAL CON LA LABOR EVANGELIZADORA

"Conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna" (Judas 21).

Somos la familia de Dios, somos sus hijos y él nos ha de instruir en relación a lo que habrá de acontecer en el futuro. Se requiere una actitud vigilante y una búsqueda ferviente como preparación para los solemnes eventos que pronto se desencadenarán. Los hombres y mujeres perfectos en Cristo no debieran invertir todo su tiempo de espera en la meditación y la contemplación. En tanto nos consagremos en quietud a la meditación y oración, cuando nos alejamos de la excitación y el bullicio para establecer comunión con Dios y determinar cuál es su voluntad para nosotros, no debemos olvidar que tenemos que comunicar un mensaje de advertencia al mundo.

Enoc caminó con Dios y llevó un mensaje de advertencia a los habitantes del mundo antiguo. Sus palabras y acciones, su ejemplo de piedad, fueron un testimonio constante en favor de la verdad. En una época que no favorecía el desarrollo de un carácter puro y santo, como la nuestra, él vivió una vida de obediencia. Tan llena estaba la tierra de impurezas que el Señor la lavó con un Diluvio. Fue como si el mundo se hubiese vuelto al revés a fin de vaciarlo de toda corrupción.

Enoc era santo porque caminó con Dios como el Señor quería. En su experiencia el mundo tuvo una representación de cómo serán aquellos que han de ser arrebatados en las nubes para encontrar al Señor en el aire en ocasión de su venida. Así como fue la experiencia de Enoc ha de ser la nuestra. La piedad personal debe marchar unida con las más enérgicas advertencias y llamamientos. Hemos de señalar lo que está ocurriendo y lo que pronto vendrá. Se nos ha instruido a ser, en lo que requiere diligencia, "no perezosos, fervientes en espíritu, sirviendo al Señor". Hemos de ser fervientes en nuestros esfuerzos por preparar el camino ante el Rey; en preparar un pueblo para la venida del Señor. En nuestro servicio al Señor debiera manifestarse un espíritu ferviente. Las lámparas del alma deben mantenerse llenas y encendidas.

El servicio que rendimos a Dios requiere la integridad de la mente, del alma y de las fuerzas. Hemos de consagrarnos a Dios sin reservas, a fin de ofrecer una imagen celestial y no terrenal. Debe manifestarse un avivamiento de la sensibilidad, para que la mente pueda despertar plenamente a la labor que se debe realizar en todas las clases sociales, altas y bajas, ricas y pobres, educadas e ignorantes. Debemos revelar una ternura semejante a la del gran Pastor quien carga a los corderos en sus brazos y guarda su rebaño de todo mal y lo conduce por sendas seguras. Los seguidores de Cristo debieran manifestar ternura y simpatía y un intenso deseo de impartir las verdades que serán de vida eterna para todo aquel que las reciba (Carta 97, 1902). (12MR 213, 214.).

E. G. White.