viernes, 30 de abril de 2010

HEREDAREMOS TODAS LAS COSAS

El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. (Apoc. 21: 7.)

Para heredar todas las cosas, debemos resistir y vencer el pecado.
Podremos gozarnos en el Señor si guardamos sus mandamientos. Si nuestra ciudadanía es ciertamente celestial, y si aspiramos a una herencia inmortal, una propiedad eterna, tendremos esa fe que obra por el amor y purifica el alma... Somos miembros de la familia celestial, hijos del Rey del cielo, herederos de Dios y coherederos con Cristo. Cuando él venga [Cristo] poseeremos la corona de vida que no se marchita.

El Monarca del cielo desearía que poseyerais todo lo que puede ennoblecer, expandir y exaltar vuestro ser, y que disfrutarais de ellos, para prepararos con el propósito de morar con él eternamente, con una existencia que se mida con la vida de Dios. ¡Qué perspectivas encierra la vida venidera! ¡Cuántos encantos posee! ¡Cuán amplio, profundo e inconmensurable es el amor de Dios manifestado al hombre!

Los privilegios concedidos al hijo de Dios son ilimitados: vincularse con Jesucristo, quien, en todo el universo del cielo y de los mundos no caídos, es adorado por cada corazón, y sus alabanzas entonadas por cada lengua; ser hijo de Dios, llevar su nombre, llegar a ser un miembro de la familia real; alistarse bajo el estandarte del Príncipe Emanuel, el Rey de reyes y Señor de señores.
El Hijo de Dios era el heredero de todas las cosas, y a él se le prometieron el dominio y la gloria de los reinos de este mundo... Así como Cristo estuvo en el mundo, deben estarlo sus seguidores. Son los hijos de Dios, y coherederos con Cristo; y el reino y el señorío les pertenece.

En lugar del mundo él le dará, a cambio de una vida de obediencia, el reino bajo todo el cielo. Le dará un eterno peso de gloria y una vida tan permanente como la eternidad.

E. G. W.

Escuche RadioAdventista.com en vivo

jueves, 29 de abril de 2010

COMO ÁRBOL JUNTO A LAS AGUAS

Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace prosperará. (Sal. 1: 3.)

Los peligros obstruyen todo sendero, y aquel que resulta vencedor también tendrá una canción triunfante para cantar en la ciudad de Dios. Algunos tienen fuertes rasgos de carácter que necesitarán reprimir constantemente. Si se someten a la dirección del Espíritu de Dios, esos rasgos serán una bendición; pero si no lo hacen, resultarán una maldición. Si los que ahora se encuentran en la cresta de la ola de la popularidad no se marean, será un milagro de la misericordia. Si se apoyan en su propia sabiduría, como muchos en su misma situación lo han hecho, ésta les resultará insensatez. Pero mientras se entreguen abnegadamente para hacer la obra de Dios, no apartándose en lo más mínimo de los principios, el Señor extenderá alrededor de ellos su brazo eterno y llegará a ser su poderoso ayudador...

Esta es una época peligrosa para todo hombre que tenga talentos valiosos susceptibles de ser empleados en la obra de Dios, porque Satanás está acosando constantemente con sus tentaciones a toda persona, y siempre tratando de llenarlas de orgullo y ambición. Y cuando Dios podría usarlas, es muy frecuente el caso que hayan llegado a considerarse independientes, a llenarse de suficiencia propia, y a creerse capaces de permanecer firmes por su cuenta...

Oración y esfuerzo, esfuerzo y oración, debe ser la ocupación de vuestra vida. Deberíais orar como si la eficiencia y la alabanza fueran sólo de Dios, y deberíais trabajar como si el deber fuese sólo de vosotros. Si deseáis poder, podéis tenerlo; está esperando que vayáis en su busca. Creed sólo en Dios, aferraos a su Palabra, obrad por fe, y las bendiciones llegarán... Dios acepta y escucha la oración de aquellos que tienen un corazón humilde, confiado y contrito; y cuando Dios ayuda, todos los obstáculos serán vencidos... Las bendiciones del cielo, obtenidas por la suplicación diaria, serán como el pan de vida para el alma y causarán un aumento en la fortaleza moral y espiritual, como un árbol plantado junto a corrientes de aguas.

E. G. W.

Escuche RadioAdventista.com en vivo

miércoles, 28 de abril de 2010

LLENAD LA MENTE DE LA VERDAD

Por medio de los cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia. (2 Ped. 1: 4)

Llenar la mente de la verdad divina es el deber de cada hijo de Dios; y mientras más lo haga, tendrá más fortaleza y claridad de mente para captar las cosas profundas de Dios. Y en la medida que los principios de verdad se desarrollan en su vida diaria, será hecho cada vez más serio y vigoroso.

Lo que bendecirá a la humanidad es la vida espiritual. El que está en armonía con Dios, dependerá constantemente de él para obtener fortaleza. "Sed vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto". La obra de nuestra vida debería consistir en avanzar constantemente para alcanzar la perfección del carácter cristiano, esforzándonos siempre por conformarnos a la voluntad de Dios. Los esfuerzos iniciados en la tierra continuarán para toda la eternidad. Los adelantos hechos aquí nos pertenecerán cuando entremos en la vida futura.

Los que son participantes de la humildad, la pureza y el amor de Cristo, se gozarán en Dios, y esparcirán luz y alegría a todo su alrededor. El pensamiento de que Cristo murió para conseguirnos el don de la vida eterna, basta para poner de manifiesto en nuestro corazón la gratitud más sincera y ferviente, y obtener de nuestros labios la alabanza más entusiasta. Las promesas de Dios son ricas, plenas y gratuitas.

Cualquiera que, en la fortaleza de Cristo, cumpla con los requisitos, podrá reclamar estas promesas con toda su riqueza de bendición como propias. Y al recibir abundante provisión del almacén de Dios, podrá, en el viaje de la vida, "andar como es digno del Señor, agradándole en todo", bendiciendo a sus semejantes y honrando a Dios con su ejemplo piadoso. Mientras nuestro Salvador previene a sus seguidores con la advertencia: "Sin mí nada podéis hacer", ha unido a ella para nuestro estímulo la grata seguridad de que "el que esta en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto".

Escuche RadioAdventista.com en vivo

martes, 27 de abril de 2010

NOS ALEGRAMOS EN EL SEÑOR

Dulce será mi meditación en él; yo me regocijaré en Jehová. (Sal. 104: 34.)

Descanse plenamente en los brazos de Jesús. Contemple su gran amor, y mientras medite en su abnegación, su sacrificio infinito hecho en nuestro favor para que creyésemos en él, su corazón se llenará de gozo santo, paz serena y amor indescriptible. Mientras hablemos de Jesús y lo busquemos en oración, se fortalecerá nuestra confianza de que él es nuestro Salvador personal y amante, y su carácter aparecerá más y más hermoso... Debemos gozarnos con ricos festines de amor, y mientras más plenamente creamos que somos suyos por adopción, tendremos un goce anticipado del cielo.

Esperemos con fe en el Señor. Él impulsa al alma a la oración, y nos imparte el sentimiento de su precioso amor. Nos sentimos cerca de él, y podemos mantener una dulce comunión a su lado. Obtenemos un panorama claro de su ternura y compasión, y nuestro corazón se abre y enternece al considerar el amor que se nos concede. Sentimos en verdad morar a Cristo en el alma...

Nuestra paz es como un río, ola tras ola de gloria ruedan hacia el interior del corazón, y verdaderamente cenamos con Jesús y él con nosotros. Sentimos que comprendemos el amor de Dios, y descansamos en su amor. Ningún lenguaje puede describirlo; está más allá del entendimiento. Somos uno con Jesús; nuestra vida se esconde con Cristo en Dios. Tenemos la seguridad de que cuando él, que es nuestra vida, aparezca, entonces también apareceremos con él en gloria. Con toda confianza podemos decir que Dios es nuestro Padre. Ya sea que vivamos o muramos, pertenecemos al Señor. Su Espíritu nos hace semejantes a Cristo Jesús en temperamento y disposición, y representamos a Cristo ante los demás. Cuando él mora en el alma, no es posible ocultar este hecho, porque es como una fuente de aguas que mana vida eterna. No podemos dejar de representar la semejanza de Jesús en nuestro carácter, y nuestras obras, nuestro comportamiento, producen en otros un amor profundo y permanente hacia Jesús, y manifestamos... que somos conformados a la imagen de Jesucristo.

Escuche RadioAdventista.com en vivo

lunes, 26 de abril de 2010

UNÁMONOS COMO HIJOS DE DIOS

Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. (Gál. 3: 26.)

Nunca encontramos a dos personas exactamente iguales. Entre los seres humanos como en las cosas del mundo natural existe la diversidad. La unidad en la diversidad entre los hijos de Dios, la manifestación de amor y tolerancia, a pesar de las diferencias de disposición, éste es el testimonio de que Dios envió a su Hijo al mundo para salvar a los pecadores.

La unidad que existe entre Cristo y sus discípulos no destruye la personalidad de uno ni otro. Son o en mente, propósito y carácter, pero no en persona. El hombre, al someterse a la ley de Dios y participar de su Espíritu, llega a ser participante de la naturaleza divina. Cristo conduce a sus discípulos a una unión viva consigo mismo y con el Padre. El hombre se completa en Cristo Jesús mediante la obra del Espíritu Santo en su mente. La unidad con Cristo establece un vínculo de unión de los unos con los otros. Esta unidad es para el mundo la prueba más convincente de la majestad y la virtud de Cristo, y de su poder para quitar el pecado.

Los poderes de las tinieblas tienen poca ocasión contra los creyentes que se aman mutuamente como Cristo los amó, que rehúsan crear desunión y contienda, que permanecen juntos, que son bondadosos, corteses y compasivos, fomentando la fe que obra por amor y purifica el alma. Debemos poseer el Espíritu de Cristo, o no somos suyos.

En la unidad está la fortaleza; en la división está la debilidad.
Mientras más íntima sea nuestra unión con Cristo, más íntima será nuestra unión con el prójimo. La discordia y el desafecto, el egoísmo y el orgullo, están luchando por la supremacía. Estos son los frutos de un corazón dividido y abierto a las sugerencias del enemigo de las almas. Satanás se goza cuando puede sembrar las semillas de la disensión.

En la unidad hay una vida, un poder, que no puede obtenerse de ninguna otra manera.

E. G. W.

Escuche RadioAdventista.com en vivo

domingo, 25 de abril de 2010

TRATEMOS BIEN A NUESTROS VECINOS

No te niegues a hacer el bien a quien es debido. (Prov. 3: 27.)

Tan dispuesto y ansioso está el corazón del Salvador a recibirnos como miembros de la familia de Dios, que incluso en las primeras palabras que debemos emplear para acercamos a Dios, él expresa la seguridad de nuestra relación divina: "Padre nuestro".

Al llamar a Dios nuestro Padre, reconocemos a todos sus hijos como nuestros hermanos. Todos formamos parte del gran tejido de la humanidad; todos somos miembros de una sola familia. En nuestras peticiones hemos de incluir a nuestros prójimos tanto como a nosotros mismos. Nadie ora como es debido si solamente pide bendiciones para sí mismo.

Estáis unidos al Señor por los lazos más fuertes, y la manifestación del amor de nuestro Padre debiera despertar el afecto más filial y la gratitud más ardiente. Las leyes de Dios se fundan en una inmutable rectitud, y han sido conformadas para promover la felicidad de los que las obedecen...

En la lección de fe que Cristo enseñó en el monte se revelan los principios de la verdadera religión. La religión conduce al hombre a una relación personal con Dios, pero no exclusivamente con él; porque los principios del cielo han de vivirse de manera que puedan ayudar y bendecir a la humanidad. Un verdadero hijo de Dios lo amará con todo su corazón, y amará a su prójimo como a sí mismo. Se interesará en sus semejantes. La verdadera religión es el resultado de la obra de la gracia en el corazón, que hace que la vida fluya en forma de buenas obras, como lo hace una fuente alimentada de corrientes vivas. La religión no consiste meramente de meditación y oración. La luz del cristiano se manifiesta en buenas obras, y así lo reconocen los demás. No habrá de divorciarse la religión de la vida de los negocios. Debe penetrar y santificar sus compromisos y empresas. Si un hombre está verdaderamente conectado con Dios y el cielo, el espíritu que mora en el cielo influirá en todas sus palabras y acciones. Glorificará a Dios en sus obras y conducirá a otros a honrarle.

Escuche RadioAdventista.com en vivo

sábado, 24 de abril de 2010

SE COMIENZA EN EL HOGAR

Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor. (Luc. 1: 6.)

Al establecer una relación con Cristo, el hombre renovado no hace sino volver a la relación con Dios que ya se le había señalado... Su primer deber es hacia sus hijos y sus parientes más cercanos. Nada Puede excusarle por descuidar el círculo de sus más allegados para atender el círculo externo más amplio. En el día del ajuste final de cuentas... se les preguntará a los padres y a las madres qué hicieron para asegurar la salvación de las almas de los que ellos se hicieron responsables trayéndolos al mundo. ¿Descuidaron sus corderos dejándolos al amparo de extraños?... Una gran cantidad de bien realizado en favor de otros no cancelará la deuda que tenéis ante Dios de cuidar a vuestros hijos. El bienestar espiritual de su familia está en primer lugar.

En entrenar correctamente y moldear las mentes de sus hijos, se les ha confiado a las madres la misión más importante dada alguna vez a los mortales.
Siempre que cumplamos con el deber que tenemos más a mano, Dios nos bendecirá y escuchará nuestras oraciones. Hay demasiadas personas que realizan obra misionera fuera del hogar, mientras que en su propia casa no se hace nada en ese sentido, y como consecuencia de ese descuido, su hogar va a la ruina... El primer trabajo misionero consiste en cuidar de que el amor, la luz y el gozo reinen en el hogar. No tratemos de realizar alguna gran campaña en favor de la temperancia, o alguna gran empresa misionera, antes de cumplir con los deberes hacia nuestro hogar. Cada mañana debiéramos pensar: ¿Qué acto bondadoso puedo realizar hoy? ¿Qué palabra tierna puedo pronunciar? Las palabras bondadosas en la intimidad del hogar se asemejan a los rayos del sol. El esposo necesita de ellas, como también las necesitan la esposa y los niños... Cada corazón debiera aspirar a conseguir que exista aquí abajo tanto del cielo como sea posible.

Un alma salvada en su propio círculo familiar o en su propio vecindario, gracias a su labor paciente y esmerada, traerá tanto honor al nombre de Dios, y brillará tanto en su corona, como si hubiese encontrado esa alma en la China o la India.

viernes, 23 de abril de 2010

RECONCILIADOS CON DIOS

Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados seremos salvos por su vida. (Rom. 5: 10.)

La cruz está revestida con un poder que el lenguaje no puede expresar. El sacrificio de Cristo en favor de la raza humana avergüenza nuestros pobres esfuerzos y métodos para alcanzar y elevar a la humanidad, para ayudar a hombres y mujeres pecadores a encontrar a Jesús.

La obra de los hijos e hijas de Dios debe ser de un carácter distinto al manifestado por un gran número de personas. Si aman a Jesús, tendrán ideas más amplias acerca del amor que se ha manifestado por el hombre caído, que requirió la provisión de una ofrenda tan costosa para salvar a la especie humana. Nuestro Salvador pide la cooperación de cada hijo e hija de Adán que ha llegado a convertirse en hijo o hija de Dios... Nuestro Salvador declara que trajo del cielo el don de la vida eterna. Había de ser levantado en la cruz del Calvario para atraer a todos los hombres a sí mismo. ¿Cómo trataremos entonces la herencia adquirida por Cristo? Debiera manifestársele ternura, aprecio, bondad, simpatía y amor. Entonces podremos trabajar para ayudar y bendecir a los demás. Tenemos la exaltada compañía de los ángeles celestiales. Cooperan con nosotros en la obra de iluminar a los encumbrados y a los humildes.

Habiendo emprendido la obra, la admirable obra de nuestra redención, Cristo decidió en el concilio con su Padre que no había de escatimarse nada, por más costoso que fuera, no había que guardar nada, por más alto que se lo estimara, para rescatar al pobre pecador. Él daría todo el cielo para esta obra de salvación, para restaurar la imagen moral de Dios en el hombre... Ser hijo de Dios significa ser uno con Cristo y bendecir a las almas que perecen en sus pecados. Debemos comunicarles lo qué Dios nos ha comunicado a nosotros.

jueves, 22 de abril de 2010

CRISTO ATRAE A TODOS

Y yo, si fuera levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. (Juan 12: 32.)

Nunca antes se tuvo un conocimiento más amplio de Cristo, que cuando pendió de la cruz. Fue levantado de la tierra para atraer a todos a sí mismo. La luz de la verdad había de brillar en el corazón de muchos de los que contemplaban la escena de la crucifixión, y oían las palabras de Cristo. Proclamarían con Juan: "He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo". Allí estaban los que no descansarían hasta que, después de escudriñar las Escrituras y comparar versículo con versículo, vieran el significado de la misión de Cristo. Vieron que Aquel cuya tierna misericordia abarcaba todo el mundo, proporcionaba amplio perdón. Leyeron las profecías relativas a Cristo, y las promesas tan generosas y amplias, que señalaban una fuente abierta en favor de Judá y de Jerusalén.

El sacrificio de Cristo como expiación del pecado es la gran verdad en torno a la cual se reúnen todas las otras. Para poder comprender y apreciar correctamente toda verdad de la Palabra de Dios, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, deben ser estudiadas a la luz que fluye de la cruz del Calvario, en relación con la extraordinaria verdad central de la expiación efectuada por el Salvador. Los que estudian el maravilloso sacrificio del Redentor, crecen en gracia y conocimiento.

Os presento el grandioso monumento de misericordia y regeneración, salvación y redención: el Hijo de Dios levantado en la cruz del Calvario. Este debe ser el tema de todo discurso.
Jesús está invitando y atrayendo hacia sí mismo por medio del Espíritu Santo los corazones de jóvenes y ancianos... Cuando se predica a Cristo crucificado se demuestra el poder del Evangelio por la influencia que ejerce sobre el creyente. En lugar de permanecer muerto en sus errores y pecados, se despierta.
Colocad al Hombre del Calvario en alto y aun más alto; hay poder en la exaltación de la cruz de Cristo.

miércoles, 21 de abril de 2010

PARA CAMINAR POR SU SENDA

El camino de Jehová es fortaleza al perfecto; pero es destrucción a los que hacen maldad. (Prov. 10: 29.)

Si desde el principio hubiéramos caminado de acuerdo con el consejo de Dios, miles más se hubieran convertido a la verdad presente. Pero muchos han avanzado por senderos tortuosos. Hermanos míos, que vuestra senda sea recta, no sea que el cojo se aparte de su camino. Que nadie siga una senda torcida que haya hecho otro antes, porque de ese modo no sólo os desviaréis vosotros, sino que haréis más fácil caminar por esa senda torcida a algún otro prójimo. Decidíos que en lo que os concierne, caminaréis en la senda de la obediencia. Aseguraos de que estáis bajo el amplio escudo del Omnipotente. Comprended que las características de Jehová deben revelarse en vuestra vida, y que debe realizarse en vosotros una obra que modelará vuestro carácter de acuerdo con la semejanza divina. Someteos a la dirección del que es Cabeza sobre todos...

Estamos haciendo nuestro trabajo para el juicio. Seamos aprendices de Cristo. Necesitamos su dirección en todo momento. A cada paso debemos preguntar: "¿Es esta la voluntad del Señor?" y no, "¿Es esta la voluntad de mi superior?" Sólo debemos preocuparnos por si estamos caminando en el camino del Señor.

Dios honrará y elevará a todo corazón leal, a toda alma ferviente que está tratando de caminar ante él en la perfección de la gracia de Cristo. Nunca abandonará a un alma humilde y temblorosa. ¿Creeremos que obrará en nuestro corazón? ¿Creeremos que si se lo permitimos, nos hará puros y santos, y mediante su rica gracia nos habilitará para ser obreros juntamente con él? ¿Podremos apreciar, con percepción aguda y santificada, la fortaleza de sus promesas, y podremos apropiarnos de ellas, no porque somos dignos, sino porque mediante una fe viviente pedimos la justicia de Cristo?

No hay nada tan grande y poderoso como el amor de Dios por sus hijos.

martes, 20 de abril de 2010

ESTUDIE LAS ESCRITURAS

Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. (Rom. 15: 4.)

Este santo Libro ha resistido los asaltos de Satanás, quien se ha unido con hombres malignos para que todo lo que tenga carácter divino resulte rodeado de nubes y tinieblas. Pero el Señor ha preservado este santo Libro, mediante su propio poder milagroso, en la forma en que lo encontramos actualmente, a saber, como un mapa o guía para mostrar a la familia humana el camino que conduce al cielo... Dios encomendó la preparación de su Palabra divinamente inspirada a hombres finitos. Esta Palabra... es el texto guía de los habitantes de un mundo caído, legado a ellos para que al estudiarlo y obedecer sus indicaciones nadie pierda el camino que conduce al cielo.

Nunca hubo una época como ahora en la que fuera tan importante que los seguidores de Cristo estudiaran la Biblia. Encontramos influencias engañosas a todos lados y es esencial que recibáis consejo de Jesús, vuestro mejor Amigo... David declara: "En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti". Cuántos han sido traicionados y han caído en pecado debido a que no han comprendido, mediante el estudio de la Palabra de Dios, con oración, la pecaminosidad del pecado, ni han descubierto cómo podían resistir firmemente. Cuando la tentación los asalta, parece, que no están en guardia, y que están ignorantes de las trampas del enemigo. Estamos viviendo en tiempos peligrosos, y a medida que nos acerquemos al fin de la historia de la tierra, no habrá seguridad para los que no se familiarizan con la Palabra de Dios... Todo lo que pueda ser sacudido, lo será... Los hijos de Dios han alcanzado la parte más difícil de su peregrinación porque las redes y trampas del enemigo están a cada lado. Sin embargo, con la conducción del Señor, con aquello que ha sido claramente revelado en su Palabra, podemos caminar seguros y sin tropiezos... Una voz del cielo se dirige a nosotros desde sus páginas.
La obediencia a la Palabra de Dios es nuestra única salvaguardia contra los males que están arrastrando el mundo a la destrucción.

lunes, 19 de abril de 2010

SABIDURÍA DIVINA

Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella. (Prov. 8: 11.)

Si Adán y Eva nunca hubieran tocado el árbol prohibido, el Señor les hubiera impartido sabiduría, sabiduría sin mancha de pecado, sabiduría que les habría proporcionado alegría eterna. El único conocimiento que obtuvieron por su desobediencia fue el del pecado y sus resultados...

A través de los siglos, la curiosidad ha inducido a los hombres a buscar el árbol de la sabiduría, y a menudo piensan que están cosechando los frutos más esenciales, cuando, a semejanza de la investigación de Salomón, descubren que todo es completa vanidad, en comparación con la ciencia de la verdadera santidad que les abrirá los portales de la ciudad de Dios. La ambición humana ha estado buscando esa clase de sabiduría que brindará gloria, exaltación propia y supremacía. De ese modo obró Satanás sobre Adán y Eva, hasta que las restricciones de Dios fueron dejadas de lado, y comenzó su educación bajo el maestro de mentiras, a fin de que pudieran tener el conocimiento que Dios les había rehusado.

La verdadera sabiduría es un tesoro tan duradero como la eternidad. Muchos de los que el mundo llama sabios lo son sólo en su propia estima. Contentos con las adquisiciones de la sabiduría mundanal, nunca entran en el jardín de Dios, para llegar a relacionarse con los tesoros de sabiduría contenidos en su Santa Palabra. Considerándose sabios, son ignorantes con respecto a la sabiduría que todos deben tener para alcanzar la vida eterna... El hombre ignorante, si conoce a Dios y a Jesucristo, tiene una sabiduría más duradera que la del hombre más sabio que desprecia la instrucción de Dios.

La sabiduría divina ha de ser una lámpara a sus pies... Todo lo que pueda ser sacudido, lo será; pero arraigado y basado en la verdad, usted podrá mantenerse con aquellas cosas que no pueden ser conmovidas.

Reanudado el servicio

Pido mil perdones por desatender este medio de bendición para otros. En los últimos meses la vida nos ha dado muy buenas y muy malas noticias, y me ha tenido (y me tiene) demasiado ocupado.

El pasado mes de Septiembre recibí la responsabilidad de dirigir el Centro de Producciones Multimedia de la Unión Adventista Española (www.cpm.com.es), y ha sido un período de adaptación bastante fuerte, junto con la dirección de Radio Adventista (www.radioadventista.com).

En el mes de Enero, también se sumó a las dos responsabilidades anteriores, la de dirigir el departamento de Comunicaciones de la Unión Adventista Española (www.unionadventista.es) quitándome aún más tiempo cada día.

Pero lo que realmente me ha llevado a desatender prácticamente todos los blogs, para poder atender los deberes diarios del ministerio, ha sido la grave enfermedad de mi hermana Ruth. Lleva meses luchando contra el cáncer, y recientemente ha sido desahuciada. Aún albergamos la esperanza de que Dios haga un milagro en su vida, y estamos recaudando fondos para poder enviarla a México, a la clínica adventista de Canoas, como última esperanza de ver un milagro de sanación.

En esta página de FaceBook pueden ver la evolución del asunto:

http://www.facebook.com/home.php?#!/pages/Concierto-Pro-Ruth/114981581854705?ref=nf

Pido mil disculpas a aquellos que me han escrito preguntando por qué no se recibían las matutinas, y a todos por no haber prestado este servicio. Ruego oren por Ruth Torres, mi única hermana, para que el Señor manifieste su poder sobre ella.

Procuraré no volver a interrumpir el servicio.

Bendiciones para todos.

Pr. Pedro Torres.